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22 feb 2014

Pete Campbell, héroe incomprendido

Prácticamente desde que comencé a ver la serie, le tengo bastante cariño a Pete Campbell. Sé que despierta muchos odios, sé que no es un personaje que automáticamente resulte agradable. No es un personaje que tradicionalmente vaya a despertar simpatías, pero al mismo tiempo reúne muchas de esas cualidades que hacen que sienta la necesidad de "adoptar" a personajes de series, sufrir mucho con sus desgracias y esperar (contra toda lógica) que un día consigan ser medianamente felices. Claro que no fue hasta que comencé con la revisión de la serie hace unos meses que me di cuenta de que no es ya solo que se trate de un personaje que merezca todo el cariño de los espectadores, a pesar de no recibirlo nunca. No. Es que en realidad puede considerarse perfectamente el gran héroe incomprendido de Mad Men. Que igual dicho así alguno me toma por loca. Pero es que cuantas más vueltas le doy, más claro lo veo.

No pongo en duda que hay muchas cosas que se le pueden echar en cara a Pete, pero al mismo tiempo, tiene una gran virtud de la que el resto de los personajes carecen completamente: si hay algo que lo caracteriza es su honestidad. Con sus cosas buenas y sus cosas malas, Pete es alguien profundamente honesto, a menudo con los demás, pero sobre todo (y esto es lo más importante) consigo mismo. Y es alguien profundamente honesto rodeado de mentirosos. No es que no haga cosas tan cuestionables como los demás, o que no esté dispuesto a hacerlas, porque las hace. La diferencia es que él al menos no se miente a sí mismo sobre lo que hace. Ni a los demás, realmente. Algo que, al final del día, hace que se gane el rechazo del resto, de todos esos personajes que harían (y hacen) lo mismo, pero que jamás serían capaces de reconocerlo.

Pero no se trata solo de eso, es que es al mismo tiempo la gran víctima de la falta de honestidad del resto. Son las mentiras de la época lo que lo ha empujado a una realidad en la que simplemente es incapaz de encontrar cualquier tipo de satisfacción con la vida que se supone que tiene que tener. Ha seguido las instrucciones al pie de la letra, ha hecho exactamente todo lo que se suponía que tenía que hacer. Y, sin embargo, cuando llega a la meta que le habían propuesto se encuentra aún más perdido que al principio, completamente hundido en la miseria, víctima de la mentira del sueño americano. Incapaz de acabar de entender del todo qué es lo que está fallando.

Su propia honestidad consigo mismo y con los demás es también la razón por la que ni el resto de los personajes ni la mayoría de los espectadores están dispuestos a darle una segunda oportunidad. No cae bien, y por eso no somos capaces de ver que Pete es probablemente el personaje más leal de todo el conjunto. Realmente de esto no me di cuenta hasta el revisionado. O, más bien, no lo vi como una característica tan fundamental del personaje hasta ser más consciente del conjunto de la serie y de las veces que se le da la oportunidad de abandonar el barco y no lo hace. Y esta es precisamente una de las cosas que más llaman la atención del personaje y de la percepción que tiene la mayoría de los espectadores de él. Es un personaje que he discutido muchas veces, con muchas personas distintas, y uno de los comentarios habituales es que es la típica persona que no se lo pensaría dos veces antes de pegarte la puñalada. Y es curioso porque si algo ha ido quedando claro a lo largo de las temporadas es que Pete es justamente de los personajes menos dados a traicionar al resto. Aunque muchos de los otros disimulen sus traiciones con mentiras y palabras bonitas.

Pero en realidad dentro de la serie da igual su lealtad, porque seguirán sin tenerlo en cuenta. No valoran sus méritos, a pesar de que ha demostrado en más de una ocasión que sus ideas no son malas. Y no lo valoran, primero, por todo lo anterior, porque no es alguien que vaya automáticamente a caer bien. Y, segundo, porque realmente la propia existencia de Pete en ese universo no era más que una imagen. Lo compraron como un niñato con nombre que serviría de acceso a otros, y a pesar de todo, a pesar de que ha ido ganándose hueco y haciendo méritos, en ningún momento ha conseguido que la mayoría se quite del todo esa imagen. Y así es como nunca llega a ganarse el respeto que se merece, el respeto que al mismo tiempo busca desesperadamente. Para la gran mayoría, Pete sigue siendo ese niñato y nunca pasará de ahí.

De hecho, otra de las cosas que me llaman la atención es la de espectadores que mantienen también esa opinión de que es un niñato inmaduro. No puede ser un niñato inmaduro porque Pete es muchas cosas, pero precisamente en madurez gana con mucho a la gran mayoría. Uno de los principales rasgos de inmadurez es la incapacidad de uno para responsabilizarse de sus propios actos. Y si lo observamos a lo largo de la serie, Pete puede hacer muchas cosas que no nos gusten, pero esa incapacidad para aceptar su propia responsabilidad no es uno de sus problemas. Es muy consciente de cuáles son sus errores, es capaz de responsabilizarse de ellos. No echa la culpa a los demás por delante de a sí mismo. Y por eso no es inmaduro, ni un niñato.

Realmente Pete Campbell es muchas cosas. Es una colección de defectos, por supuesto, pero también es una colección de virtudes que ni los personajes ni los propios espectadores son capaces de apreciar muchas veces. Pete es, ante todo, una víctima de muchas circunstancias, un personaje roto, un personaje demoledoramente trágico. Y Pete Campbell es, sin ninguna duda, el gran héroe incomprendido de Mad Men.

¡Saludos!

PD: Terminé el otro día la segunda temporada de House of Cards (no me miréis raro, es que el parón de las series de USA da para mucho) y tengo que decir que me ha convencido más que la primera. Sigue sin ser una serie perfecta (aunque bastante recomendable), pero aquí le he visto menos altibajos. Y, sobre todo, consigue que conectes mejor con unos personajes que durante la mayor parte de la primera temporada resultaron demasiado fríos y robóticos.

27 dic 2013

Mis 30 de 2013 (Parte 3)

Y ya sí que sí, voy con la tercera parte de mi lista, que justamente es la que más me ha costado ordenar. Y que probablemente si me preguntan mañana, acabe en otro orden, pero de momento así se queda.

10. Switched at Birth
Alguno igual se lleva las manos a la cabeza al ver una serie de ABC Family tan arriba, y en ese caso solo puedo decir que me hagan el favor de verse Uprising (2x09). Solo por ese episodio, entero en lengua de signos excepto un par de momentos al comienzo y al final del episodio, la serie se merece de sobra estar en lo alto de la lista. No solo porque ese episodio fue original y valiente, sino también porque no fue ni de lejos gratuito, sino que todo lo que había ocurrido hasta entonces llevaba a ese punto, además de que lo que ocurre en él tiene consecuencias importantes para los personajes principales. En general, la primera mitad de la temporada (donde también aparece el personaje de Noah, tratando así un tema del que las series, y más las series adolescentes, habitualmente huyen, y transmitiendo las emociones que van unidas a la pérdida de capacidades/habilidades físicas bastante bien, and I should know) fue absolutamente maravillosa de principio a fin. Y si bien la segunda mitad no estuvo a la altura de esa primera mitad, puede seguir considerándose de lo mejorcito del género. Aparte de que, independientemente de todo, los personajes han seguido creciendo de forma muy coherente en todos sus episodios.

9. Breaking Bad
Sé que en muchas listas Breaking Bad habrá acabado la primera de todas de cabeza, y lo entiendo, de verdad. Objetivamente ha sido una temporada muy buena (aunque habiendo dejado un poco de distancia y pensando en frío, tengo que decir que la propia serie ha tenido algún tramo mejor) y la única razón de que no esté más arriba en la mía probablemente se deba a lo que comentaba ayer de la saturación. En cualquier caso, muy buen final para una serie que ha sido coherente en todo momento, y para un desarrollo de su personaje principal (y algún adyacente) que ha sido prácticamente perfecto. Claro que no solo de su personaje principal vive esta serie, y ya que aprovecho cualquier oportunidad para hacerlo, tengo que decir también aquí que el personaje de Skyler me parece tan enorme o más que Walter, y por tanto tan reivindicable o más que él. 

8. Prisoners Wives
Hablando de reivindicar, no me cansaré de hacer lo propio con Prisoners Wives, esa serie británica casi invisible que gira alrededor de las familias de varios hombres que están en la cárcel. Su primera temporada estuvo bien, aunque tiene algún personaje y alguna trama que no acaba de cuajar, pero es que su segunda temporada, que es la que se emitió este año, me pareció absolutamente perfecta. Muy dura en ciertos momentos, y al mismo tiempo tremendamente positiva en otros. Los Miller son una de esas familias televisivas que todos deberían conocer, y es que es muy difícil no conectar con el drama en el que viven a lo largo de esta temporada, que es mucho y que toma además el peso fundamental de los cuatro episodios que se emitieron este año. De todos modos, lo que hace que esta segunda temporada sea mejor que la primera es que no solo es el drama de los Miller lo que consigue llegarnos y hacernos sufrir, sino que los otros personajes (Kim y Harriet) están tan bien construidos que consiguen que la serie no cojee en ningún momento. 

