27 de mar. de 2010

Confesiones de una spoiler whore

Lo admito, soy una de esas personas que, cuando cogen un libro, lo primero que hacen es leerse la última página. Lo llevo haciendo desde pequeña y lo sigo haciendo ahora. Aunque a veces me haya supuesto quitarle todo posible suspense a un tocho de 1000 páginas.

Con las series me pasa igual. No es que viva por ello (no dedico mi vida a buscar spoilers, que hasta ese punto no he llegado), pero sí que es verdad que cuando tengo algún rato muerto me doy un paseito por Spoiler TV. O incluso leo al petardo de Ausiello.

Por no hablar de que sneak peek que cae en mis manos, sneak peek que veo.

Me gusta especular sobre por dónde van a tirar las tramas de los distintos personajes y ver si voy muy desencaminada o no. Me gusta enterarme de cositas sueltas y chorradillas varias.

De hecho, creo que la única serie que he visto sin tragarme unos cuantos spoilers fue Buffy, que para algo fue la primera serie que seguí fielmente capítulo a capítulo.

Todas las demás se han quitado una parte importante del factor sorpresa gracias a mi manía de andar curioseando este tipo de cosas.

Pero eso no quiere decir que una serie no pueda sorprenderme. Y es que hay que tener claro que, salvo momentos puntuales, es muy raro que los detalles de los que te acabas enterando sean tan fundamentales e interesantes en el conjunto como para conseguir que pierdas el interés. Simplemente porque a ver quién iba a ser el guapo que las seguiría si no.

De todos modos, a veces ocurre que te tragas spoilers tremendos por los medios no habituales. Suele pasar, evidentemente, con series acabadas (o también, más que series, temporadas) que coges a tu ritmo, independientemente del ritmo de emisión o de si hace años que dejaron de emitirse. Y es normal, porque a estas alturas suele estar todo discutido y diseccionado a más no poder.

Eso es precisamente lo que me ha pasado con Torchwood, serie que me he puesto a ver hace poquito, después de ponerme al día con Doctor Who y en parte por culpa del mono que tenía ya de John Barrowman.

Vale que no es una serie perfecta (hace aguas por bastantes sitios, aunque también tiene sus cosas buenas), pero a mí me ha enganchado total y absolutamente. Y la cosa es que ahora voy por la segunda temporada e intento alargarla todo lo que puedo, porque después de meses leyendo de refilón comentarios sobre la tercera temporada (y además en serio que todos esos spoilers me los he tragado sin querer), creo que puedo hacer un resumen bastante exacto de lo que pasa desde el principio de la serie hasta el final de Children of Earth. Y eso significa que no la estoy disfrutando todo lo que podría, y me da rabia.

Si fueran detalles chiquititos, no me importaría. Pero es que no son detalles chiquititos; son más bien detalles fundamentales de esos que siempre, por muy spoiler whore que sea, intento evitar.

Aunque esté visto que a veces resulta condenadamente complicado esquivarlos.

¡Saludos!

26 de mar. de 2010

Y top 10

Esta semana seguimos como la pasada: la expulsión en Idol no fue ni inmerecida ni una sorpresa. Igual que la semana pasada, no creo que Paige fuera la peor entre todos los concursantes (aunque su actuación fuera tan para echarse a llorar como la versión de Smile que hizo hace un par de semanas), pero no puede decirse que no se lo mereciera por méritos propios.

Hoy voy a ser rapidita con el repaso, porque la verdad es que tanto las actuaciones como la eliminación no dieron para mucho más.

Si la semana pasada la que brilló con luz propia fue Siobhan, esta semana ha sido Crystal la que se ha lucido bastante encima del escenario. Sin dar el juego que da Siobhan cuando coge un micro, llenó perfectamente el escenario simplemente con su voz y su guitarra y sin moverse del sitio.


Eso no quiere decir que fuera la única que estuvo bien, aunque para mi gusto sí que fue la mejor. Siobhan también me gustó mucho (y además estaba guapísima. Y nada de meterse con su pelo, que yo no me lo pondría así, pero a ella le quedaba estupendamente), aunque ni de lejos tanto como la semana pasada. De todos modos, y aunque la nota-grito se haya convertido en su seña de identidad, creo que debería ir alternando. Puede cantar perfectamente y hacer actuaciones estupendas sin ella (a mí me encantaron tanto Wicked Game como House of the Rising Sun, y en ninguna de ellas le hizo ninguna falta), y si abusa de eso puede acabar cansando. Pero bueno, igualmente me sigue gustando y la vi bastante bien. No brillante, pero sí bien.


Entre mis favoritos esta semana está también Casey. Dejando a un lado que gracias a él tuvimos el mejor momento en lo que va de programa (cuando le dijo a Miley Cyrus eso de "Yeah, I'm a big fan... of your... dad's"), me sorprendió bastante con esta canción. The Power of Love no es ni de lejos una canción que habría elegido, ni para él ni para ninguno de los concursantes. Y ojo, que no es que no me guste, es que no acababa de verla ahí. Y sin embargo me gustó cómo la cantó y cómo le iba la canción con la voz que tiene. Además, esta semana sí que lo vi algo más cómodo en el escenario, me dio la sensación de que le sobraba menos hueco.


Y mi cuarto favorito fue Lee. A ratos me daba un poco la sensación de que no sabía muy bien qué hacer con las manos, pero creo que esa es la única pega que le voy a poner a su actuación. Y tiene mérito, porque normalmente al que sale primero me cuesta prestarle atención. Lo vi bien en ese estilo (de hecho, creo que le pega más que cualquiera de las canciones que ha cantado)... Y sigo diciendo lo mismo, es que me encanta su voz.


Teniendo en cuenta todo lo que llevo visto hasta ahora, esos cuatro serían precisamente mi top 4.

Si lo ampliamos, quizá metería a Didi en el top 5, aunque la verdad es que su actuación esta semana, sin ser tan mala como otras, no acabó de llegarme. La vi bastante rara. Aunque me está empezando a caer mejor que antes, eso ya es algo.

