Mostrando entradas con la etiqueta Private Practice. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Private Practice. Mostrar todas las entradas

1 dic 2010

Living in Shondaland

Los que llevamos unas cuantas temporadas viviendo las idas de olla, las genialidades y los surrealismos de nuestra amiga Shonda, ya sea a través de Private Practice o, sobre todo, a través de Grey's, ya sabemos qué es lo que nos podemos esperar de ella. Ya sabemos lo mucho que la vamos a odiar a veces, pero también sabemos que igualmente habrá momentos en los que la adoraremos. O al menos adoraremos algunas de sus idas de olla.

Lo que sí que está claro es que, si de algo puedes estar seguro, es que una vez caes en sus redes, es muy difícil salir. Porque es verdad que es muy fácil reirse de los surrealismos de ambas series, indignarse por las cosas que se le ocurren a esta mujer, por las idas y venidas de los personajes... Pero es que precisamente por eso es prácticamente imposible no entretenerse.


¿Cuántas veces, una vez dejamos atrás la segunda temporada, he dicho que estaba a nada y menos de abandonar Grey's Anatomy? Miles, eso seguro. Y aquí sigo. Nos hemos plantado ya en la séptima temporada y aquí sigo. Y la cosa es que no parece que vaya a abandonarla de momento. Si soy sincera, dudo mucho (y siempre lo he dudado, y alguna vez hasta lo he dicho :P) que llegue a abandonarla nunca. Algo me dice que, salvo causas de fuerza mayor, aquí estaré, aguantando con los médicos y demás fauna del Seattle Grace hasta que el hospital cierre sus puertas. Porque si hay algo que me pasa con esta serie es que, por lo general, me lo paso muy bien con ella, que aún adoro a sus personajes (Cristina y Callie FTW, por mucho que me duela lo que Shondita le ha hecho a la primera y lo que ha hecho con la trama de la segunda de momento).

No voy a decir que es la mejor serie de la historia, ni mucho menos, pero sus buenos ratos me ha dado. Y meteduras de pata ya digo que hay muchas, y oportunidades desaprovechadas (se me ocurre una de cierto asesino que desperdició malamente la oportunidad de hacer un recorte de plantilla como Joss manda :P) unas cuantas también. Pero, ¿y lo bien que nos lo pasamos en ese hospital que cada día se parece más al camarote de los hermanos Marx?


Luego, claro, está la otra. Private Practice, siempre a la sombra de su hermana, es también muy Shonda toda ella. También aquí los personajes viven en un culebrón continuo mientras dan saltos de un trauma a otro y mientras cambian de personalidad, ideas y filosofía de vida de la noche a la mañana como quien no quiere la cosa (¿verdad, Sam?).
Conmigo Private Practice siempre ha estado un poco en la cuerda floja. Bueno, al menos mucho más que su hermana. En este caso al menos sí que me veo capaz de abandonarla. Pero la cosa es que también esta es shondiana en todos los sentidos de la palabra. Y eso incluye el que lo mismo tenga episodios infumables (sin movernos de esta temporada, ese en el que a Sam le daba por jugar a ser Dios me pareció horroroso. De hecho, ni lo acabé :P) que episodios más que decentes.

Por eso a la larga, aunque me vea con más facilidad para abandonarla, acabo no haciéndolo. Lo que tienen las series de Shonda, esa mujer que sigo convencida de que se fuma los guiones de sus series y de ahí salen esas ideas que tiene. Supongo.

Por eso me da mucho miedito el momento en el que empiece a emitirse Off the map. No me llama absolutamente nada, pero mucho me temo que acabaré echándole un vistazo irremediablemente. Y una vez haga eso, muy horrorosamente mala (y, aparte de eso, muy poco shondiana) tiene que ser para que no pase a estar entre mis habituales.

¡Saludos!

