17 nov 2013

No todo es malo

Desde hace un tiempo, parece que la norma general es que ya no se estrena nada medio decente, nada que merezca la pena. Todos los estrenos son malos y lloramos y lloramos porque la época dorada de la televisión ya ha terminado y nunca jamás volverá a haber nada medio decente. O eso dicen. Porque con tiempo ya de sobra para valorar los estrenos de esta temporada, tengo que decir que yo estoy relativamente contenta, y que de hecho se han estrenado varias series con las que me lo paso estupendamente bien, y que hacen que semana a semana esté deseando ver un nuevo capítulo. Y al fin y al cabo de eso es de lo que se trata, que si no vemos las series que vemos para entretenernos, igual es que algo estamos haciendo mal. Y como creo que todas ellas se lo merecen de sobra, no es un mal momento para empezar a recomendarlas.

De mi pequeña selección, la que no se aleja nada de nada de la opinión popular es la primera de ellas: Masters of Sex. La mayoría ya íbamos de entrada esperando algo relativamente bueno de la nueva serie de Showtime, y creo que a ninguno nos ha decepcionado. Por el momento ha conseguido alejarse de los mayores errores de las series de la cadena (y no tengo ninguna razón para pensar que vaya a dejar de hacerlo) y de hecho va camino de conseguir una primera temporada prácticamente perfecta. Sus episodios te atrapan, consigue que empatices con sus personajes (con absolutamente todos, por cierto) y en general los episodios están bien hechos, algo que siempre se agradece. Pero no es la única con la que me quedo, ni la única con la que vivo tremendamente todos y cada uno de los episodios. Igual alguno me pierde el poco respeto que me puede tener a estas alturas, pero tengo que decir que estoy encantadísima con Reign. El culebrón tan atípico de la CW es exactamente eso, un culebrón, pero entretenidísimo y, sobre todo, divertido. Porque ellos mismos son perfectamente conscientes de qué tipo de serie quieren hacer y saben aprovecharlo al máximo. El rigor histórico aquí es lo de menos (ellos mismos dejan muy claro que no es su culpa que los libros de historia se dediquen a ignorar las partes divertidas), y una vez tenemos eso claro, nos lo pasamos estupendamente con los enredos, las diademas, los vestidos, el mamarrachismo general y el estado emo constante de Nostradamus. Y así ocurre que esta se convierte en una de esas series que, en cuanto veo el episodio, siempre tengo ganas de comentar con alguien. Que bailan un tango portugués, leches. Si eso no os convence para verla, no sé qué puede hacerlo.

De todos modos, y a pesar de lo que digan, donde no está siendo nada mala la nueva temporada es en las comedias (he decidido no contar Reign entre ellas porque dura cuarenta minutos, no por otra cosa), donde hay tres que una vez van encontrando su sitio, van ganando y ganando e incluso casi que podríamos considerarlas buenas y todo. La primera de ellas es Brooklyn Nine-Nine, que también es cierto que la mayoría esperábamos con ganas, especialmente los fans de Parks y The Office. Claro que, como nos gusta quejarnos de todo, no faltan quienes dicen que está bastante por debajo de estas... a lo que yo respondo que por favor la pongan al lado de la primera temporada de ambas y a ver quién gana. Porque sí, aún no ha alcanzado todo su potencial, pero cada episodio va convenciendo más y más. Otra que merece bastante la pena es una que de entrada pasaba bastante más desapercibida (y que lo sigue haciendo): Trophy Wife, que para mí tiene un aire un poco a la intención de Modern Family, pero de un modo que al menos a mí me resulta menos chirriante y forzado, de manera que incluso puedo disfrutar con sus episodios. Y la tercera es The Crazy Ones, de la que hay que decir que no hay que dejarse guiar por el piloto. Y es que el piloto, sin ser lo peor del universo (los he visto peores, la verdad), sí que era más bien una especie de anuncio de McDonald's relativamente triste, y que realmente poco tiene que ver con lo que hace que la serie sea cada vez más divertida. Porque lo es. No solo consigue chistes que funcionan en todos los episodios, sino que James Wolk y Hamish Linklater (universalmente conocidos como Bob Benson y Jerry Dantana) están especialmente geniales. Tanto que la serie ha acabado convirtiéndose en una de mis favoritas en emisión (ni me avergüenza decirlo) sin ser especialmente fan de Robin Williams y reconociendo las limitaciones de Sarah Michelle Gellar.
Que destaque esas tres, de todos modos, no quiere decir que no salve alguna más. Por ejemplo, The Michael J Fox Show se queda a las puertas de entrar en el top porque me chirría un poco la moraleja al final de todos los episodios, pero también tiene mucho potencial y muchos buenos momentos (me quedo especialmente con el hijo mayor y el pequeño). Y no me da vergüenza reconocer que me divierto bastante con el estilo noventero de Sean Saves the World y la química tan maravillosa que tienen Sean Hayes y Megan Hilty.

Así que haciendo balance, no creo que debamos decir que sea tan mal año. O al menos no para mí. Igual es que me conformo con poco. O igual es que lo principal que le pido a las series es que sean capaces de entretenerme.

¡Saludos!

PD: Vivo convencida de que Ryan Murphy se siente mal porque esta temporada de AHS no está siendo especialmente perturbadora y lo soluciona multiplicando por varios millones el factor creepy en Glee. Nada más hay que ver el episodio de esta semana.

3 nov 2013

Los problemas de los Braverman

Si alguien me dice hace unos meses que iba a tener más opiniones negativas que positivas sobre Parenthood ahora mismo, probablemente le habría dicho que no podía ser, que estaba loco. Una cosa que siempre ha tenido esta serie es que, independientemente de que estuviera o no de acuerdo con las acciones de los personajes, independientemente incluso de que me cayesen mejor o peor, se las apañaba bastante bien para que pudiera entenderlos y, por tanto, para que me interesase por sus historias y sus melodramas familiares. De algún modo, conseguía que todo lo que les ocurría, todas sus reacciones, resultaran familiares de la mejor manera posible.
Sus gritos, sus dramas, sus historias, sus dinámicas. Todo era fácilmente reconocible porque incluso en sus momentos más propiamente televisivos y menos cercanos a cualquiera de nuestras experiencias, de alguna manera hacían que pudiéramos ver reflejada en todos ellos a nuestra propia familia, en lo bueno y en lo malo. Y ese justamente ha sido siempre su fuerte, esa manera de conseguir una sensación de cercanía que no todas consiguen. Sin eso, probablemente Parenthood nunca habría sido más que una serie del montón, pero en el momento en que le añadimos ese pequeño detalle (que de pequeño no tiene nada), una serie que podría ser más bien mediocre se convierte en algo muy a tener en cuenta.

Y es probablemente esa la razón por la que lo que llevamos de esta nueva temporada esté resultando tan absolutamente fallido. Siempre me he fiado de los guionistas de la serie, porque hasta ahora siempre han sabido reflejar lo mejor de esa dinámica familiar en todas sus tramas, pero puede que esta temporada se hayan encontrado metidos en un berenjenal del que cuesta demasiado sacar cosas positivas.
La decisión de meter a Kristina en política y presentarla a la alcaldía de Berkeley resulta en una trama que queda artificial, vacía y, sobre todo, completamente extraña al espíritu de la serie. Y más aún del modo en que lo están presentando. El impacto de la campaña en la propia familia, que debería haber sido la ruta a seguir si de verdad estaban tan empeñados en hacer esta trama, hasta ahora ha sido algo muy secundario, siempre visto de forma poco más que anecdótica. El foco de la trama es la campaña en sí, algo que no encaja del todo en la serie ya de entrada. Pero es que además incluso siendo una de las tramas principales de estos últimos episodios, y a pesar de que ocupa muchos minutos, simplemente nos dan una visión superficial, de modo que ni siquiera consiguen convencer al propio espectador de por qué alguien debería votar a Kristina. Y, si ni siquiera el espectador puede entenderlo, siendo él quien tiene la visión completa del personaje, difícilmente pueden conseguir que la trama entera no quede como poco ridícula y más bien aguada.

