6 jul 2010

Rewatching: Popular

Cualquiera que esta temporada haya alucinado con Glee debería ver, al menos una vez en la vida, Popular. Qué leches, todo el mundo debería ver Popular al menos una vez en la vida. Bueno, vale, quizá no todo el mundo, porque también es verdad que no es que esta sea una serie de las que gustan sí o sí.

Para empezar, te tienen que gustar las series de instituto. Y, para seguir, debes ser capaz de reírte de ellas y de ti mismo. Si eso lo aderezas con un grado de surrealismo de esos que hacen historia y crees que puede gustarte, entonces eres de esas personas que deberían verla.
Y si te gusta Glee, debería ser de visionado obligatorio. Porque Popular es, al fin y al cabo, la versión beta de Glee.

Es una serie creada por Ryan Murphy y Gina Matthews que, en principio, no se ve muy diferente a cualquier otra serie de instituto típica. Tiene a sus animadoras buenas y perfectas, a sus animadoras malas malísimas, al jugador rubísimo (novio de la animadora buena, por supuesto), a la chica anti-populares, al chico que es un cacho de pan... A los populares y a los impopulares del instituto (aunque hacia la segunda temporada están los dos grupos en un nivel similar de popularidad). Todo eso, con unos actores que podrían interpretar en la mitad de los casos, a los padres de sus personajes (o casi). De hecho, hay un momento en el que esto resulta especialmente ridículo, cuando los protagonistas quieren colarse en una fiesta universitaria y se preguntan cómo van a hacerlo con la pinta de críos que tienen.

Pero no es solo eso, ni mucho menos. Popular tiene una mala leche y una capacidad de reírse del género y de sí misma que ya quisieran otras (precisamente esta es una de las cosas que Glee hereda de su hermana mayor. Muchísimo más suavizada, eso sí). Cuando empezamos con ella, los personajes son estereotipos puros, tan puros que realmente son una caricatura de sí mismos. Lo que no quita para que, poco a poco y conforme avanzaba la serie, fueran capaces de encontrar un punto medio e ir desarrollándolos hasta darles un fondo que de primeras no habríamos adivinado en ellos. Es esto, esta capacidad para encontrar un punto medio, para mezclar la mala leche y ese punto satírico, con un desarrollo dramático de los personajes, una de las cosas que hacen más única a esta serie.


Yo recuerdo que con 14 ó 15 años me enganché malamente a ella. La echaban todas las mañanas de verano por la 2 y era una de mis citas obligadas nada más levantarme. De hecho, recuerdo que pasé unos días en casa de una amiga y no le quedó otra que verla conmigo (y, en consecuencia, acabar tan enganchada como yo).
Es por eso que es una de las series de las que siempre he guardado un buen recuerdo, porque, junto con Buffy, es de las primeras que seguí capítulo a capítulo y mordiéndome las uñas entre uno y otro.

Pero, sobre todo, es una serie que resulta muy curiosa de volver a ver al cabo de varios años, especialmente si te pasa como a mí, y la viste con esas edades. Es algo de lo que me he dado cuenta también con Glee, en la que parece que mi prima y sus amigas ven capítulos completamente distintos a los que vemos mis amigos y yo. Porque una misma escena se puede ver de formas completamente distintas, y un mismo personaje puede resultarte en un momento un encanto y en otro insoportable.

Precisamente esto último es lo que más me ha llamado la atención, porque mi lista de personajes favoritos cambia casi al completo. Cuando la vi hace unos años, recuerdo que me encantaba la Sam del principio y que andaba frita por ser como ella, mientras que, por seguir con ejemplos, odiaba profundamente a Harrison. Ahora, cuando la he vuelto a ver, Harrison se ha convertido en uno de mis personajes favoritos, y curiosamente uno de los que mejor desarrollados están (aunque en la segunda temporada me gusta menos que en la primera), mientras que la actitud de Sam al principio me saca un poco de quicio (lo que no quita para que me guste bastante como personaje, especialmente teniendo en cuenta que yo pasé por esa etapa insoportable y me he reconciliado con mi yo del pasado).