7. Shameless (USA)
El año pasado esta serie, que me encanta desde su primera temporada, acabó quedándose bastante más abajo porque en cierto modo me había ido olvidando un poco de tramas concretas en el tiempo que pasó entre su final de temporada y diciembre. Este año, sin embargo, no es así y me alegra, porque demuestra que emocionalmente he conectado muchísimo más con ella. Me suena que ya lo comenté por aquí, pero hubo dos tramas que me llegaron especialmente. Por un lado, la relación de Jimmy y Fiona, donde fui capaz de entender ambos lados de la discusión y del problema, porque a su manera ambos tenían toda la razón del mundo. Y, por otro, la trama de Ian y Mickey. Ya veis que soy una alegría y que me encantan las tramas ligeritas y sin peso dramático de ningún tipo. Ya que comento lo de estas dos tramas, aprovecho y vuelvo a reivindicar tanto a Emmy Rossum como a Noel Fisher, que para mí son los dos MVPs claros de esta serie ahora mismo. Pero bueno, que aunque fueran esas dos tramas las que más me llegaron, en realidad no le pongo ninguna pega a la tercera temporada de la serie, que ha sabido reunir perfectamente todo lo mejor que nos han dado los Gallagher y adyacentes desde el principio.

6. Mad Men
Sé que para muchos Mad Men ya no es lo que era y ha ido cayendo un poco, pero yo estoy encantadísima con su sexta temporada (que, por cierto, he revisionado hace nada, y para lo único que ha servido es para reafirmarme aún más en esto). Me ha gustado ver más claro que nunca a Don como un personaje despreciable, no porque lo sea más que antes, sino porque ha llegado a ese punto de desgaste en el que el resto de los personajes también son capaces de verlo. He sufrido muchísimo con Pete (que, para mí, sigue siendo el héroe incomprendido de la serie) y para mí eso es bueno, que ya sabéis que me encanta sufrir con mis personajes. Y en relación con este, nos ha dado la que para mí es una de las mejores escenas de toda la serie (su conversación con Peggy) y que refleja muy bien cómo han cambiado las cosas desde que los vimos a todos por primera vez. Añadimos a todo esto que la temporada también ha tenido algún momento bastante divertido y lo entretenidísimas que eran las teorías conspiranoicas en relación a Bob Benson cada semana y ya digo, encantadísima estoy con esta temporada.

5. Treme
Vale que aún nos queda un episodio por ver, pero con los cuatro que hemos visto, creo que la temporada de despedida de Treme se merece de sobra su puesto aquí arriba. Cuando comenzó esta última temporada hace poco más de un mes me encontré con que apenas necesité medio segundo para reconectar con todos sus personajes. No importaba el tiempo que hubo entre una temporada y otra, que para mí era como si no se hubieran ido nunca. Y estos episodios, que saben tanto a despedida, me están haciendo ser más consciente que nunca de eso. Vivo la química entre Janette y Davis, veo en cada escena lo mucho que ha madurado Antoine (sin perder nunca ese punto mamarracho suyo), veo el cariño y la fuerza de LaDonna y la constante búsqueda de justicia de Toni. Y siento todas y cada una de las miradas de Delmond, y el orgullo de su padre. No importa que parezca que pase o no pase mucho, porque lo cierto es que ha pasado. En la ciudad, en los personajes, en todo, los cambios están ahí y al mismo tiempo nada deja de ser familiar y perfecto a su manera. Y por eso estoy viendo esta temporada con un cariño aún mayor que antes. Y por eso sé que voy a llorar como una Magdalena la semana que viene cuando nos quedemos sin ella.

4. The Good Wife
Y si antes hablaba de cambios sutiles, ahora toca hablar de cambios no tan sutiles, pero igualmente perfectos, con una serie que ha sido fuego durante buena parte de sus dos últimas temporadas. Cambios no tan sutiles que se complementan perfectamente con esos cambios algo más sutiles que envuelven a todos y cada uno de los personajes. Y todas y cada una de las situaciones en las que se encuentran. Y conste que sigo defendiendo que en gran parte Alicia no ha cambiado tanto como muchos dicen, sino que realmente siempre ha sido la Alicia que vemos ahora, aunque ahora se atreva a más, pero otros cambios sí que hay. Hablando de Alicia, por cierto, últimamente no soy su mayor defensora, pero dentro de la serie (no me parece especialmente coherente consigo misma), porque como personaje me sigue pareciendo absolutamente maravillosa. Por supuesto, la otra razón por las que esta serie está tan arriba en mi lista es lo bien que sabe combinar el drama con la comedia, la tensión con momentos mucho más relajados, que es algo en lo que podría dar lecciones a muchos. 

3. Southland
No sabéis la rabia que me da que esta serie sea una de las grandes olvidadas, no solo del año, sino de los últimos cinco años, cuando probablemente nos ha dado una de las mejores temporadas del año. E, in my opinion, el mejor episodio del año (Chaos, 5x09). Pero bueno, como digo, una temporada que me pareció maravillosa del primer episodio al último, muy constante y en general con unos episodios muy bien escritos. Igual que comentaba antes sobre el resto, aquí nos ha tocado ser más conscientes que nunca de los cambios y la evolución de sus personajes y de sus situaciones, a veces para bien (por ejemplo, y dentro de sus momentos algo más bajos, creo que a Lydia la hemos visto alcanzar un lugar bastante positivo), y habitualmente para dejarnos hundidos en la miseria, pero de la mejor manera posible. Ya sea a través de ese personajazo que es John Cooper o de la tragedia humana que es el pobre Sammy, hemos seguido las vidas de estos personajes y sus problemas, y cómo todo, absolutamente todo, tiene sus consecuencias. Y ojo, que viendo la serie en perspectiva ahora que ha terminado, probablemente el personaje que más destacaría es Ben, aunque a algunos igual les choque. Y es que, como ya comenté en su momento, nos han mostrado algo que no estamos acostumbrados a ver. Estamos acostumbrados a los personajes con cualidades negativas (a los que vamos entendiendo después de saber en qué se convierten) en series que se basan en guiarse hacia un objetivo, pero en el caso de Southland nos ha mostrado la conversión de ese chico encantado de conocerse pero con buenas intenciones en un personaje que perfectamente podríamos considerar un antihéroe típico si protagonizase su propia serie. Hemos visto esa evolución poco a poco, paso a paso, decisión a decisión. Lo hemos visto marcarse su propio camino hacia un lugar equivocado de forma prácticamente inevitable, pero al mismo tiempo sin ser este un objetivo claro. Y este, aunque parezca mentira, es un enfoque que no se suele ver mucho, y que aquí consiguieron aplicarlo maravillosamente. Y ya, dejo de hablar de esa pedazo de serie que es Southland, que como me líe no acabo y no llego jamás al primer puesto de mi lista.

2. It's Always Sunny in Philadelphia
¿De cuántas series podéis decir que después de nueve temporadas no solo no han perdido la chispa, sino que siguen estando incluso más inspiradas que al principio? Pues eso, no muchas. En cambio, IASIP es el ejemplo perfecto de que sí que puede hacerse y de que no existe nada mejor que saber combinar la familiaridad de unas dinámicas y unos personajes conocidos (ese saber perfectamente por dónde va a salir cada uno de ellos en cada situación consigue una camaradería entre la serie y el espectador que no tiene precio) y una originalidad constante y en cada nuevo episodio. En esta serie nunca se quedan sin ideas, y siempre son capaces de sacarse de la manga no solo burradas nuevas con las que hacernos reír, sino que también pueden ser originales en su manera de contarnos cada episodio. En ese sentido, el episodio 100 de la serie, The Gang Saves the Day (9x06), en el que se ven en medio de un atraco y cada uno desarrolla a partir de ahí su propia fantasía, es absolutamente maravilloso. Aparte, por supuesto, de divertido hasta decir basta, y hasta con algún momento bastante entrañable. Pero destaco ese episodio por destacar alguno, porque de verdad que toda esta temporada ha sido de enmarcar.