El mayor problema, de todos modos, es que al entrar en contacto esa trama con el resto y al ponerla al lado de las demás ocurren dos cosas. Por un lado, al ponerse la serie de lado de Kristina y de la necesidad de todos los demás de apoyar sus sueños, independientemente de los efectos que puedan tener sobre el resto, porque son lo que ella quiere, no tiene sentido que a continuación nos muestren la situación de los abuelos, en la que cada uno quiere una cosa distinta y él no está dispuesto a plantearse siquiera renunciar a la suya por escuchar la de ella, y apoyen a Camille en vez de a Zeek. No porque en este último caso el enfoque no sea el más apropiado, sino porque es la misma situación que nos presentan con Kristina, solo que apoyando al lado contrario de un modo bastante torpe. Simplemente porque de algún modo tienen que justificar la trama de Kristina, y a Kristina como la heroína de Berkeley, cuando realmente no tiene ningún sentido.
El otro efecto que tiene es que, a falta de una trama central fuerte y coherente, cuesta menos fijarse en los detalles fallidos de la serie, que siempre han estado ahí. Ahora más que nunca destaca el hecho de que los guionistas no tienen ni puñetera idea de qué hacer con Sarah, que no existe nunca más allá de su relación con su hija, porque cualquier otra trama que intenten darle va a ser una nueva relación y un nuevo trabajo, todo con pocas consecuencias, claro.

Lo peor de todo es que sigo teniéndole mucho cariño a Parenthood, y es por eso que me duele especialmente el no ser capaz de conectar con una temporada que por el momento está siendo bastante mediocre, porque la serie se merece mucho más que estas historias tan pobres. De todos modos, justamente ese cariño que le tengo a la serie, y que está perfectamente justificado después de cuatro temporadas con una calidad muy por encima de la media, es lo que hace que conserve la esperanza. Aún es pronto, aún queda mucha temporada por delante. Y por eso mantengo la esperanza de que sepan salir de semejante desastre. Yo, desde luego, me alegraré muchísimo si consiguen hacerlo.

¡Saludos!

PD: A ver si en algún momento no muy lejano hago valoración general de los estrenos de la temporada, que ya va siendo hora.

28 oct 2013

Bi the way

Antes de que nadie empiece a leer, comento que he intentado reducir al máximo los spoilers importantes (especialmente los relativos a series más nuevas o a cosas que han pasado recientemente en estas), pero alguno (sobre todo los que he visto como spoilers menores y de conocimiento general) probablemente se haya colado por ahí, porque si no hay cosas de las que resulta imposible hablar sin ejemplos.

Hace unas semanas, Glee tuvo un episodio que me hizo recordar una de las cosas que más rechazo me producen en esta serie. No, no se trata de sus tramas locas, del ridículo de la mayor parte de sus personajes o incluso el machismo general que impregna absolutamente todos y cada uno de sus episodios (si somos sinceros, vivo por las dos primeras cosas, mientras que la tercera la observo con una mezcla de fascinación y horror). A lo que me refería más bien es a una bifobia rampante que parece ser perfectamente aceptada como norma en una serie que se las da de "educadora" en lo que a aceptación de distintas orientaciones sexuales se refiere, y que es lo que peor me sienta. En este episodio en concreto, básicamente vinieron a decir que las personas bisexuales no pueden ser de fiar en una relación porque evidentemente se van a tirar a todo lo que se mueva. Del mismo modo que hace unas temporadas básicamente negaron la existencia de la bisexualidad masculina y se quedaron tan anchos. Como digo, viniendo de Glee, y por mucho que a una gran mayoría de nosotros nos resulte absurdo, esto es especialmente peligroso. Porque la idea es que "si hasta ellos mismos lo piensan, será que es verdad". Y suena absurdo, pero cuando ya vas con esa idea en la cabeza, y hay mucha gente que piensa así, basta que te den la razón de la forma más ridícula para reafirmarte en esas creencias. 
Pocas cosas hay más peligrosas que alguien dando lecciones cuando lo que en realidad debería estar haciendo es aprender de otros. Y en este caso a Ryan Murphy no le vendría mal echar un vistazo a un par de dramas teen que en mayor o menor medida se las apañaron para hacer un reflejo mucho más sano de la bisexualidad en sus tramas. Una de ellas es, curiosamente, MIOBI, serie de la que nadie esperaba nada medio "serio" y que a través del personaje de Max, y más concretamente de esta escena, puso sobre la mesa un tema y unos problemas mucho más reales de lo que mucha gente piensa (de hecho, TODO lo que dice Max es real como la vida misma. Añade el "es solo una fase", el "es por hacerse el/la interesante", el "las personas bisexuales son incapaces de ser fieles" y el "a quién quieres engañar, vas a acabar en una relación hetero" y tienes el bingo de los estereotipos sobre la bisexualidad). Tanto la trama como la escena distan mucho de ser perfectas. Todo vino un poco salido de la nada y sin ningún tipo de preparación, y la escena es torpe en sus diálogos e interpretaciones, pero eso no elimina las buenas intenciones en la idea detrás de esta. Y de hecho me dio pena infinita que acabaran mandando a Max a los Hamptons para poder ser Daniel Grayson (no, literalmente mandaron al personaje a los Hamptons, en uno de los pocos momentos geniales de la siguiente temporada), porque es una trama que de verdad me habría gustado ver desarrollarse. 
La otra serie que Ryan Murphy debería ver es una relativamente desconocida para la gran mayoría: South of Nowhere. Aparte de tener una de las relaciones lésbicas más entrañables en una serie adolescente, cuenta con Ashley, una chica bisexual, como una de sus protagonistas. De nuevo, la serie no es que tenga una calidad digna de Emmy (aunque tiene dos primeras temporadas bastante buenas dentro del género. También una tercera temporada que roza el "bochornosamente mala", pero bueno, recordémosla por los buenos momentos), pero el tratamiento que hace del personaje de Ashley en el propio contexto de la serie es muy bueno. Aunque la propia Ashley se identifica a sí misma como lesbiana en algunas ocasiones (cosa que de todos modos es perfectamente normal en determinadas situaciones), ni ella misma, ni el resto de personajes, ni la serie en sí se olvidan de que es bi. Es algo que forma parte de ella, de sus relaciones, y actúan en consecuencia.

Esto que he dicho puede parecer una tontería, pero no lo es. Para mucha gente es muy difícil entender algo fuera de los extremos, y necesariamente si no eres hetero, tienes que ser gay. Lo que lleva a que si una persona bisexual está en una relación con alguien del sexo contrario, automáticamente pasa a ser hetero, y lo mismo en la situación contraria. Y eso está claro que no es así, pero sí es algo que se suele reflejar así muy claramente en la ficción. Un poco es lo que ocurre en The OC con el personaje de Alex (de Marissa no voy a decir nada porque tal como llevaron la trama está claro que no era bisexual, lo que no quiere decir que su relación con Alex no tuviera sentido dentro del personaje y sus miles de issues), que después de estar con Seth pasa a estar con Marissa y automáticamente todo el mundo pasa a verla como lesbiana. Conste que por lo demás, y más allá de lo poco que tardaron en quitársela de en medio, no me parece un personaje mal llevado, pero eso sí tenía que comentar. 
Mucho más me chirría, de todos modos, el caso de una de mis series favoritas de toda la vida. Precisamente por el cariño que le tengo a Buffy, por la influencia que ha tenido en mi vida y porque en general me parece una serie que está muy por encima de la media, me duele especialmente lo que hicieron con Willow, un personaje que por lo demás me encanta. Después de que Willow fuera claramente hetero en las primeras temporadas, aparece Tara y automáticamente pasa a ser lesbiana. Que quede claro que Willow y Tara son una de mis parejas de series favoritas, y que viví esa relación como la que más. Pero me dolió un poco que la palabra "bisexual" no apareciera en ningún momento, más cuando tal como habían llevado la historia hasta el momento era claramente la mejor manera de describir la sexualidad de Willow. Tal como lo hicieron, eliminaron todo tipo de importancia y sentimiento de sus relaciones anteriores, cosa que evidentemente la serie no había planteado así antes. Y por supuesto que hay lesbianas que han tenido relaciones con hombres antes de darse cuenta (o de aceptar) que eran lesbianas, pero cualquiera que haya seguido Buffy puede darse cuenta de que este no es el caso, no tal como está escrito. Y de ahí que, a pesar de lo que me gusta el personaje, y de lo muchísimo que me gusta la serie, tenga esa espinita clavada desde hace años.