Creo que el único personaje que se mantiene en el mismo escalón en el que estaba cuando vi la serie por primera vez es esa diosa televisiva que es Mary Cherry. Mary Cherry es rubia rubísima, pija, popular y tonta no, lo siguiente. Y todo eso la convierte en una mina. Cada vez que abre la boca suelta algo digno de recordarse, y cada vez que abre el bolso sabes que puedes esperar cualquier cosa (incluidas palas o hachas xD). No en vano es la protagonista de algunos de los mejores momentos de la serie. Entre mis favoritos: el momento en el que conoce a su hermana gemela perdida, o este otro, en el que un asesino psicópata la persigue por el instituto en uno de los episodios más épicos que dio la serie (por cierto, al final del vídeo sale Jane Lynch).

Y sí, es verdad que es una serie que puede considerarse un placer culpable como la copa de un pino, porque tiene absolutamente todos los ingredientes que hacen falta para considerarla como tal. Pero eso no hace que no tenga episodios muy buenos (algunos tratando temas más serios). Entre mis favoritos están Wild, Wild Mess (1x09), en el que Harrison acaba aceptando la homosexualidad de su madre, The Trial of Emory Dick (1x12), Caged! (1x14), Ch-Ch-Changes (1x18) (de hecho, creo que este sería mi favorito de toda la serie), Two Weddings and a Funeral (1x22), que es la season finale de la primera temporada y que reúne todos los tópicos de los finales de temporada de las series adolescentes en un solo capítulo, The Consequences of Falling (2x10), porque yo soy muy fan de los "what if", Fag (2x16) o I Know What You Did Last Spring Break (2x19).

Como digo, yo adoro esta serie desde hace varios años, aunque puedo entender a la gente que me dice que es un bodrio infumable. Bodrio o no, lo que sí que está claro es que fue la versión de prueba que Murphy utilizó para presentar un montón de temas, tramas y personajes que luego acabaría desarrollando en Glee. En ambas series se tratan un montón de temas comunes (no ya solo los temas básicos de las series de Ryan Murphy, como son la popularidad o la homosexualidad, sino muchas de las tramas concretas y personajes que se han ido desarrollando durante la primera temporada de Glee. ¿O acaso habríamos tenido, por poner un ejemplo, a la grandísima Sue si antes no hubiera existido Bobby Glass? Así, que yo recuerde, juega (al menos momentáneamente) con embarazos adolescentes, la aceptación de la sexualidad de uno mismo y de los demás, el ser diferente, tenemos un capitán del equipo que quiere participar en el musical del instituto y que tiene una familia que podría ser perfectamente la de Quinn, etc, etc, etc).
Es más, ya en Popular juguetearon con la idea de los números musicales. Por ejemplo, este, pero especialmente este otro, que forma parte de la season finale de la primera temporada (a partir de la segunda mitad del minuto 2, más o menos):


Pero así hay muchísimas cosas más llegaron primero a Popular y después a Glee. Y una de las que me parecieron más curiosas fue descubrir que también Popular tuvo su momento Vogue.

A sus actores la verdad es que les he perdido bastante la pista. A Leslie Bibb me la encontré hace muy poquito cuando me vi Kings, y Bryce Johnson sale ahora precisamente en uno de los guilty pleasures oficiales del verano, Pretty Little Liars. Y sé que Christopher Gorham ha salido en varias series (Ugly Betty, Jake 2.0, Felicity o Harper's Island), pero no he visto ninguna de ellas. Oh, y a Robert Gant, que hacía de subdirector/director, lo vi en Queer as Folk. Y me suena que Carly Pope también se ha paseado por unas cuantas, pero la verdad es que no recuerdo cuáles. Y Sara Rue me acuerdo que apareció en dos o tres capítulos de TBBT haciendo de novia de Leonard.

En fin, es una serie a la que normalmente se le suele mirar por encima del hombro (aunque ahora que a todo el mundo le encanta muchísimo Glee, sé de varias personas que le están dando una nueva oportunidad y a las que les está gustando, después de meterse con ella todo lo que han querido y más xD).
Una serie que, además, se quedó bastante cortita y no queriendo. Porque de hecho acaba en uno de esos cliffhangers que son malos malísimos para la manicura, supongo que porque en principio habría planes para una tercera temporada.

¡Saludos!

