5 abr 2010

Children of Earth


Hace unos días (una semana, concretamente) acabé de verme la tercera temporada de Torchwood. Sí, lo sé, ya sé que dije que iba a intentar estirarla todo lo que pudiese, pero oye, lo normal hubiera sido que la acabara mucho antes.

Acabé de verme Children of Earth y me dejó tan sin palabras que decidí esperar unos días, organizar mis ideas, callar a mi fangirl interior (eso solo lo he conseguido a medias) y entonces escribir algo sobre ella.

Y digo que me dejó sin palabras porque consiguió lo que no me esperaba: despegar completamente y convertirse en lo que llevaba prometiendo (sin acabar cumpliendo la promesa) desde el principio.

Conste en acta que a mí me enganchó prácticamente desde el principio. Pero es que tampoco era muy difícil, teniendo a Jack de protagonista (y eso que el personaje para mí perdió unos pocos puntos respecto a lo que habíamos visto en Doctor Who. Luego en Children of Earth en mi opinión los ha vuelto a ganar y se ha hecho con unos cuantos más). Los capítulos eran entretenidos y los casos eran pasables. Y las historias de los personajes, sin ser nada del otro mundo, también daban lo suficiente como para que quisiera ver el siguiente capítulo al momento.
¿Que las dos primeras temporadas tuvieron momentos malos? Malos no, lo siguiente. Rozando la vergüenza ajena en algunas ocasiones, como el malo final de la primera temporada.
Pero en definitiva era una serie normalita, pero que a mí me enganchó completamente.

Hasta que llegó la tercera temporada y subió unos cuantos escalones del tirón.

(Aviso, a partir de aquí hay spoilers de Children of Earth)


El punto de partida de Torchwood, la idea inicial, era una especie de Doctor Who más adulto. Durante las dos primeras temporadas, en ese sentido se quedó en un quiero y no puedo. Y, sobre todo, no le llegaba ni a la suela de los zapatos a su hermana mayor.

Pero en Children of Earth consiguió ese tono más adulto. Y, sobre todo, muy oscuro. Al fin y al cabo, el argumento al completo de la temporada es bastante más complejo, serio y difícil (no de entender :P) que lo que habíamos visto hasta entonces. Y de lo que vemos en la mayor parte de las series de televisión. Sí, los malos malísimos eran aliens. Pero ni siquiera en ese sentido puede decirse que los malos malísimos fueran tan malos malísimos. Porque esos aliens no es que fueran malos porque querían destruir a la raza humana, que para eso existen. No, eran una panda de yonkis que necesitaban su dosis. ¿Que lo que querían eran niños? Pues sí, pero no los querían por el simple hecho de ser malos malísimos, sino porque dependían totalmente de ellos.
Y entonces los humanos juegan su papel. Después del ultimátum (o me dais al 10% de los niños, o me cargo a la raza humana al completo), tienen que decidir lo que hacen. Y vemos a los políticos decidiendo. Vemos a los políticos luchando primero por protegerse a sí mismos, a su familia, y luego a los demás. Y los vemos discutiendo qué 10% sería mejor quitarse de en medio. Qué colegios son los que deben caer antes. Qué niños (futuros adultos) es más conveniente que no pasen el proceso de selección. Y lo hacen con sangre fría.
Sería muy fácil pararse entonces decir que los malos de la película son los políticos (siempre son los políticos), pero está hecho de tal manera que a mí no me costó demasiado ponerme en su lugar (da miedo, ¿a que sí?).

Entre ellos, por cierto, un personaje cuyo final fue el tercer momento más duro de la temporada (y eso que tiene muchos. Porque intensa fue un rato): John Frobisher (interpretado, por cierto, por Peter Capaldi, al que se le da estupendamente interpretar este tipo de personajes... Es el que hace del padre de Sid en Skins, por ejemplo), un pobre desgraciado que de lo único de lo que es culpable es de estar en medio y tenerse que ocupar de acabar el trabajo sucio de los demás. Porque los demás no pueden tener las manos manchadas cuando toque dar explicaciones. Y es el mismo que, como es menos importante, tiene que servir de ejemplo. El momento en el que mata a su familia (y después se pega un tiro) para no tener que entregar a sus hijas, es probablemente uno de los momentos más duros de la serie.