1. Girls
Pues sí, igual muchos no estáis ni de lejos de acuerdo, pero esta es mi lista, y Girls ha sido mi serie del año. Como ya he comentado alguna vez, supongo que esta es una serie que depende mucho de cómo y cuándo la veas, y de lo cercanas que te resulten las experiencias, emociones y maneras de pensar y ver el mundo que representan en la serie. Y siendo alguien a quien muchas de estas cosas le resultan tremendamente cercanas (a veces, dolorosamente cercanas) tengo que decir que no puedo más que aplaudir a Lena Dunham. Porque puede que sus problemas no sean exactamente mis problemas concretos, pero la idea está ahí. Y me muestran una parte de mí misma y de la gente de mi alrededor que no siempre estamos dispuestos a admitir, pero que es cierto que está ahí. A Girls se le pueden criticar algunas cosas (personalmente no tengo mucho que criticarle, porque de verdad que esta temporada me resultó maravillosa. Hasta puedo justificar que el TOC de Hannah resulta coherente a su manera si me dejáis un momento, con eso os lo digo todo), pero pocas series hay que resulten tan cercanas y, a su manera, reales como ella. Y de verdad que me parece muy digno de aplauso.

Y con esto termino mi lista de lo mejor del año. A pesar de que treinta series pueden parecer muchas, os puedo decir que alguna he tenido que dejarme en el tintero y me ha dolido en el alma. Un ejemplo claro es Boardwalk Empire, que no es que haya tenido una mala temporada ni mucho menos, pero que a la hora de hacer selecciones, ha tenido que quedarse fuera. Lo mismo me pasa con otras como Some Girls, Bunheads o Chicago Fire, pero que quede claro que también estoy bastante contenta con ellas. Y luego están las otras ausencias, las que no se deben a falta de espacio, sino a que han tenido temporadas, en mi opinión, bastante flojas (Downton Abbey, Dexter y, en menor medida, Homeland, os miro a vosotras). Pero bueno, con unas y sin otras, esta es mi lista, y en general la conclusión a la que me hace llegar es que hemos tenido un muy buen año. Al menos en lo que a series se refiere.

¡Saludos!

PD: Con eso de que me gusta hacer listas más que a un tonto un lápiz, estoy pensando que al final sí que me voy a animar a hacer una con lo mejor en realities. A ver si mañana la hago en un ratillo.

23 abr 2013

All men must die, but we are not men

Últimamente, desde que comenzaron sus respectivas temporadas hace unas semanas, más bien, me estoy dando cuenta de que no hago más que poner a Mad Men y a Game of Thrones en el mismo grupo de series. Es cierto que se trata de dos series que en principio no comparten nada de nada. No comparten ambientación, no comparten temática, no comparten estilo. Y, sin embargo, ya digo que no puedo evitar ver similitudes entre ambas, y que de vez en cuando me encuentro haciendo comentarios sobre una de ellas que son perfectamente aplicables también a la otra.
Y la razón de que esto ocurra se encuentra, probablemente para sorpresa de unos cuantos, en sus personajes femeninos. Y digo que para sorpresa de algunos porque es probable que si preguntas por ahí, muchos te digan que se trata de dos series tradicionalmente "masculinas" (si eso existe), aunque la verdad es que nunca lo he visto necesariamente así. Pero claro, en esta temporada en la que andamos metidos resulta especialmente obvio porque cada vez que aparece un personaje femenino en cualquiera de las dos series se come la pantalla. Y eso es totalmente incuestionable.

El caso de Mad Men llama especialmente la atención por dos motivos (y más esta temporada, aunque ya digo que siempre han estado ahí). Por un lado, nos presenta a unos personajes femeninos fuertes en una época esencialmente muy machista. Y, por otro, nos presenta a unos personajes femeninos cada vez más fuertes que resaltan especialmente en contraposición con unos personajes masculinos cada vez más hundidos, perdidos y, en definitiva, debilitados por todo y todos.
Las mujeres de Mad Men son muy conscientes de sus circunstancias, y se las apañan para crecer, fortalecerse y hacerse oír a pesar de ellas. O precisamente a través de ellas. Y así, en una serie donde hay muchas cosas que me gustan (ya digo que, por ejemplo, todo lo que tenga que ver con Pete me encanta), son sus escenas las que más espero cada semana.
Desde el interesantísimo crecimiento de Peggy (a cualquiera que lleve la serie al día le invito a echar la vista atrás y recordar a la Peggy del principio) a la lucha de Joan por hacerse respetar, pasando por la dignidad y el control de Trudy (especialmente en contraposición con el abismo en el que se encuentra su marido). Hablo de una fuerza, un desarrollo y una profundidad que se ven en todas, también en Megan, ahora en Dawn o incluso en Sally Draper. Y, por mucho que a algunos les extrañe, no puedo dejar de incluir en esta lista a ese fascinante personaje llamado Betty Draper, que es mucho más que lo que ese inicial letargo parecía indicar.

Entonces llegamos a Game of Thrones, una serie donde de nuevo los propios personajes fremeninos han resaltado en alguna escena lo injusto de la situación de la que parten, pero también las ventajas que se les presentan gracias a ella, y los modos propios a los que tienen la posibilidad de recurrir. Y ahí tenemos a Daenerys merendándose a todos en cualquier episodio en general y en el final del episodio de esta semana en particular. Porque me juego lo que sea a que a prácticamente todas (a todos supongo que también) nos dieron ganas de ponernos a conquistar ciudades por lo menos.
Y hablo de Daenerys porque es de los personajes más llamativos, pero tan grandes como ella me parecen las dos mujeres Tyrell. La Reina de las Espinas y su nieta Margaery se están comiendo Desembarco a base de usar su cerebro, su encanto y su capacidad para manipular, controlar y volver la situación a su favor.
Claro que, como ya ocurría en Mad Men, no son ellas solas. Por pesada que a algunos les parezca, la fortaleza de madre en Cat es digna de admirar. Igual que lo es, a pesar de sus tropiezos e incluso viendo que sus mejores momentos están quedando atrás, el personaje de Cersei. Y creo que a estas alturas no hace falta que diga lo muchísimo que me gusta el personaje de Sansa, y cómo pasito a pasito la vamos viendo despertar y espabilar.

Por supuesto, no es que sean las únicas series con personajes femeninos fuertes y bien construidos, ni mucho menos. Igual que no son las únicas capaces de enviar unos mensajes tan positivos de un modo que resulta absolutamente fundamental para la historia. Para nada. De hecho, últimamente me da la sensación de que estamos en una buena época en este sentido, y encontramos mensajes similares en series tan distintas como The Good Wife o The Carrie Diaries, o en personajes como Skyler White de Breaking Bad (hala, ya lo he dicho).
E igual a algunos os parece una tontería, pero a mí es algo que me inspira mucho. Y es una de esas cosas que hacen que disfrute tantísimo de esto de las series.

¡Saludos!

PD: Ya he terminado la primera temporada de Spartacus y, a pesar de que de verdad que no me llamaba absolutamente nada, tengo que decir que me ha encantado. Me ha enganchado muchísimo (hasta el punto de que me he ventilado la temporada en una semana, teniendo otras series de las que llevo al día entre medio), y el final me ha parecido absolutamente grandioso. Muy recomendable.

16 abr 2013

Arreglando Idol

Cualquiera que me haya tenido que aguantar durante al menos algunos meses, sabrá que habitualmente lo vivo mucho con Idol. Es decir, no llego ni de lejos a los niveles de adoración y obsesión que tengo con sytycd, pero aun así me gusta bastante. Habrá temporadas que me gusten más y temporadas que me gusten menos, gente que me guste más y gente que me guste menos, sí, pero normalmente es un programa que espero más o menos con ganas cada semana. Esto es, hasta que llegó esta temporada que está emitiéndose ahora, claro, porque creo que no estoy ni mucho menos sola cuando digo que probablemente nos encontramos ante la peor temporada del programa. Y la cosa es que ellos mismos se lo han buscado.

Después de años sin conseguir que una chica gane el reality musical, este año parece que lo han forzado de tal manera y han manipulado tanto las cosas, que al final lo van a conseguir. De un modo muy triste y muy ridículo, pero lo van a conseguir. Lo que me hace gracia es que aún hay gente encantada de la vida por eso, aunque esté aburriéndose hasta morir con cada gala. Y, ojo, que yo no tendría ningún problema con que ganara una chica... siempre que se lo merezca (y eso me guste o no, que los gustos van aparte). Pero apoyar que gane una de estas chicas por el simple hecho de ser una chica me parece absurdamente estúpido.

De todos modos, a pesar de todo, le sigo teniendo un cierto cariño al programa. Y, aunque está más que claro que viéndolo como el producto que es, se encuentra en fase de madurez o incluso declive, creo que aún le queda un tiempecillo entre nosotros. Es por eso que, con toda la buena intención del mundo, pongo mi granito de arena y aporto algunas sencillísimas ideas con las que, si tito Nigel aplicara sus neuronas de forma medianamente correcta, podría evitarse que nos encontrásemos ante otra temporada tan espantosa como esta.