PD: Como curiosidad, a mí me suele hacer bastante gracia encontrarme caras conocidas haciendo papeles mínimos o episódicos en otras series. Por aquí me crucé, aparte de con Jane Linch, con la siempre enorme Sandra Oh, Wentworth Miller, Simon Helberg y mi querido Tom Lenk. Me suena que había algún otro, pero ahora mismo sigo sin caer :P.

4 jul 2010

SYTYCD: Rounds 2 & 3

La semana pasada no comenté nada de SYTYCD porque, salvo Lauren, me parecieron todos bastante sosos.

Tampoco hubo sorpresas en lo que a eliminaciones se refiere (ni la semana pasada ni esta, todo hay que decirlo). La semana pasada tuvimos en el bottom 3 a Cristina, Melinda y a Robert. Y los señores del jurado decidieron ser crueles y dejar a la pobre Melinda estar veinte escalones por debajo de todos los demás (salvo Jose, pero esa es otra historia) una semana más.

Esta semana le tocó compartir espacio con Billy y Robert (por cierto, me encanta muchísimo lo cutremente que hacen los grupos para crear momentos de tensión, cuando estaba claro que, una vez salvada Lauren, los otros dos en peligro tenían que ser por narices ellos), algo que me partió total y absolutamente el corazón. Vamos, que sabía que iba a irse Melinda (cualquier otra cosa habría sido excesivamente ridícula), pero el ver a Robert y, sobre todo, a Billy entre los tres con menos votos...


Al menos esta vez decidieron no dedicarse a estirar el "momento de tensión" y en tres segundos y medio mandaron a Melinda a casita y salvaron a los otros dos.
La verdad es que lo de Melinda me da hasta pena, porque no sé quién sería el lumbrera al que se le ocurrió lanzar a una persona entrenada casi exclusivamente en claqué (que será buena buenísima en lo suyo, no digo yo que no) a los lobos como lo han hecho con ella. Es más o menos lo mismo que pasa con Jose, otro que tal baila (no pun intended :P), solo que a él le salva el que el chico tiene carisma y cae bien.

En fins, estando fuera Melinda, nos quedan dos chicas y seis chicos. Y las chicas, ahora que ya le he pillado la gracia a Ashley (que tiene truco, y eso :P), son lo suficientemente buenas como para que empiecen a caer los chicos. Me da miedito por Robert, que tiene todas las papeletas para que esta sea su última semana, cuando en realidad yo creo que antes debería caer por lo menos Jose (y, si me apuras, Kent y Adechike, en ese orden).

Y resumiendo mis impresiones de estas dos semanas, diré que Lauren esta semana estuvo bien (accidentes de vestuario aparte xD), pero la semana pasada estuvo impresionante. A Ashley le pasa que cuando baila en solitario le falta algo, pero brilla (una vez ves lo que la hace buena, que a mí me costó un poco) cuando baila con alguien. Porque se deja llevar completamente, y confía plenamente en la persona con la que baila, y eso es algo que resulta impresionante a la hora de verlo. Precisamente esta semana han sabido aprovecharlo al 100% y protagonizó probablemente uno de los mejores momentos del día (que no el mejor, que para eso ya tenemos a Alex).
Jose se está manteniendo gracias a lo que he comentado antes, que cae simpático, porque por lo demás deja bastante que desear. Adechike es bueno, bastante bueno, lo que pasa es que tiene una habilidad para pasar desapercibido impresionante. O a lo mejor es que sus compañeras han resultado ser unas robaplanos de campeonato. Con Kent ahora mismo me pasa lo que me pasaba con Lauren al principio: me gusta, pero me sacan de quicio sus caras cuando baila. Robert me sigue gustando mucho, especialmente cuando baila algo de Sonya. Billy tiene unos movimientos que me dejan sin palabras y sin duda alguna me parece de lo mejorcito de la edición. Y esta semana, de hecho, me gustó mucho. Y en cuanto a Alex, pues mi otro favorito (y mi favorito esta semana). La semana pasada le tocó la combinación Broadway/Tyce, lo que aparte de irle como a un Cristo dos pistolas, significaba, evidentemente, algo con sombreros voladores (nada en contra de Tyce, de verdad, pero no me gustan nada sus coreografías de Broadway. Me gusta más cuando hace algo de jazz o contemporáneo)... y no. Pero esta semana brilló como nadie.