Pero no es el único. Y es que al personaje de Jack le dan varias vueltas y lo transforman. Nos muestran una faceta suya que no habíamos visto (y que a mí personalmente me gustó mucho). Pues cuando descubren (en el último minuto, of course) la manera de acabar con la amenaza, es capaz de sacrificar a su propio nieto por el bien común. Y ver con sus propios ojos cómo muere sin echarse atrás.
Ese momento fue el que hizo que la serie se ganara definitivamente mi respeto. Y el responsable de que cada día tenga más claro que, si acaba saliendo adelante la versión americana de la serie, ni me molestaré en echarle un vistazo (lo mejor que ha dado Torchwood ha sido esta tercera temporada. Y, si dudo mucho que la versión americana salga del carácter episódico y algo descafeinado de las primeras temporadas, más dudo que sean capaces de construir un héroe que haga algo así).

Y más o menos eso es todo lo que voy a decir. Bueno, una cosilla más. Y es que he dicho que para mí la temporada ha tenido tres momentos especialmente duros y solo he nombrado dos. El tercero, por supuesto, fue la muerte de Ianto. Adoro a Ianto. Desde la primera temporada (desde lo de Lisa), le tengo un cariño especial al personaje. A su lealtad (primero hacia Lisa y después hacia Jack). Me encantaba por sí mismo y me encantaba la pareja que hacía con Jack.
Normalmente no suelo llorar con las muertes de personajes (bueno, con algunos sí, pero antes tienen que ganarme). Y puedo decir que Ianto entra en la lista de los pocos que me han hecho acabar con mis provisiones de pañuelos (en el final de Angel cayeron dos que también lo consiguieron. Y alguno más hay, pero no muchos).

¡Saludos!

PD: Visto el comienzo de la quinta de Doctor Who. De Moffat me fiaba total y absolutamente (al fin y al cabo, algunos de mis episodios favoritos son suyos), pero Matt Smith tenía que ganarme. De momento, prueba superada. No es Tennant y me va a costar un poquito acabar de acostumbrarme (pero bueno, también me costó un par de episodios acostumbrarme a Tennant después de Eccleston... Y eso que acabó convirtiéndose en una especie de Dios), pero algo es algo. Y me he enamorado completamente de la nueva acompañante :P.

3 abr 2010

Mi problema con Gossip Girl


Lo admito, soy una de esas personas que se engancharon sin remedio a la primera temporada de Gossip Girl.
Me encantaban los tejemanejes que se traían, las intrigas que se montaban. Y me encantaba Blair. Y me encantaba Chuck.

Además, a ratos tenían a Michelle Trachtenberg (desde la séptima temporada de Buffy estoy perdidamente enamorada de ella) como la genial Georgina Sparks.

Toda la temporada completa fue un WTF continuo y fascinante, pero que se sostenía perfectamente, pues era coherente consigo misma. Y el final a mí al menos no me decepcionó: la escena entre Blair y Georgina, las bitches oficiales de la serie, fue simplemente genial.

Pero entonces llegó la segunda temporada y los guionistas se empezaron a quedar sin ideas. Todas las tramas de la segunda temporada consistieron más bien en estirar lo que había ido ocurriendo en la primera.
Pero no fue lo único. Todo el mundo sabe que cuando los guionistas se quedan sin ideas, una de las primeras soluciones es poner a los personajes a dar tumbos de un lado a otro, a ver si así encontramos una solución. Así fue como Jenny no ha hecho otra cosa que ir de niña buena a niña mala y vuelta a empezar una y otra vez.

Y después de la segunda vino la tercera. Si la segunda ya fue un despropósito, la tercera está siendo peor incluso. Admito que una de las razones por las que la empecé fue que en los primeros capítulos salía Michelle Trachtenberg. Después, la he ido siguiendo casi por inercia, porque perder cuarenta minutos siempre será mejor que dedicarlos a hacer algo útil. Pero mucho tienen que cambiar las cosas para que caiga otra vez y empiece con la próxima.