Big Mike lo siento pero seguiría sin entrar por muchos méritos que hiciera. Y canta bien, eso no se lo quita nadie. Pero sigue sin decirme nada, y cada día menos. Lleva desde el día uno haciendo exactamente lo mismo. Y si lo mismo fuera algo que destaque, pues mira, pero no. No me quedo con ningún momento suyo. Y es que, aunque cantes bien, si a los tres minutos te has olvidado de la actuación, mal vamos.

A Katie sigo viéndole una mejora. Una mejora en cuanto a que está encontrando su estilo. Muy teen pop, y desde luego nada cercano al mío, pero al menos está mejor que al principio. De todos modos, su actuación tuvo un par de momentos dolorosos (casi tanto como la actuación en general de Miley Cyrus al día siguiente).

A los que sigo sin ver es a Andrew y a Aaron. Andrew no sabía qué hacer encima del escenario y la canción le pegaba nada y menos. Y a Aaron sigo sin saber qué leches le ven. Independientemente de que tuviera mejor o peor la garganta (y a Paige la semana pasada no le allanaron tantísimo el terreno antes de cantar), he escuchado mejores versiones de I don't want to miss a thing cantadas por gente borracha en un karaoke. Todo eso dejando a un lado que a mí, que ese chaval cante esa canción, me da muy mal rollo.

Y en cuanto a Tim... oh Tim. Este muchacho es un caso, de verdad. Si el momento de acabar soltando la carcajada vino de la mano de Casey, el momento de echarse a temblar vino cuando Seacrest dijo que Tim iba a cantar una canción de Queen. El resultado... pues la cosa más surrealista que he visto en la vida. Llevo diciéndolo desde el principio, este chico ha aprendido a hacer cualquier cosa para distraer de lo que le falla, que es cantar. Y de nuevo aquí lo hizo (y por una vez no fui yo la única loca que lo comentó). Ahora, para nada estoy de acuerdo con lo que comentó Miley (que esa es otra, ¿qué pintaba esta de mentora (aparte de promocionar)? Es decir, más que dar consejos, tenía que haberse dedicado a pedir consejo a varios de los concursantes): si este chico algo no es, es precisamente aburrido. Porque cantará todo lo mal que quiera, pero es una auténtica mina en cuanto a elección de canciones y surrealismos.

Y eso es todo. La semana que viene el tema será R&B/Soul. No es que me llame demasiado, pero supongo que no puede ser peor que tener las actuaciones de Miley Cyrus y al petardo de Joe Jonas (qué horriblemente feo es este chaval y qué poquito hacen para disimularlo, por cierto) y a Demi Lovato (vestida como si tuviera 30 años).

¡Saludos!

22 de mar. de 2010

Ya que estamos...

Hoy la verdad es que he estado bastante pesadica intentando convencer a la gente de que le eche un vistazo a Glee. No suelo ser mucho de intentar hacer que mis amigos vean series casi a la fuerza (salvo cuando sé perfectamente que tal o cual serie está hecha casi específicamente para una persona en concreto), pero hoy, tanto ver los anuncios en el periódico y comentarios en varios blogs, pues me ha dado por sacar la vena gleek.

Y ya que empieza a emitirse en abierto esta noche en Neox, qué menos que echarle un vistazo si no la has visto. No voy a obligar a nadie a seguirla. Para empezar, no es una serie que esté hecha para todo el mundo. Pero si así consigo enganchar a una o dos personas (más, que ya somos varios :P) para no tener que andar mordiéndome las uñas yo solita con las esperas, bienvenido sea.

Yo quizá hasta le eche un vistazo (en V.O., eso sí. Con el doblaje no me atrevo), por ver si es verdad que la serie ha cambiado desde el primer capítulo (que me pareció un poco bastante deslavazado) a los últimos (llegó un momento en el que, sin ser perfectos y aun siendo bastante acelerados, los veía mucho mejor estructurados) o ha sido solo impresión mía.

O por ver cómo de bien caen las pausas tan oportunas para los anuncios (creo que ya lo comenté. Si no por aquí, en alguna parte xD), que como van en todos los canales de A3 a la vez, caen donde les parece. Y bastante daño le hacen a cualquier serie cuando caen en medio de una escena... Pero si llegase a caer en medio de uno de los números musicales podría ser bastante surrealista.

En fins, eso es todo. O casi. Porque ya que estoy, y para los que llevamos desde diciembre con mono de Glee, al menos pongo una promo. Que seguramente todos la hayamos visto, sí, pero menos da una piedra :P.


¡Saludos!

PD: Qué grande es Sue... "How do you two not have a show in Bravo?" xD.

21 de mar. de 2010

Punto y aparte

Esta semana tocaba despedirse de los chicos de Skins. Pensaba dedicarle una entrada a esta cuarta temporada. Al final del capítulo de Effy, que nos dejó a unos cuantos sin saber muy bien cómo tomárnoslo (a mí acabó gustándome. Al fin y al cabo, Skins lo que tiene es que es una serie que mezcla estupendamente el esperpento y las exageraciones con unos personajes bastante humanos. Y eso fue nada más que una muestra de ello. Por eso me quedo conforme). A mis otras (muchas) impresiones generales después de haber visto este último capítulo.

Pero no lo voy a hacer. Porque la verdad es que no sabría muy bien qué decir. A mí me ha gustado, sí, pero tampoco sabría decir muy bien por qué. Porque es Skins. Y porque esa es su forma de hacer las cosas. Y a mí, ya lo digo, me encanta.


Por eso haré nada más que una entrada cortita, despidiéndome de esta segunda generación. Porque fueron unos personajes a los que en principio cogí con un poco de miedo. Tenían que ponerse a la altura de los de la primera generación. Y no es fácil ponerse en el mismo escalón que Tony, Cassie o Chris.

Pero a su manera lo hicieron. Se pusieron en su propio escalón y fueron un conjunto de personajes totalmente distintos a los de la primera generación. Quizá por eso puedo decir que, una vez me hice a ellos, he disfrutado un montón con sus idas y venidas. No son Tony y compañía, pero tampoco intentan serlo. Bastante tienen siendo quienes son.