Esa "desaparición" de la bisexualidad en la ficción, como digo, en parte no deja de ser más que un reflejo de la realidad. Para mucha gente la bisexualidad no existe, y al final acaban describiendo a cada uno en función de con quién esté en cada momento. Si lo relacionamos con las series, cualquiera que vea Revenge y esté pendiente de comentarios de vez en cuando, se habrá dado cuenta de que buena parte del público ve a Nolan "About a Three on the Kinsey Scale" Ross como gay y no hay más. Y vale que en lo que llevamos de serie haya tenido más o menos química con distinta gente, pero pocos ejemplos más claros hay de series que hayan establecido de forma tan literal (escala de Kinsey y todo) la bisexualidad de un personaje. Simplemente a alguna gente le cuesta entender que no todo lo que no sea blanco o negro deja automáticamente de existir. Ya completamente dentro de la ficción, eso mismo se ve sin ir más lejos en Brothers & Sisters, donde si no recuerdo mal, hay un arco de episodios en el que Kevin se lía con un ¿actor? bisexual, deja muy claro que no cree que existan las personas bisexuales y finalmente acepta que estaba equivocado. Otra cosa es lo de Desperate Housewives, donde Katherine pasó de hetero a lesbiana en cuestión de un par de episodios, para desaparecer y volver siendo completamente hetero una vez que "se le pasó la tontería", básicamente.
Claro que no son las únicas ideas y prejuicios que pasan de la realidad a la ficción. En Ally McBeal está el ejemplo de algo que me llamó exageradamente la atención y me resultó absurdamente extraño hace unos años cuando lo vi por primera vez (inocente de mí) y que luego a través de conversaciones con amigas mías he podido comprobar que es una forma de pensar que refleja la de mucha gente. La trama a la que me refiero fue una trama episódica allá por la tercera temporada, donde Ally conoce a un barista que resulta también ser juez, y acaba siendo su ligue del episodio. Muy en el estilo de la serie, Ally piensa que por fin ha encontrado a su príncipe azul hasta que toda esa fantasía se rompe cuando descubre que su supuesto príncipe azul es bisexual. A raíz de ese descubrimiento, Ally es incapaz de dejar de pensar que él acabará dejándola por un hombre y decide cortar con él. A diferencia de lo que ocurre con lo que he comentado con Glee, aquí la serie sí que es capaz de ver que es la propia protagonista la que tiene el problema y no él, lo que hace que recuerde este episodio de forma relativamente positiva (y lo recuerdo bastante bien, teniendo en cuenta que hace años que no veo la serie y se me ha quedado grabado), dentro de lo que cuenta.
Claro que a la hora de hablar de prejuicios e ideas extrañas sobre la bisexualidad, nada me ha resultado nunca tan fascinante como el arquetipo del villano bisexual, porque evidentemente una persona que sienta atracción hacia ambos sexos necesariamente tiene que ser alguien sin escrúpulos ni moral ninguna. Volviendo de nuevo a Desperate Housewives (esta serie es una mina), hubo un tiempo en el que la serie consideraba a Andrew bisexual, etapa en la que por supuesto era un sociópata en toda regla. 
Pero como es un estereotipo visto hasta la saciedad no solo en la televisión sino también en el cine, me interesan más los casos en los que en cierto sentido rozan el estereotipo pero de algún modo le dan la vuelta. Por ejemplo, en el mismo saco entraría el personaje de Tyler en Revenge, aunque en esta serie tampoco debería verse como nada más que anecdótico, puesto que al fin y al cabo es un culebrón que bebe de muchos estereotipos de los culebrones (este es simplemente uno más) y donde tenemos al propio Nolan como el ejemplo contrario, donde no solo no es el villano de la serie a pesar de ser bisexual, sino que prácticamente se le podría considerar algo así como el centro moral dentro del grupo de los personajes no-unineuronales. Algo parecido a lo dicho del personaje de Tyler (en lo de que puede considerarse anecdótico) ocurre con Lee Garner Jr. (el de Lucky Strike) en Mad Men, donde simplemente coincide que además de ser miserable hasta decir basta, la serie lo presenta como bisexual. Y luego tenemos el caso de Ian Todd en Boss, un personaje capaz de tirarse a quien sea con tal de conseguir sus objetivos, pero que no deja de estar rodeado de muchos otros personajes que no tienen escrúpulos ni los han conocido, independientemente de su orientación sexual. Para terminar, me resultó muy interesante el caso de la House of Cards americana, donde en realidad la bisexualidad de cierto personaje resulta en su único aspecto humano y vulnerable, en contraste con absolutamente todos los demás matices y aspectos del personaje.
Y si vamos a hablar de arquetipos y usos típicos de la bisexualidad dentro de las series, no podemos olvidarnos de cómo muchas veces se utiliza como fuente de chistes varios. Ahí están los ejemplos de Lily en HIMYM, Karen Walker en Will & Grace o incluso el personaje de JP en Fresh Meat, aunque este último caso está algo más cogido con pinzas. Claro que también aquí existen series que han sabido darle la vuelta a esto, como es el caso de Coupling, donde la supuesta bisexualidad de Jane suele ser fuente de chistes, sí, pero de un modo en el que el chiste es más sobre el personaje y su claro afán por llamar la atención de la manera que sea, que sobre el tema en sí.

De todos estos estereotipos e ideas preconcebidas trasladadas a la ficción, de todos modos, algunas de las que peor sientan son las que aparecen en series que en teoría tienen como principal público objetivo la comunidad LGBT.
Un ejemplo claro es la ausencia casi total de bisexuales en las cinco temporadas de Queer as Folk, algo que llama especialmente la atención cuando Lindsay le pone los cuernos a Melanie con un hombre. Y, si bien el propio personaje apunta discretamente a su bisexualidad en una escena en la que admite que hay partes de ella misma que decide ignorar (estoy hablando de memoria, así que no es literal, pero por ahí iban los tiros), en general se pasa por el tema completamente de puntillas y haciendo como que no existe.
Muchísimo peor es el caso de The L Word, donde no es que no haya personajes bisexuales, sino que los que hay sirven únicamente para seguir apilando prejuicios, pero sin que la serie tenga intención de llamar la atención sobre estos. Ahí está, por ejemplo, cuando poco más y mandan a Tina al paredón por estar en una relación con un hombre (ya, ya sé que hay otras circunstancias que hacen que su antiguo grupo de amigas la rechace, pero hay cierta escena en una cancha de baloncesto en la que el problema que tienen con ella viene de donde digo, y que resulta especialmente incómoda de ver). 
Y ese es solo un ejemplo, porque el tratamiento que hace esta serie de la bisexualidad resulta verdaderamente risible. Nada más hay que ver cómo en algún momento en el transcurso de la serie decidieron olvidarse de que al principio se nos había presentado a Alice como bisexual. Y diría que algo similar ocurre con Jenny, pero realmente Jenny es un personaje tan complejo que habría que matizarlo más. Y conste que me he visto todas las temporadas de The L Word, y que he vivido muchísimo sus dramas culebronescos, y que no tengo ningún problema en vender la serie como entretenimiento (a menudo mamarracho), pero eso no quita que el reflejo que hace de la bisexualidad me resultara incómodo de ver.
Otra cosa es el caso de Lip Service, una serie británica centrada en un grupo de amigas lesbianas (más añadidos) que no me cansaré de recomendar, y que consigue evitar todos esos problemas que tiene The L Word. De nuevo, no es que la serie sea perfecta, pero sí que me parece de una calidad bastante aceptable, y sobre todo muy entretenida. En lo que se refiere al tema del que estamos hablando, una de sus protagonistas es bisexual, y tenga más o menos importancia en las tramas de la serie, nadie le hace el vacío y desde luego que tampoco niegan su existencia ni la consideran menos que al resto.

