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5 feb 2013

I will never forget you, rural juror


Después de un mes y pico sin pasarme por aquí (echadle la culpa a los bonitos temarios de Haciendas varias, que me distraen. A eso y a cualquier otra cosa que se os ocurra, que tampoco es que sea muy difícil distraerme), pensaba volver un poco a lo grande. Es decir, pensaba dedicarle una entrada bien hecha, como se merece, a 30 Rock. Y sin embargo me está costando la vida escribir sobre ella. Y no precisamente porque no tenga nada que decir, o porque no me gustara el final, o porque en conjunto la serie me haya dejado sumida en la más total indiferencia, sino justamente por todo lo contrario.

A pesar de que no es una serie que me atrapara a la primera, me ha ido ganando hasta convertirse en una de mis imprescindibles. Sí, tuve que verme los primeros episodios tres o cuatro veces hasta que finalmente le pillé el punto a la serie y me atreví a seguir, pero eso no significa ni mucho menos que no me parezca grandiosa. Porque a partir de ahí fui siendo cada día más fan de Liz Lemon, adoré cada vez más la dinámica que tenía con Jack y me lo pasé mejor y mejor con los chistes que iban haciendo en cada capítulo. 

Sabiendo que esta iba a ser la última temporada, la empecé con la idea de prepararme para despedirme de ella. Y, a pesar de que se veía claramente como una preparación del final, no fui capaz. Cada semana lo pensaba y no acababa de hacerme a la idea de que en no mucho tiempo nos íbamos a quedar sin más episodios. No sé si el mundo en general estaría de acuerdo conmigo (aunque sé que unos cuantos sí), pero esta última temporada me ha hecho reír un montón, y ha tenido todos esos elementos que tanto me encantan en la serie. Por no decir que la campaña de Jack para hundir la NBC, aparte de ser por sí misma divertidísima, nos ha regalado dos de las mejores ideas que he escuchado jamás y que necesito ver YA en mi pantalla: esa genialidad llamada God Cop y, por supuesto, el programa que todos veríamos y disfrutaríamos como unos enanos: Homonym

Por todas estas cosas, parte de mí no acababa de hacerse a la idea de que todo esto se acababa. Y por eso, ese episodio doble que puso final a la serie la semana pasada me pilló un poco por sorpresa. No realmente, no objetivamente, porque está claro que sabía que era el último, sino porque simplemente me costaba creérmelo y me costaba despedirme de Liz Lemon y todos los demás. Que sí, que igual soy un poco drama queen y no es para tanto, pero dejadme en paz con mis dramas. Porque si quiero llorar desconsoladamente en una esquina, estoy perfectamente en mi derecho. Y a ver quién me lo impide.

En fin, que con todo este dar vueltas y no llegar a ninguna parte (mío, no de la serie) sigo sin ser capaz de hacerle una despedida digna a 30 Rock, y eso no puede ser. Así que mejor dejo que se despida ella misma (genialérrima canción vía Jenna Maroney (cuyas frases de despedida a los guionistas me mataron todas y cada una de las veces que salía de la habitación) incluida):

Lemon out!

PD: A ver si estos días voy regresando poquito a poco, que tengo mucho que decir y que comentar. Por ejemplo, que ando mucho más entusiasmada con los estrenos de midseason que con los de septiembre. Y cuando digo esto, me refiero especialmente a que me ha encantado reencontrarme con Keri Russell y Matthew Rhys en The Americans, que ando enganchadísima a una parte de The Following (que hace que vaya a ver, por supuesto, el resto de la serie, aunque lo que me importe de cada episodio sea básicamente lo que haga el trío de Psychos) y que ando enamoradísima de The Carrie Diaries.
PD2: Y, por si fuera poco, ando revisionando Survivor. Porque ver 24 temporadas en un verano (más otra a ritmo de persona normal sin problemas mentales y/o psicológicos) no me parecía suficiente.