Porque va ya buena parte de esta temporada y siento como que no he estado viendo nada. No hay tramas, no hay argumento, no hay desarrollo. Y lo peor es que, lo que ha cambiado, lo ha hecho para mal. Blair se ha quedado solo con la parte infantil de su carácter y ha perdido la mala leche que tanto me gustaba al principio. A Chuck le han puesto un chip y directamente se parece al Chuck del principio en el aspecto nada más. Nate lleva tres temporadas de personaje principal y aún no soy capaz de recordar un momento en toda la serie en el que haya tenido una trama relativamente decente. Vanessa, que debería haber estado este año mucho menos fuera de lugar, sigue sobrando tanto como antes. Y Dan... Dan es otro que tal baila.

Si digo que lo más pasable de esta temporada está siendo Serena, lo digo todo. Porque no, no me gustaba la Serena del principio y no me gusta la de ahora. Pero al menos se mantiene relativamente constante.

¡Saludos!

2 abr 2010

Otra más que cae

Resulta curioso que, aun cuando desde el principio de esta edición de Idol se ha visto (y se ha dicho) claramente que el grupo de las chicas es más fuerte que el de los chicos, aquí las únicas que caen son ellas. Lacey, Paige y ahora Didi. Me pregunto quién caerá después.

Y la cosa es que, si las dos primeras sí se lo merecían (lo que llevo diciendo desde el principio: sí, se lo merecían, pero otros se lo merecían más), lo de Didi ya sí que no tiene mucho sentido. No llega a ser un despropósito del tamaño de lo de Alex Lambert (seh, sigo con mi pataleta particular, ¿algún problema?) o Lilly, pero sigue siendo bastante increíble. No es que Didi fuera mi favorita. En lo que va de programa la he visto a ratos bastante bien, pero también a ratos bastante mal (y es una de esas personas que, cuando desafina (y lo hace), duele de verdad).

Esta semana en concreto, su actuación no es que fuera de lo mejorcito, pero ni de lejos fue la peor. Muy dramática y a ratos dando algo de miedo… pero eso no es nada comparado con lo de Aaron o lo de Tim (y ahí anda empatada con Siobhan, solo que Siobhan ha sido más constante a lo largo del programa). Me da penita, de verdad. Esta chica, además de ser guapísima, tiene una voz muy bonita. ¿Que no sabe usarla todo el rato? Pues no, pero tampoco lo hacen los demás, y al menos ella los aventaja en cuanto a voz.

De lo que son las actuaciones, poquito voy a decir. Esta semana no tengo cuatro favoritos, sino tres. Son los de siempre menos Siobhan, que hizo una actuación de esas que cuesta acabar. Esperemos que para la semana que viene vuelva a ser la misma Siobhan que habíamos visto hasta ahora.

Así, mi favorito esta semana es un chico. Y no es otro que Lee, que para mí estuvo al menos un nivel por encima de los demás. Además, me gusta que se le vaya viendo más suelto encima del escenario. La gente dice que el chico tiene pinta de ser tímido y que eso se nota. Yo no lo veo exactamente tímido, sino más bien de esas personas que, si los plantas con alguien, seguramente no se les ocurra de qué hablar y se queden callados. Encima del escenario, eso se traduce en que el chico iba un poco a lo suyo y quizá le costaba acabar de conectar con el público. Para mí, esta semana ha dado un paso enorme en ese sentido (algo que ya se le empezó a notar la semana pasada):



Mi top 3 lo completan Casey y Crystal. En ese orden. Y no, ni me he vuelto loca ni me controlan las hormonas (que a mí Casey ni fu ni fa. Me cae simpático, pero por lo demás no me dice mucho :P). Lo veo cómodo guitarra en mano y con este tipo de canciones. Y me gusta mucho su tono de voz.
A Crystal, en cambio, la vi mucho menos cómoda que otras semanas, y precisamente esa naturalidad que suele tener encima del escenario le suele dar muchos puntos. Me sigue gustando, y me gustó su actuación, pero me gusta más la Crystal que hemos visto hasta ahora. Más cómoda, más natural y más definida.
En cualquier caso, bastante bien los dos:




De los demás, no mucho que comentar. Katie sigue sin convencerme, y a estas alturas de la película dudo que llegue a hacerlo. Big Mike me aburre soberanamente, y su actuación de esta semana no solo me pareció más de lo mismo, sino que además me resultó especialmente empalagosa.
Andrew estuvo mejor de lo que lo habíamos visto hasta ahora, pero no me vale. Es decir, estuvo mejor si se compara consigo mismo, pero tampoco para tirar cohetes.
Lo de Aaron fue bochornoso. Y creepy. No importa la canción que elija este chico, que siempre me da un mal rollo tremendo. Yo, de todos modos, no entiendo la fascinación que tiene la gente (y el jurado) con él. Que sí, que es muy crío, ya lo sabemos. Y parece que lo quieren adoptar entre todos. Pero una cosa es eso y otra cosa es intentar hacernos creer que el chico canta bien y sirve para esto. De momento sigue estando cada semana en un karaoke. Y no, no vale ni siquiera por mono. Lo siento mucho, pero el chico no puede dedicarse a eso con la excusa de que es un niño mono.

Al que de momento le está sirviendo lo de “niño mono” (y lo pongo entre comillas, porque la verdad es que el chico es feíllo. Pero tiene buen cuerpo y pinta de haberse escapado de la Disney. De todos modos, si chorrocientas niñatillas sobrehormonadas son capaces de babear por Joe Jonas, yo ya me lo creo todo) es a Tim. No nos lo quitamos ni con agua caliente; ahí sigue semana tras semana. De su actuación poco voy a decir, salvo que mis oídos aún se están recuperando y que me dio casi tanto mal rollo como lo de Aaron (y eso es mucho decir). Aun así, yo ya creo que me río. La cosa llega a unos niveles tan surrealistas e increíbles que, o me río, o me dedico a indignarme por la vida (y bastante disgusto me llevé con lo de Alex Lambert).

¡Saludos!

PD: Lo que sí que fue de vergüenza ajena fue lo de Ryan Seacrest (lo he intentado, de verdad, he intentado no tenerle tanta manía. Pero es superior a mí, lo siento) intentando que Didi dijera lo importantísima que era la canción para ella, lo mucho que significaba. Supongo que si la pobre se hubiera puesto a llorar en directo (pobrecilla, si otra cosa no, pero verla llorar desde luego que la hemos visto a lo largo del programa) les habría ido genial.

27 mar 2010

Confesiones de una spoiler whore

Lo admito, soy una de esas personas que, cuando cogen un libro, lo primero que hacen es leerse la última página. Lo llevo haciendo desde pequeña y lo sigo haciendo ahora. Aunque a veces me haya supuesto quitarle todo posible suspense a un tocho de 1000 páginas.

Con las series me pasa igual. No es que viva por ello (no dedico mi vida a buscar spoilers, que hasta ese punto no he llegado), pero sí que es verdad que cuando tengo algún rato muerto me doy un paseito por Spoiler TV. O incluso leo al petardo de Ausiello.

Por no hablar de que sneak peek que cae en mis manos, sneak peek que veo.

Me gusta especular sobre por dónde van a tirar las tramas de los distintos personajes y ver si voy muy desencaminada o no. Me gusta enterarme de cositas sueltas y chorradillas varias.

De hecho, creo que la única serie que he visto sin tragarme unos cuantos spoilers fue Buffy, que para algo fue la primera serie que seguí fielmente capítulo a capítulo.

Todas las demás se han quitado una parte importante del factor sorpresa gracias a mi manía de andar curioseando este tipo de cosas.

Pero eso no quiere decir que una serie no pueda sorprenderme. Y es que hay que tener claro que, salvo momentos puntuales, es muy raro que los detalles de los que te acabas enterando sean tan fundamentales e interesantes en el conjunto como para conseguir que pierdas el interés. Simplemente porque a ver quién iba a ser el guapo que las seguiría si no.

De todos modos, a veces ocurre que te tragas spoilers tremendos por los medios no habituales. Suele pasar, evidentemente, con series acabadas (o también, más que series, temporadas) que coges a tu ritmo, independientemente del ritmo de emisión o de si hace años que dejaron de emitirse. Y es normal, porque a estas alturas suele estar todo discutido y diseccionado a más no poder.

