1 jun 2010

Y se acabó

Con veinte años de retraso (porque está claro que yo no soy exagerada, ni nada que se le parezca), voy a hacer una entrada rápida (y sí, esta vez va a ser rápida, que bastante mal llevo el examen que tengo mañana... Por supuesto, tener un examen a medio preparar mañana significa que precisamente hoy es cuando me va a dar por hacer cualquier cosa poco productiva que se me pase por la cabeza. Si es lógico) sobre la final de Idol.

Porque, después de haber seguido toda la edición desde el principio, pues me da penica dejarlo a medias.

Así que, como cierre y resumiendo:

  1. En las actuaciones de la última gala (la de antes de la final, quiero decir), estuvo mil veces mejor Crystal que Lee. Y mira que he sido pro-Lee declarada desde hace un montón de tiempo, pero mientras Lee estuvo bastante flojo, Crystal aprovechó para estar estupenda.
  2. Lee volvió a cantar The Boxer, lo que para mí siempre va a ser un acierto :P. Pero las otras dos canciones no me gustaron demasiado. Así que tampoco voy a ponerlas por aquí, ¿para qué?
  3. Llamadme tonta, pero me encantó la actuación de Will Young con las imágenes de los concursantes detrás en una pantalla. Si es que soy más simple que el mecanismo de un chupete.
  4. La gala final fue grande no, lo siguiente. Chorrocientas actuaciones, algunas bastante buenas, otras un poco menos, pero en general bastante bien.
  5. Ya lo he comentado en algún otro sitio, y ya me he llevado un par de collejas por ello, pero no aguanto el Beautiful. No me gustó demasiado que las chicas lo cantaran. Es que es tan tópico y tan previsible que me llevé un chasco. Eso aparte de que la canción en sí no me gusta. Pero es que habría sido tan fácil simplemente no cantarla... Oh, y pobreta Siobhan, que casi se nos mata con los tacones en medio de la actuación.
  6. La despedida de Simon (en general) estuvo bastante bien. Aparición del siempre grande Ricky Gervais incluida.
  7. Y, por supuesto, al final ganó Lee. La verdad es que no fue ninguna sorpresa, porque llevaba estando más o menos claro desde hace semanas. Pero no voy a decir que no me alegre. A pesar de que el otro día me pareció que estuvo bastante soso, a lo largo del programa me ha gustado bastante.

Y eso es todo. Así que me vuelvo a mi cueva, a seguir intentando entender fórmulas que no sé de dónde salen... Qué bonito es junio, por Om.

¡Saludos!

PD: Y ahora me he puesto con SYTYCD, of course.
PD2: Sigo teniendo pendiente una entrada sobre The Vampire Diaries, y otra sobre Community. Y otra sobre el final de Lost, que a mí no es que me afectara demasiado, pero me sigue fascinando la cantidad de gente que la ha odiado y la cantidad de gente que es capaz de encontrar explicaciones surrealistas hasta debajo de las piedras con tal de mantener que Lost es una genialidad de serie. Y también tengo pendiente una entrada sobre la finale de Grey's, donde mi adorada/odiada (dependiendo del día) Shondita volvió a hacer de las suyas. Un episodio doble tramposo hasta decir basta, pero que a mí me encantó. Y alguna más me dejo por ahí. Claro que también tengo pendiente respirar, y para eso tampoco tengo tiempo.
PD3: Tener la intro de Doctor Who como despertador crea situaciones muy extrañas al punto de la mañana.

22 may 2010

Dream on

Estas últimas semanas les estoy dedicando entradas a todos los capítulos de Glee. Pero es que no podía ser de otra manera, porque simplemente estoy disfrutando una barbaridad con todos estos últimos episodios. Si a mí ya me encantaba antes del parón, volvieron con más fuerza y con las ideas un poco más claras... y les ha sentado estupendamente.

Esta semana, además, el capítulo tenía toda la pinta de ser épico. Y es que si a mí me dicen que junta a NPH, Joss Whedon y la grandísima Idina... ¿puedo pedir más?

Claro que todo eso tenía su lado oscuro. Es decir, con unas expectativas tan altas, un poquito de miedo sí que me daba que al final no me gustase. Pero a mí no me decepcionó y vuelvo a decir lo de todas las semanas: uno de mis episodios favoritos.