Para la próxima, supongo que nos tocará despedirnos de Robert, porque está bastante claro que volverá a estar en peligro y dudo mucho que vuelvan a salvarlo. Especialmente teniendo en cuenta que los que quedan, si quitamos a Jose, son bastante buenos.
Y además habrá cambios en el formato (ah, ¿pero es que ha habido dos semanas seguidas que hayan usado el mismo formato? xD), ya que cada concursante hará una coreografía con un all-star y otra con otro de los concursantes.
Lo que me lleva a una de las cosas que más me están sacando de quicio, y es ese miedo a hacer una coreografía chico-chico o chica-chica. No hay más que ver el calor que dieron con la de Alex y Twitch, y eso que era hip hop. Llamadme rara, pero a mí me encantaría ver a Alex y a Billy bailando contemporáneo, o a Lauren y Ashley. Creo que en ambos casos se complementarían estupendamente y podría salir algo bastante interesante de ver.

¡Saludos!

PD: Me fascina el pelo de Cat (por cierto, adoro muchísimo a Cat Deeley. Pero es que no podía ser de otra manera) los días de eliminaciones. Al principio del programa siempre sale completamente despeinada, pero luego tiene el pelo bien :P.

2 jul 2010

De cancelaciones varias

El otro día, al poco de acabar sus respectivas temporadas, Starz anunciaba la cancelación de sus "comedias" de los viernes. Y digo "comedias", entre comillas, porque no tengo demasiadas dudas acerca de que Party Down lo sea, pero no tengo muy claro que el coso raro (rarísimo) que es (era) Gravity pueda definirse exactamente como comedia. Hombre, "comedia" la define mejor que "drama", pero es que es tan sumamente rara que creo que no entra en ninguna de las definiciones.


Tengo que decir que de las dos, la que realmente me da rabia es Party Down. Realmente no me había puesto con ella hasta hace bien poquito. Me la habían recomendado bastante y la verdad es que me llamaba bastante la atención, pero preferí dejármela aparcada para cuando tuviera un poquito más de tiempo y no estuviera tan saturada de series. Así que me puse con ella hace nada, y me enamoró desde el minuto uno.

Su humor, sus situaciones y sus personajes me resultaron a cada cual más genial desde el principio. Y además es una de esas series que me parece que tiene un reparto inmejorable. Me reencontré con varios actores a los que les había perdido relativamente la pista (Ryan Hansen, Ken Marino y Martin Starr. Sobre este último, por cierto, tengo que decir lo que ya dije de una de sus compañeras de reparto en Freaks & Geeks, Busy Philipps, en Cougar Town (salvando las distancias en cuanto estilo y calidad de ambas series :P): me hace gracia, porque al igual que ella interpreta a una especie de Kim Kelly unos años más tarde, Roman podría ser perfectamente Bill al cabo de varios años. ¿O no?) y me volví a cruzar con otras dos a las que sí tenía más localizadas: Lizzy Caplan y la siempre estupenda Jane Lynch. Además, estas dos temporadas me han servido para descubrir a Adam Scott, que ha conseguido ganarse mi respeto.

Sí, he disfrutado un montón con sus dos temporadas, y me da pena que no vaya a haber una tercera, porque me parece una comedia bastante grande, original y, desde luego, de lo mejorcito que he visto en este estilo últimamente.


Y en cuanto a Gravity... Ay, Gravity... Tengo que decir que si algo no esperaba cuando empecé a verla fue que le acabaría cogiendo tanto cariño.

Su primera y única temporada ha sido una rareza con patas. Ha sido bizarra y surrealista como ella sola. Y cutre a más no poder, y no tan cutre. Y buena y mala. Todo, absolutamente todo, a la vez. Y nada de lo anterior. Al final, tengo que decir que he disfrutado bastante con sus capítulos, viendo a ver cómo leches se les ocurría sorprenderme y plantarme un WTF más delante de las narices.

Y además, ver a la guapísima Krysten Ritter nunca está de más.

El caso es que nadie, incluso los que hemos acabado adoptándola y convirtiéndola en una de nuestras niñas, se podría sorprender de que no pasara de la primera temporada. Y es que este experimento extraño de Eric Schaeffer (que además de interpretar a uno de los personajes más bizarros y extrañamente carismáticos de la serie, es guionista y director) es una curiosidad a la que quizá, si tienes algo de paciencia, algo de tiempo y algo de adicción a los placeres culpables, merezca la pena darle una oportunidad y ver qué tal.