  1. Replanteémonos el programa desde la fase de casting: Hay una razón muy clara por la que hacía años que no ganaba una chica, y no me refiero precisamente a madres y abuelas votando como si les fuera la vida en ello (las crías adolescentes hace mucho tiempo que dejaron de ser el factor más relevante). El problema está en que por cada chica medianamente original que se colaba en el programa, había otras veinte cortadas todas por el mismo patrón: apariencia mona pero inofensiva, adoración por Mariah, Whitney, Celine Dion y las acrobacias vocales, y un amor incondicional por las baladas. El resultado era que nos encontramos con un montón de chicas que suenan absolutamente anticuadas y mortalmente aburridas. Por tanto, la solución no estaría en rebajar el nivel de los chicos (como han hecho esta temporada), sino en elegirlos bien a todos, chicas incluidas, desde un punto de partida que no parezca sacado de los años 90. Además, convendría dotar a todas las temporadas de cierta variedad en lo que a concursantes se refiere; no es necesario que haya diez clones cantando cosas similares cada semana.
  2. Actualizar los temas: Ni sé la de veces que habremos escuchado las diez mismas canciones a lo largo de las temporadas. Ojo, que ni siquiera estoy pidiendo que se les obligue a cantar canciones más actuales (para qué voy a mentir, muchas veces casi que prefiero canciones que tienen ya sus añitos), pero sí que creo que hace falta que se les dé la posibilidad de elegirlas. Para ello, en vez de dedicar galas a artistas concretos, estaría bien que eligieran temas más abiertos (en relación a la temática que traten los temas que tienen que elegir, etc). En ese sentido, en otros sitios no sé, pero al menos el X Factor británico, que es el que veo yo, le da mil vueltas a Idol, independientemente de que el formato también tenga sus fallos en otras cosas.
  3. Reduzcamos la inutilidad de los jueces: Entiendo perfectamente que el jurado añade un punto de entretenimiento y que en ese sentido es relativamente necesario y el público lo espera. Pero cuando ocupan más de cuarenta minutos (sin exagerar) del programa sin decir absolutamente nada, es que algo no funciona. Para empezar, no hacen falta cuatro jueces, con tres íbamos más que sobrados. Y tampoco creo que se fuera a notar mucho si alguien le daba por fin la patada a Randy, que lleva toda la vida en el programa sin aportar absolutamente nada. Por lo demás, el programa necesita críticos, no un equipo de animadoras. Y, sea lo que sea, hace falta cierto dinamismo, no a varias personas durmiendo a los muertos cada vez que abren la boca.
  4. Límite de baladas: Igual que en sytycd a cada uno le "toca" un estilo, aquí deberían repartir a suerte (o como a los señores productores les parezca, que a mí me da igual) si a alguien le toca cantar una balada o algo más rápido, asegurándose de que en una misma gala las baladas no puedan superar en número a la mitad de las canciones totales. Para cuando quede un número impar de concursantes, es tan sencillo como permitir una balada más de la mitad, o una canción rápida más de la mitad, al gusto de los organizadores. Y en cuanto empiecen a cantar dos canciones cada uno, se les obliga a cantar una de cada. No tiene más complicación.
  5. La cultura musical no muerde: Duele ver el desconocimiento musical básico (que no estoy hablando de nada excepcional, eh. Me refiero a haber escuchado alguna vez en tu vida Let It Be) que tienen muchos de los concursantes. Por eso, estaría bien que Idol les diera una serie de clases aceleradas a la semana. Lo que, por otro lado, pondría a unos cuantos en posición de elegir canciones fuera de la lista básica que les dan cada semana. Al fin y al cabo, muchos de los momentos memorables en Idol se consiguen así.
Evidentemente lo que comento son solo unos apuntes, y hay otras mil cosas que podrían hacerse. Pero son ideas sencillísimas, basadas totalmente en el sentido común y que además se le ocurren a cualquiera en un par de minutos y que, a pesar de todo ello, es obvio que solucionarían unos cuantos de los problemas que tiene ahora mismo el programa. Estaría bien que a alguno se le encendiera la bombilla y le diera por aplicar alguna de ellas. Si no, de todos modos, podemos mantener la esperanza, que la teoría de los tres años (según la cual, básicamente, las temporadas múltiplo de tres son siempre más flojas) nos dice que la temporada que viene será mejor.

¡Saludos!

PD: Cada vez estoy más y más enamorada de las mujeres de Mad Men. Sin que esto diga nada malo del resto de personajes (sin ir más lejos, mi personaje favorito de la serie es Pete), como personajes me parecen de lo mejorcito de la serie.
PD2: Ya sé que probablemente a nadie le interese, pero necesito decir que ha vuelto Veep y que me he dado cuenta de que la echaba bastante de menos. Es mucho más divertida de lo que parece.

9 abr 2013

Emmy for Emmy

Después de la imagen, hablo sobre la tercera temporada de Shameless (versión USA). Posibles spoilers incluidos, que de todo hay que avisar.
Este domingo acabó la tercera temporada de Shameless y, una vez más, me he sorprendido a mí misma al darme cuenta de que, con lo mucho que he disfrutado con los dramas de los Gallagher, aún no he hablado de ella por aquí últimamente. Y, lo dicho, lo merece. Vaya que si lo merece. 
No es ningún secreto, principalmente porque siempre siento la imperiosa necesidad de contarle a todo el mundo lo que opino de todo (y esto no es la excepción), que Shameless (la versión de Showtime, aunque la original británica también) me encanta. Y que me gustó la primera temporada, pero fue en la segunda cuando consiguieron ganarme del todo. Y que no tengo muy claro en qué posición quedaría la tercera para mí, porque no sé si me ha gustado tanto como la segunda o incluso más. El caso es que estoy encantadísima con la temporada, y que dentro de lo buena que me ha parecido en conjunto, ha habido varias tramas que me han gustado especialmente.

La primera de ellas ha sido la que tiene que ver con la relación de Jimmy y Fiona (momento que aprovecho para reivindicar lo que digo en el título de la entrada, y para gritar a los cuatro vientos lo injusto que es que se ignore a Emmy Rossum como se la ignora en las entregas de premios). Sé que hubo mucha gente a la que no le gustó nada ese "cambio de personalidad" de Jimmy esta temporada, pero yo no lo vi así. Todo lo contrario, de hecho. Aunque, a pesar de todas las cosas buenas que tiene, Shameless no es siempre perfectamente constante en muchos aspectos, lo que hace Jimmy esta temporada no es uno de esos fallos, sino que yo lo vi perfectamente coherente con lo que sabemos de él y de cómo es (y de cómo ha llegado a la situación donde se encuentra, buscando qué). Es decir, tuve mis problemas al principio con él y su no contarle nada a Fiona sobre el culebrón que tenía montado con los brasileños, pero del mismo modo que he tenido problemas con Fiona tomando decisiones que los afectaban a ambos sin tenerlo a él realmente en cuenta. O ignorando y despreciando los problemas de Jimmy porque en comparación no le parecían para tanto (cuando al fin y al cabo no se trata de eso. Los problemas de Jimmy para él son tan problemas como los de cualquiera, pero encaja muy bien en la personalidad de Fiona no darse cuenta de esas cosas). Con ellos dos, Shameless ha conseguido ese pequeño milagro de hacerme entender ambos lados de la discusión, y apoyarlos a los dos. Porque a su manera los dos tienen razón. Y si esto es lo último que vemos de Jimmy, me parecerá además un cierre adecuado para el personaje. Triste, sí, pero adecuado. Y acabando en una nota alta.

Otra trama que me ha gustado mucho, y con la que de paso también he sufrido mucho, es la de Ian y Mickey. Y tengo que decir que buena parte de la culpa de que me haya implicado tantísimo en esta trama la tiene Noel Fisher, que no me voy a cansar de decir que, in my opinion, es de lo mejorcito de un reparto que como conjunto está ya por encima de la media, y que a pesar de salir bastante menos de lo que debería (no, en serio, me mata profundamente que de los hermanos Milkovich sea Mandy la que chupa cámara como si le fuera la vida en ello, cuando sin disgustarme el personaje, Emma Greenwell me parece bastante más limitada como actriz), sabe aprovechar a la perfección cada segundo que aparece en pantalla. Pero bueno, habilidades interpretativas de Noel Fisher aparte, estos dos siempre me parten el corazón, y ya sabéis que para mí eso en una serie es algo positivo. Y es por lo complicado de su relación (que, ojo, no siempre soy shipper de estos dos, que los aprecio a ambos y hay muchos asuntos que resolver entre medio para que uno de los dos no acabe muerto), lo perfectamente mal que está Mickey y todo el drama que traen con ellos, que agradezco que se separaran de la versión británica (cualquier parecido entre ambas ahora es pura coincidencia. Lo que, por otra parte, no está mal y me permite adorar ambas siendo series bastante diferentes) y nos den algo completamente distinto. Algo más dramático y complejo y que, para qué engañarnos, es de mis mayores alicientes para seguir la serie semana a semana.