Eso es precisamente lo que me ha pasado con Torchwood, serie que me he puesto a ver hace poquito, después de ponerme al día con Doctor Who y en parte por culpa del mono que tenía ya de John Barrowman.

Vale que no es una serie perfecta (hace aguas por bastantes sitios, aunque también tiene sus cosas buenas), pero a mí me ha enganchado total y absolutamente. Y la cosa es que ahora voy por la segunda temporada e intento alargarla todo lo que puedo, porque después de meses leyendo de refilón comentarios sobre la tercera temporada (y además en serio que todos esos spoilers me los he tragado sin querer), creo que puedo hacer un resumen bastante exacto de lo que pasa desde el principio de la serie hasta el final de Children of Earth. Y eso significa que no la estoy disfrutando todo lo que podría, y me da rabia.

Si fueran detalles chiquititos, no me importaría. Pero es que no son detalles chiquititos; son más bien detalles fundamentales de esos que siempre, por muy spoiler whore que sea, intento evitar.

Aunque esté visto que a veces resulta condenadamente complicado esquivarlos.

¡Saludos!

26 mar 2010

Y top 10

Esta semana seguimos como la pasada: la expulsión en Idol no fue ni inmerecida ni una sorpresa. Igual que la semana pasada, no creo que Paige fuera la peor entre todos los concursantes (aunque su actuación fuera tan para echarse a llorar como la versión de Smile que hizo hace un par de semanas), pero no puede decirse que no se lo mereciera por méritos propios.

Hoy voy a ser rapidita con el repaso, porque la verdad es que tanto las actuaciones como la eliminación no dieron para mucho más.

Si la semana pasada la que brilló con luz propia fue Siobhan, esta semana ha sido Crystal la que se ha lucido bastante encima del escenario. Sin dar el juego que da Siobhan cuando coge un micro, llenó perfectamente el escenario simplemente con su voz y su guitarra y sin moverse del sitio.


Eso no quiere decir que fuera la única que estuvo bien, aunque para mi gusto sí que fue la mejor. Siobhan también me gustó mucho (y además estaba guapísima. Y nada de meterse con su pelo, que yo no me lo pondría así, pero a ella le quedaba estupendamente), aunque ni de lejos tanto como la semana pasada. De todos modos, y aunque la nota-grito se haya convertido en su seña de identidad, creo que debería ir alternando. Puede cantar perfectamente y hacer actuaciones estupendas sin ella (a mí me encantaron tanto Wicked Game como House of the Rising Sun, y en ninguna de ellas le hizo ninguna falta), y si abusa de eso puede acabar cansando. Pero bueno, igualmente me sigue gustando y la vi bastante bien. No brillante, pero sí bien.


Entre mis favoritos esta semana está también Casey. Dejando a un lado que gracias a él tuvimos el mejor momento en lo que va de programa (cuando le dijo a Miley Cyrus eso de "Yeah, I'm a big fan... of your... dad's"), me sorprendió bastante con esta canción. The Power of Love no es ni de lejos una canción que habría elegido, ni para él ni para ninguno de los concursantes. Y ojo, que no es que no me guste, es que no acababa de verla ahí. Y sin embargo me gustó cómo la cantó y cómo le iba la canción con la voz que tiene. Además, esta semana sí que lo vi algo más cómodo en el escenario, me dio la sensación de que le sobraba menos hueco.


Y mi cuarto favorito fue Lee. A ratos me daba un poco la sensación de que no sabía muy bien qué hacer con las manos, pero creo que esa es la única pega que le voy a poner a su actuación. Y tiene mérito, porque normalmente al que sale primero me cuesta prestarle atención. Lo vi bien en ese estilo (de hecho, creo que le pega más que cualquiera de las canciones que ha cantado)... Y sigo diciendo lo mismo, es que me encanta su voz.


Teniendo en cuenta todo lo que llevo visto hasta ahora, esos cuatro serían precisamente mi top 4.

Si lo ampliamos, quizá metería a Didi en el top 5, aunque la verdad es que su actuación esta semana, sin ser tan mala como otras, no acabó de llegarme. La vi bastante rara. Aunque me está empezando a caer mejor que antes, eso ya es algo.