Porque se pueden decir muchas cosas de ella. Se la puede poner a parir y no creo que mucha gente te lleve la contraria.

Pero a mí pocas series me han dejado con esa sensación de no saber si es que es tan absolutamente mala o tan absolutamente buena. Y de no saber qué leches es nada de nada.

¡Saludos!

PD: Oh, y tengo que decir que la más mejor cita de las dos temporadas de Party Down es, sin duda alguna, el "People care what I think. I have a prestigious blog, sir." de Roman. Esa frase debería de estar entre las mejores frases de la historia de la televisión. He dicho.
PD2: Al paso que va, Craig Ferguson va a acabar presentando el programa en vaqueros en nada y menos. De momento, ya ha conseguido las zapatillas y la camiseta.


30 jun 2010

Down in the Treme...

Porque me parecía mal que, después de haber cerrado la semana pasada una temporada tan redonda como ha sido la primera temporada de Treme, no le hubiera dedicado ninguna entrada (creo que le dediqué una al principio, pero entre una cosa y otra he ido posponiendo mil más hasta ahora).

Treme no es una serie especialmente fácil, porque puede pasar que te la tiren a la cabeza dependiendo de a quién se la recomiendes. Puedes entrar o no entrar, y si no entras puedes irte olvidando de ella, porque probablemente acabarías pasando al grupo de los que te la tiran a la cabeza.
Pero, como entres, es una serie que te atrapa completamente y te traslada a las vidas de sus personajes.

Porque si algo es esta serie, es una serie de personajes, que se mueve por y para ellos, y en la que todo lo demás es secundario.


Y así tiene un montón de personajes enormes y bien definidos, cada uno con sus problemas y con su día a día. Son muchos personajes completamente distintos, y con sus diferentes matices. Algunos son un amor con patas (yo creo que aquí Annie se lleva la palma), otros son justamente lo contrario (si alguien acabó la temporada sin pensar que Sonny es un cabrón con pintas, me puede explicar cómo y se lo agradeceré eternamente, porque no me entra en la cabeza :P); tenemos personajes fuertes (y aquí voy a decir que gana Ladonna), interesantes como ellos solos, etc, etc. Y debo mencionar a Davies, que es un caso patológico, como diría mi abuela, pero que es tan buenazo que por negativas que pudieran ser las primeras impresiones que me dejó, al final se ha convertido en uno de mis personajes favoritos (y su relación con la buena de Janette más todavía).

En cualquier caso, y sea cual sea el adjetivo que mejor los describe, está claro que todos ellos son unos personajes enormes, descritos a la perfección y completamente humanos, algo que muchas veces echo en falta en otros sitios.

El caso es que en estos diez capítulos que forman su primera temporada, nos hemos trasladado con ellos a Nueva Orleans y hemos seguido sus idas y venidas (a ritmo de una música estupenda, como no podía ser de otra manera), y nos hemos angustiado con sus agobios, y lo hemos pasado mal (y bien) con ellos.
Y los hemos visto cambiar, evolucionar con lo que se les ha ido viniendo encima. A veces casi imperceptiblemente, pero si comparamos a los personajes del principio con los que vemos al final de la temporada, el cambio está bastante claro.

Y no es solo eso. A mí Nueva Orleans siempre me ha llamado mucho la atención, desde bien ñaja, y Treme lo que ha hecho ha sido aumentar aún más mi fascinación por esta ciudad, por su gente y sus costumbres.


En definitiva, una serie más que recomendable y una temporada redonda. De momentos, hay uno que me llamó muchísimo la atención, y que, sin entrar en spoilers, voy a decir que tiene que ver con los últimos capítulos y Creighton, y creo que se me entenderá perfectamente. He visto pocas escenas tan sencillas y al mismo tiempo tan capaces de dejarte con un nudo en la garganta que esa imagen del coche justo al final del penúltimo capítulo.

Y no me puedo olvidar de ese epílogo, tan lleno de significado visto todo el recorrido de la temporada, al final del último capítulo. ¿Imprescindible? No lo creo, pero desde luego que ayudó a hacer la temporada más redonda si cabe.

¡Saludos!