A pesar de todos los ejemplos un tanto chirriantes que he puesto antes, también es cierto que existen bastantes ejemplos en televisión de la bisexualidad vista en una luz no negativa, ni haciendo como que no existen. Es el caso que he comentado antes de Nolan en Revenge, así como el de Kalinda en The Good Wife o Bo de Lost Girl, que además es la protagonista de la serie. Ahí tenemos Orphan Black, que tiene a Delphine, pero también a Cosima, y todos sabemos que Cosima es un personaje absolutamente genial (aunque no tan genial como Alison) en una serie que supo sorprender a todo el mundo con una temporada en absolutamente todo. Y si seguimos con series nuevas Orange is the New Black (y ya van dos series de Netflix con personajes bisexuales interesantes) gira en torno a Piper, cuyas relaciones con Larry y con Alex representan dos aspectos muy importantes de su vida y que son absolutamente necesarios para entender al personaje. 
No tan nuevo es el caso de Torchwood (y de Doctor Who, puesto que comparten personaje) que no solo gira en torno a un héroe bisexual (pansexual en realidad) sino que tiene toda una colección de personajes principales con distintos grados de no-heterosexualidad, ya sea con Gwen bajo influencia extraterrestre o con Toshiko. Y, por supuesto, con Ianto, mi favorito de todos, y no solo porque me guste más una historia de amor trágica que a un tonto un lápiz, sino porque la coherencia del personaje en sus relaciones (la lealtad que siente hacia Jack es la misma lealtad que sentía hacia su novia-cyberman (¿cyberwoman?) en una trama episódica al principio de la serie) me parece algo que no se suele ver demasiado en televisión (ya sea porque al acumular temporadas cuesta más mantener coherentes a los personajes o por cualquier otro motivo). Y no puedo acabar sin hacer mención a Grey's Anatomy. Es cierto que hay millones de cosas por las que podemos criticar tanto la serie como a Shonda Rhimes. Pero también es verdad que tanto la serie como ella son aplaudibles por otros motivos. Uno de esos motivos es justamente el personaje de Callie, en el que la bisexualidad es solo un aspecto más del personaje, un aspecto del que nadie se olvida misteriosamente, sino que está ahí y que no tiene ni mayor ni menor importancia que la necesaria en todos los dramas que, como no podría ser de otro modo en esta serie, van lloviéndole al personaje. 

Y así, con estos ejemplos positivos, acabo en una buena nota mi "pequeño" análisis de hoy. Evidentemente hay muchas cosas que se han quedado en el tintero, ya sea porque solo puedo hablar de series que he visto, porque de las que he visto probablemente me habré olvidado de bastantes ejemplos o, sobre todo, porque es un tema que da para rato y es muy difícil comentarlo extensamente en una sola entrada. Pero bueno, he hecho lo que he podido para hablar de un tema que lleva bastante tiempo dándome vueltas por la cabeza.

¡Saludos!

PD: Como podéis ver desde el tiempo que ha pasado desde mi última entrada, llevo varios meses desaparecida por estos lares. Por circunstancias varias no he tenido tiempo (y cuando lo he tenido, no he tenido ganas) de escribir demasiado, pero voy a intentar corregir esto un poquito, aunque las circunstancias en general se mantienen. No prometo escribir todos los días, ni siquiera todas las semanas, pero intentaré escribir alguna cosilla de vez en cuando.

27 jul 2013

So shut up maybe

Después de la imagen, hablo sobre el episodio de esta semana de sytycd. Con spoilers, claro.
Con un poquito de retraso (por circunstancias que escapan totalmente a mi control, conste), pero por fin puedo escribir sobre sytycd esta semana, que entre una cosa y otra hasta ahora no he podido sacar ni medio segundo para ello. Claro que, de todos modos, si me preguntan a mí, nos encontramos con un episodio bastante poco memorable, desde la córeo inicial, de Stacey Tookey y Peter Chu, y que no es que me pareciera mala, pero sí bastante olvidable una vez pasados diez minutos, a Carly Rae Jepsen, que estuvo de guest judge y que se las apañó para no hacer un solo comentario relevante en todo el rato. Ni uno. Y, por el camino, pues pasando también por la gran mayoría de las córeos, que si me pongo a clasificarlas, en realidad solo salvaría completamente tres. Pues eso, una semana flojita.
Una semana flojita que empezó, como siempre, con el anuncio del b6, formado por Jenna, Makenzie, Mariah, Curtis, Alan y BluPrint. Un b6 del que entiendo relativamente bien e incluso puedo compartir la parte de los chicos. Quizá habría cambiado a Alan por Nico, pero no le pongo demasiadas pegas. Pero no puedo decir lo mismo de la parte de las chicas. No voy a decir que Mariah estuviera ahí fuera de lugar, porque simplemente en comparación con otras, pues era lo que tocaba. E incluso, aunque no lo comparta, puedo entender qué pintaba Jenna ahí, porque aunque creo que está de sobra a la altura como bailarina, también tiene una de esas personalidades que consiguen que mucha gente le coja manía ya de entrada. Pero lo de Makenzie que alguien me lo explique, por favor. No solo está siendo de las más consistentes en lo que llevamos de temporada, es que lo está siendo siempre en la parte alta de la clasificación. Y no creo tampoco que sea de las que pasan completamente desapercibidas, ni de las que dan ganas de encerrarlas y tirar la llave. Pero la cosa es que ahí estaba, injustísimamente, pero estaba. De ellos seis, los judges decidieron salvar automáticamente a Jenna y hacer que el resto bailaran sus solos. De todos los solos, el único que realmente me llamó la atención fue el de Makenzie. Un solo que, sin ser perfecto (sigo pensando que esta chica debería trabajar un poquito más las transiciones, que sus solos serían verdaderamente maravillosos entonces), demostró una vez más la fascinante madurez que tienen sus movimientos, y que es algo que ya me llamó bastante la atención durante las audiciones. Después, y totalmente in my opinion, ordenaría los solos así: Alan, Curtis, BluPrint, Mariah, con el primero a una distancia bastante grande de los otros tres. Al final, y después de que, al igual que ocurrió la semana pasada con Alexis, Curtis se llevara la peor crítica que le pueden hacer a un bailarín, los eliminados al acabar el programa fueron Mariah y BluPrint. Visto el b6, me habría dado igual que se marcharan BluPrint o Curtis por parte de los chicos, así que no le pongo pegas. Y, desde luego, en ese b6, Mariah me parece la más floja de las chicas, así que por una vez no me voy a poner a gritar lo injusto que es todo. Aunque antes habría mandado a su casa a Alexis, pero bueno.
Y ya sí, vamos con mi clasificación de las córeos de esta semana.