Y por último tengo que hablar de Lip, que me ha encantado. No tanto por toda la locura de Mandy y Karen (aunque la verdad es que me dan algo de pena ambas), sino por lo bien que han retratado ese paralelismo entre Lip y Frank, que siempre ha estado ahí, pero sobre el que tiene sentido que hagan hincapié ahora que Lip se encuentra en ese punto en el que tiene que decidir el camino que quiere seguir. Y es que, de todos los Gallagher, es Lip el que más se parece a su padre, por curioso que pudiera parecer en temporadas anteriores (ahora menos, que para algo han insistido en ello). Ambos son más listos que el hambre, y ambos ven el mundo de un modo similarmente cínico. Dale a Lip un par de empujones en la dirección equivocada (y tampoco es que hagan falta empujones demasiado fuertes) y tienes a Frank. Lo que no deja de ser curioso, porque muchas veces llama la atención lo extremo de lo peor de Frank y nos preguntamos cómo es que alguien llega a ser así. Y la respuesta ha estado delante de nuestras narices desde la primera temporada en la forma de Lip; él es un Frank en potencia.

Pero conste que no he adorado esta temporada únicamente por estas tres cosas, porque hay más, y son muchas y como me pare a comentarlas una a una necesitaría varias semanas. Debbie, por ejemplo, ha tenido momentos estupendos. Y el propio Frank ha tenido momentos muy brillantes. Y, de hecho, en este último episodio ha quedado muy clara su importancia para la serie y para los propios Gallagher (y de paso nos ha dado escenas tremendas con Lip, Fiona y Carl). Así, esta temporada se despide con buena nota y un engañoso sabor a series finale (por si alguno se asusta, está renovada, que quede claro). Y al menos a mí me deja con muchas ganas de saber qué nos traerá la cuarta temporada.

¡Saludos!

PD: Este último episodio de Doctor Who es todo lo que es bueno de esta serie. Emocionada perdida acabé, y eso que hacía un tiempecillo que no me pasaba.
PD2: Me ha gustado el regreso de Mad Men, aunque personalmente me habría valido con un episodio normal en vez de dos. Lo mejor, eso sí, Peggy y Betty. Con diferencia, además.

26 dic 2012

Mis 30 de 2012 (Parte 3)

Y de nuevo sin presentaciones, ni introducciones ni nada de nada (entre otras cosas porque ya poco se puede añadir), tendré que ir acabando con mi lista de series del año. Esta vez, ya sí, van mis primeros puestos.

10. Mad Men
Temporada en la que prácticamente cada semana decía lo grande que me había parecido el episodio. Porque desde el episodio de Joan a todos los dramas varios de Pete (pobre, ¿os he dicho ya suficientes veces la pena que me da siempre?), pasando por lo de Lane, todo, absolutamente todo me encantó. Además, es la temporada que nos regaló el Zou Bisou Bisou, que supongo que estaremos todos de acuerdo en que ha sido uno de los momentos del año. ¿O no?

9. Parks and Recreation
Si me preguntan, Parks es esa comedia que lo tiene todo. Tiene sus momentos divertidísimos y de llorar de la risa, e incluso ha tenido algún episodio algo más sensiblero... pero siempre en el buen sentido. Adoro profundamente a todos y cada uno de sus personajes, y prácticamente todos ellos han tenido alguna vez momentos especialmente brillantes (y algunos bastantes veces). Así resumiendo, este año, especialmente la temporada pasada, ha sido uno de mis favoritos de Parks, porque además de divertirme un montón, me resulta cada vez más entrañable.

8. Dexter
Me llegan a decir la temporada pasada que este año tendría a Dexter tan arriba en la lista y me habría reído en su cara. A carcajada limpia, de hecho. Después de una temporada espantosa (que vino después de uno de los finales más insultantes y desesperantes que he visto nunca), la serie de Showtime me ha sorprendido para bien, con la que digo desde ya que ha sido mi temporada favorita. Por eso soy físicamente incapaz de entender las críticas que he leído de si Dexter no era así, o si Sirko era un villano que molaba pero se lo quitan de en medio muy pronto y no sirve para nada. Claro que sirve para algo, para que pase en Dexter lo que llevábamos tiempo pidiendo: que Dexter evolucione, que la serie evolucione. Por fin han dejado de hacer lo imposible por mantener el status quo y parece que vamos a alguna parte. Y por eso estoy dispuesta a perdonar la cortedad mental de LaGuerta en el último minuto, porque no estropea lo que para mí ha sido una temporada magnífica.

7. Downton Abbey
Estoy asumiendo que el especial de Navidad (también conocido como "Final de temporada que colocamos así como quien no quiere la cosa el 25 de diciembre y así lo vendemos como especial de Navidad for no reason whatsoever"), que por cierto ya se ha ocupado el mundo de spoileármelo big time, no estropea la que para mí ha sido una temporada muy buena, y desde luego bastante mejor que la 2ª (que me gustó, quede claro). No descarto que esta temporada me haya gustado tanto porque me ha hecho sufrir mucho (pobre, pobre Thomas. La escena con Carson me dejó tan completamente rota que aún estoy en proceso de recuperarme. Also, estoy convencida de que Julian Fellowes se pasa las noches en vela poniendo cara maléfica (tipo Ryan Murphy en TGP) mientras piensa nuevas formas de torturar a Thomas y a Lady Edith, también conocidos como sus sacos de boxeo favoritos.), y ya sabéis que a mí todo lo que sea sufrir con una serie me parece bien y hace que la valore más. Pero bueno, es mi lista y la ordeno como me da la gana.

6. The Good Wife
¿Que qué tiene The Good Wife? Pues unos personajes estupendos prácticamente todos ellos, una colección de secundarios e invitados que se tienen que repartir en distintos episodios porque si no ni cabrían (lo que hace que por un motivo u otro en todos los episodios aparezca gente que mola), un desarrollo que hace que me importe lo que les pasa a todos ellos (por ejemplo, la evolución de Alicia está haciendo que cada día me guste más y más), una facilidad alucinante para ser mucho más divertida que muchas comedias, una manera maravillosa de llevar el drama y, además de todo eso, unos casos que como mínimo siempre resultan entretenidos. Eso es algo que podría aplicarse a esta serie todos los años, conste, pero eso desde luego tampoco puede considerarse malo. Solo una pega: ¿qué más puede tener y le hace falta como respirar? Más Cary. Si a lo largo de este año hubiéramos tenido más Cary, seguro que hasta la habría puesto más arriba.

5. Boss
A la pobre serie no la veía ni la familia de los actores, y es una pena, porque esa historia que te cuenta, esa imagen, ese castillo de naipes a punto de derrumbarse era una verdadera maravilla. Y más en su segunda temporada que en la primera. Cada episodio me atrapaba completamente desde el primer minuto hasta el último, y toda la oscuridad de las acciones de prácticamente la totalidad de los personajes, especialmente puestos al lado y contrastando con la relativa pureza de la hija no-british-aunque-su-acento-engañe y Mona, resultaba verdaderamente fascinante. Como dije, una pena que probablemente nunca vayamos a ver la caída de todo ese castillo de naipes, porque nos quedamos con una historia incompleta que bien se merece un final.

4. Boardwalk Empire
Si bien el final de temporada no nos dejó ninguna escena tan profundamente impactante como esa escena (y todos sabéis de cuál hablo) de la temporada pasada, en conjunto la serie no decepcionó. La llegada de Gyp Rosetti (de nuevo Bobby Cannavale demostrándome que no se merecía la manía que le tenía por culpa de Will & Grace), sin duda uno de los grandes personajes del año, añadió un caos y una locura a la serie y a la vida de Nucky que condujo a otro final de temporada genial. Además, que nada superara a lo de la temporada pasada no significa que no hubiera escenas que voy a recordar a saber hasta cuándo, como lo de la famosa caja o el final del penúltimo episodio, con una escena absolutamente èpica.

3. Girls
Lo bueno y lo malo de esta serie es lo fácil que me resulta verme reflejada en sus protagonistas, o ver reflejada a gente que conozco. Y digo que es bueno porque precisamente es lo que hace a esta serie tan especial, esa cercanía que hace que sea tan fácil conectar con ella. Y digo que es malo porque no siempre es fácil aceptar lo que me está contando de mí misma, a pesar de saber que es perfectamente cierto. O, justamente, porque es perfectamente cierto.

2. It's Always Sunny In Philadelphia
Lo primero de todo, señores, aplaudan por favor a estos chicos, que después de ocho temporadas en antena son capaces de conseguir hacer una temporada en la que todos y cada uno de los episodios son oro puro. Y que, sobre todo, son capaces de seguir sorprendiendo. Ni un solo fallo le he visto a la temporada, ni uno solo. Y me he reído más que con ninguna otra comedia. Porque lo tienen todo. Son ese grupo de seres humanos profundamente despreciables que no pueden no encantarnos, están todos fatal de lo suyo (y yo cada vez soy más fan del psicópata de Dennis) y nos dan episodios como el de la iglesia o el de la terapia. Lo dicho, una genialidad de serie que espero que siga en antena por los siglos de los siglos. Porque si después de ocho temporadas siguen estando en plena forma y siendo de lo más burro y original que hay ahora mismo en la televisión, de ellos me fío. 