PD: Y me he dejado lo del episodio musical que quiere hacer nuestra amiga en Grey's. Pero vamos, eso puede ser muy épico. Mucho xD.
PD2: Y el otro día no sé quién lo comentaba por twitter, pero tenía más razón que un santo: viendo el nivel de surrealismos por episodio de Glee, está pidiendo a gritos que Shondita se pase por ahí a echar una mano, al menos de vez en cuando :P.
PD3: Ahora cambio completamente de tercio y digo: desde que alguien comentó (sé que fue una alguien, pero no me acuerdo de quién xD... ¿A quién tengo que echarle la culpa? xD) lo del cuello de paloma de Peter Krause, en Parenthood no me puedo fijar en otra cosa.
PD4: Mira que yo no veo la tele, pero ayer coincidió que estaban en mi casa viéndolo y partiéndose de risa, así que me paré a curiosear... Genial el momento "me quemaría por dentro" que se marcó Antena 3 xD.

14 jul 2010

Porque los hay que deberían darse un paseo por el aparcamiento del Seattle Grace (IV)

Hacía mucho que no dedicaba yo mi tiempo a meterme con esos personajes tan sumamente cansinos que aparecen en toda serie (casi sin excepciones, que hay muy poquitas series que no tengan ese personaje que sirve para descargar tu ira y tus odios hacia los guionistas :P), así que aquí van los cuatro siguientes (en el último, por cierto, va un spoiler importante del final de la tercera temporada de Private Practice, aviso):

Jenny (Gossip Girl)

A estas alturas de la película, lo que creo más bien es que tendría que hacer una lista con los personajes de esta serie que no son profundamente odiosos, que probablemente acabaría antes. Pero bueno, como lo suyo es ocupar espacio, voy sacándolos uno por uno, para que vayan demostrando lo mucho que valen cada uno por separado.
Pues bien, lo de esta chica es que encima me da pena. Porque yo soy de esas a las que al principio de la serie (e incluso aguanté en mis trece durante parte de la segunda temporada) Jenny Humphrey les caía bien. No sé, me parecía una chiquilla simpática, relativamente normalita y eso.
Lo que pasa es que de repente Taylor Momsen (que cada vez me da más la sensación de que quiere ganar algún concurso de "a ver quién es la niñata más petarda de Hollywood") se tragó a Jenny y apareció Mapi, conocida así por esos disfraces de mapache que se curra cuando le da por ponerse artística con el lápiz de ojos y las sombras negras. También se debió comer (o asesinar, o vaya usted a saber) a varios estilistas de la serie, porque de ahí en adelante solo se la ha visto vestida con varios trapos (que me gusta el estilo (no para mí, pero bueno), pero en cuanto una se pasa acaba pareciendo cualquier cosa) y luciendo unas extensiones que asustan al miedo. Entre eso, las patitas de alambre que tiene y la manía que tiene esta chica de echar los hombros hacia delante todo el rato, la verdad es que da bastante miedito.
Anyways, a lo que iba, que el personaje cambió por completo y quiso convertirse en la bitch oficial del Upper East Side. Lo que los guionistas de Gossip Girl no deben saber es que los hay que nos acordamos de la Blair del principio, y vista en comparación, nuestra Mapi deja bastante que desear. De hecho, deja bastante que desear incluso sin compararla con nadie.
Me basta con sus vueltas y más vueltas por la vida, y sus ir de un lado a otro intentando enredar para saber que lo único que quiero saber de esta chica es cómo muere cruel y lentamente.
De todos modos, a cada cual lo suyo: esta tercera temporada habría sido incluso peor de no ser por ella. Porque Serena y Nate podrían perfectamente haber desaparecido de la serie y nadie se habría dado cuenta, de no ser por los enredos de Jenny.