29 jun 2010

It hurts me too


A partir de aquí, spoilers hasta el 3x03 de True Blood

Si a estas alturas de la película (o más bien de la serie) alguien dudaba de lo surrealista, excesiva y WTF que es True Blood, supongo que con este tercer episodio de la tercera temporada le habrá quedado claro que es precisamente eso, y no cualquier otra cosa (es que me fascina la cantidad de gente que le sigue buscando tres pies al gato y trascendentalismos a True Blood), lo que es esta serie.

Y es que si después de esa escena del final, que debe de ser la escena de sexo más grotesca y surrealista jamás vista en televisión (y eso incluye las otras dos temporadas de True Blood, lo que es decir muchísimo), algo nos ha quedado claro, ese algo es precisamente que True Blood debe de ser una de las cosas más bizarras (y sí, sé que no se dice "bizarro", de ahí la cursiva :P) en pasar por una pantalla de televisión que se han visto nunca.


Yo tengo que decirlo, disfruto como una enana con los capítulos de esta serie. Con cada uno de ellos, con sus idas de olla y con el "cuanto más, mejor" que les sirve de mantra.
Evidentemente, no es una serie que haya que tomarse en serio, ni que pretenda tomarse en serio a sí misma. Y vista así me parece estupenda y rozando la genialidad del exceso.

Y creo que precisamente por eso me lo estoy pasando tan bien con los episodios que llevamos de esta temporada. Por eso y porque, aparte, me gusta más la trama que están planteando aquí que la de la temporada pasada, por muy enorme que sea Michelle Forbes.


Tengo bastante interés por saber cómo se desarrolla el tema de los vampiros de Mississippi y los tejemanejes que se traen, y ver exactamente qué es lo que pinta Bill en todo esto. Resulta curioso que, a cada vampiro que veamos (y si nos olvidamos de Lorena, que me parece un poquito pesadica) más nos damos cuenta de lo poquito que mola Bill, o de lo mucho que molan los demás. Porque Russell impone, y Talbot, esa versión vampírica de Martha Stewart, para mí ha sido uno de los puntazos de la nueva temporada.
No me gusta tanto, eso sí, eso de que estén intentando dejar a Bill como el bueno de la película. No he leído los libros, pero por lo que me han dicho, en ellos no es ni mucho menos así. Que no es que me importe que sea diferente, pero precisamente creo que el dejar a Bill como un mal bicho le daría algo de interés al personaje. Que no es por nada, pero es que Bill es la cosa más sosa de la serie. Con diferencia.
Veremos a ver, eso sí, cómo lo desarrollan. De momento parece ser que nuestro pobrecito Bill, tan profundamente bueno como es, renuncia a Sookie para protegerla y se queda con Russell en Mississippi. Veremos a ver.

Pero no es lo único que está pasando esta temporada. También está ahí ese eterno triángulo entre Bill, Sookie y Eric, que está claro que quieren desarrollar más esta temporada.


Y el tema del tráfico de V, con Sophie-Anne (a ver si la vuelven a sacar...) y Eric, y Lafayette metido en medio.
Hablando de Lafayette y relacionados, por cierto, tengo que decir que me hizo una ilusión tremenda ver que sacaban tan pronto a Kevin Alejandro. Le tengo mucho cariño a este actor, y la cosa es que no me esperaba que sacaran a su personaje hasta un poco más adelante en la temporada, pero nos lo presentan en el segundo capítulo. Y, si bien en el tercero no hay ni rastro de Jesús (tampoco es que viniera mucho a cuento), espero que vuelvan a sacarlo prontito.

Del resto de las tramas, pues a ver. El pobre Jason habrá que ver qué es lo que hace, después de que le diera por descubrir que para ser policía hace falta al menos un cuarto de neurona, y de eso el pobre no anda sobrado. Jessica me sigue haciendo mucha gracia, y me gusta lo inocentona que es. Sobre Tara no me hago demasiadas esperanzas, porque parece que todo lo que haga solo va a servir para aburrirme soberanamente, por muchos vampiros británicos y malrollistas que aparezcan en sus tramas.
Y Sam me produce curiosidad. Me gusta su personaje, pero no acababa de ver por dónde iban a enlazar su trama, buscando a su familia, con el resto. Ahora, habiéndole dedicado tan poco tiempo (gracias) y teniéndolo más o menos resuelto, quizá pueda encajar mejor de lo que pensaba. Por lo pronto, decir que me ha caído bien el malasombra del hermano.