Y, como quería actualizar pero ando otra vez sin tiempo para nada, voy a resumir impresiones en unos pocos puntos, como la semana pasada:

  1. Me gustó que supieran aprovechar a Neil. No solo aprovecharon para meter uno de sus trucos de magia (por cierto, no sé si me reí más con la cara de idiota que pone Matthew Morrison en esa escena, con su camisa o con los pelos en general), sino que Piano Man fue uno de mis momentos favoritos en lo que va de serie. Dream On también me gustó (el final directamente me encantó), pero tampoco me pareció el momento del capítulo.
  2. Me encantó ver a John Michael Higgins por allí, aunque fuera solo momentáneamente (eso sí, la escena entera en la que sale es una genialidad :P). A mí este hombre me encanta desde que se convirtió en una de las razones por las que seguir en ciertos momentos con Ally McBeal merecía la pena. Por cierto, que salió también esta semana en el final de temporada de Community, a la que supongo que le dedicaré en algún momento esa entrada que llevo meses retrasando y que se merece.
  3. Por fin tuvimos un poco más de Artie y Tina. Creo que lo digo cada semana, pero da igual: se nota cómo reparten protagonismo mejor que en la primera mitad de la temporada, y yo creo que les está funcionando estupendamente. Esta es una serie con muchos personajes, y evidentemente resulta complicado desarrollarlos a todos en todos los capítulos. Pero con que lo hagan así yo me conformo. A estos dos los habíamos visto poquito y me alegró volverlos a ver.
  4. Y ya que hablo de Artie y Tina, hablo solo de Artie. Me gusta cómo desarrollan su trama y me encantó la escena en la que Artie va a hablar con Emma y ella le echa por tierra todas sus esperanzas de volver a andar. Tanto Jayma Mays como Kevin McHale estuvieron estupendos en esta escena.
  5. No es que tenga demasiada importancia, pero ya sabemos la edad exacta que tiene Rachel :P. Si nació el 18 de diciembre del 94, eso significa que tiene 15 años, sin excusas :P.
  6. No soy demasiado fan de Schue, que me parece uno de los personajes más petardos de la serie, pero en este capítulo ganó unos poquitos puntos. Porque, a pesar de todo lo caricaturesca que es esta serie, creo que sirvió para humanizarlo un poco... a través de Bryan Ryan (BryRy para los amigos :P). No es que nos dijeran nada que no supiéramos, pero en cierto modo en este capítulo quedó más claro que nunca que los chavales del Glee Club son su forma de vivir su sueño a través de otros, por si ellos consiguen lo que él no. Pero al mismo tiempo se preocupa por ellos por lo que son y no por lo que querría que fuesen (no sé si me explico, pero bueno). Me gustó mucho la escena en la que habla con BryRy al final.
  7. La escena del flashmob fue grande. Tanto la forma en que esta rodada como en lo que es la escena en sí, a mí me pareció uno de los momentos del capítulo. Y una manera genial de aprovechar para poner a bailar a Kevin McHale.
  8. Y acabo hablando de Idina. Me encanta que hayan aprovechado (al menos oficialmente y si no hay más vueltas de tuerca) el parecido entre ella y Lea Michele para presentarla como la madre de Rachel. Cuando yo vi por primera vez a Lea Michele, lo primero que pensé fue que era clavadísima a Idina Menzel (la verdad es que cuesta pensar que no sean familia ni nada que se le parezca). Me alegra ver que lo han aprovechado. Si además sirve para tener momentazos como este, que fue también otro de mis favoritos del capítulo, bienvenido sea.
Y ya creo que esto es todo. El próximo también llevo tiempo esperándolo, que esos trajes prometen mucho.Veré a ver si no me decepciona (neh, yo ya de esta serie me fío completamente). Y si tengo tiempo para verlo a lo largo de este año, que ya sí que sí se me están echando todos los exámenes encima.

¡Saludos!

PD: Cambio completamente de tercio para comentar que ya tenemos Dany en Game of Thrones. La chica, que se llama Emilia Clarke y a la que se puede ver por aquí, o aquí, me gusta muchísimo más que Tanzim en todos los sentidos. No solo es muchísimo más guapa (yo creo que me he enamorado, y eso), que también, sino que visto lo visto, me fío mucho más de sus dotes interpretativas.

21 may 2010

Almost there

La verdad es que estas últimas semanas ha habido de todo menos sorpresas. Y esta semana, por no ser la excepción, pues también ha ido igual.