25 dic 2012

Mis 30 de 2012 (Parte 2)

Pues bien, sin introducciones ni nada que se le parezca, aprovecho un ratillo que tengo ahora para seguir con mi lista de series de 2012.

20. Homeland
Habrá alguno que se lleve las manos a la cabeza viendo que no la he puesto más arriba, y habrá algún otro que piense que no está más arriba por unos motivos que no son. Porque ya sé que a mucha gente todo lo que tenía que ver con la familia de Brody en general y con Dana en particular le sobraba completamente. Y a mí, en cambio, es justamente eso, junto con lo que es el personaje de Brody en sí y Carrie siempre que no ande de misioncita por la vida, lo que hace que la serie me guste. En cambio, y la razón por la que no está más arriba, todo lo que tiene que ver con la investigación y con la CIA me importa bastante poco. Sin parecerme malo (aun viéndole sus fallos), pero simplemente no me interesa excesivamente.

19. 30 Rock
La temporada pasada en general me gustó mucho, y tuvo momentos divertidísimos. Y esta temporada tiene toda la pinta de ir a acabar por todo lo alto. Me encanta, sobre todo, el plan de Jack de querer hundir la NBC (con programas que YO vería, todo hay que decirlo, porque molan bastante más que algunas de las cosas que se emiten), y todo lo de Jenna en las elecciones me pareció grandioso. Pero vamos, en general me está encantando, y es pensar que nos queda nada y menos para que se acabe y muero de pena.

18. Community
Que digan lo que quieran de la tercera temporada, porque leí unas cuantas quejas, y gente que decía que ya no era lo mismo y que ya no eta divertida, pero a mí me encantó. De hecho, la volví a ver hace relativamente poco y me gustó tanto o más que la primera vez. He aprendido a querer mucho a la mayor parte del grupo (cierto que no todos) y me tienen deseando que vuelva de una puñetera vez. A poder ser, sin que sea su última temporada. Por pedir...

17. Lip Service
In my opinion, la segunda temporada fue mucho mejor que la primera. Para empezar, la salida de cierto personaje de la serie (que no digo quién por si alguien no lo ha visto, que es un spoiler como una casa) me pilló completamente por sorpresa, y además sirvió para hacer que la serie se centrara mucho más en otros personajes mucho más interesantes y con unas historias y unos bollodramas mucho mejores que ese, que ya lo teníamos muy visto. Además, hay que ser muy fan de Sadie. Y, por supuesto, hay que recordar que la segunda temporada de Lip Service nos trajo a Lexy. No hay que decir más.

16. The Hour
Otra que, como la anterior, mejoró en su segunda temporada, y eso que ya la primera me gustó. El ir conociendo ya a los personajes y sus motivaciones supongo que ayuda bastante, y además, la dinámica de la relación de Freddie y Bel sobre todo, pero también de Lix y Randall y de Hector y Marnie (me encanta Marnie, por cierto) hacían que me implicara muchísimo en la serie, y que viviera muchísimo cada episodio. Además, la historia de la temporada me pareció más entretenida que la de la anterior. Y, como adoradora de los finales que te dejan con ganas de esconderte en un rincón y quedarte ahí llorando hasta el final de los días, tengo que decir que estoy encantadísima con cómo acabó. A pesar de que yo aquí sigo cruzando los dedos por una (muy) improbable renovación.

15.Threesome
Tercera serie british seguida, y tercera que cumple eso de que la segunda temporada fue mucho mejor que la primera. O, al menos, pareció mucho mejor, quizá por haberles pillado el punto completamente a todos los personajes. Alice, Mitch y Richie estuvieron divertidísimos los tres, y tuvieron momentos (y episodios completos) de tenerme llorando de la risa. Como el episodio de la orden de alejamiento de Richie, que fue oro puro.