1. Breaking Bad
Y he aquí mi serie del año, y tengo que decir que merecidísimamente (a pesar de que ya empezaron algunos a criticar absolutamente todo. Pero bueno, es lo que pasa). La primera parte del tramo final de la historia de Walter White, su ascenso y la promesa de su caída, me pareció perfectamente llevada, de una forma perfectamente coherente con lo que hemos visto hasta ahora. Y mención especial a Skyler, que aunque se lleve todo el odio del mundo y un poco más, para mí es un pedazo de personaje, y desde hace bastante tiempo uno de los puntos fuertes de la serie. Un personaje que, supongo, se lleva mucho odio inmerecido porque hay gente que aún sigue viendo a Walter como el héroe y a ella como un estorbo en el camino, y es una pena. Porque es una manera muy tonta de perderse a un gran personaje. En fin. Also, Landry haciendo lo que Landry está destinado a hacer en este mundo. Qué peligro tiene el muchacho.

Pues eso, esta es mi lista de series del año, en la que hay alguna ausencia que a alguno le extrañará, pero con la que en general estoy bastante contenta. Soy muy consciente de la ausencia de GoT, por ejemplo, pero es que si soy sincera, a pesar de tener momentos espectaculares y un desarrollo de sus personajes muy acorde a mi lectura de los libros (y eso no tiene nada que ver con que sea fiel o no a la historia), me di cuenta cuando empecé a hacer la lista de que no la recordaba especialmente, ni tenía nada concreto que decir de ella. Y me dio pena, porque me encanta la serie, y sé que disfruto bastante con sus episodios. Y soy muy consciente de que medio universo me tirará piedras por no incluir The Newsroom (mientras que el otro medio estará de acuerdo conmigo), pero no puedo incluir una serie tan mediocre y que se cree tan grande, mucho menos cuando sus personajes femeninos son como para echarse a llorar (Alison Pill, por favor, sal de ahí corriendo antes de que me olvide de lo mucho que me hizo llorar April en In Treatment), qué se le va a hacer. Y ya digo que si la hubiera visto antes, Some Girls habría entrado en mi lista. Pero bueno, que así queda mi lista. Y como es mía, pues eso, mientras yo esté conforme con ella, lo demás da un poco igual.

¡Saludos! 

PD: Si esta temporada de Doctor Who me estaba resultando un poco irregular (en el sentido de que lo mismo me encantaba alguna cosa que otras me parecían espantosas) y había perdido un poco la ilusión por la serie, con el especial de Navidad he recuperado esa ilusión. Y no podría estar más feliz.

17 oct 2012

Likeability is overrated

Siempre me ha pasado que me cuesta muchísimo más conectar con los personajes más hechos a propósito para resultar agradables y conseguir el favor del público que conectar con aquellos creados justamente para lo contrario. Vamos, si empezamos diciendo que siempre me dio mucha lástima Scar en el Rey León, entendéis por dónde van los tiros. No quiere decir eso que odie por defecto a todos los "buenos" oficiales, aunque sí que me exasperan profundamente los que van de buenos oficiales, que no es lo mismo. Pero bueno, el caso es que suelo preferir a los que se nos presentan de algún modo como "villanos", porque suelo encontrar mucho más interesantes y mucho más entendibles sus razones.

¿Que a qué viene esto? Pues en realidad llevo dándole vueltas a recopilar en una entrada lo que llevo media vida diciendo desde hace tiempo, pero ha sido ESA escena de Thomas en el episodio de Downton Abbey lo que ha conseguido que me dejara de vaguear y defendiera a mis pobres incomprendidos de una vez (en el mismo sitio y no tuit a tuit, se entiende). Y es que esa escena me dejó completamente rota, más aún que todo lo demás que ocurre en el capítulo. Entre otras cosas porque Thomas es el personaje que más me llega de la serie desde hace mucho, especialmente a partir de que en la 2ª temporada se esforzaran en darle un fondo que dejaba claro que tampoco es que fuera un malo de manual, y que de hecho tiene debilidad por los que son más débiles, cosa que a mí por supuesto me pareció muy entrañable y muy coherente con el personaje. Por eso me mata cuando el mundo en general sigue pasándoselo pipa odiándolo. No lo comprendo, no soy capaz de entender ese odio y esa manía de decir que se merece todo lo que le pasa (que lo he leído ya unas cuantas veces últimamente). Porque no, simplemente no. Es decir, si nos ponemos en su lugar, el pobre va básicamente de desgracia en desgracia, y creo que el único personaje al que Julian Fellowes le gusta torturar aún más es Edith. Así que en esas estamos. He leído muchísimo eso de que Thomas es malo porque no le importa llevarse por delante a quien sea en su ambición, pero en realidad si lo pensamos, es lógico que lo haga. No tiene otra cosa en que volcarse y además, aunque solo nos hayan mostrado los golpes más recientes, podemos intuir que se ha llevado unos cuantos golpes en la vida, con lo que es normal que llegue un punto en que le importa bastante poco a quién tenga que pisotear por el camino. Y aun así, pisoteando a quien sea por el camino, le cuesta lo suyo ir subiendo, con lo que de nuevo es bastante lógico que lleve encima los niveles de frustración que me lleva el pobre, y que han hecho, entre otras cosas, que ande ahora en guerra con su antigua BFF, lo que evidentemente me parte el corazón. Es por todo esto que creo que jamás me cansaré de defender a Thomas, aunque los que lo hacemos seguimos estando en minoría. Y aunque signifique que voy a tener que sufrir las torturas que se le vayan ocurriendo a Julian Fellowes, está claro, porque el día que le regale un hombre a Thomas y le deje ser feliz en general, se acabará el mundo.

De todos modos, Thomas es solo uno de esos ejemplos de pobres incomprendidos a los que solo apreciamos unos pocos. Se me ocurre, por ejemplo, el desprecio que mucha gente siente hacia Pete de Mad Men, cuando es uno de mis personajes favoritos de la serie. No niego que haga cosas tirando a rastreras, pero es un personaje tan perdido, tan frustrado, tan desesperado y, en definitiva, tan profundamente infeliz, que sufro mucho con cada una de sus tramas, y deseo con todas mis fuerzas (siendo consciente de que es un personaje ficticio, que tampoco estoy tan loca) que algún día encuentre la manera de ser un poco menos desgraciado. Algo parecido me ocurre (y lleva ocurriéndome desde muchísimo antes de que empezara la serie, que anda que no habré defendido al personaje hablando de los libros) con Theon de Game of Thrones, ese desastre emocional andante, fruto de no haber pertenecido nunca a ninguna parte y haber buscado aceptación en todas, que ni Paul Weston conseguiría solucionar del todo. Y, más recientemente, ya sabéis que defiendo a Regina de OUAT a capa y espada. Y, como ellos, hay muchísimos más. Como Lindsey de Angel (aunque quizá este es la excepción, porque no es un personaje al que se le muestre demasiado desprecio, o eso creo, pero es otro de esos personajes torturados dignos de mención, especialmente teniendo en cuenta que cierta escena protagonizada por él en el final de la serie es de los momentos televisivos con los que más he llorado jamás) o Jenny de The L Word (que, de nuevo, tampoco la consideraría una villana, pero la pobre loca recibe tantísimo odio inmerecido, in my opinion, que no puedo no mencionarla).

Así, todos ellos y muchos otros son mis pobres incomprendidos. No los defiendo por llevar la contraria, sino que simplemente ocurre que me resulta muchísimo más fácil empatizar con ellos y, como consecuencia, me implico muchísimo más en sus historias. Y, por tanto, me da muchísima pena que, además de llevar encima todos los traumas y todos los problemones que llevan, se lleven el odio y el desprecio de tanta gente (de nuevo, siendo Lindsey la excepción, que no creo que el mundo en general lo odie). De forma tan, tan inmerecida.

¡Saludos!

PD: Os recuerdo que ha vuelto Comic Book Men, y que si no la estáis viendo, no sé a qué esperáis. Cada vez que los veo, siento la necesidad de irme a trabajar (o hacer el vago) con ellos.

13 ene 2011

Proyecto Mad Men: "5G" (1x05)



Trama: Ken (nota: ni había notado la existencia de este personaje hasta ahora, por cierto) consigue que le publiquen un relato en una revista de tirada nacional, lo que despierta sentimientos no precisamente amistosos entre sus compañeros de trabajo. Mientras, la fotografía de Don aparece en un periódico después de que le den un premio, lo que hace que su hermano lo reconozca y se ponga en contacto con él. Por su parte, Peggy escucha parte de una conversación entre Don y Midge.