El mundo en general sabía que al que le tocaba irse era a Casey. Lo sabía yo, desde mi casita, lo sabía cualquiera que vea el programa y lo sabía Casey. Y, como todos lo sabíamos, no podían decepcionarnos, así que... pues eso, le tocó irse esta semana.
Yo con este chico me he llevado una sorpresa tremenda a lo largo del programa. En las audiciones no daba un duro por él y hasta me dio rabia que pasara el primer corte, cuando había sido una de las cosas más sosas que habían pasado por allí.
Pero pasó, cogió una guitarra y me ganó. No es que sea el mejor de los que han estado por allí esta temporada, pero tiene un estilo que a mí me gusta mucho (un estilo que, por cierto, no tiene absolutamente nada que ver con la canción que le eligieron Kara y Randy, que le iba nada y menos).
De hecho, a mí me gustó muchísimo más la primera canción que cantó, que será más simple que el mecanismo de un chupete, pero no la hizo nada mal.


La segunda canción, como digo, me pareció una de las peores elecciones que podían haber hecho. Aparte de que la canción (y especialmente la letra de la canción) siempre me ha dado un poco de mal rollo (cuánto daño ha hecho eso de echarle la culpa de todo a los daddy issues :P), me costó horrores prestar un poquito de atención durante toda la canción. La segunda vez que la cantó, no sé si porque se le veía más suelto o porque andaba distraída con la cría (mira que soy de todo menos niñera, pero la niña era monérrima, y tal :P), me gustó algo más, pero aun así sigue sin ser su tipo de canción.
Por cierto, que a mí este chico cada vez me cae más simpático. De los vídeos que sacaron de cuando fueron cada uno a su casita, con el que mejor me lo pasé fue con el suyo. A Lee se le ve como asustado, y Crystal pierde en personalidad lo que gana encima del escenario. A Casey lo vi mucho más cómodo.

Pero bueno, se fue él y eso nos deja a Crystal y Lee para la final. Yo la verdad es que me quedo contenta gane quien gane, aunque, puestos a elegir, me quedo con Lee.

De las canciones que cantó Crystal, la primera me gustó bastante. El estilo de Melissa Etheridge le va mucho y se la ve muchísimo más cómoda cuando canta así que cuando canta cualquier otra cosa.


La segunda, en cambio, no me acabó de convencer. Me pareció una elección mucho mejor que la que le dieron a Casey, pero a ratos se la veía muy forzada. No sé, hubo un par de momentos en los que más que cantar me dio la sensación de que gritaba y no me gustó demasiado.
No es que fuera una actuación desastrosa, pero tampoco me pareció especialmente buena.

Y en cuanto a Lee... pues es el que mejor parado salió en las dos. Con la primera me pasa un poco lo que me pasó con The Boxer, que simplemente con la elección ya me había ganado. Simple Man no es mi canción favorita de Skynyrd, pero siempre me ha gustado mucho. Y su versión la vi bastante bien.
En cuanto a la segunda canción, me pareció una elección muy tramposa. Y es que pasa lo que ya dije cuando la cantó el bueno de Tim: Hallelujah es un crowd-pleaser como la copa de un pino, al tiempo que tampoco es una canción especialmente difícil de cantar. Y sí, es cierto, estuvo bastante bien, pero el hecho de que Simon le eligiera precisamente esa canción no deja de ser una muestra más (es que son tan descarados que resulta fascinante) de por dónde quieren dirigir a la gente. Y, hombre, la gente es tonta, pero no tanto. Yo habría preferido escucharle otra canción, aunque esta me gustara.


Por cierto, y para acabar: después de verlos hablar esta vez con Seacrest durante más rato, para mí Crystal ha perdido un montón de puntos (los mismos que Casey ha ganado). Básicamente todo lo que hacía era coger lo que ya había dicho cinco segundos antes Casey o Lee y repetirlo como un lorito pero con cuatro o cinco frases más (diciendo lo mismo).
Y con Lee me pasa que me hace mucha gracia, porque es abrir la boca y no la cierra xD. Y eso que esta vez (curioso, porque creo que esta ha sido la semana que más han hablado) estaba más centrado y no se iba a vete tú a saber dónde con la respuesta. Porque muchas veces le hacen una pregunta y da una respuesta de veinte minutos que puede o no tener que ver con la pregunta.

¡Saludos!

20 may 2010

Y cómo volví a caer en Gossip Girl

Lo que me pasa a mí con esta serie es surrealista. Ya van dos temporadas en las que me pasa lo mismo.

Y es que yo empecé viendo la primera temporada sin pensar que me iba a gustar. Y me gustó, vaya si me gustó. Tuve mis más y mis menos con unos cuantos personajes, pero la serie tenía su encanto. Por supuesto, cuando se empieza a ver Gossip Girl hay que ir con las ideas claras y saber qué vas a ver. Porque como esperes otra cosa (o vayas con la actitud de "no, esto es para niñatos sin cerebro") te va a parecer un bodrio como la copa de un pino. Yo no empecé con ella así; tenía curiosidad por ella y no me decepcionó.