Riley (Buffy)

Yo estoy convencida que la introducción del personaje en la cuarta temporada no fue otra cosa que una estrategia como cualquier otra para promocionar Angel.
Porque durante las tres temporadas anteriores habíamos ido viendo la historia interminable del vampiro malo molón, el vampiro bueno más soso que el pan sin sal, y la rubia de por medio. Y, claro, si dices que vas a hacer un spin-off con el personaje más soso de los tres, ya empezamos mal.
Así que, ¿qué hicieron? Pues en cuanto empezó la siguiente temporada de Buffy, la serie madre, introdujeron a un personaje que hacía que Angel pareciera el alma de la fiesta en comparación. Y tiene mérito, porque el chico era humano, lo que en cualquier manual le habría dado cierta ventaja sobre el vampiro bueno, al menos en este sentido.
También es verdad que el nene estaba en el epicentro de la peor trama central que tuvo la serie en sus siete temporadas, que fue uno de los elementos relativamente importantes de la que sigo diciendo que fue la peor temporada de la serie. Pero, coñe, es que era malo hasta para los niveles de la propia temporada.
¿Que qué hacía? Pues nada, básicamente. Era ayudante de una profesora de psicología que daba clases a niveles de la ESO (o al menos los cachos de clase que salían los recuerdo yo de 4º de ESO :P) y en sus ratos libres se disfrazaba de soldadito y disparaba a los bichos malos. Además no solo era eso, sino que era como el líder de todos los soldaditos, y por tanto tenía que responder al estereotipo de soldado estirado hasta decir basta. Como Buffy entonces estaba acostumbrada a Angel, que le había resultado un quebradero de cabeza continuo (normal, con esos niveles de diversión que lo caracterizaban (siendo Angel, no Angelus, que Angelus molaba un puñao y medio)), decidió que quería algo más relajadito. Más soso, para que nos entendamos.
Y entonces apareció Riley para ocupar espacio y para demostrarnos a nosotros que sí, que había algo más soso que Angel, que igual hasta podía molar el spin-off (y mola, todo hay que decirlo).


Penny (TBBT)

Y sé que más de uno me matará por esto, pero cada vez me resulta más cansina. Y me da rabia, porque Kaley Cuoco me cae simpática, pero es que el personaje llega un punto en que se me hace insufrible.
Al principio de la serie, es decir, en los inicios más iniciales, Penny era como una especie de caricatura con patas de lo que viene siendo la rubia tonta típìca tópica. Pero tonta tonta, no simplemente tonta.
Después, los guionistas se dieron cuenta de que siendo tan sumamente tonta daba juego durante un ratito, pero que al cabo de un rato dejaba de tener gracia, y la suavizaron un poco. Seguía teniendo sus momentos de tontería extrema, pero por lo general solía tener un par de neuronas de guardia.
Lo que pasa es que igualmente acaba cansando. Porque su papel en la serie es el mismo todo el rato, se dedica a hacer y decir lo mismo una y otra vez. Ha tenido sus buenos momentos, especialmente con el combo Penny-Sheldon, pero son los menos, y además cada vez tiene menos gracia su relación con todos los demás personajes.
Esta temporada, además, su relación con Leonard no la ha beneficiado en absoluto, porque solo ha servido para exagerar un poquito más todo lo que ya empezaba a cansar al final de la segunda temporada.
En su defensa hay que decir que no es algo raro. Estamos hablando de una sitcom que, aunque puede tener su punto (para unos más, para otros menos), es bastante limitadita. Es decir, yo me lo paso pipa con algunos de sus episodios, pero la seguiré considerando una comedia menor por los siglos de los siglos y hasta su muerte (de cansancio extremo, me atrevo a decir, porque algo me dice que los señores de la CBS van a estirar el chicle todo lo que puedan y más, a no ser que les funcione muy mal el experimento de trasladarla a los jueves. Que, por cierto, me parece horriblemente mal, que parece que la mayoría de las series que sigo (o que tengo intención de seguir) se van a emitir los jueves). Y como toda sitcom tirando a limitada, va perdiendo la gracia con el paso de las temporadas, hasta que llega un punto en el que las únicas risas son las odiosas risas enlatadas.
Y, claro, con ese desgaste se van desgastando también sus personajes, que al fin y al cabo no son más que un par de trazos.
Por eso veo normal que haya acabado tan sumamente harta de Penny, lo que no quita, pues eso, que esté harta de ella.