  1. Jenna/Tucker: (córeo by Travis) Si fuera un poco más objetiva, igual bajaría esta córeo algún puesto, simplemente porque las cintas les jugaron varias malas pasadas en varios momentos. Pero no puedo ser objetiva. Habrá quien diga que no es para tanto, pero vi la córeo en un momento en el que la entendí demasiado bien, con lo que claro, acabé viéndola entre lagrimones, y no exagero. En cualquier caso, ellos dos estuvieron bastante bien y transmitieron todo lo que tenían que transmitir. Y bien por Travis y ese atreverse a hacer cosas distintas cada vez. 
  2. Jasmine/Aaron: (córeo by Tony y Melanie) El quickstep siempre ha sido el beso de la muerte en este programa, pero de verdad espero que esta vez no lo sea (tampoco veo especialmente probable que lo sea esta vez, pero bueno, lo de predecir lo que va a pasar con los resultados en este programa no es lo mío, así que mejor no digo nada). Espero que no lo sea porque me encantó, así de simple. Normalmente este es un estilo que, entre que es difícil y que además no suele ser especialmente llamativo, como mínimo suele pasar sin pena ni gloria. Pero es que verlos a ellos bailar hacía que me dieran ganas de atravesar la pantalla y ponerme a bailar ahí con ellos. Y no me extrañaría que al final de la temporada fuera una de esas córeos que recordara. Ah, y por supuesto, tomemos un momento para mostrar nuestra apreciación por las piernas de Jasmine.
  3. Makenzie/Paul: (córeo by Dave Scott) Que alguien me explique por favor cómo es posible que alguien como Makenzie se las apañe para acabar en el b6, porque yo no lo entiendo. De esta córeo, me gustó bastante el concepto y, sobre todo, lo vi muy bien trasladado a los pasos. Y ambos dos estuvieron bastante mejor que correctos. Vamos, que encantada en general.
  4. Hayley/Curtis: (córeo by Dee Caspary) De esta córeo tengo alguna cosa positiva que decir y alguna negativa, por tener variedad. Si empiezo con lo positivo, tengo que decir que en el minuto y pico que dura, crean unas cuantas imágenes que son simplemente preciosas y espectaculares. En la parte negativa, en cambio, tengo que decir que la escalera acabó merendándose la córeo y siendo prácticamente lo único de esta que recuerdo al cabo de unos días. Hayley, sin estar mal, siguió sin llamarme la atención una vez más (y creo que ya voy a tirar la toalla. Definitivamente, me recuerda a Tiffany de la temporada pasada, y su habilidad para pasar desapercibida de semana a semana hasta colarse en la final), mientras que Curtis me pareció verdaderamente flojo. Los fallos que comentaron en su postura los noté yo también, pero sobre todo vi cero química entre él y Hayley, con lo que el resultado en conjunto es bastante menos positivo de lo que podría haber sido.
  5. Malece/Alan: (córeo by Dave Scott) Si el concepto y la ejecución de la otra córeo de este hombre me gustaron bastante, de esta no puedo decir lo mismo. El concepto en sí me dio sensación de deja vu, pero es que además tampoco lo vi especialmente bien trasladado al movimiento. En cuanto a Malece y Alan, pues un poco de todo. A ella, que ya sabéis que no es santo de mi devoción, la vi correcta. De nuevo, no fue capaz de transmitirme absolutamente nada, pero al menos los pasos los hizo bien. Pero no puedo decir lo mismo de Alan, que, a pesar de que me gusta bastante más que ella en general, aquí estuvo bastante peor. Hasta el punto en que resultaba incluso incómodo de ver.
  6. Mariah/BluPrint: (córeo by Brian Friedman) Vaya por delante que le tengo cariño a Brian Friedman, a pesar de que las pintas que me llevaba en las primeras temporadas aún forman parte de mis pesadillas de vez en cuando, con lo que para mí es una alegría que reaparezca por el programa. Lo que no quiere decir que la córeo fuera especialmente maravillosa, sino más bien todo lo contrario (al fin y al cabo, sus córeos siempre me han parecido un poco hit or miss). De hecho, que en general me pareciera poco memorable podría considerarse algo positivo, porque me da la sensación de que si recordara más, me parecería aún peor. Y en cuanto a Mariah y BluPrint, pues tampoco le hicieron ningún favor ni aportaron nada a una córeo que por sí misma tampoco daba mucho.
  7. Alexis/Nico: (córeo by Tony y Melanie) La única razón por la que no están en el último puesto es porque, a pesar de que poco pueda decir aparte de que me pareció todo el horror, así en general, al menos Tony y Melanie tuvieron la decencia de coreografiar algo ellos mismos, o al menos no copiar descaradamente algo fácilmente reconocible. Pero lo dicho, eso es lo único que los salva de estar en último puesto. La córeo en sí es floja, le falta fluidez y se nota como hecha a medias. Y Alexis y Nico tampoco ayudan, desde luego. Porque aunque él estuviera algo mejor que ella, a los dos se les nota el esfuerzo y, sobre todo, resultan incomodísimos de ver. En fin, con lo que a mí me gusta este estilo y como sigamos por este camino, no vamos a ver un solo jive decente en toda la temporada.
  8. Amy/FikShun: (córeo by Tyce) Lo siento mucho por Amy y FikShun, porque la verdad es que ellos no tienen ninguna culpa de estar donde están en mi clasificación. Las culpas todas para Tyce, que como por lo visto ya se ha quedado sin coreógrafos de las ediciones internacionales del programa a los que copiar descaradamente, ahora ha decidido "inspirarse" en córeos de mi querido Wade (por si alguien no la ha visto, echadle un vistazo a esta córeo de la tercera temporada, bailada por Sara y Jesús). La idea es la misma, música del mismo sitio, algunos pasos son excesivamente similares y, en general, el parecido es demasiado obvio. La diferencia, claro, se encuentra en que Wade tiene talento y Tyce no sabe ni lo que es eso. Y mientras que la córeo de Wade es genial, esta de Tyce se queda en una pobre imitación llena de movimientos vacíos, que al fin y al cabo es lo único que sabe hacer ese hombre. Eso y gritar y ser molesto.
Una vez vistas todas las córeos y haciendo balance de lo que creo que ha hecho cada uno en lo que llevamos de temporada, mi b6 ideal para la semana que viene estaría formado por Alexis, Hayley, Malece, Curtis, Nico y Alan. Y, de esos seis, mandaría a su casa a Alexis y Curtis, que llevan demasiado tiempo sobreviviendo a saber por qué. Como veis, no voy a castigar a Amy y a FikShun por los pecados de Tyce, pero vamos, que sin dudarlo mando a Tyce a su casa también. Para siempre. De hecho, lo habría mandado ya en la primera temporada, pero nada, aquí sigue. 

¡Saludos!

PD: La semana que viene, de nuevo por circunstancias varias, no sé si podré sacar tiempo para escribir sobre el programa. Ya veremos.

12 jul 2013

Fire

Últimamente parece que es la época de los regresos. En unos meses hemos pasado a saber que la película de Veronica Mars será una realidad, hemos visto el regreso de Arrested Development con una cuarta temporada por la que muchos no habríamos apostado y, por último, nos hemos reencontrado, o vamos a hacerlo, con (algunos de) los personajes más memorables de Skins. La serie británica comenzó la semana pasada esa especie de séptima temporada, o esa especie de epílogo, que en seis episodios nos pondrá al día de lo que ha ocurrido en las vidas de Effy, Cassie y Cook. Y, de hecho, la primera de estas "continuaciones" de la historia ya está terminada, porque Skins Fire, los dos episodios correspondientes a Effy, terminó esta semana. Y, como ocurre casi siempre cuando traemos de vuelta a personajes a los que la mayoría recordamos con cariño, no ha dejado a todos contentos, sino más bien todo lo contrario, con mucha gente subiéndose por las paredes por razones que son, al menos, entendibles.

Personalmente, estos dos primeros episodios del regreso de Skins no me han resultado tan ofensivos como a otros. Entiendo por qué pueden resultarlo, ojo, lo entiendo perfectamente. Pero al mismo tiempo, e igual porque iba sobre aviso, no me ha molestado tantísimo. De hecho, el primero de los dos episodios me gustó bastante incluso con sus más que obvios fallos. Llámalo factor nostalgia, llámalo lo que quieras, pero durante esa primera hora fui capaz de ver algunos de esos elementos que tanto me habían gustado en los mejores momentos de Skins. A pesar de mil cambios que en ningún momento se hace el más mínimo esfuerzo por justificar, Effy seguía teniendo ese aire un tanto hipnótico que nos había enamorado de ella en la segunda generación. Ese aire hipnótico que arrastraba a otros hacia su propia espiral autodestructiva. Y que, de hecho, sigue existiendo y sigue funcionando bien en estos dos episodios, lo que hace que justamente el personaje de Dom y su relación con Effy y con Naomi sea una de las pocas cosas a las que no soy capaz de ponerles ninguna pega real.

Porque lo cierto es que, a pesar de que ya digo que no tengo ningún problema en admitir que he visto cosas buenas en esta primera entrega del regreso de Skins, también tengo que decir que no le faltan fallos. Quizá el más importante de ellos sea que parece ser que de cara a traernos a estos personajes de vuelta se han olvidado de lo que era Skins, de cuáles eran sus fuertes, qué era lo que se le daba tan bien. Skins ha sido siempre una serie que funciona muy bien aprovechando el drama de las distancias cortas, el drama conocido, sencillo, cercano. Con esos momentos de locura y exageración (cualquiera que haya visto las temporadas anteriores sabrá perfectamente que también estos son algo fundamental en cada generación) empleados siempre de forma puntual y más como consecuencia o como desencadenante de elementos mucho más corrientes y humanos. Aquí, sin embargo, no es así. A través de Effy nos encontramos metidos de lleno en una trama desarrollada en el mundo de las finanzas que parece más digna de una película de sobremesa. Nos introduce en un mundo que, a diferencia de los dramas adolescentes que nos contaron hace unos años, resulta artificial, como de cartón piedra. No podemos conectar con la historia, no podemos conectar con los personajes. No podemos conectar con esta Effy, que se comporta en este mundo (que no necesariamente en el resto) de un modo que no podemos comprender sabiendo lo que sabemos de ella, de su forma de ser, de sus problemas mágicamente eliminados.