Big Mike lo siento pero seguiría sin entrar por muchos méritos que hiciera. Y canta bien, eso no se lo quita nadie. Pero sigue sin decirme nada, y cada día menos. Lleva desde el día uno haciendo exactamente lo mismo. Y si lo mismo fuera algo que destaque, pues mira, pero no. No me quedo con ningún momento suyo. Y es que, aunque cantes bien, si a los tres minutos te has olvidado de la actuación, mal vamos.

A Katie sigo viéndole una mejora. Una mejora en cuanto a que está encontrando su estilo. Muy teen pop, y desde luego nada cercano al mío, pero al menos está mejor que al principio. De todos modos, su actuación tuvo un par de momentos dolorosos (casi tanto como la actuación en general de Miley Cyrus al día siguiente).

A los que sigo sin ver es a Andrew y a Aaron. Andrew no sabía qué hacer encima del escenario y la canción le pegaba nada y menos. Y a Aaron sigo sin saber qué leches le ven. Independientemente de que tuviera mejor o peor la garganta (y a Paige la semana pasada no le allanaron tantísimo el terreno antes de cantar), he escuchado mejores versiones de I don't want to miss a thing cantadas por gente borracha en un karaoke. Todo eso dejando a un lado que a mí, que ese chaval cante esa canción, me da muy mal rollo.

Y en cuanto a Tim... oh Tim. Este muchacho es un caso, de verdad. Si el momento de acabar soltando la carcajada vino de la mano de Casey, el momento de echarse a temblar vino cuando Seacrest dijo que Tim iba a cantar una canción de Queen. El resultado... pues la cosa más surrealista que he visto en la vida. Llevo diciéndolo desde el principio, este chico ha aprendido a hacer cualquier cosa para distraer de lo que le falla, que es cantar. Y de nuevo aquí lo hizo (y por una vez no fui yo la única loca que lo comentó). Ahora, para nada estoy de acuerdo con lo que comentó Miley (que esa es otra, ¿qué pintaba esta de mentora (aparte de promocionar)? Es decir, más que dar consejos, tenía que haberse dedicado a pedir consejo a varios de los concursantes): si este chico algo no es, es precisamente aburrido. Porque cantará todo lo mal que quiera, pero es una auténtica mina en cuanto a elección de canciones y surrealismos.

Y eso es todo. La semana que viene el tema será R&B/Soul. No es que me llame demasiado, pero supongo que no puede ser peor que tener las actuaciones de Miley Cyrus y al petardo de Joe Jonas (qué horriblemente feo es este chaval y qué poquito hacen para disimularlo, por cierto) y a Demi Lovato (vestida como si tuviera 30 años).

¡Saludos!

22 mar 2010

Ya que estamos...

Hoy la verdad es que he estado bastante pesadica intentando convencer a la gente de que le eche un vistazo a Glee. No suelo ser mucho de intentar hacer que mis amigos vean series casi a la fuerza (salvo cuando sé perfectamente que tal o cual serie está hecha casi específicamente para una persona en concreto), pero hoy, tanto ver los anuncios en el periódico y comentarios en varios blogs, pues me ha dado por sacar la vena gleek.

Y ya que empieza a emitirse en abierto esta noche en Neox, qué menos que echarle un vistazo si no la has visto. No voy a obligar a nadie a seguirla. Para empezar, no es una serie que esté hecha para todo el mundo. Pero si así consigo enganchar a una o dos personas (más, que ya somos varios :P) para no tener que andar mordiéndome las uñas yo solita con las esperas, bienvenido sea.

Yo quizá hasta le eche un vistazo (en V.O., eso sí. Con el doblaje no me atrevo), por ver si es verdad que la serie ha cambiado desde el primer capítulo (que me pareció un poco bastante deslavazado) a los últimos (llegó un momento en el que, sin ser perfectos y aun siendo bastante acelerados, los veía mucho mejor estructurados) o ha sido solo impresión mía.

O por ver cómo de bien caen las pausas tan oportunas para los anuncios (creo que ya lo comenté. Si no por aquí, en alguna parte xD), que como van en todos los canales de A3 a la vez, caen donde les parece. Y bastante daño le hacen a cualquier serie cuando caen en medio de una escena... Pero si llegase a caer en medio de uno de los números musicales podría ser bastante surrealista.