Disfruté como una enana con muchas (que no todas) de las tramas. Y adoré a Blair por encima de todas las cosas. Y a Chuck casi tanto como a ella.

Sin embargo, la segunda temporada me dejó mucho más fría. Tuvo momentos que me entretuvieron, pero en general tampoco me dijo mucho.

En cuanto a la tercera... Empezó mal. Muy mal. Tan mal que cuando llegó el parón ni me di cuenta de que había desaparecido de mis martes y, cuando volvió, me planteé muy seriamente que se quedara ahí.
El paso a la universidad (o a no hacer nada, en el caso de Serena) no les sentó bien a los personajes que habían estado más en su salsa cuando estaban en el colegio. Blair perdió toda su fuerza y su mala leche (bien empleada) para convertirse en una niñata llorona y quejica (y aun así siguió siendo de mis personajes favoritos. No es muy difícil imaginarse entonces cómo estarían los demás). Con Chuck (suspensión de la incredulidad aparte a la hora de enfrentarse a sus tramas, que en esta serie si no vas ya con el chip cambiado, mal vamos) pasó algo parecido. Además, estos dos personajes, al menos tal como han acabado llevándolos esta temporada, funcionan mejor con una TSNR de por medio que felizmente emparejados. Porque mientras han estado emparejados se han anulado el uno al otro y, hasta que no han empezado con dramas y movidas, no han vuelto a resurgir.

De todos modos, tampoco es que les haya sentado muy bien a los que teóricamente se deberían haber lucido con este cambio de escenario. Vanessa ha estado tan petarda como de costumbre, y Dan ha sido el mismo quiero y no puedo de todas las temporadas.
De Nate no diré mucho, porque es de esos personajes que da igual el tiempo que se peguen chupando cámara, que para mí pasan totalmente desapercibidos.

Pero no todo ha sido malo. De hecho, he disfrutado bastante con estos últimos capítulos y, a su manera, ha vuelto a reengancharme. Es más, la trama del padre de Serena (especialmente durante el penúltimo capítulo de la temporada, que es cuando más la desarrollan) me mantuvo pendiente de la pantalla durante todo el tiempo, algo que esta serie no había conseguido durante mucho tiempo.

Por eso, creo que Gossip Girl sigue siendo tan Gossip Girl como siempre. Porque no hay serie que consiga engancharme y desengancharme tanto, tan continuamente y con tanta intensidad.

Y por eso, y dado que se abren unas cuantas puertas al final de la temporada que no tienen mala pinta, empezaré la cuarta esperando que no se duerman en los laureles como les pasó con esta. Espero ver a Blair recuperando su personalidad y genialidad ahora que parece que va a estar en un ambiente mucho menos aburrido (y más temporada 1) que NYU. Me mantengo escéptica en cuanto a lo que corresponde a Chuck. Y Georgina, aunque el momento del final con Dan me lo vi venir desde que aparece tan tapadísima al principio, siempre es un aliciente para ver la serie (eso sí, nada de volver rubia a mi Michelle Trachtenberg nunca más).
En cuanto a Serena, me conformo con que la mantengan como esta temporada. Nunca he sido demasiado fan del personaje, ni de Blake y sus muecas, pero si antes se me hacía molesta, esta temporada me ha resultado hasta simpática. Muchas veces dan ganas de darle un par de collejas a ver si espabila, pero es que su tontería es tan propia del personaje que tiene hasta sentido.

Por el lado contrario, Jenny cada día me saca más de quicio. Mira que al principio me gustaba el personaje, pero ahora simplemente me resulta odiosa. Ella, Taylor Momsen y sus estilismos del infierno (jum, debería hacer alguna entrada dedicada exclusivamente a estilismos por el estilo. Y a peluqueros que odian a los actores a los que tienen que peinar, o si no, que se lo digan a Jared Padalecki :P). Aunque, por otro lado, tanto enredo culebronesco a veces le viene estupendamente a esta serie.
En cualquier caso, por lo que sé no va a estar en parte de la temporada que viene, lo que supongo que será un respiro.

Porque yo lo tengo claro: con la cuarta empiezo. ¿Acabaré? No lo sé, probablemente. Si aquí sigo, después de seguir con ella en lo bueno y en lo malo (malísimo :P).

¡Saludos!