Dell (Private Practice)

Y me dejo este para el final, no porque sea el personaje sobre el que más cosas tengo que decir (más bien al contrario), sino porque no me queda otra que colar un spoiler del final de la tercera temporada de la serie y habría sido muy poco práctico ponerlo al principio.
El caso: que no había dado tanto las gracias, ni perdonado tantas idas de olla, como lo he hecho gracias a que por fin se lo cargaran (y además de la forma más estúpida posible, porque era una muerte anunciada (a nada que lleves un par de series y un par de películas a tus espaldas) de las que a todos los personajes les pasan desapercibidas las señales hasta que es demasiado tarde).
Cuando empezó la serie, su papel consistía en ser el tipo que se paseaba por medio de la clínica en bañador a media tarde.
Después le empezaron a dar líneas, y se convirtió en una especie de mezcla de los dos personajes más cansinos de su hermana mayor, Grey's: George e Izzie.
Del uno cogía esa sosería extrema capaz de dormir a una piedra. De la otra se llevaba esa manía por juzgar todo y a todos e ir poniendo morritos por la vida.
Mira que he tenido mis más y mis menos con todos los personajes de esta serie, pero es que Dell ha sido creo que el único que se ha mantenido siempre en los menos.
Pero bueno, quizá sea culpa de Chris Lowell, que es uno de esos actores que no falla: personaje que toca, personaje que se vuelve soporífero. Es una de sus dos especialidades (la otra es posar con las manos en los bolsillos. En serio, buscad imágenes de este chico y veréis que en el 90% sale con las manos en los bolsillos. Y en el 10% restante no está posando, porque son capturas).

¡Saludos!

PD: Ayer acabé con la tercera temporada de Big Love (ya dije que al paso que iba me iba a poner al día en un momento) y mantengo lo que dije con su segunda temporada: empezó gustándome, pero a cada temporada que pasa me gusta más. Además, qué leches, a mí me pones una canción de la Velvet Underground (en este caso esta) y ya me tienes ganada, que para estas cosas soy una chica fácil :P. En cualquier caso, sorpresas musicales aparte, ya digo que me gusta cada vez más. Y, sobre todo, me gustan cada vez más los dos hermanos Grant. En fins, a ver qué tal la cuarta.

16 may 2010

De finales va la cosa

No es que tengan mucho que ver, pero, puesto que vi los dos finales de temporada el mismo día (Brothers & Sisters la han estado emitiendo los viernes en Canadá), los dos juntitos que van. También me vi el de The Vampire Diaries, pero es que, después de la sorpresa que me he llevado con esta serie, se merece una entrada aparte y para ella solita.
Aviso, spoilers de Private Practice y Brothers & Sisters después de sus respectivas capturas.