En fins, eso es todo. O casi. Porque ya que estoy, y para los que llevamos desde diciembre con mono de Glee, al menos pongo una promo. Que seguramente todos la hayamos visto, sí, pero menos da una piedra :P.


¡Saludos!

PD: Qué grande es Sue... "How do you two not have a show in Bravo?" xD.

21 mar 2010

Punto y aparte

Esta semana tocaba despedirse de los chicos de Skins. Pensaba dedicarle una entrada a esta cuarta temporada. Al final del capítulo de Effy, que nos dejó a unos cuantos sin saber muy bien cómo tomárnoslo (a mí acabó gustándome. Al fin y al cabo, Skins lo que tiene es que es una serie que mezcla estupendamente el esperpento y las exageraciones con unos personajes bastante humanos. Y eso fue nada más que una muestra de ello. Por eso me quedo conforme). A mis otras (muchas) impresiones generales después de haber visto este último capítulo.

Pero no lo voy a hacer. Porque la verdad es que no sabría muy bien qué decir. A mí me ha gustado, sí, pero tampoco sabría decir muy bien por qué. Porque es Skins. Y porque esa es su forma de hacer las cosas. Y a mí, ya lo digo, me encanta.


Por eso haré nada más que una entrada cortita, despidiéndome de esta segunda generación. Porque fueron unos personajes a los que en principio cogí con un poco de miedo. Tenían que ponerse a la altura de los de la primera generación. Y no es fácil ponerse en el mismo escalón que Tony, Cassie o Chris.

Pero a su manera lo hicieron. Se pusieron en su propio escalón y fueron un conjunto de personajes totalmente distintos a los de la primera generación. Quizá por eso puedo decir que, una vez me hice a ellos, he disfrutado un montón con sus idas y venidas. No son Tony y compañía, pero tampoco intentan serlo. Bastante tienen siendo quienes son.

Así, estas tercera y cuarta temporadas, a pesar de sus fallos (el centrarse demasiado en el triángulo Cook-Effy-Freddie en la tercera, y la desestructuración de la cuarta), han tenido algo muy bueno: me han hecho cogerles (de nuevo) cariño a sus personajes. Y ahora los voy a echar de menos, igual que eché de menos a los de la primera generación.


Porque si bien los hay que tampoco me dicen demasiado (Naomi, aunque en este último capítulo ha subido varios peldaños. O Freddie, al que le tenía una manía tremenda hasta hace tan solo dos capítulos), también hay otros muy grandes. Cook ha pasado de ser una sombra desfasada de Chris a ser grande por sus propios méritos, convirtiéndose en mi favorito con diferencia de estas dos temporadas. Effy, a la que ya conocíamos de antes, ha sido quizá la que más ha cambiado. A algunos les gustará más y a otros menos. A mí, el resultado final, después de pasar por varias etapas, me ha gustado mucho. Y está Katie, un personaje adorable pero al que a veces resulta un poco difícil ver. Y Pandora y Thomas, que están hechos el uno para el otro porque los dos son un cacho de pan con patas (por cierto, la canción que le canta Pandora a Effy en este último capitulo se ha quedado como uno de mis momentos favoritos de toda la serie). Y Emily y JJ, a los que me hubiera gustado que sacaran algo más

Ahora se van y nos dejan con un final abierto y algo agridulce, un poco como ya pasó con la primera generación. Y aun así, bastante positivo. De nuevo, algo que ya pasó con la primera generación.


Y sé que cuando empiece la quinta los echaré de menos a todos ellos. Y sé que me costará quizá al principio acostumbrarme a los nuevos personajes. Pero confio en que me pasará con la tercera igual que me pasó con la segunda generación. Porque si los guionistas se las han apañado para hacer dos grupos de personajes totalmente diferentes pero igualmente grandes, eso no es casualidad. Pueden apañárselas para volverlo a hacer.

¡Saludos!

PD: Últimamente me ha dado por las series inglesas. Y es que desde que dejé a un lado mi manía por el acento, estoy descubriendo un mundo.