PD: Una de las cosas más fascinantes de la temporada, sin embargo, ha sido ver cómo iban todos los Upper East Siders sin otra cosa que hacer a ver a Dorotta :P.
PD2: Y otra de las cosas que más me fascinan no ya de la temporada, sino de la serie en sí, es cómo un chaval de 15 años se puede pasar media vida de paseo por el mundo y que sea lo más normal del mundo (seh, hablo de Eric).

16 may 2010

De finales va la cosa

No es que tengan mucho que ver, pero, puesto que vi los dos finales de temporada el mismo día (Brothers & Sisters la han estado emitiendo los viernes en Canadá), los dos juntitos que van. También me vi el de The Vampire Diaries, pero es que, después de la sorpresa que me he llevado con esta serie, se merece una entrada aparte y para ella solita.
Aviso, spoilers de Private Practice y Brothers & Sisters después de sus respectivas capturas.


Private Practice empezó la temporada, en lo que a mí respecta, en la cuerda floja. Esta es una serie que nunca sé si continuaré o no. Salvo periodos en los que a Shondita le da por hacer de las suyas durante demasiados capítulos, generalmente me entretiene bastante, pero tampoco me ofrece mucho más, con lo que si tengo que descartar una serie, suele estar en la lista de las que están en peligro.
Con esta temporada he tenido mis más y mis menos. A lo largo de ella he conseguido odiar profundamente a una Naomi que antes simplemente me dejaba indiferente, y volver a perderle un poco de respeto a Pete (que me había ganado un poco la temporada pasada, después de que en la anterior se me hiciera insufrible). Me he reconciliado completamente con Sam (y menos mal, que no me gusta odiar profundamente a Taye Diggs :P) y con Charlotte y sus acentos cambiantes (esta temporada ha tenido un acento más fijo, eso sí :P). He odiado y he amado a Addison y me ha dado mucha penita el pardillo de Sheldon.
Aunque quizá lo que más me ha ganado de la temporada ha sido la introducción de Fife, que es un personaje que me ha enamorado completamente, aunque no sea capaz de entender cómo Shondita ha tenido la osadía de querer emparejármelo con Naomi.
Y la temporada ha terminado... pues como llevaba esperando desde que dijeron que a Chris Lowell íbamos a verlo menos esta temporada. El final del penúltimo episodio me gustó bastante, y el último también ha tenido sus momentos. No es que sea una maravilla, que esto es Private Practice, pero me lo pasé bastante bien. Además, el andar con la sonrisilla en la cara, pendiente de cuándo le iba a dar un algo a Dell tiene su aquel.
Porque si de algo estaba segura era de que Dell no iba a acabar muy bien, como ha ocurrido. Por un lado, lo que comentaba de la reducción del número de capítulos en los que sale (es que cuando la serie es de Shondita, yo ya no me fío) y, por otro, el que saliera del accidente aparentemente sin medio rasguño y a nadie se le ocurriera mirar a ver si estaba bien. Tanto hablar, tanto hacer que nos preocupáramos por la cansina de Maya desde el principio del capítulo... estaba claro que la "sorpresa" iba a venir de la mano de Dell.
¿Que me ha faltado? Emotividad, creo. Pero eso es culpa mía, que no aguanto a Dell (y, por lo que parece, a cualquier personaje interpretado por el carapán de Chris Lowell). Llevo pidiendo una muerte cruel para el personaje desde su primera aparición. Así que, más o menos, supongo que me puedo dar por contenta con el final de temporada.
Al menos, eso sí, Shondita no ha sido tan mala malosa de acabar en un cliffhanger como el de la temporada pasada.