Así, estas tercera y cuarta temporadas, a pesar de sus fallos (el centrarse demasiado en el triángulo Cook-Effy-Freddie en la tercera, y la desestructuración de la cuarta), han tenido algo muy bueno: me han hecho cogerles (de nuevo) cariño a sus personajes. Y ahora los voy a echar de menos, igual que eché de menos a los de la primera generación.


Porque si bien los hay que tampoco me dicen demasiado (Naomi, aunque en este último capítulo ha subido varios peldaños. O Freddie, al que le tenía una manía tremenda hasta hace tan solo dos capítulos), también hay otros muy grandes. Cook ha pasado de ser una sombra desfasada de Chris a ser grande por sus propios méritos, convirtiéndose en mi favorito con diferencia de estas dos temporadas. Effy, a la que ya conocíamos de antes, ha sido quizá la que más ha cambiado. A algunos les gustará más y a otros menos. A mí, el resultado final, después de pasar por varias etapas, me ha gustado mucho. Y está Katie, un personaje adorable pero al que a veces resulta un poco difícil ver. Y Pandora y Thomas, que están hechos el uno para el otro porque los dos son un cacho de pan con patas (por cierto, la canción que le canta Pandora a Effy en este último capitulo se ha quedado como uno de mis momentos favoritos de toda la serie). Y Emily y JJ, a los que me hubiera gustado que sacaran algo más

Ahora se van y nos dejan con un final abierto y algo agridulce, un poco como ya pasó con la primera generación. Y aun así, bastante positivo. De nuevo, algo que ya pasó con la primera generación.


Y sé que cuando empiece la quinta los echaré de menos a todos ellos. Y sé que me costará quizá al principio acostumbrarme a los nuevos personajes. Pero confio en que me pasará con la tercera igual que me pasó con la segunda generación. Porque si los guionistas se las han apañado para hacer dos grupos de personajes totalmente diferentes pero igualmente grandes, eso no es casualidad. Pueden apañárselas para volverlo a hacer.

¡Saludos!

PD: Últimamente me ha dado por las series inglesas. Y es que desde que dejé a un lado mi manía por el acento, estoy descubriendo un mundo.

19 de mar. de 2010

Painting It Black (American Idol top 11)

Y otra que se nos va de Idol, aunque esta semana no haya sido ni inmerecido, ni una sorpresa. Lacey tiene un tono de voz muy bonito, pero es muy inconsistente encima del escenario. Cuando acierta la nota le va bien, pero eso no ocurre la mitad de las veces. Y la cosa es que, cuando no la acierta, le tiembla la voz más que a una oveja asustada. Desde mi punto de vista, y viendo las actuaciones de esta semana, tampoco es que fuera la peor, ni mucho menos. Otros se lo merecían más que ella. Pero puestos a hacer criba y a dejar a los que están en el escalón de arriba y no a ras de suelo, no ha sido del todo inmerecido.

Su actuación de esta semana estuvo por debajo de la de la semana pasada (que yo creo que ha sido su mejor actuación), y que repitió bastante aceptablemente al final. No fue insufrible y tuvo algún momento bastante decente, pero tampoco me dijo demasiado.

En cualquier caso, no creo que estuviera peor que Tim Efron Urban. Esta semana, su versión reggae de los Rolling fue casi tan... bizarre como su versión de Apologize. Es decir, alma de cántaro, si querías reggae, haber cogido otra canción, que si coges una canción de los Rolling puedes elegir algo de reggae sin tener que convertirlo en una de las experiencias más extrañas e incómodas que he visto nunca. Aun así, sigo manteniendo lo que dije la semana pasada: este chico tiene dos dedos de frente (o diez, si nos ponemos a hablar literalmente en vez de metafóricamente :P) y sabe qué es lo que puede explotar y lo que no. Sabe que tiene a las niñatillas sobrehormonadas de su lado. Y sabe que cantar, lo que se dice cantar, pues no es lo suyo. Por eso elige una canción que, como la semana pasada, no le exige absolutamente nada a nivel de voz. No es que nos vaya a dejar alucinando, pero así no se arriesga... Si hubiera cogido una canción que le exigiera lo mismo y se hubiera dejado de experimentos, habría encantado. Triste pero cierto.
También Aaron y Andrew se merecían irse más que Lacey. El uno porque parece que canta en un karaoke. El otro porque hizo bien una canción en Hollywood y desde entonces (y ya van bastantes oportunidades) no ha vuelto a acertar.

En general, lo que sí que quedó claro es que la cosa se ha quedado muy descompensada desde la salida de Alex la semana pasada (sí, señores, pienso seguir con mi pataleta particular por los siglos de los siglos, y más cuando las actuaciones de los chicos son tan mediocres y faltas de matices como las de esta semana). La salida de Lilly, aunque injusta, se ve compensada porque ahí siguen estando Siobhan y Crystal y, en menor medida, Didi. Pero tras irse Alex (que, por cierto, estuvo en el programa de Ellen el otro día), los chicos están muy por debajo de las chicas.
Si nos ponemos a hablar en función de gustos, a mí Big Mike no me dice mucho. Sin embargo, personalmente sí que me gustan Lee (que, a pesar de todo, esta semana lo vi pelín soso encima del escenario) y Casey (al que, de todos modos, no lo veo ganando; lo veo cantando en conciertos pequeños y con un grupo detrás).





Ninguno de los dos, eso sí, tiene ese algo que tiene Alex Lambert.

Y nos toca irnos al grupo de las chicas. Yo creo que de las que quedan, la más floja es Katie. Y eso que, dejando a un lado ese comentario de que "cómo iba a dar una imagen joven cantando una canción de los Rolling" que la hizo tan collejeable, estuvo bastante mejor esta semana. Sigue sin gustarme, pero le dio un aire de final de película teen Disney a la canción que creo que es precisamente lo que ella necesitaba de cara al público.
Paige sí que me pareció que estuvo bien. No la mejor, pero sí bien. Si encima tenemos en cuenta que había tenido problemas con la voz a lo largo de la semana, estuvo estupenda. Pero eso a un lado, yo sí creo que mejoró respecto a las semanas anteriores (y no solo al espectáculo bochornoso que fue su versión de Smile). La vi más dentro de la canción, menos karaoke.