Private Practice empezó la temporada, en lo que a mí respecta, en la cuerda floja. Esta es una serie que nunca sé si continuaré o no. Salvo periodos en los que a Shondita le da por hacer de las suyas durante demasiados capítulos, generalmente me entretiene bastante, pero tampoco me ofrece mucho más, con lo que si tengo que descartar una serie, suele estar en la lista de las que están en peligro.
Con esta temporada he tenido mis más y mis menos. A lo largo de ella he conseguido odiar profundamente a una Naomi que antes simplemente me dejaba indiferente, y volver a perderle un poco de respeto a Pete (que me había ganado un poco la temporada pasada, después de que en la anterior se me hiciera insufrible). Me he reconciliado completamente con Sam (y menos mal, que no me gusta odiar profundamente a Taye Diggs :P) y con Charlotte y sus acentos cambiantes (esta temporada ha tenido un acento más fijo, eso sí :P). He odiado y he amado a Addison y me ha dado mucha penita el pardillo de Sheldon.
Aunque quizá lo que más me ha ganado de la temporada ha sido la introducción de Fife, que es un personaje que me ha enamorado completamente, aunque no sea capaz de entender cómo Shondita ha tenido la osadía de querer emparejármelo con Naomi.
Y la temporada ha terminado... pues como llevaba esperando desde que dijeron que a Chris Lowell íbamos a verlo menos esta temporada. El final del penúltimo episodio me gustó bastante, y el último también ha tenido sus momentos. No es que sea una maravilla, que esto es Private Practice, pero me lo pasé bastante bien. Además, el andar con la sonrisilla en la cara, pendiente de cuándo le iba a dar un algo a Dell tiene su aquel.
Porque si de algo estaba segura era de que Dell no iba a acabar muy bien, como ha ocurrido. Por un lado, lo que comentaba de la reducción del número de capítulos en los que sale (es que cuando la serie es de Shondita, yo ya no me fío) y, por otro, el que saliera del accidente aparentemente sin medio rasguño y a nadie se le ocurriera mirar a ver si estaba bien. Tanto hablar, tanto hacer que nos preocupáramos por la cansina de Maya desde el principio del capítulo... estaba claro que la "sorpresa" iba a venir de la mano de Dell.
¿Que me ha faltado? Emotividad, creo. Pero eso es culpa mía, que no aguanto a Dell (y, por lo que parece, a cualquier personaje interpretado por el carapán de Chris Lowell). Llevo pidiendo una muerte cruel para el personaje desde su primera aparición. Así que, más o menos, supongo que me puedo dar por contenta con el final de temporada.
Al menos, eso sí, Shondita no ha sido tan mala malosa de acabar en un cliffhanger como el de la temporada pasada.

En cuanto al final de Brothers & Sisters, pues cierra una cuarta temporada que a mí me ha gustado más que la tercera y que abre unas cuantas puertas para la próxima.
Dejamos atrás Ojai Foods, después de un final un poco precipitado (o soy yo la loca, o a mí me dio la sensación de que con todo el tema de la compañía iban a saltos, o yo me perdía información, o no sé qué leches pasaba la mitad del tiempo. Bueno, no, sabía lo que pasaba, pero me daba la sensación de que entre un momento y otro nos saltábamos varias semanas (o meses)) y los Walker cambian de sector. Porque está claro que de algún sitio tenían que sacar el presupuesto para alcohol :P.
Un capítulo que parecía encaminado hacia un final feliz, si no hubiéramos visto promos ni supiéramos de la marcha de Rob Lowe (que a lo mejor es algo que hace feliz a mucha gente, porque Robert la verdad es que es un poco cansino. Pero es que yo a este hombre siempre le he visto su punto).
Así que, cuando parece que se han solucionado todos los problemas (Narrow Lake sirviendo por fin para algo, el negativo de las pruebas de Saul (aunque a mí ahí no me la colaron :P), el final de los tejemanejes secretos y surrealistas de Robert...), acaban todos (menos Justin y Rebecca, que llegaban tarde. Aunque, ahora que lo pienso, se podían haber cargado a los dos (especialmente a Justin) y a mí me habrían hecho profundamente feliz) en un accidente.
Y la temporada acaba con Robert más bien en el otro barrio (vamos, habría que ser muy tramposos para que no fuera así), Holly colgando de un hilo y Kevin y Nora con cara de tontos cuando Saul les dice que no toquen su sangre.
Si es verdad lo que decían de que iban a pegarse un salto temporal de un año para la próxima temporada, creo que puede salirles una quinta temporada con un planteamiento interesante. Han dejado suficientes tramas abiertas como para renovar un poco la serie, sin dejar de ser ellos los Walker de siempre. Tenemos a Kevin y Scotty con el niño, y a Scotty y Saul con el restaurante. A Saul supongo que le darán una trama por fin después de cuatro temporadas haciendo de mueble. Con Holly veremos qué pasa. Nora seguirá siendo Nora (Nora siempre es Nora. Y, sin ella, Brothers & Sisters no tendría nada que ver con lo que es ahora). Y sobre las que tengo más dudas son Kitty y Sarah. Kitty me da un poco igual, pero aún mantengo los dedos cruzados para que me devuelvan a la Sarah del principio.
Y sí, a Justin y Rebecca me los salto porque básicamente es lo que hago mentalmente con todas sus tramas.