Personajes destacados: Don vuelve a cobrar protagonismo en un episodio que nos muestra algo más sobre quién es él y su pasado. Un pasado del que quiere alejarse lo máximo posible. Desde luego, le añade interés a un personaje que ya de por sí era muy interesante.
De Pete seguimos viendo lo que ya habíamos visto en los capítulos anteriores, su ambición y su necesidad de ser más que los demás (esta vez provocado por la publicación del relato de Ken) a costa de lo que sea. En ese sentido, me ha llamado mucho la atención el personaje de Trudy (y no solo porque Alison Brie me tiene totalmente ganada). Al contrario de lo que ocurre con Betty, sabe perfectamente con quién está casada y no intenta engañarse, al menos no completamente.
De nuevo vemos relativamente poco a Joan, pero es que esta mujer se adueña de cada escena en la que sale como quien no quiere la cosa. Es un personaje que llama mucho la atención (tanto ella como su visión de las cosas). Y, por último, también habría que destacar a Peggy, que sigue adaptándose y teniendo que hacer cosas (fingir que no sabe lo de Don y actuar con Betty como si no pasara nada) que no le gustan.

Mejor momento: En este episodio me cuesta elegir solamente un momento, porque hay unos cuantos que merecen mucho la pena.
Por un lado, está la conversación de Joan con Peggy, que es una escena sencillísima, pero que a mí me llamó mucho la atención por la visión que da del lugar de trabajo, y del papel de cada uno, tanto en la oficina como en la propia sociedad. Por esa misma razón, también me llamó la atención la conversación que tiene Betty con su amiga en la cocina, también un poco en el mismo sentido.
Por lo que he comentado antes sobre Pete y Trudy, me encantó la escena en la que están cenando, porque refleja bastante bien cómo es cada uno de ellos.
Aunque, si tuviera que elegir una, quizá con la que me quedaría es con la escena de la conversación entre Don y su hermano, en la que le dice que se marche de la ciudad y no vuelva a ponerse en contacto con él. Digamos que es una escena que a mí me resultó intensísima.

Frase del episodio: "Well, either way you have to do your job. Keep his record clean here, and at home. Honestly, if he sees that in you, you're solid gold." "That's my job?" "Yes. That's his private life. Private. That's how these men are. And it's why we love them." "I don't love him." "Fine. Look, if you're even thinking about passing judgement, then you're in the wrong business."

Valoración final: Quizá este es uno de los episodios que más me han gustado de los que he visto. Muy intenso, y con unas cuantas escenas de esas a las que te quedas dándoles vueltas un rato.
Como ya he comentado varias veces, me sigue gustando mucho la visión que da esta serie del rol de las mujeres y de los hombres en la sociedad que describe. En este caso, el derecho a la privacidad de los hombres, y el deber de respetarla de las mujeres. Así, el que lo que hagan sus maridos no es asunto de ellas, queda en contraste con la escena (creo que en el segundo episodio) en la que el psiquiatra de Betty habla con Don.

Enlaces:
The Hatch of TV

¡Saludos!

PD: Decidme que no soy la única que piensa darle una oportunidad a Off the map aunque tenga pinta de ser la cosa más infumable del planeta (por lo menos).
PD2: Me gusta cómo ha vuelto Jamie en la 8ª temporada de Shameless :P.
PD3: El episodio de esta semana de The Good Wife me ha venido estupendamente para estudiar teoría económica (y, más concretamente, la teoría de juegos. Y, más concretamente, el dilema del prisionero xD) :P. Aparte de eso, otro capitulazo más. Y soy muy fan del hermano de Alicia ;).

7 ene 2011

Proyecto Mad Men: "New Amsterdam" (1x04)

Trama: Pete se salta las normas comentándole una idea suya a un cliente y Don pide que lo despidan, algo que resulta ser complicado, pues Pete está en la empresa para aprovechar la influencia de su familia. Por su parte, Betty conoce un poco más cómo es la vida de Helen y sus hijos cuando esta le pide que cuide de los niños una noche en que le falla la niñera.

Personajes destacados: Después de tres episodios en los que se le ha visto más bien de refilón (o ni siquiera se le ha visto), puede decirse que el protagonista del episodio es esta vez Pete Campbell. Así, conocemos un poco del trasfondo del personaje, y el porqué de su actitud y lo que hace en los episodios anteriores. Y podemos entender un poco más de dónde viene su ambición, que es más bien una necesidad de controlar las cosas él mismo.
Y, de nuevo, Betty ocupa también un lugar destacado. Esta vez resulta especialmente interesante en su relación con Helen Bishop, la mujer divorciada que vive en el vecindario. Da la sensación de que la mira (a ella y a sus hijos) con miedo de verse en una situación parecida (supongo que al menos inconscientemente sabe de la otra vida que lleva Don), al mismo tiempo que le produce rechazo.

Mejor momento: A mí las escenas que más me han llamado la atención en este capítulo han sido unas cuantas de las relacionadas con Pete. Me gusta especialmente la escena en la que habla con Trudy (yo no podía ser más feliz que viendo a Alison Brie, por cierto) en el taxi, después de que los padres de ella se ofrezcan a ayudarles con el apartamento, precisamente porque se ve bastante bien lo que he comentado más arriba sobre el personaje de Pete (y a mí esos momentos en los que se ve de dónde vienen las actitudes, respuestas y la forma de actuar de los personajes, en general, me entusiasman). Pero realmente muchas de las escenas de Pete en este capítulo han ido en el mismo sentido y me han gustado bastante (la escena de la discusión con Draper después de que el cliente se quede con la idea que le comentó Pete, o la escena en el apartamento al final del episodio, por ejemplo).
Oh, y el jarro de agua fría que le echan encima a Draper cuando Cooper le dice que no pueden despedir a Pete también ha sido un momento bastante interesante.

Frase del episodio: "Kids today, they have no one to look up to. Cause they're looking up to us."

Valoración final: A mí este episodio me ha gustado mucho, la verdad. Claro que a mí dame un poco de desarrollo de personajes y soy la persona más feliz del mundo. Y precisamente eso es lo que hacen, o al menos nos muestran cómo es Pete en realidad y por qué es así. Y buena falta hacía. Porque la cosa es que antes podía caer mejor o peor (a mí ni fu ni fa, la verdad), pero no pasaba de niñato sin más. Ahora puede seguir cayendo igual de mal o de bien que antes, pero nunca está de más saber por qué. Y la cosa es que yo tengo debilidad por este tipo de personajes, por lo que, a la espera de ver por dónde lo llevan de ahora en adelante, puedo decir que me gusta. Ahora, veremos a ver.

Enlaces:

¡Saludos!

PD: Ayer estuvieron echando Lo que el viento se llevó en la 1. Y la cosa es que me tiré media película completamente dormida (está claro que me he desacostumbrado a levantarme antes de las 10:30 xD), pero sí que pillé la escena del vestido-cortina. Y fue verlo y acordarme de Michael Kors en Project Runway, ¿cuántas veces ha puesto esa escena de ejemplo para describir lo que parece alguna de las cosas que sacan a la pasarela? xD

5 ene 2011

Proyecto Mad Men: "Marriage of Figaro" (1x03)


Trama: Al regreso de su luna de miel, Pete Campbell se encuentra con una broma de sus compañeros. Además, tendrá que aclarar las cosas con Peggy. Sterling Cooper sigue trabajando con Rachel Menken, que llevará a un acercamiento entre ella y Don. Por otro lado, es el cumpleaños de Sally Draper, la hija de Don, por lo que celebrarán una fiesta en su casa, a la que acudirá la mujer divorciada que vive en el vecindario.

Personajes destacados: De nuevo en este episodio me ha llamado mucho la atención Betty, que continúa en una línea muy similar a la de la semana pasada. Se la sigue viendo "insegura" e infeliz en todas sus escenas. Especialmente en las conversaciones con sus amigas/vecinas. Y, por supuesto, al final del capítulo, cuando Don desaparece como si nada. La reacción que tiene ella cuando Don entra en casa me encantó.
Un poco por contraste, destaca también el personaje de Helen Bishop, la mujer divorciada que vive en el vecindario y a la que conocemos en este episodio (en el anterior la vimos de refilón). La verdad es que pinta muy interesante (ya lo comenté en el episodio anterior; una de las cosas que más me llama la atención de esta serie es el retrato que hacen de la mujer).
Y por último, pero no por ello menos importante, Don Draper, al que seguimos conociendo poquito a poco (a él y a esa doble (por lo menos :P) vida que lleva).