Pero la que de verdad hizo suya la noche y se puso muy por encima de todos los demás fue Siobhan, con su versión de Paint it Black (evidentemente, de ahí el título de la entrada). A estas alturas nadie podrá negar que esta chica tiene una voz impresionante y una presencia en el escenario bastante buena. Yo disfruté muchísimo con su actuación, eso desde luego. Y puedo decir que fue, de lejos, mi favorita de todas ellas por méritos propios.



La verdad es que esta chica, a la que hicieron pasar totalmente desapercibida casi hasta que llegaron al top 24, a mí me llamó la atención durante las actuaciones de grupo en la semana de Hollywood (estaba en el mismo grupo que Todrick, precisamente), con esa versión de Bad Romance. Y me lleva encantando y estando entre mis favoritas desde entonces.

Después de ella, al menos basándome en las actuaciones del otro día, yo pondría a Crystal y a Didi. La primera tiene un estilo muy suyo y transmite confianza. Mi segunda favorita, pero peleándose constantemente con Siobhan. Y a la segunda le pasa un poco como a Lacey, pero de forma más controlada. Tiene un tono de voz precioso y, cuando lo controla, es una maravilla escucharla. Cuando no, definitivamente no brilla, pero tampoco resulta tan molesta como Lacey. A mí me gustó bastante su versión de Play with Fire, tropiezos en la letra aparte.





Resumiendo: este año, las chicas les dan mil vueltas a los chicos (razón por la que pienso seguir pataleando por que Alex Lambert no llegara al top 12). Y Siobhan les da mil vueltas a todos, menos a Crystal, a la que le da solo alguna.
A ver cómo se da la semana que viene.

¡Saludos!

PD: Y me reí un montón con los comentarios de Ellen. Qué grande es esta mujer.
PD2: Y qué petardo es Ryan Seacrest. A cada cual lo suyo, es buen presentador. Pero al mismo tiempo tiene un algo, un aire de chulería, insoportable. Cada vez que toca a alguien, me da la sensación de que en cuanto se aparten las cámaras va a salir corriendo y pegando gritos a por un bote de desinfectante.

17 de mar. de 2010

Meme: Twitteando

Hace un rato me he pasado por aquí y me he encontrado este meme. Consiste en comentar brevemente (mode twitter on) las series que sigues. Y como llevo un rato sin hacer nada (eso sí, sigo sintiéndome una chica responsable que lleva las cosas al día) y generalmente además soy la típica petarda que hace comentarios vía Facebook/Twitter que nadie pilla, pues aprovecho.

Y además, me encantan los memes :P.

En fins:
Menos de una semanita para que vuelva Tara. Que digan lo que quieran, pero la primera temporada moló un puñao y medio. Y Marshall más.

Me está gustando esta temporada de las Desesperadas. Y más me va a gustar, que ya mismo se pasa por ahí John Barrowman.

Me está decepcionando Life Unexpected. Ahora me enfado, ahora no. Ahora tengo tres años, ahora hago la maleta y luego la deshago. Y luego tomamos helado.

Me encanta tener chorrocientos capis pendientes de BoT. Así me puedo ver varios del tirón y me mentalizo para el maltrato que le hacen a una serie tan grande.

Pobre Casey, qué mal me dejó el último capi de Chuck. Aunque la conversación entre Awesome y Morgan fuera de lo más épico que he visto en la vida.

No eché nada de menos Gossip Girl durante el parón y ahora la estoy empezando a echar de más...

¿Me dará tiempo a reconciliarme con Lost antes del final o acabaré a malas con ella?

Creo que me moló el WTF de Skins del otro día. Creo. No lo sé. Creo que voy a seguir debatiendo conmigo misma al menos hasta el viernes.

Odio cuando a Shondita le da por liar a la petarda de Naomi con el único personaje que mola en Private Practice.

Mono de Glee llegando a niveles peligrosos. Pero ya mismo vuelven... Y con Idina Menzel y Jonathan Groff!

¿Habrá algún capítulo de Community que no tenga algún momento de hacerme reír a carcajadas?

No es una serie, pero sigo con mi pataleta por lo de Alex Lambert en Idol. Y lo que me queda.

Me encanto a mí misma. Después de la pedazo de maratón que me estoy pegando, voy a apañármelas para llegar con mono a la 5ª de Doctor Who.

Con Anatomía soy como una montaña rusa: la amo, la odio, la amo, la odio. Pero el no tener a la petarda de Izzie/Heigl hace llevaderos los momentos de odio-odio.

¿Se notará mucho la ausencia de Mo-Mo en Jackie? Aunque mientras no me quiten a Zoey, O'Hara y Cooper, seguiré con ella.


Hala, que recuerde, más o menos esto es todo...

¡Saludos!

15 de mar. de 2010

Parenthood: primeras impresiones


Parenthood ha sido probablemente uno de los estrenos más esperados esta temporada y, sobre todo, uno de los que se ha estado muy pendiente por unos motivos o por otros.
Quizá no es el que más esperaba yo, pero sí que es cierto que tenía cierta curiosidad por ver qué salía. Al fin y al cabo, tenía toda la pinta de dramedia culebrón familiar al estilo Brothers & Sisters. O al menos eso se daba a entender entre la propia descripción de la serie, las promos y las fotos promocionales (si la que he puesto arriba no es clavadica a cualquiera de las de la serie de la ABC...).

Y, vistos dos capítulos (normalmente suelo dar más de un capítulo a las series para decidirme por seguir o no viéndola, porque no siempre el piloto sirve para hacerse una idea demasiado clara de por dónde van a ir los tiros, aunque sea simplemente por falta de tiempo), puedo decir que, si bien de momento no es ni de lejos mi estreno favorito del año, sí que me ha convencido lo suficiente como para seguir viéndola.