En cuanto al final de Brothers & Sisters, pues cierra una cuarta temporada que a mí me ha gustado más que la tercera y que abre unas cuantas puertas para la próxima.
Dejamos atrás Ojai Foods, después de un final un poco precipitado (o soy yo la loca, o a mí me dio la sensación de que con todo el tema de la compañía iban a saltos, o yo me perdía información, o no sé qué leches pasaba la mitad del tiempo. Bueno, no, sabía lo que pasaba, pero me daba la sensación de que entre un momento y otro nos saltábamos varias semanas (o meses)) y los Walker cambian de sector. Porque está claro que de algún sitio tenían que sacar el presupuesto para alcohol :P.
Un capítulo que parecía encaminado hacia un final feliz, si no hubiéramos visto promos ni supiéramos de la marcha de Rob Lowe (que a lo mejor es algo que hace feliz a mucha gente, porque Robert la verdad es que es un poco cansino. Pero es que yo a este hombre siempre le he visto su punto).
Así que, cuando parece que se han solucionado todos los problemas (Narrow Lake sirviendo por fin para algo, el negativo de las pruebas de Saul (aunque a mí ahí no me la colaron :P), el final de los tejemanejes secretos y surrealistas de Robert...), acaban todos (menos Justin y Rebecca, que llegaban tarde. Aunque, ahora que lo pienso, se podían haber cargado a los dos (especialmente a Justin) y a mí me habrían hecho profundamente feliz) en un accidente.
Y la temporada acaba con Robert más bien en el otro barrio (vamos, habría que ser muy tramposos para que no fuera así), Holly colgando de un hilo y Kevin y Nora con cara de tontos cuando Saul les dice que no toquen su sangre.
Si es verdad lo que decían de que iban a pegarse un salto temporal de un año para la próxima temporada, creo que puede salirles una quinta temporada con un planteamiento interesante. Han dejado suficientes tramas abiertas como para renovar un poco la serie, sin dejar de ser ellos los Walker de siempre. Tenemos a Kevin y Scotty con el niño, y a Scotty y Saul con el restaurante. A Saul supongo que le darán una trama por fin después de cuatro temporadas haciendo de mueble. Con Holly veremos qué pasa. Nora seguirá siendo Nora (Nora siempre es Nora. Y, sin ella, Brothers & Sisters no tendría nada que ver con lo que es ahora). Y sobre las que tengo más dudas son Kitty y Sarah. Kitty me da un poco igual, pero aún mantengo los dedos cruzados para que me devuelvan a la Sarah del principio.
Y sí, a Justin y Rebecca me los salto porque básicamente es lo que hago mentalmente con todas sus tramas.

¡Saludos!

PD: Hoy es el cumpleaños de Craig Ferguson (cómo mola este hombre y bla bla bla :P). Luego me quejo de que la gente me mira con cara rara, pero tiene gracia que nunca sepa qué día es (cualquier persona es más fiable si hay que preguntarle una fecha. Mi cabeza vive en un noviembre constante, que es donde empiezo a perder la cuenta de los días después de que el inicio de las clases deje de servirme para situarme), pero me acuerde perfectamente de cuándo es el cumpleaños de este hombre. Mi cabeza funciona de formas un poco extrañas.

15 may 2010

Del "hasta luego" que quizá debió ser un "adiós"

(Voy a hablar de la quinta temporada de Supernatural, final incluido. Así que lo más seguro es que incluya varios millones de spoilers. Yo, por si acaso, aviso :P)

Cuando empecé la quinta temporada de Supernatural, después de haberme tragado las otras cuatro a modo maratón durante el verano, tenía muchas ganas de ver por dónde iban a llevar toda la trama del Apocalipsis. No sé si será por eso, por las expectativas, pero lo cierto es que, tanto la temporada como el final, me han decepcionado un poco.

Desde el principio la idea de la temporada era muy simple: son muy pocas cosas las que tienen que pasar. Que si Dean le dice que sí a Michael. Que si Sam le dice que sí a Lucy. Que si los ángeles quieren que digan que sí. Y que hay que evitarlo como sea, porque si dicen que sí es cuando se desata el Apocalipsis.
No es un argumento nada complicado, ni tampoco es muy difícil ver por dónde iban a llevarlo. Ni cómo iban a llevar el desarrollo de los personajes. Esta última parte, por cierto, creo que relativamente importante y en la que se han columpiado un poco. No por ser más o menos coherentes, sino porque hemos tenido una temporada completa centrada en Dean y donde Sam aparecía de vez en cuando... Para al final volver a aparecer (más o menos), dando por hecho que no nos hemos olvidado de él.

El caso es que, en conjunto, me da la sensación de que a la temporada le sobran episodios por todas partes. De los 22 episodios que ha durado, yo le habría quitado al menos 9. Si la hubieran dejado en una temporada de 13 capítulos, quizá al verla en conjunto no me daría la sensación de haberme tragado un montón de capítulos completamente vacíos. Pero al ser más larga la temporada, sabemos dónde empiezan, y está claro que los guionistas sabían perfectamente a dónde querían llegar. El problema es que entre el principio y el final hay muy poco, con lo que lo único que pueden hacer es estirar el chicle hasta llegar al otro lado.
Y conste que en esos capítulos del centro hay momentos que me han encantado, y realmente creo que solo hay uno o dos episodios que no me hayan gustado nada. De hecho, creo que vistos capítulo a capítulo, he disfrutado bastante de casi todos ellos. Pero al verlos ahora, terminada la temporada (o hace un par de semanas, se entiende) me dejan una sensación agridulce.
Es que les ha quedado aceptable, relleno de por medio, cuando les podía haber quedado una temporada estupenda.