¡Saludos!

PD: Hoy es el cumpleaños de Craig Ferguson (cómo mola este hombre y bla bla bla :P). Luego me quejo de que la gente me mira con cara rara, pero tiene gracia que nunca sepa qué día es (cualquier persona es más fiable si hay que preguntarle una fecha. Mi cabeza vive en un noviembre constante, que es donde empiezo a perder la cuenta de los días después de que el inicio de las clases deje de servirme para situarme), pero me acuerde perfectamente de cuándo es el cumpleaños de este hombre. Mi cabeza funciona de formas un poco extrañas.

23 ene 2010

Si decimos que FNL es diferente, es por cosas como esta

La semana pasada, dos series me dejaron temblando. Ambas iniciaron, cada una a su manera, una de esas tramas que los guionistas se empeñan en seguir explotando una y otra vez y que, sin embargo, las cadenas (al menos en abierto) no se atreven a explorar y tratar de una manera relativamente coherente.
Por un lado, nos enterábamos en Friday Night Lights de que Becky estaba embarazada. Por otro, era Maya, la hija de Sam y Naomi cuando se acuerdan de ella, la protagonista de exactamente la misma trama en Private Practice.

Como digo, me quedé temblando, porque la experiencia me dice que el miedo de las cadenas y el querer ser políticamente correctos, a menudo en exceso, hace que este tipo de tramas no funcionen y que sean un absoluto desastre. La simple mención a la posibilidad de que tal o cual personaje se plantee abortar ya es meterse en terreno pantanoso, así que muchas veces lo que se hace cuando el bebé molesta en la trama (porque molesta, que el meter niños en la serie puede quedar gracioso, pero al final nadie sabe qué leches hacer con ellos) consiste en tirar a la pobre embarazada por las escaleras. O similares, pero creo que se me entiende.

También tengo que admitir que, aunque me diera bastante miedo lo que pudiera pasar en ambos casos, a Friday Night Lights le di desde el principio un voto de confianza. Porque si hacemos como que su segunda temporada no existe, me parece una serie redonda en el tratamiento de los personajes.

Decidí ver ambos empisodios seguidos, el uno detrás del otro, ayer por la noche. Por curiosidad, por ver cómo dos series tan distintas trataban el mismo tema. Por ver cuál de las dos se desenvolvía mejor.

Está claro que Friday Night Lights ganó por goleada. Por sí misma ya es una serie bastante superior a Private Practice (a estas alturas, creo que habría abandonado la serie esta temporada, después de darle muchas oportunidades de más, de no haber sido por el personaje interpretado por Michael Patrick Thornton, que no solo está estupendo, sino que además, como personaje, es un soplo de aire fresco que le hacía falta a la serie como respirar, después de que a Charlotte fuera abducida), y de nuevo quedó demostrado aquí. A pesar de ser Friday Night Lights, lo que quiere decir que ya de entrada tampoco me esperaba una chapuza, me sorprendió para bien. Y es que se dejaron de melodramas surrealistas y de idas de olla culebronescas y trataron el tema como han tratado cualquier otro en esta serie.
Mira que a Becky no la había acabado de ver, pero en este capítulo fue un gran personaje y Madison Burge estuvo impresionante. Y no solo ella, sino todos los demás, así como la forma en que decidieron desarrollar la trama. Ella, junto con los guionistas, consiguió que en cierto modo te metieras dentro del capítulo. Ella tenía que decidir, y pedía consejo (cómo no, a Tami Taylor, estupendísima Connie Britton, como siempre). Tami le exponía sus opciones mientras se preguntaba qué es lo que habría hecho si hubiera sido Julie. Su madre, por su parte, quería que abortara (y simplemente a través de un par de escenas, sabemos más de Becky y su madre que a través de lo que nos han dicho en todo lo que va de temporada) y ella no sabía qué hacer, aunque sí que ninguna de las decisiones que tomara iba a ser totalmente correcta. Hasta que al final, después de darle muchas vueltas, toma una decisión ("I can't") y finalmente aborta. Toda la trama, eso sí, cerrada por lo que más me gustó del capítulo: esa conversación con Luke (otro que cada día me gusta más, por cierto) por teléfono.
Después de la escena de Luke con sus padres, estoy segura de que la trama dará para más todavía. Yo, por mi parte, les doy mi visto bueno, porque viendo cómo llevaron este último capítulo, confío totalmente en los guionistas de esta serie.