No es nada que no esperáramos, eso sí. Esperábamos similitudes con Brothers & Sisters y las hay. Muchas. Los Braverman son, al fin y al cabo, una versión un poco menos repija de los Walker. Por lo demás, las relaciones entre los hermanos se dan un aire a las de los hermanos Walker. E incluso en cierto momento me recordó un poco a la relación entre los hermanos Fisher en Six Feet Under (no digo que una serie me recuerde a la otra, solo un momento concreto). O a lo mejor fue solo porque andaba Peter Krause de por medio. No lo sé.


Esa es otra: si había dos nombres que han sonado muchísimo cada vez que se hablaba de la serie, esos eran Peter Krause y Lauren Graham (Nate Fisher y Lorelai Gilmore respectivamente, por supuesto. Y lo dice alguien que no ha visto nunca Gilmore Girls decentemente, salvo capítulos sueltos de vez en cuando). Y, de nuevo, son precisamente sus personajes los dos que más destacan. El uno es Adam, uno de los hermanos y padre de un crío (que, por cierto, es uno de los pocos críos no collejeables que pasaron por Grey's Anatomy) con Asperger, una trama que, de momento al menos, es de lo mejorcito de la serie. La otra es Sarah, otra de las hermanas y madre desastre con dos hijos adolescentes que tiene que mudarse a casa de sus padres y empezar de nuevo cuando no le queda más remedio. Esa vuelta a casa, al igual que la vuelta a casa de Kitty en la primera temporada de Brothers & Sisters funciona un poco como punto de inicio de la serie y nos da a conocer al resto de los hermanos.
Sin embargo, como digo, son precisamente estos dos los que más destacan. Los demás andan de momento bastante desdibujados, aunque supongo que los irán desarrollando poquito a poco.

Si algo me ha gustado, eso sí, y ha hecho que tenga ganas de seguir viendo los siguientes capítulos, ha sido precisamente la trama de Adam y cómo él y su mujer (ni idea del nombre aún, pero soy un poco lenta para hacerme a los nombres de los personajes en la mayoría de las series) se van haciendo a la idea y van lidiando con lo de su hijo. Me resulta bastante interesante porque es raro que en una serie se trate abiertamente el síndrome de Asperger.


Pero eso aparte, sigue siendo una dramedia familiar. Si te gustan este tipo de historias, merece la pena darle una oportunidad. Es decir, no son exactamente los Walker (que tienen sus cosas buenas y sus cosas malas), pero yo creo que, si se les da tiempo y no empiezan a desvariar, se pueden ganar su puesto ellos solitos.

¡Saludos!

13 de mar. de 2010

WTF? (o El Top 12 de American Idol)


Ayer estuve viendo los resultados de esta semana de Idol, que decidían quiénes se quedaban fuera y quiénes pasaban a formar parte del top 12, es decir, se convertían en finalistas.

Y la verdad es que en la vida me había quedado tan a cuadros viendo un programa de televisión.

De los cuatro que se fueron yo personalmente no habría echado a ninguno, eso es verdad. Aunque la verdad es que los dos primeros en irse no fueron ninguna sorpresa. Sin embargo, con los otros dos me dejaron completamente helada. La cara de tonta que se me quedó (a mí y a unos cuantos, supongo) con los otros dos fue digna de mención.

La primera de la noche en irse fue Katelyn Epperly y, como digo, no fue una gran sorpresa. Eso no quiere decir que crea que fuera especialmente justo, porque la verdad es que para mi gusto la chica precisamente mal no canta (aunque su canción la semana pasada casi me dejara totalmente frita). Y, sobre todo, no tiene sentido que se vaya ella y sigan dentro Katie (que tiene buena voz, pero es la cosa más fría del planeta subida a un escenario) o Lacey, que canta una canción bien y veinte mal. O Paige, cuya versión de Smile fue para echarse a llorar.
A mí, de hecho, su última actuación no me pareció tan mala ni tan aburrida. Definitivamente no fue la releche, ni me tuvo dando saltos, pero mala tampoco:



El siguiente en decir adiós fue (y ya empezamos, porque los otros dos también) uno que lleva estando entre mis favoritos desde el principio. Lo de Todrick, de nuevo, no fue demasiada sorpresa. Especialmente si se tiene en cuenta que es un tío que no se ha ganado precisamente la simpatía de la gente (y más si se tienen en cuenta determinados aspectos anteriores al concurso que le han hecho ganarse aún más recelos). A mí la verdad es que este chico me encanta. Me encanta su personalidad, me encanta su estilo, me encanta la fuerza que tiene en el escenario, me encanta la iniciativa que tiene y las ganas de hacer cosas que se le notan. De momento ha sido uno de los pocos que se ha atrevido a ir un pasito más allá y la verdad es que a mí no me disgusta en absoluto (venga ya, lo que hizo con la canción de Kelly Clarkson (vale, la canción original no me gusta absolutamente nada) fue lo mejor que nadie podría haber hecho). Para mí, una pena, porque las actuaciones de este chico estaban entre las que más esperaba cada semana. Esta semana, su versión de Somebody to Love fue más que decente. Y, desde mi punto de vista, de lo mejorcito que hemos visto en lo que llevamos de programa:



Pero lo que ya fue totalmente surrealista fue lo de Alex Lambert. Y no solo surrealista, es que es algo que roza el chiste y el ridículo si se tiene en cuenta que dentro se quedan otros como Tim (lo siento, pero lo de este chico no es cantar. Por mucho que fuera bastante espabilado al elegir Hallelujah esta semana, porque es una canción que gusta a todo el mundo y que además es terriblemente complicado cantar mal), Andrew (que me cae estupendamente, pero ha estado bien una sola vez en lo que va de programa) o Aaron (que se está ganando el voto de padres y demás gente que piensa que es adorable, pero que a mí sigue sin decirme absolutamente nada). No lo entiendo, simplemente no lo entiendo. Alex tiene sin duda una de las voces más únicas de todos ellos (chicos y chicas), canta bien y transmite muchísimo. Vale que tenga un miedo escénico tremendo y eso se note, pero en ningún caso ninguna de sus actuaciones ha estado por debajo de las de los que he comentado antes, por ejemplo. Para mí, era uno de los candidatos a quedarse muy arriba, si no a ganar, porque de verdad se lo merece. Pero bueno, supongo que seré yo la rara, porque le tocó irse y hacérmelo pasar muy mal a mí. Porque la verdad es que lo pasé horriblemente mal cuando se pusieron a intercalar las imágenes de él (que, por favor, sigo sin entender cómo es posible que nadie subiera a darle un abrazo... Pero pobretico, ¿es que la gente no tiene ojos? ¿Es que no le veían la carita al pobre chaval?) con imágenes de Siobhan llorando como una magdalena. En fins, que me da muchísima pena. Y de este chico además voy a poner dos canciones, la de esta semana y la de la anterior, porque yo lo valgo y porque no es justo que no haya entrado en el top 12:





Ya llegados a este punto, me esperaba cualquier cosa. Bueno, casi, porque de nuevo volvieron a dejarme helada cuando la que se tuvo que ir fue Lilly. Esta es otra que también estaba entre mis favoritas y a la que veía peleándose, si acaso, son Siobhan y Crystal, ni de coña quedándose fuera. Tiene lo que les falta a muchos otros en el programa: muy claro lo que le gusta y cuál es su estilo. Y se la nota cómoda en el escenario. Pero no es solo eso, es que, como Alex, también ella tiene una voz muy particular que la hacía destacar bastante en todo el grupo. De verdad que no entiendo nada, y cada vez menos. Vamos, que como ella misma dijo, no tengo ni puñetera idea de qué es lo que quiere la gente, porque estas eliminaciones han sido la cosa más surrealista del mundo. En fins, de ella pongo solo la canción de esta semana, porque no encuentro las otras, pero cualquiera de las canciones que ha elegido han estado muy muy muy bien:



En fin, después de que estos cuatro se fueran, me lista de favoritos tiene a tres menos (Todrick, Alex y Lilly) y se queda reducida a cuatro: Siobhan, Crystal, Lee y Casey, sin ningún orden concreto.
Desde mi punto de vista, esta semana deberían haberse ido Tim y Aaron. O Tim y Andrew. Ni de coña Todrick y Alex.
Y de las chicas, Katie y Lacey. O Katie y Paige. De nuevo, ni de coña Lilly y tampoco necesariamente Katelyn.

¡Saludos!

PD: Esta semana no he tenido tiempo de pasarme por aquí y ya tengo varias entradas pendientes. Y la cosa es que esta semana que viene pinta exactamente igual...

5 de mar. de 2010

American Idol (II)

Pues vistas las actuaciones de esta semana. De nuevo, aún no tengo ni idea de quién se queda y quién se va (de hecho, esta vez ni he abierto el twitter, para no enterarme como la semana pasada). Así que comentaré simplemente las actuaciones de cada cual (e intentaré no enrollarme demasiado, que tengo una facilidad para enrollarme cual persiana impresionante).

Pues bien, se suponía que el martes les tocaba cantar a las chicas, pero tuvieron que atrasar la gala un día debido a problemas de salud de Crystal, así que les tocó a los chicos subirse al escenario. Y la verdad es que en conjunto fue un programa bastante mejor que el de la semana pasada.
El primero en salir al escenario fue Michael Lynche. Y estuvo bien, fue una buena actuación, creo yo. Desde luego, la canción la escogió bastante mejor que la semana pasada, y eso se notó. De todos modos, a mí no acabó de convencerme del todo. No sé si porque no creo que fuera la actuación más indicada precisamente para abrir el programa o qué, pero para mí había algo que no acababa de encajar.
Después le tocó a John Park. Soso y sin ningún tipo de carisma en el escenario, es todo lo que tengo que decir.
Casey, por su parte, dio un giro de 180 grados respecto a la semana pasada. Y Kara dirá lo que quiera, pero yo lo veo mejor así. Durante la canción le tembló algo la voz, y es verdad que perfecta, lo que se dice perfecta, pues no fue, pero a mí me gustó bastante. Lo vi mucho más cómodo, menos “vestido de obligación con la ropa de los domingos” y con bastante carisma (estamos hablando de un tío que hasta ahora me había parecido la cosa más sosa del planeta). Por cierto, lo suyo debe de ser la razón más surrealista para no tener una televisión en casa que he oído en la vida xD.
El que pegó un salto impresionante desde la actuación de la semana pasada a la de esta fue Alex Lambert, que simplemente estuvo estupendo. Guitarra en mano y sin tener que andar moviéndose por el escenario sin saber qué hacer, se le notaba muchísimo más cómodo, más seguro y con menos miedo. Y dado que eso es lo que tenía que mejorar la semana pasada, porque este chico tiene una voz que ya le da mil puntos, para mí fue de los mejores de la noche con diferencia. Además, el chico es un amor con patas. A mí es que me ganó con lo del idioma inventado.
De Todrick no sé muy bien qué decir. Su actuación no me pareció mala (una vez se separó del pie de micro especialmente, aunque en realidad el cambio a mejor lo vi algo antes); no la mejor, pero tampoco mala. De hecho, desde que empezó a moverse un poco en el escenario me gustó bastante. De todos modos, si el pobre no está más perdido que un pulpo en un garaje, tiene mérito, porque no he visto más consejos contradictorios juntos en la vida. Ahora, o Kara no sigue el mismo programa que yo, o no lo entiendo. Porque precisamente no es de los que caen bien, aunque a mí me caiga estupendamente. Es decir, esa actitud arrogante y creída y pasivo-agresiva que lleva no lo hace precisamente likeable para el público en general.
Jermaine me sigue molestando cuando abre la boca. Ya no solo cuando canta (que también), sino también cuando habla. Qué tío más petardo, de verdad. En cuanto a lo que es la actuación en sí, pues no me gustó (y eso que en su defensa tengo que decir que esta vez no gritó). Simplemente no me dijo nada; este chico cuando canta siempre me parece muy forzado.
Otro que tampoco me dijo mucho fue Andrew Garcia (y ya van dos seguidas). Este chico tiene buena voz y además tiene un algo que hace que caiga simpático. A mí al menos me pasa. Pero también tiene una facilidad pasmosa para elegir e interpretar canciones sin que nos digan nada.
Aaron Kelly, por su parte, me sonó totalmente a karaoke. Quizá fue la elección de canción, no por no hacerla suya, sino simplemente por lo mismo que le pasó a Paige la semana pasada: parecía estar encima del escenario en un karaoke.
Tim Urban evidentemente estuvo mejor que la semana pasada. Pero es que eso no era difícil. De todos modos, bien, lo que se dice bien, pues tampoco estuvo: actuación sosa, floja en cuanto a voz y sin absolutamente nada más que decir de ella. Estoy de acuerdo con Ellen en que debería plantearse ser actor, aunque (la mayoría de) los chicos de Glee le dan mil vueltas como cantantes. Yo es que cada día estoy más convencida de que este chaval se ha escapado de la Disney… ¿esa pinta, happy family y la importancia de rezar antes de salir al escenario (aunque, siendo justos, hay varios que lo hacen, pero vamos, este es que parece recién sacado de la Disney)?
Por último, salió al escenario Lee Dewyze y creo que la suya fue mi actuación favorita de la noche. Tiene buena voz y una fuerza tremenda en el escenario. Ahora, una cosa de la que me di cuenta y que no es nada positiva: Lee fue uno de mis favoritos la semana pasada… y esta semana ni me acordaba de que existía (mientras cantaba Tim, me tiré un rato pensando quién quedaba y no se me ocurría nadie). Teniendo en cuenta que ni siquiera yo me acordaba, me da muy mala espina.