Pero bueno, tampoco le voy a dar más vueltas. Me da pena, pero es lo que hay.

Y ahora me toca pasar al final en sí, al cierre de la temporada. Y aquí es otro sí pero no. Tengo que decir que el capítulo no me pareció de los mejores de la serie. Tampoco me pareció malo, ni mucho menos. Es solo que, para lo intenso que podía haber sido, me resultó demasiado relajado.
De nuevo, creo que no es lo que ocurre, porque en ese sentido creo que lo llevaron bastante bien, sino más bien el ritmo del capítulo. Mientras que en ese mismo aspecto el capítulo de la semana pasada me pareció un capitulazo (y en otros aspectos también. Teniendo este momento no puede ser de otra manera), aquí le faltó algo. Fue un poco como si condensáramos la sensación que me ha dejado la temporada al completo y lo pasáramos a un solo capítulo.

Por lo demás, el cierre que le dieron a la temporada me pareció muy bueno (salvo un par de detalles, que pueden reducirse a uno solo)... como cierre de la serie. Me habría parecido un final impresionante (con suficientes cosas atadas y suficientes cosas sin atar. Y, sobre todo, sin ser un final feliz) si hubiéramos sabido que no iba a haber sexta temporada. Si hubiera sido un punto y final.
Como punto y aparte, en cambio, no sé si funciona tan bien. Repito que me gusta (jo, tal como estoy escribiendo esto, da la sensación de que odié el capítulo, cuando en realidad no es así), pero al mismo tiempo le veo ese fallito, esa sensación de que queda cojo, y no acaba de convencerme.
Me hubiera gustado que acabaran la serie con un Sam que ha crecido una barbaridad (y no solo a través del proceso de convertirse en un armario empotrado) desde que comenzó la serie, sacrificándose como lo hace. Me hubiera gustado ver a Dean poniendo un punto y aparte a su vida y empezando de nuevo con la tal Lisa (y, cuando digo ver, digo imaginarme, porque la cosa es que se quede en el aire y yo pueda imaginarme un final trágico en el que los supervivientes acaban dándose a la bebida. Es que yo soy así de positiva y original). Y me hubiera gustado que esa narración/despedida/explicación por parte de Chuck/Kripke hubiera servido para decirle adiós a la serie, no hasta luego.

De esta manera les habría quedado una serie con un final inmejorable (que, oye, a lo mejor cuando tengan que acabarla de verdad me sorprenden y me tengo que comer mis palabras con patatas. Y estaré encantada) y una serie con momentos mejores y momentos peores pero, en general, bastante redonda.

En vez de eso, sabemos que vuelven la temporada que viene. Y es por eso que no sé muy bien cómo encajarlo. El montón de recuerdos, Impala de por medio, que hacen que Sam vuelva a ser Sam me dejan sensación de despedida. Me da la sensación de estar diciéndoles adiós a los Hermanísimos y a todo lo que traen con ellos. La derrota de Lucy, Dean dándose cuenta de que Sam ni es ningún crío... todo es como un punto final.

Y por eso el resultado es un poco extraño.

Al menos, eso sí, han dejado un par de puertas abiertas por las que parece que va a continuar la serie sin necesidad de recurrir al monstruo de la semana (es que no soy demasiado fan yo de eso. De vez en cuando sí, y me encanta, pero también me gustan las cosas algo más serializadas). Por un lado, tenemos lo que comenta Cassie, de que el cielo está patas arriba. Supongo que es un poco por donde tirarán. Y, por otro lado, Sam, o quien sea con el cuerpo de Sam, apareciendo justo al final del capítulo.

Me daba pena que una vez acabada la temporada, y el arco general que ha unido todo lo que llevamos de serie, no hubiera por dónde ir, pero parece ser que no va a ser así. Y por un lado me alegro; disfruto como una enana con cada capítulo de esta serie. Por otro, pues eso, a lo mejor hubiera preferido que la serie acabara aquí.

De todos modos, aunque el final me haya resultado un poco agridulce, tampoco es que me haya parecido malo.
Solo hay un detalle que no me ha gustado un pelo: lo que ocurre con Chuck. ¿Quedamos entonces en que Chuck era Dios desde el principio? ¿Quedamos en que era alguna otra cosa? Sea lo que sea, no sé yo si me convence. Bueno, sí lo sé: no me convence.