14. Treme
De comedia a drama y tiro porque me toca. Como ha sido desde su primera temporada, las calles de Nueva Orleans me atraparon completamente, y episodios teóricamente largos se me pasaron volando mientras veía a Delmond crecer y seguir los pasos de su padre, mientras sufría con Ladonna y con Albert (que, por cierto, cada vez que comparten escena son dinamita pura), mientras sentía lo injusto que era todo con Sophie o mientras conocía (y adoraba) a L.P.

13. Awake
Tuvo sus momentos mejores y sus momentos peores (el episodio del secuestro me costó, por ejemplo), pero en general creo que Awake fue una serie con un planteamiento interesante, unos personajes que estaban a la altura del planteamiento y un desarrollo que la convirtió en uno de mis estrenos favoritos de la temporada pasada. Una pena que el público de USA no estuviera de acuerdo conmigo y la serie no funcionara, pero yo me quedo con un buen recuerdo.

12. Southland
Empecé la temporada con un poquito de miedo (no mucho tampoco, que de ellos me fío) al enterarme del fichaje de Lucy Liu... y en cuestión de menos de un episodio vi que no tenía por qué haber tenido nada de miedo. El dúo Tang-Cooper me encantó, y eso que siempre me había gustado mucho el dúo Cooper-Ben. Y, hablando de Ben, también me gustó ir viendo los pasos de su caída, que supongo que será algo que seguiremos viendo cuando vuelva la serie.

11. The LA Complex
Se pueden decir muchas cosas de The LA Complex, pero lo cierto es que lo que consiguió implicarme y hacer que viviera los dramas y los traumas de sus personajes no lo consiguen muchas. Fue definitivamente uno de mis grandes descubrimientos del año y, a pesar de que salvo milagro totalmente inesperado (y a estas alturas de la película es más bien algo imposible) no tendrá tercera temporada, no me arrepiento de haber conocido a personajes tan interesantes como Kal, Raquel o Connor. Ni me cansaré de recomendarla, claro que no.

¡Saludos!

PD: Porque tengo la lista hecha ya, pero ayer acabé la primera temporada de Some Girls y tengo que decir que si la hubiera visto un par de días antes, probablemente se habría colado en algún lugar de la lista. Es una especie de The Inbetweeners solo que con un grupo de cuatro chicas como protagonistas, y alguna pincelada de la Shameless original en cosas como el ambiente o la fauna del barrio.
PD2: Ya lo he dicho por twitter, pero lo digo también por aquí: le di una oportunidad a Miranda y puedo decir que no es para mí. Sus chistes (bastante obvios y facilones) no me hicieron reír, y el personaje me agota un poco, así que de momento no voy a seguir con ella.

25 jun 2012

Segundas oportunidades



Seguro que a muchos nos ha pasado lo mismo, eso de empezar alguna serie varias veces antes de pillarle el truco. Bueno, no sé si a muchos, pero desde luego que a mí me ha pasado. Por ejemplo, el caso más exagerado (y me duele decirlo, porque este año ha tenido una de mis temporadas favoritas) es el de 30 Rock, serie que tuve que empezar tres veces y abandonarla en las tres ocasiones antes de llegar al quinto episodio. Y, sin embargo, al cuarto intento me vi todas las temporadas del tirón hasta ponerme al día y, lo dicho, ahora mismo me encanta, y adoro prácticamente a todos sus personajes.

Algo parecido, aunque en menor medida, me pasó con Will & Grace, aunque en este caso se debió más bien a que lo poco que había visto de ella había sido algún episodio suelto que había pillado por la tele de casualidad, con ese doblaje tan horroroso y que tira tanto para atrás. Así, una vez conseguí superar semejante trauma (más o menos), consiguieron convencerme para que me viera el primer episodio. Y no es que me pareciera malo, en realidad, pero claro, recordaba lo que había visto y simplemente me daba muchísima pereza continuar. Así que ahí se quedó hasta que este año me vi todas las temporadas del tirón. Y, oye, tendrá sus altibajos, pero en general es una serie bastante entretenida, con unos cuantos momentos bastante inspirados. Y con la grandiosa Karen Walker, claro está.