La noche siguiente fue la de las chicas. Y a mí me volvieron (en general) a decepcionar.
La que abrió el programa fue Crystal, lo suficientemente recuperada como para hacer una versión decente de Creedence Clearwater Revival. Y al jurado les encantó. Yo no puedo decir lo mismo. Es decir, ya digo que fue una versión decente, pero ni de lejos me pareció tan estupenda. Que quizá sea que me encanta esa canción y la versión me supo a poco, pues no lo sé, pero yo a esta chica la he visto mejor otras veces. Igualmente no sé cuánto de ello tiene que ver con que acabara de salir del hospital, pero vamos, que para mí de decente no pasó.
Haeley Vaughn escogió una canción de Miley Cirus (un momento, voy a pegarme cabezazos contra la pared un ratito y ahora vuelvo). Tampoco estuvo especialmente bien; igual que le pasó la semana pasada, su voz se iba de juerga sin ella continuamente. Pero el principal problema lo vi en que, a pesar de que teóricamente sea una elección de canción más acorde a su edad y personalidad, la vi mucho más fuera de la canción que la semana pasada. Porque la semana pasada destrozaría la canción, pero al menos transmitía buen rollo en el escenario y le daba un aire curioso a la canción. Esta semana simplemente estuvo aburrida.
Con Lacey, pues tres cuartos de lo mismo. Aburrida a más no poder. Además, al principio especialmente le temblaba la voz, lo que juntándolo con la elección de canción, hizo que fuera otra de las que parecía que estaban en un karaoke.
Katie Stevens estuvo algo mejor que la semana pasada, pero tampoco para tirar cohetes. Vocalmente no tengo ningún problema con ella, pero la sigo viendo muy muy seria. Demasiado para que pueda gustarme, porque desde luego no se luce cuando parece que sus padres la visten y le preparan lo que tiene que cantar y cómo.
Didi me decepcionó un poquito. La chica tiene muy buena voz, eso no se lo quita nadie, pero simplemente no encaja con este tipo de actuación (que no de canción, porque versiones de esta canción que funcionen para ella se pueden hacer a punta pala). No sé, la veía un poco fuera de lugar.
Michelle hizo una mejor elección de canción que el otro día (principalmente porque elegir Falling tiende a ser un suicidio), aunque tampoco me dijo nada. Es decir, correcta, guapísima, pero nada más.
Entonces, claro, llegó Lilly y aquello fue un cambio brutal teniendo en cuenta las anteriores. Cada vez me gusta más esta chica, su tono de voz, la elección de canciones que hace y cómo las canta y les da ese toque tan suyo.
Sobre Katelyn Epperly tengo que estar de acuerdo con Ellen. No sé si será que cuando lo vi era bastante tarde (sobre la 1:45, teniendo en cuenta que me había levantado a las 6 de la mañana) o que las canciones de Coldplay a mí, aparte de para avisarme de cuándo va a aparecer JDM en Grey’s Anatomy (las entrevistas de Craig Ferguson a JDM son épicas. Y fun y pin), me sirven principalmente para que se me cierren los ojos instantáneamente. Pero el caso es que me costó la vida aguantar despierta toda la actuación.
A Paige Miles se le vio un poco el plumero (ahora que Simon le había dicho que tenía la mejor voz de las chicas, le tocaba ganarse a Kara). Pero aparte de eso no sé muy bien qué pensar de la actuación. A ver, a mí me parece que la chica canta bien. Pero si la semana pasada parecía que estaba cantando un karaoke, esta semana no sé muy bien lo que parecía. Quizá un momento musical de una comedia romántica al uso. No lo sé. Y eso no es precisamente bueno. A esta chica, de todos modos, lo que le falla es la elección de canciones, porque van dos de dos.
Y cerró la noche Siobhan, que después de esta actuación sigue siendo mi favorita. Cuando dijo que iba a cantar Aretha me eché a temblar… Pero cuando te metes en semejante berenjenal y la cosa es que sales bien parada, tiene mucho más mérito que cuando no te arriesgas. Y a ella le salió genial. Puede que la canción tuviera algún punto más flojo, pero es que tuvo unos momentos tan buenos (esa nota, madrecita mía) que simplemente me encantó. Y ella cada vez me cae más simpática xD.

En fin, teniendo todo esto en cuenta, mis favoritos de esta semana son:
-De los chicos: Lee, Casey, Alex Lambert y le doy un voto de confianza a Todrick.
-De las chicas: Siobhan, Lilly y Crystal. No tengo una cuarta. Simplemente están ellas tres y luego todas las demás.

Anyways, ya luego me veré las eliminaciones y ya comentaré algo más.

¡Saludos!

3 de mar. de 2010

Y la HBO dijo SÍ

...a Game of Thrones.