Es por eso que probablemente habría sido buena idea haber construido estos episodios al revés. En vez de centrarnos en las aventuras de Effy en el mundo del fraude financiero y los líos con su jefe, quizá la historia habría ganado de habernos centrado en Effy, Naomi y Emily. Me lo habría creído más y probablemente el resultado habría sido bastante mejor. Incluso aunque no cambiaran nada del desenlace de la trama de Naomily, de la que voy a hablar ahora mismo, pero de la que empezaré diciendo que, como tal, como idea, como historia, no tengo ningún problema. Entiendo perfectamente que no todo el mundo esté de acuerdo conmigo, ojo. Entiendo perfectamente lo que significa Naomily, el peso que tiene no ya solo dentro del fandom y el universo Skins, sino dentro de esa colección de historias y tramas lésbicas en las que los finales felices son una leyenda urbana. Y entiendo perfectamente que la suya es justamente una de las historias más completas, complejas y cerradas que nos ha dado esta serie, si no la que más. Por esos dos motivos, entiendo que ese final para Naomily puede resultar insultante, no solo para sus fans, sino directamente hacia su propia historia. Pero al mismo tiempo, soy una de esas personas a las que no les molesta especialmente el drama por el drama, siempre que esté bien hecho. En este caso, lo de bien hecho es a veces cuestionable, pero tampoco me parece completamente horroroso, e incluso tiene algunos momentos bastante decentes. Durante la tercera y la cuarta temporada, tuve mis más y mis menos con Naomi, pero justamente porque a veces me costaba entenderla. Y me costaba entenderla porque no era capaz de ver el puzzle completo, un puzzle completo que, evidentemente, acabaron mostrándonos al final de la historia. Y fue a partir de ahí cuando algo hizo clic en mi cabeza y fui capaz de entender muchas de las cosas que había hecho en el pasado, pero también muchas de las cosas que la convertían en el personaje que era. Y justamente eso mismo sigue siendo aplicable aquí. Si bien no soy capaz de entender algunas de las cosas que nos muestran de Effy sabiendo lo que sabemos de ella, sí que soy capaz de ponerme en la piel de Naomi, porque la entiendo, porque puedo seguir su razonamiento. Porque, de algún modo, la sigo conociendo, incluso cuando hace cosas que parece que están fuera de lugar, que no son las que esperaríamos de ella, o quizá de esa versión idealizada de ella. Al final, ya digo, lo que ocurre con Naomily no es justamente lo que criticaría de este primer regreso.

En definitiva, el problema de Skins Fire para mí no ha sido tanto el drama, sino la artificialidad que envuelve lo que nos cuenta. Algo que quizá no habría ocurrido si se hubieran decidido por centrarse en cualquier otro mundo que probablemente conocieran mejor y más de cerca.

¡Saludos!

PD: Ya que decía de Arrested Development, no creo que llegue a escribir una entrada sobre su cuarta temporada a estas alturas, pero también en ella soy capaz de ver muchos defectos y unas cuantas virtudes. Entre sus virtudes, los geniales episodios de GOB. Entre sus defectos, que en cada episodio me dio la sensación de estar viendo una primera versión, esa versión en la que hay que meter tijera y hay que pulir unas cuantas cosas para obtener el resultado final.

11 jul 2013

Who said it had to make sense?

Después de la imagen, hablo con spoilers sobre las córeos y eliminaciones esta semana en sytycd. Que luego no digan que no aviso.

Una semana más, una injusticia más en sytycd. Al menos con lo que llevamos visto de los live shows (y, si me apuras, Vegas Week y la Green Mile, que aún estoy quejándome por ciertas eliminaciones. Y si no, que me pregunten por Armen, Serge y mi querida Megan Branch), esa parece que va a ser la tónica de la temporada. Pero bueno, no sería la primera vez, así que ya nos conocemos el remedio: respirar hondo, asumirlo y prepararse para indignarse de nuevo a los siete días.
Pero bueno, empecemos con el programa de esta semana, que la verdad es que empezó bastante bien con una córeo de Chris Scott y Sonya. Me parece que es la segunda vez que hacen una córeo juntos, y si el resultado de la anterior creo que me gustó, esta directamente me ha encantado. Y bravo por saber utilizar props y que tengan sentido dentro de la coreografía.
Después, de todos modos, revelaron el b5 (más que nada porque Jade tuvo que abandonar el programa debido a una lesión. Y ya llevamos dos) y empezaron los disgustos. No por el lado de los chicos, conste, porque Jade, BluPrint y Curtis habrían sido mi b3 también, sino en el lado de las chicas. Porque sí, Alexis sin duda se merecía estar ahí, pero no creo que Jasmine M. y Jenna lo merecieran. No cuando sus córeos siempre han estado en la primera mitad de la clasificación. Y, claro, si el disgusto empezó ahí, se multiplicó por mil cuando al final del programa, y después de unos solos (el de Jenna, el de Jasmine y el de Alexis) que la verdad es que tampoco tuvieron nada de especial (aunque fueron algo mejores que los de la semana pasada) y una crítica a Alexis que básicamente es la peor crítica que le podían hacer a alguien en este programa, decidieron salvarla y eliminar a Jasmine M. Y nada, que yo intento entenderlo, pero soy físicamente incapaz de encontrarle el más mínimo sentido.
Así que simplemente voy a dejar de perder el tiempo intentando entenderlo y me voy a limitar a hacer mi clasificación de las córeos de esta semana.