En el lado contrario tenemos a Private Practice, que a pesar de sus buenas intenciones (que ahí estaban, en serio, y hay un par de momentos bastante salvables del capítulo), acabó convirtiéndose en un panfleto antiabortista donde importaban un pimiento los personajes y la coherencia interna. Claro que esto es una serie de Shonda Rhimes, estas dos no son precisamente elementos fundamentales en sus series. El caso es que transformaron a Naomi en una caricatura, más aún de lo que es habitualmente. Mientras que la reacción de Sam fue más racional, más de acuerdo con el personaje (claro que a mí me da igual en este sentido; lo único que me gusta de Sam es precisamente Taye Diggs, por motivos evidentes), Naomi, a la que ya habíamos visto en otros capítulos subiéndose por las paredes ante la simple mención a la opción de practicar abortos en la clínica, obliga a Maya a abortar. Vale que es una reacción como cualquier otra, y que no digo que no sea relativamente realista (que anda que no hay casos). Pero el hecho de que necesitaran a ese personaje para darle cierto sentido al capítulo, no quiere decir que darle otra vuelta a la peonza que es Naomi le haga ningún bien.
Y si bien no me sorprendió la resolución y me pareció incluso coherente con el personaje (mira que sale poco Maya, pero en ese sentido está relativamente definida y estaba más que claro que iba a tener el niño), también es verdad que me pareció muy ridícula la forma en que la llevaron a cabo. Como de anuncio. Como... de panfleto. Por eso Private Practice suspende y Friday Night Light se lleva el sobresaliente.

¡Saludos!

PD: Por cierto, y hablando de Shondita, ayer me vi también el capítulo de Grey's de esta semana, en el que salía la petarda de la Heigl. Estoy deseando que cierren de una puñetera vez y definitivamente todas sus tramas y que pueda dejar para siempre la serie. Está claro que el personaje está quemado (lleva quemado desde finales de la segunda temporada). Está claro que Heigl no quiere seguir en la serie. Y está claro que nadie sabe exactamente qué hacer con su personaje.
El capítulo de ayer dejó las cosas bastante preparadas para su salida y sacó un poco al personaje de Alex del pozo en el que había caído con su trama de la temporada pasada. A ver si lo reaniman al pobre, que echo de menos al Alex de las primeras temporadas.
Si es que no he visto a nadie desaprovechar personajes de una forma tan cutre como Shonda Rhimes. En Private Practice ya se sabe lo que ha pasado: ahora mismo los únicos soportables son Pete (y porque sale poco. Por cierto, que yo desde que me enteré de la edad que tiene Tim Daly alucino cada vez que sale), Violet (aunque está en la cuerda floja, después del desastre que pudo haber sido tras el final de temporada, algo es algo) y el médico nuevo que comentaba antes.
En Anatomía prefiero no comentar. Si el año pasado me pareció un acierto la incorporación del personaje de Owen, ahora está claro que no saben qué hacer con él (aunque ver a Kevin McKidd se agradece, coste).