Ayer, cuando lo vi en el foro de Asshai, me llevé una alegría tremenda.

Y es que ya son muchos años con todos estos personajes, con sus vueltas de tuerca, con sus alegrías y no-tan-alegrías.
Si normalmente un proyecto puede llamarme la atención desde un primer momento y hacer que esté relativamente interesada en que salga adelante, con esta serie este efecto se multiplica por mil.

Después de los típicos jueguecitos de "¿Quién haría de tal si Canción fuera una película?" vino la noticia de que se iba a grabar un piloto.
A partir de ahí, vino la elección de actores y los comentarios al respecto, las pegas, los saltitos de alegría y los momentos bitchy a más no poder (no sé si he leído/oído más comentarios acerca de la nariz del pobre Nikolaj Coster-Waldau o de la supuesta cara de pez de Tamzin Merchant (que a mí tan fea no me parece, pobreta... Que sepa o no actuar, ya no lo sé, porque aunque la tenía localizada más o menos, no la había visto nunca)).

Tras ellos vino la grabación del piloto, y la gente muerta por tener algo más de información.

Y nada, hasta marzo nada de nada.

Pero llegó marzo, y con él las buenas noticias. Porque la HBO le ha dado luz verde: una primera temporada de 10 episodios que empezará a rodarse en junio.

A partir de ahí, veremos cómo va la cosa. Veremos si les dura la serie lo que se merecen estos libros (que son grandes, muy grandes). Veremos si el resultado final no decepciona. Veremos, veremos, veremos.

Yo, de momento, ando totalmente feliz por la noticia. Y por supuestísimo que más que dispuesta a echarle un vistazo (o dos) cuando empiecen a emitirla (que aún tiempo queda).

¡Saludos!

1 de mar. de 2010

Los chicos del otro McKinley High

Ayer estaba leyendo en el salón y de refilón vi una promo de Glee (primera vez que la veo, por cierto, eso es lo mucho que veo la tele). La promo me trajo muchas cosas a la cabeza: lo mucho que queda aún para abril, lo rarísimo que suena todo doblado, lo grandísima que es Sue (aunque el doblaje, al menos la frase y media que dice en la promo, la suavice bastante)…
Y me recordó que tenía pendiente una entrada sobre Freaks & Geeks, que he estado revisionando estas últimas semanas. Precisamente sobre otro McKinley High.

Ambas series tienen algunas cosas en común (además del nombre del instituto al que van los protagonistas), aunque también es verdad que son muy diferentes entre sí.
Y no, no me refiero a que compartan números musicales, aunque Freaks & Geeks también tiene unos cuantos momentos musicales. Y si no, que se lo digan a Jason Segel:


Y como este, unos cuantos más, principalmente destrozos varios de canciones en el sótano de Nick (Jason Segel). Evidentemente, todo esto era una excusa para poner este vídeo, porque está claro que Lady L es uno de los momentazos que tiene esta serie. No sé si es mejor la canción en sí, la forma en que la vive Nick, o las caras de Ken (Seth Rogen), que prácticamente son las mismas que puse yo conforme iba escuchando la canción.

El caso es que, sobre todo, tienen en común que sus protagonistas no son los niños populares del instituto. No son las animadoras, ni el capitán del equipo. Por el contrario, son los dejados de la vida, los pasotas del instituto. Y son los frikis que pasan las tardes de los viernes jugando a Dragones y Mazmorras.


Así, nos muestran el instituto y las idas y venidas de estos dos grupos a través de los ojos de dos hermanos: Lindsay (la famosa Lady L) y Sam Weir (interpretados por Linda Cardellini y John Francis Daley, respectivamente). Y, en cierto modo, nos dan una visión mucho más realista y de andar por casa de la vida en el instituto que la mayor parte de las series al uso. O a lo mejor soy yo, que tuve una época muy Lindsay.
Todo ello en una ambientación ochentera que merece bastante la pena.

A pesar de que la serie no duró mucho (se quedó en una primera temporada de 18 episodios), para mí es una de esas series que hay que ver, al menos, una vez en la vida.
Y es que durante esos 18 episodios nos presenta a unos personajes entrañablemente desastrados. Yo tengo especial debilidad por Ken, que me pareció enorme desde la primera vez que habla con Sam en el primer episodio. Pero todos, empezando por Daniel (James Franco) y acabando por Neil (Samm Levine) tienen su algo (sí, también el petardo de Nick). Incluso aunque muchas veces queden a medio dibujar, una de las pegas de que cortaran la serie tan pronto.

Además, la serie tiene unos cuantos momentazos dignos de recordar de lo épicos que son. Ahí está el Lady L que he puesto al principio. Pero ni de lejos es el único. Otros, como Ken intentando decidir si es gay o no escuchando Fashion de David Bowie y If my friends could see me now de Linda Clifford; o Daniel llamándole Carlos a su personaje de Dragones y Mazmorras (un enano) son igual de épicos.

Otro de los puntos fuertes de la serie es precisamente la música que tiene. Especialmente, suenan The Who cada dos por tres, pero también otros como Van Halen o Grateful Dead.


Por último, es una serie que resulta bastante curiosa de ver, sobre todo en lo que a actores se refiere. Entre sus protagonistas están James Franco o Jason Segel, que a todo el mundo le suenan. Pero, por ejemplo, también John Francis Daley, que sale ahora en Bones, Linda Cadellini (E.R.) o Busy Philipps (Dawson Crece, o ahora mismo, Cougar Town, interpretando a un personaje que, si no es Kim Kelly unos años más tarde, se le parece muchísimo).
Otros que se pasaron por algún episodio fueron Alexander Gould (me costó la vida reconocerlo, porque evidentemente era muy muy crío), Shia LaBeouf (también bastante crío, aunque no tanto :P), Lizzy Caplan (Amy en True Blood), David Krumholtz (el rizos de Numbers) o Kayla Ewell (la yonqui de The Vampire Diaries, que me fijé porque sigue teniendo exactamente la misma cara).
Sin olvidar el cameo tan épico de Ben Stiller, que fue probablemente otro de los momentos más surrealistas y geniales de la serie.

¡Saludos!