Mejor momento: Sin duda me quedo con los últimos del episodio. Por un lado, Don sentado en el coche, en una escena que funciona estupendamente para conseguir que no puedas hacer otra cosa que preguntarte qué es lo que se le pasa a este hombre por la cabeza.
Por otro, Betty esperándolo en casa, así como su reacción cuando vuelve por fin a casa (con un perro para Sally).
Aparte, me gustó también mucho la conversación en el pasillo entre Helen Bishop y uno de los hombres que había en la fiesta.

Frase del episodio: "Draper? Who knows anything about that guy... No one's ever lifted that rock. He could be Batman for all we know."

Valoración final: Tengo que decir que este me ha parecido un episodio un poco desequilibrado, en el sentido de que la primera parte pasa muy desapercibida (no tiene momentos excesivamente memorables, etc), mientras que los minutos finales del episodio son excelentes.
Vamos, no es que el episodio me haya parecido malo (excepto por el final), sino más bien que no me ha llamado especialmente la atención en el momento. Todo ello a pesar de tener algún buen momento (sin ir más lejos, la escena del principio del episodio, en la que un hombre se dirige a Don por otro nombre, me gustó especialmente).

Enlaces:

¡Saludos!

PD: Qué feliz soy con la vuelta de las Little Bitches. Se me había olvidado lo fan que soy de Spencer xD.
PD2: Y empezando Breaking Bad, y eso. De momento solo he visto el piloto, pero me ha gustado bastante, así que a seguir acumulando series para ver ahora que van volviendo todas xD.

28 dic 2010

Proyecto Mad Men: "Ladies Room" (1x02)

Después de lo mucho que me entusiasmó el piloto, tenía muchas ganas de coger el segundo episodio. Así que aquí vamos: segundo episodio visto y las impresiones que me ha dejado han sido de nuevo bastante buenas.


Trama: Mientras trata de responder a la pregunta "¿Qué quieren las mujeres?" para encontrar la mejor campaña para vender un desodorante, Don sigue moviéndose entre dos mundos completamente diferenciados. Peggy continúa descubriendo, poco a poco, cómo funcionan las cosas en la oficina. Y Betty comienza a ver a un psiquiatra, después de que su médico le diga que los "temblores" en sus manos podrían tener origen psicológico.

Personajes destacados: Si el piloto fue prácticamente propiedad exclusiva de Don Draper, para el segundo episodio cede un poco el lugar a las mujeres de la serie. Especialmente Betty Draper, a la que vímos solo de refilón en el episodio anterior, adquiere mucha importancia, conociendo a una mujer que, aun viviendo en el ambiente más estable y seguro que uno pueda imaginarse, va camino de una inseguridad y una inestabilidad absolutas.
También Peggy vuelve a tener bastante presencia en el episodio, continuando en la misma línea que ya vimos en el piloto. Sigue introduciéndose en el mundillo de la oficina y desengañándose a pasos agigantados.

Mejor momento: Hay dos momentos que a mí me gustaron mucho en este episodio. Por un lado, me encantó la escena en la que Betty está hablando con su amiga y acaban hablando de una mujer divorciada, con una mezcla de rechazo y miedo.
Y el segundo momento que me parece muy memorable es, hacia el final, cuando Peggy entra en el baño y se encuentra a una mujer llorando (ella misma había estado a punto de llorar un poco antes), pasa de largo y vuelve a salir.
Aparte de esas dos, tengo que decir que me reí mucho cuando están todos haciendo el payaso con los desodorantes.

Frase del episodio: Esta vez no puedo elegir solo una, así que van dos. La primera de ellas:
"Let me ask you something: what do women want?" "Who cares?"
Y, en cuanto a la segunda:
"I can't decide... if you have everything or nothing." "I live in the moment. Nothing is everything."

Valoración final: Tengo que decir que este segundo episodio me ha gustado algo menos que el piloto. Lo que no quiere decir que no me haya gustado, conste (más bien al contrario, el episodio me ha gustado bastante, aunque quizá situaría el piloto un poco por encima).
De nuevo, me ha parecido una maravilla la manera que tienen de retratar a los personajes en esta serie, dándoles sentido a todos ellos. En este caso, además, me llama la atención cómo consiguen complementar perfectamente la imagen de la mujer como simplemente un complemento de su marido, ya sea futuro o presente, (o algo más bien de su propiedad, sobre lo que tiene autoridad, algo que se observa muy bien al final del capítulo, en la conversación de Don con el psiquiatra de Betty), con una serie de personajes que, funcionando (oficialmente y dada la época) de complementos, tienen una profundidad y un desarrollo bastante importantes.

Enlaces:
Desperate Cats

¡Saludos!

PD: Estos días me he estado tropezando con Shawn Hatosy (que hace nada fue Boyd Fowler en Dexter, claro) en Felicity. Así que aprovecho y digo que tengo muchas ganas de que empiece la tercera de Southland.
PD2: Me da a mí que la entrada sobre la primera temporada de In Treatment la acabaré juntando con la de la segunda, que ya llevo casi media temporada. En la que, por cierto, ya les estoy pillando el punto a todos los personajes. Y lo estoy pasando horriblemente mal con April. Y estoy odiando a los padres de Oliver por lo que le están haciendo al pobre crío.

23 dic 2010

Proyecto Mad Men: "Smoke gets in your eyes" (1x01)

Llevo unos cuantos días desaparecida (por ningún motivo en concreto, en realidad), pero bueno, ya iba siendo hora de que volviera. Y si es para hablar de Mad Men, pues mejor :P. Así que aquí va mi ficha del primer episodio...



Trama: El episodio nos lleva a Sterling Cooper, una importante agencia de publicidad en el Nueva York de 1960, donde Don Draper se las ve y se las desea para idear una campaña para Lucky Strike (algo que se presenta complicado, debido a la mala publicidad que empieza a tener el tabaco y sus efectos sobre la salud). Peggy Olson empieza su primer día como secretaria de Draper. Y Pete Campbell está a punto de casarse, por lo que sus compañeros le organizan su despedida de soltero.

Personajes destacados: Puesto que el protagonista indiscutible del episodio es Don Draper, no puedo decir otro que no sea él. Todo el episodio sirve de presentación del personaje, mostrándonos al hombre con esa especie de doble vida, con ambición y al que no le cuesta lo más mínimo encandilar a todo el personal.
También destacaría a Peggy (aunque no tengo muy claro que me vaya a caer especialmente bien, al menos de momento :P), a la que se la ve un poco perdida en un ambiente al que todavía no se ha hecho, pero más que dispuesta a "aprender". Y, en menor medida, un personaje que se ve un poco de pasada, pero que a mí me llama la atención: Joan, que a mí al menos me dejó totalmente hipnotizada desde el primer momento en que aparece en pantalla.

Mejor momento: El episodio tiene unos cuantos momentos memorables (tanto la escena inicial como la final (del que hice la captura) son una maravilla, por ejemplo), pero si tuviera que elegir uno, me quedo con Joan aconsejando a Peggy en su llegada a la oficina y dejándole claro qué es lo que se espera de ella y qué es lo que ella debería esperar.

Frase del episodio: "The reason you haven't felt it is because it doesn't exist. What you call love was invented by guys like me to sell nylons. You're born alone and you die alone and this world just drops a bunch of rules on top of you to make you forget those facts. But I never forget. I'm living like there's no tomorrow, because there isn't one." (Don Draper)

Valoración final: No es un episodio acelerado, frenético. Todo lo contrario, se toma su tiempo, y desarrolla cada momento y cada personaje de tal manera que te quedas con la sensación de que todo, absolutamente todo, está cuidado al detalle. Como digo, es un episodio pausado, pero eso no significa que no consiga atraparte completamente. Yo fui incapaz de apartar los ojos de la pantalla en todo lo que duró el episodio.
Por otro lado, una cosa que yo suelo valorar mucho son los personajes. Y, por encima de que me caigan mejor o peor (aún no los conozco lo suficiente como para empezar a amar y a odiar :P), me gusta que estén bien desarrollados, que tengan sus razones para actuar como lo hacen. Y eso, en solo un episodio, ya lo he visto bastante bien conseguido, en prácticamente todos los personajes que aparecen (Don, Peggy, Pete, Joan, Sal... con todos, absolutamente con todos, consigue que veamos más allá de lo que hacen y veamos un poquito el por qué). Y conseguir eso, especialmente en tan poco tiempo, no es nada fácil.
En fin, siempre me ha echado un poco para atrás el aura de "niño repelente" que tiene Mad Men, pero si hubiera visto antes este episodio, no me habría afectado para nada, y me habría lanzado de cabeza a verla. Ya digo, me ha encantado y me ha dejado con muchísimas ganas de seguir con ella.

Enlaces:
The Hatch of TV
Sala 815
Desperate Cats

¡Saludos!

PD: A ver si aprovecho estas semanas para escribir todas las entradas que tengo pendientes. Tengo muchas ganas de escribir sobre algunas cosas, pero luego cuando me pongo me cuesta la vida misma escribir. Ainsss...