Con Lost me pasó que la empecé dos veces (la primera de ellas sin pasar del segundo episodio), y a la segunda vez me obligaron a seguir... hasta que a partir del episodio 11 (no me preguntéis qué es lo que pasaba en el episodio, porque no lo recuerdo, pero sé que es el primer episodio que me gustó de la serie) empezó a gustarme. Y así seguí durante varias temporadas bastante enganchada (sí, en serio, lo admito), hasta que llegó la quinta temporada y se me pasó el efecto fan (o será que de verdad empeora a partir de ahí y antes era maravillosa y estupenda, que todo puede ser... y no me apetece volver a verla para comprobarlo). Visto así, en perspectiva, en realidad me compensa más o menos el haberle dado una segunda oportunidad, porque fueron dos temporadas y media que no me gustaron, y otras tres y media que sí, así que el balance es positivo. Y, además, tengo que admitir que me lo pasé pipa criticando las últimas temporadas, y que solo por lo que me reía luego comentándolos, merecía la pena verme los episodios... aunque no me gustaran. Pero bueno, eso de ver series que no te gustan para criticarlas después (y que conste que no es algo que suela hacer, salvo en muy contadas ocasiones. Como en Lost, porque ya que estaba, pues terminaba la serie, y más recientemente con The Big C, vaya usted a saber por qué) da para otro tema y otra entrada completamente distinta, así que mejor sigo con lo que estaba diciendo.

Y lo que estaba diciendo viene precisamente a que este fin de semana le he dado su segunda oportunidad a una serie que el verano pasado intenté ver, y que acabé abandonando a mitad de temporada, y que no es otra que Suits. Me acuerdo de que estaba todo el mundo comentando lo entretenidísima que estaba siendo su primera temporada y yo que seguía viéndola por inercia. No me disgustaba (bueno, en realidad Gabriel Macht sí que me daba bastante grima, y su personaje me tiraba bastante para atrás. Ah, y además no me cae bien Gina Torres. Y sí, he visto y me encanta Firefly, pero esa mujer me cae mal, de forma totalmente irracional y sin explicación lógica ninguna), pero tampoco me decía más. Así que la seguí viendo por inercia, hasta que me dio pereza hacerme con el séptimo episodio y ahí se quedó abandonada. El otro día, en cambio, en un pronto de los míos, decidí que me apetecía seguir con ella, y como más o menos recordaba esos seis episodios que vi (tampoco es que tengan demasiadas cosas de vital importancia que recordar) seguí con el séptimo... y ayer justo acabé la primera temporada. Y tengo que darles la razón a los que decían que era muy entretenida, porque eso es precisamente lo que me ha parecido. No es que sea la mejor serie del mundo, y sigue teniendo cosas que no me gustan (sigue sin convencerme Harvey, aunque ahora ya no tengo claro si es cosa del personaje o de la grima tan total y absoluta que me da Gabriel Macht), pero en general los episodios para echar el rato están bastante bien.

Que no quiero decir con esto que haya que darle una segunda oportunidad a toda serie que te pongan delante y que te tire para atrás en el primer intento, ni mucho menos. Es decir, jamás fui capaz de pasar del segundo episodio de Prison Break y dudo muchísimo que algún día vuelva a intentarlo (then again, todo es posible y yo con estas cosas cambio de opinión más que de camisa), por ejemplo. Pero sí que es verdad que muchas veces la opinión que tenemos de una serie cambia completamente dependiendo del momento en que nos pille, y de la actitud con la que nos enfrentemos a ella. Y de ahí que unas cuantas de estas segundas oportunidades puedan descubrirnos cosas que a lo mejor nos encantan y que nos habríamos perdido de otro modo.

¡Saludos!

PD: Ahora que comentaba lo de The Big C, creo que después de verme toda esta última temporada entera me he ganado el derecho a escribir una entrada dedicada casi única y exclusivamente a insultar a Cathy y, por extensión, a Laura Linney.