  1. Makenzie/Paul: (córeo by Lindsay Nelko) Tengo que decir que me encanta cuando traen coreógrafos nuevos y se alejan un poco de los cuatro de siempre. Que sí, que a veces funciona mejor y otras peor, pero siempre está bien ir viendo gente nueva. Y en este caso además la coreografía fue un acierto de principio a fin, incluyendo también la elección de la canción. En general, todos los movimientos, todas las poses, todas las transiciones, todo tiene un sentido, que no siempre ocurre (¿verdad, Tyce?). Pero la cosa es que esta córeo habría sido mucho menos sin el esfuerzo de Paul y Makenzie, que estuvieron simplemente para levantarse y aplaudirles. No solo técnicamente (y en ese sentido llevo siendo fan de Makenzie desde el minuto uno), sino en interpretación y expresividad. Los momentos en los que simplemente se miran son oro puro, por ejemplo, y eso ya sabemos que no todo el mundo puede conseguirlo. Ah, y probablemente esta sea la primera vez que me fijo de verdad en Paul, que nunca me había llamado del todo la atención hasta ahora, pero es que aquí se superó.
  2. Jenna/Tucker: (córeo by Keoni & Mari Madrid) Y segunda incorporación de la semana y otra que me ha dejado encantada. Tengo que decir que cuando vi por primera vez esta córeo, aunque me gustó, quizá no la habría puesto tan arriba en la lista. Pero cuanto más la veo, más me voy fijando en movimientos concretos y más me va gustando. Y, sobre todo, cada vez me gusta más lo bien que les sienta a ambos este estilo, y lo bien que se defendieron en él. Ellos dos, por cierto, ya comenté que me gustan bastante, individualmente y como pareja. A ver si me duran.
  3. Jasmine H/Aaron: (córeo by Spencer) ¿Podemos pararnos un momento a decir lo maravillosamente genial que es que Spencer usara una canción de Smash? Porque lo es. Pero bueno, aparte de eso, sigo diciendo que me gusta bastante Spencer para Broadway, y esta córeo no ha sido una excepción. Quizá no sea lo mejor que he visto nunca, pero no ha estado nada mal. Y lo juntas con la que ya tengo clarísimo que es mi pareja favorita de la temporada y, claro, acabo encantada con el resultado. 
  4. Amy/FikShun: (córeo by Jean-Marc) Con esta córeo me ha pasado como con el tango de la semana pasada. Es cierto que a ellos (más a él que a ella, mucho más, sobre todo en la postura) los vi algo torpones en algunos momentos, pero al juntar la coreografía con la música y con la intensidad de ambos dos, al final el resultado es bastante positivo. Pues eso, otros que aprueban de sobra.
  5. Jasmine M/Alan: (córeo by Sean Cheesman) En lo que a críticas se refiere, muchas veces me duele en el alma tener que estar de acuerdo con los judges, y más aún cuando algunas de ellas están hechas claramente con la intención de justificar una eliminación. Pero la verdad es que aquí coincido con lo que dijeron. La córeo me gusta, el estilo me gusta, y ellos no la bailaron mal. Pero sí que es verdad que los vi un poco "apagados" (y no, esa no es exactamente la palabra) teniendo en cuenta lo que permitía la coreografía.
  6. Mariah/BluPrint: (córeo by Luther) Esta córeo no es que no me gustara. De hecho, la primera mitad sí que me gustó bastante, aunque a ella la vi bastante mejor que a él. Pero la verdad es que no creo que la viéramos de la mejor manera posible. Y es que entre el ángulo desde el que la vimos y que los de vestuario y los de iluminación decidieron ponerse de acuerdo para hacerlos desaparecer (más o menos como con Chehon y Witney la temporada pasada pero en más exagerado), la verdad es que creo que nos perdimos buena parte de la córeo.
  7. Malece/Marko: (córeo by Sonya) Con Jade lesionado, Marko tuvo que ocupar su lugar y bailar esta córeo con Malece, una córeo con la que por lo visto Malece ha demostrado ser una especie de regalo de los dioses del baile a la humanidad. Algo con lo que no estoy para nada de acuerdo. Y es que, más allá de que ver a Marko siempre es bien y de que en ese minuto y pico hay un par de momentos que están bastante bien, la córeo para empezar me pareció bastante del montón. Seamos sinceros, Sonya ha hecho mil cosas mejores que esto. Pero no solo eso, es que además Malece, sin bailar mal, no me transmitió absolutamente nada. Marko podría haber estado bailando con un maniquí y para mí el resultado habría sido el mismo. 
  8. Alexis/Nico: (córeo by Spencer) Segunda semana que lo más que puedo decir de la córeo de estos dos es que me habría gustado verla bailada por otras dos personas en vez de ellos, porque creo que me habría dicho más. Y, sin embargo, tal como está me resultó completamente olvidable. Ellos, a todo esto, no creo que estuvieran mal en el movimiento en sí, especialmente él. Pero el transmitir algo y ser capaces de meterse en el papel es ya otra historia, y a ellos desde luego que los vi bastante flojos en ese aspecto.
  9. Hayley/Curtis: (córeo by Jean-Marc) Y los que la semana pasada me resultaron perfectamente olvidables, esta semana me van a resultar memorables, pero por la razón equivocada. Y es que verlos bailar me resultó doloroso. A ella la alabaron bastante, algo que de nuevo soy incapaz de entender. Evidentemente estuvo mil veces mejor que él, que estuvo horroroso, sin más. Y de hecho, hasta se defendió relativamente teniendo en cuenta que estaba fuera de su estilo. Pero desde luego que tampoco me pareció que hiciera nada digno de alabanza, no cuando hubo momentos en los que estaba bastante estática. De él directamente no voy a decir nada más que lo dicho, porque he visto palos de escoba moverse mejor.
Una vez vistas todas las coreografías esta semana, creo que tengo bastante claro a quién mandaría al b6, y la verdad es que tampoco cambia demasiado con respecto a las semanas anteriores. De los chicos, sin duda va siendo hora de que Curtis, BluPrint y Nico se vayan yendo para su casa, en ese orden. Y, en cuanto a las chicas, creo que ya les ha llegado el turno a Alexis, Hayley y Malece (estas dos últimas pueden intercambiarse el orden). Pero bueno, ya sabemos cómo funcionan las votaciones y las eliminaciones aquí, así que dentro de dos semanas (porque la semana que viene no hay programa), volveréis a verme indignada perdida por la injusticia de turno.

¡Saludos!

PD: Os pensabais que iba a ser capaz de escribir una entrada sobre sytycd sin hacer mención a Danny después de que Nigel hiciera referencia a esa gran injusticia llamada Sabra vs. Danny, pero no. Es decir, yo no sería yo si no me pusiera a hablar de Danny a la mínima oportunidad. Porque yo lo siento mucho, pero me pones a Sabra (de este vídeo, por cierto, soy muy fan de que Neil y Danny fueran volando cuando acabó de cabeza en el suelo) al lado de mi Danny y no, simplemente no hay color. Que una pirueta de Danny vale más que treinta Sabras. Y que no me venga Nigel diciendo que Danny no tenía personalidad, hombre ya. En cambio, lo de Travis vs. Benji, aunque a mí Benji no me gustara y Travis sí, y por tanto prefería que ganara Travis, lo veo menos injusto. Porque al fin y al cabo ahí los dos tenían sus defectos importantes. 