A ver por dónde (y cómo) tiran la temporada que viene y cómo lo explican. Han dejado unas cuantas puertas abiertas que espero sepan aprovechar.
Y, sobre todo, han dejado secundarios vivos (que al paso que íbamos iba a ser complicado, porque en esta serie les gusta cargarse secundarios más que a un tonto un lápiz).
Si se pueden hacer peticiones, yo voy a pedir que vuelvan a traer de vuelta a Crowley, que, aunque no apareciera en este último capítulo, para mí ha sido de lo mejorcito de esta última tanda de capítulos. Y, probablemente, uno de mis personajes favoritos de la serie.

¡Saludos!

PD: Lo mejor del capítulo, de todos modos, es sin duda alguna el Carry on Wayward Son de Kansas. No es solo que la canción mole un puñao y medio. Es que una finale de esta serie no lo sería sin esta canción.

14 may 2010

Laryngitis

Como hoy me ha dado por volverme responsable de la noche a la mañana y llevo un día más o menos intensivo de estudio, voy a hacer una entrada un poco distinta (más corta, que como empiece a desvariar y distraerme, mi día de estudio intensivo se queda en una hora de pelearme con los apuntes y hacer viajes a la nevera) sobre el capítulo de Glee. Porque, después del episodio de la semana pasada y viendo que desde el parón paso de episodio normalito a episodio que me encanta, esta semana me esperaba un capítulo que no me dijera demasiado.

Pero no ha sido así. Más bien al contrario: he disfrutado como una enana con el episodio. Es posible, aunque mejor que no me pregunten, que a indecisa no me gana nadie, que haya sido mi favorito desde el parón. Si vuelvo a ver The Power of Madonna o Bad Reputation seguramente cambiaré de opinión, y luego volveré a cambiarla. Así que nada, lo dejamos en que me ha gustado mucho, como los otros dos.

En fin, resumiendo en ocho puntos:

  1. Pueden decirse muchas cosas del episodio, pero, si me preguntan, no dudaré al decir que este episodio es de Chris Colfer, que se apropió de él en cuanto cantó esta versión de Rose's Turn. Toda la trama de Kurt ha estado (como lleva estándolo toda la temporada) bastante bien. Cada vez les tengo más cariño tanto a él como a su padre.
  2. Una elección de canción que me pilló totalmente por sorpresa y que me pareció brillante fue Jessie's Girl. Después del episodio se te queda la pregunta de qué vendría antes, si la idea de meter la canción en la trama o el nombre de Jesse. Porque algo me dice que Jesse no se llama Jesse porque sí xD. Aparte de todo eso, creo que es una de las pocas veces que me ha parecido que la canción no le quedaba grande a Cory Monteith. Lo único que he echado en falta en esa escena es a Jesse sentado con los demás. Si el momento fue genial, así habría ganado todavía más.
  3. Me gusta el personaje de Puck, aunque a cada capítulo que pasa tengo más problemas en creerme a Mark Salling. Entre la pinta de armario que tiene el chico y que, armario o no, aparenta los veintimuchos que tiene, cuesta muchísimo verlo en el papel. Y es una pena, porque el personaje me gusta. Y además el momento de The Lady is a Tramp estuvo bastante bien. Pero es que soy incapaz de verlo. Porque, por ejemplo, Cory Monteith creo que es de la misma edad. Y tampoco es que cuele mucho por un chaval de quince años, pero al menos tiene más cara de crío...
  4. Segunda vez que oímos cantar a Santana, esta vez con Mercedes. No es que la canción me encante, pero el momento estuvo bien, gestos chonis incluidos.
  5. Me resulta curioso que, igual que le han dado un papel más definido a Santana, Quinn haya evolucionado un montón desde el planteamiento inicial. Empezó siendo la animadora mala malísima y ahora mismo funciona estupendamente como figura materna para todo el grupo.
  6. Aún no he decidido cuál es el momento con el que más me he reído del capítulo. No sé si será Brittany no reconociendo a Puck, o sus caras de felicidad durante las canciones. O Rachel paseándose por el instituto en pijama. O Quinn y su forma de decir "My baby hormones are making me moody".
  7. Como persona que odia profundamente The Climb, la versión que han hecho en este capítulo me pareció lo mejor que podían haber hecho con la canción.
  8. Y, para acabar, lo que me falla totalmente en el capítulo: la canción del final con todos cantando. Hubiera preferido que dejaran la canción tal cual, con Rachel y el otro chico cantando y ya está. El paso a Finn y a los demás me pareció horrible.
¡Saludos!

PD: Creo que ya me he quedado sin uñas esperando el capítulo de la semana que viene :P.