5 jul 2013

A Thousand Chances

Después de la imagen, no me corto con los spoilers de lo ocurrido esta semana en sytycd, así que si seguís leyendo, que sea bajo vuestra responsabilidad.
A veces en sytycd hacen cosas que son tirando a crueles y, sobre todo, incómodas, y eso es justamente lo que ha sido esa nueva vuelta de tuerca al formato de las eliminaciones para esta primera semana, quitándoselas de en medio al principio del programa, pero haciendo que los bailarines eliminados sigan haciendo las córeos que les tocaban después. Puede que sea cosa de la falta de tiempo (probablemente es un factor que influye bastante. Al fin y al cabo, recorta bastante los comentarios de los judges), puede que sea cosa de que a ver cómo justificas cierta eliminación habiendo visto las dos córeos de después. O puede que sea simplemente Nigel siendo Nigel, pero el caso es que después de una córeo de Tyce que, a pesar de ser de lo mejor que ha hecho este hombre, sigue siendo una córeo de Tyce y, por tanto, absolutamente vacía y falta de intención, tuvimos que decir adiós a dos personas que, in my opinion, no deberían haber sido eliminadas tan pronto.
En realidad, solo dos de las personas que estaban en ese b6 se lo merecían realmente (aunque una de ellas me duela en el alma): Jade y Mariah. Podríamos decir que Carlos también, aunque ya comenté la semana pasada que me pareció que se defendió relativamente bien. Pero desde luego que ni Makenzie, ni Alan, ni Brittany se merecían estar ahí. Los dos primeros, de hecho, tuvieron las que desde mi punto de vista fueron las mejores córeos de la semana pasada, e igual por eso (aunque probablemente no), los judges decidieron salvarlos sin necesidad de que hicieran solos. Con lo que quedaron los otros cuatro, con cuatro solos que la verdad es que fueron bastante mediocres. Si hay que ordenarlos de algún modo, diría que el mejor fue Carlos (aunque fuera un solo de todo trucos y nada de sustancia), seguido de Brittany, Mariah y, por último, Jade. Pero por lo visto (de nuevo, estamos asumiendo que los judges tienen en cuenta los solos, cosa que ya sabemos que no es verdad) a los judges les pareció todo lo contrario, y decidieron eliminar a Carlos y a Brittany, eliminando así a dos de mis favoritos de la temporada en la primera semana. Y haciendo que lleguemos a dos conclusiones, por cierto. Primero, que si eres un animator, tienes derecho a mil oportunidades distintas, ventaja que no tiene nadie de ningún otro estilo. Y segundo, que las Jeanines, las Sabras y las Tiffanys de la vida son la excepción: si no has tenido minutos en pantalla antes de que empiecen los live shows, puedes darte por muerto.
Y así es como empezamos el programa con mal pie, al menos en lo que a mí respecta. Pero bueno, aún nos quedaban diez córeos que ver y comentar y, como siempre, aquí está mi clasificación.
  1. Jasmine H/Aaron: (córeo by NappyTabs) Sabéis que yo no soy precisamente la mayor fan de NappyTabs, y que soy la primera que los critica cuando les da por ponerse demasiado literales. Pero la verdad es que aquí estuvieron bastante acertados, y lo cierto es que es la córeo de ellos que más me ha gustado en muchísimo tiempo. Y, por supuesto, Jasmine y Aaron cada vez me gustan más. Los dos tienen una madurez al bailar que los pone varios escalones por encima de todos los demás. Añádele que me creo su química y que además cada uno de ellos me recuerda a alguien de otras temporadas (sin ser iguales) por distintos motivos (Jasmine a Sasha y Aaron a Twitch) y por ahora han conseguido convertirse en mi pareja favorita. Espero que el público no decida seguir dándonos sorpresas y la cosa siga así. 
  2. Mariah/Carlos: (córeo by Stacey) Si la eliminación de Carlos me había dolido y ofendido al principio del programa, una vez bailaron esto no os podéis imaginar mis niveles de rabia y frustración. No solo me gustó mucho la córeo de Stacey, sino que especialmente Carlos me parece que brilló en ella. Es más, sigo diciendo que me parece de los mejores bailarines de la temporada, a pesar de los resultados. Mariah, por su parte, también estuvo bien, tanto en el baile en sí como en la interpretación del concepto. De todos modos, mantengo lo que dije la semana pasada, también aquú le noté cierta "pesadez" al bailar. Cosa que probablemente tenga que ver con que en estos últimos años se ha estado centrando en hip hop en vez de en contemporáneo y jazz (que eran su especialidad antes, Nigel, no intentes engañarnos, que internet es un sitio maravilloso con vídeos de competiciones). Por cierto, y ya que estaba antes con las comparaciones, Mariah me recuerda a Sara de la tercera temporada (aunque por ahora prefiera a Sara, a pesar de que Mariah me gusta bastante y le tengo bastante cariño).
  3. Jasmine M/Alan: (córeo by Miriam y Leonardo) Una buena córeo y una elección de música muy acertada hacen que a pesar de tener algunos fallos en la ejecución, se merezca de sobra estar tan arriba en mi lista. Y es que aunque a él realmente no le pongo pegas, a ella sí que la vi algo torpe en algunos tramos, especialmente en el movimiento de las piernas, pero en general sí que me pareció un esfuerzo bastante aceptable. Y, sobre todo, consiguieron que esos fallos quedaran relativamente disimulados.
  4. Makenzie/Paul: (córeo by Sean Cheesman) Tengo que decir que, cuando está bien hecho, me gusta este estilo de jazz porque me resulta divertido y ligero. Y aquí es justamente lo que pasó. ¿Es la mejor córeo que vamos a ver jamás en este programa? Ni de lejos. Y probablemente tampoco es de las que vaya a ver mil veces. Pero sí que es de esas que me mantienen entretenida durante el minuto y pico que duran. En cuanto a ellos, la verdad es que no puedo decir absolutamente nada sobre Paul, porque durante la mayor parte del tiempo solo tuve ojos para Makenzie. Que me sigue gustando tanto o más que antes.
  5. Jenna/Tucker: (córeo by Dmitry) Me hace gracia (aunque no me sorprende, que ya me lo conozco) que Nigel le criticara a Dmitry el rebajar la dificultad de la córeo para adaptarla a Tucker, especialmente teniendo en cuenta que esto es algo perfectamente aceptable cuando se trata de bailarines llamados Melanie o Cyrus. Lo que no quiere decir que no esté relativamente de acuerdo, conste, que aquí soy la primera que exige que no les rebajen la dificultad. En cualquier caso, no tuve más problema que ese, y en general no me disgustó. Ella estaba en su elemento y desde luego que no le voy a poner pegas, y a él, aunque en lo que es el baile en sí tuviera sus más y sus menos, me lo creí perfectamente en el papel, cosa que no esperaba. Eso sí, a ver si para la próxima semana les dan alguna córeo que les permita lucirse de verdad, que ya va siendo hora. Ah, y siguiendo en lo de los parecidos, a mí Jenna me recuerda a Lacey.
  6. Alexis/Nico: (córeo by Stacey) He aquí la pareja que es el caso completamente opuesto a Jasmine y Aaron. Y es que cada vez que los veo, veo a Mollee/Nathan 2.0. Veo a dos críos bailando una serie de pasos, pero sin ser capaces de darle más significado que eso, que ser una serie de pasos, porque les falta madurez para ello. Realmente, la córeo me pareció bastante decente, e incluso estoy convencida de que bailada por otras personas me habría gustado bastante (¿alguna posibilidad de ver una versión con Robert y Kathryn?), pero con ellos me dejó bastante fría. Y como hoy toca comentar a quién me recuerda cada uno, no puedo hablar de estos dos sin comentar que Nico me parece una especie de combinación de Neil, Kent y Nathan. Con todos los inconvenientes, pero también todo el potencial (que no vamos a ver realizado aún) que eso supone.
  7. Brittany/BluPrint: (córeo by Spencer) Esta es una de esas córeos que, sin ser nada del otro jueves, sí que me parece relativamente sólida (algo que me suele pasar siempre con Spencer, y nunca con Tyce), pero que depende en gran medida, incluso más que en otros casos, de la ejecución. Y es por eso que, si no está más arriba en mi lista, se debe a BluPrint. Y, si no está más abajo, se debe a Brittany. Porque la verdad es que Brittany me encantó aquí. La vi muy en su elemento, totalmente metida en el papel y realmente creo que bailó bastante bien. En cambio, aquí ya sí que se notaron (y mucho) las limitaciones de BluPrint. No solo su movimiento resultó demasiado estático y no acababa ningún movimiento, sino que, sobre todo, no se le veía cómodo y no había manera de creérselo en el papel. Al menos, eso sí, su nombre no es Cyrus, y por tanto los judges decidieron criticar todas estas cosas.
  8. Hayley/Curtis: (córeo by Ray Leeper) Mira que no me disgusta Ray Leeper como coreógrafo, y realmente, sin ser gran cosa, la córeo en sí no es que me pareciera espantosa tampoco, pero la verdad es que a los tres segundos ni me acordaba de ella. Di que buena parte de la culpa pueden tenerla Hayley y Curtis, que me parecen de lo menos memorable que ha pasado jamás por el programa. De hecho, siempre son los dos que se me olvidan al hacer recuento de bailarines. Y precisamente por eso no tengo nada más que comentar. No me pareció horrorosa la córeo, y ellos bailaron de forma relativamente aceptable, pero fui incapaz de creérmelos en sus respectivos papeles.
  9. Amy/Fik-Shun: (córeo by NappyTabs) Más allá de que Amy y Fik-Shun son las niñas bonitas de los productores esta temporada, soy físicamente incapaz de entender qué fue lo que les gustó tanto de esta córeo, que me pareció absolutamente mediocre en todos los sentidos. Nada especialmente destacable en la córeo en sí (por lo visto, NappyTabs habían empleado toda su inspiración en la córeo de Jasmine y Aaron), ninguna conexión real entre los dos bailarines y, realmente, nada que destacar en la ejecución. Si acaso, que me creí más a ella que a él, cuando en teoría debería haber sido al revés. Oh, y siguiendo con el juego de a quién me recuerda cada uno, diría que Fik-Shun me recuerda a Josh, y Amy, por alguna razón, me recuerda a Audrey de la temporada pasada.
  10. Malece/Jade: (córeo by Nakul) A decir verdad, Nakul es uno de esos coreógrafos que en este programa llevan muchísimo tiempo viviendo de las rentas de una buena córeo que hicieron hace años. Porque si somos sinceros, a pesar de haber tenido sus momentos después, nada ha vuelto a estar a la altura de la córeo de Josh y Katee. Y esta en concreto me pareció bastante mala. Para empezar, sufre del síndrome de Chris Scott y su incapacidad para llenar el escenario con dos bailarines y, para seguir, toda la córeo en sí fue un poco como de fiesta de fin de curso. En cuanto a la ejecución, sin resultarme tampoco especialmente memorable, a ella la vi mucho mejor que a él. Al menos hizo los pasos como supongo que deben hacerse. Porque él no solo dejaba los movimientos a medias, es que se le notaba como desganado y falto de energía.
Así que, teniendo todo esto en cuenta, si de mí dependiera, esta semana en cuanto a los chicos lo tendría clarísimo y mandaría a Jade a su casita, con BluPrint como compañero en el b4 (pero al menos a BluPrint estoy dispuesta a darle una oportunidad porque sí que veo cierto margen de mejora). Y en cuanto a las chicas, ninguna ha tenido una semana de echarse a llorar realmente, pero si de mí dependiera, la cosa estaría entre Malece, Hayley y Alexis, simplemente por dónde están situadas dentro del nivel y margen de mejora de todas las demás. Claro que luego la gente votará y hará un destrozo como el de esta semana, así que no sé para qué digo nada.

¡Saludos!

PD: El happy dance de Cat me da la vida.