Y con esto lo dejo. No sin antes mencionar a esa grandísima robaescenas que es Pam, que nuevamente se sale en este capítulo.
Y sin poner un vídeo de lo que nos espera (no tengo muy claro, eso sí, de qué capítulo son las imágenes, porque se corresponden más con las descripciones de capítulos más adelante que con el cuarto).


Ahora, a esperar hasta el 11 de julio, que la semana que viene no hay capítulo.

¡Saludos!


28 jun 2010

Raggedy man, I remember you, and you are late for my wedding!

Con The Big Bang tocaba cerrar una nueva temporada y, sobre todo, el principio de una nueva etapa de Doctor Who. Un principio del que creo que ya puedo hacer balance, algo que me ha estado costando a lo largo de la temporada. Porque no sabía muy bien qué decir de la mitad de los capítulos; no he acabado descontenta, en general, con casi ninguno (alguno verdaderamente malo sí que ha habido, y no miro a ninguna introducción de daleks primos de los power rangers en concreto :P), pero al mismo tiempo ha habido algo que les faltaba.

Pero creo que este final de temporada me ha servido para ver ese algo que he echado en falta, a veces más y a veces menos, en casi todos los capítulos. Y creo que ese algo tiene que ver con el ritmo del capítulo, con el desarrollo, con el centro. En la mayor parte de los 13 episodios que han formado la temporada, el principio ha captado mi interés sin el más mínimo problema, y el final me ha convencido lo suficiente como para que, si en algún momento en el tiempo que hay entre el principio y el final me hubiera planteado dejarlo ahí, me dieran ganas de continuar. Ojo, que tampoco creo que todo lo demás haya sido horriblemente malo en todos los capítulos, para nada. Lo que pasa es que sí que creo que hay un desequilibrio importante entre el nudo y el planteamiento y el desenlace.

Además, creo que es algo que en mi caso puedo extender a toda la temporada, que al fin y al cabo ha sido como un capítulo largo, un momento más en la historia del Doctor: después de un inicio que me pareció estupendo, la cosa se relajó bastante, hasta llegar a un final que, sin entrar en si ha sido mejor o peor que los finales a los que nos tenía acostumbrados Davies (yo es que soy fan de esos finales a lo grande y por todo lo alto, si puede ser aderezados con dramatismo y sentimentalismo, gracias), porque creo que en este caso eso va a depender más de gustos que de otra cosa, me ha parecido bastante digno.


Supongo que, al ser esto un inicio, Moffat podrá encontrar ese "algo" que le falta de aquí en adelante, y darnos una nueva temporada aún mejor que esta, que vista en conjunto no me ha parecido mala.

Y es que por lo demás no tengo quejas. Salvo esa sensación de que a los capítulos les faltaba algo para ser redondos, he acabado bastante contenta esta temporada.

Tenía miedo, cómo no, del cambio de Doctor (y es que Tennant es mucho Tennant), pero yo creo que Matt Smith ha estado a la altura. Y, si bien ha sido un doctor diferente, tanto del de Tennant como del de Eccleston, no me ha parecido peor, y desde que me acostumbré a él (que ya sabemos que yo soy lenta y me tomo mi tiempo), la verdad es que le he acabado cogiendo cariño.


Los otros tres personajes (o dos y medio, que el pobre Rory creo que va a contar como medio) que han sido la base de la temporada también me han gustado mucho.
Me declaró fan incondicional de Amy Pond (y voy a empezar a tener tanta manía a los ultras de Rose como a las fangirls de Supernatural, que con eso de que ninguna otra companion les gusta, parece que la existencia de cualquiera de las otras es un atentado contra la humanidad. Y no es por quitarle méritos a nuestra poligonera favorita, que yo soy la primera que dice que Rose es muy grande, pero las otras no se quedan cortas. Y a mí Amy en concreto me gusta mucho) y me gusta su relación con Rory.
Precisamente esa relación es lo que ha evitado que Rory se convierta en un Mickey cualquiera (con uno tenemos bastante) y al final se me haya hecho un personaje muy simpático, independientemente de que a veces el actor me recuerde excesivamente a un ladrillo con vocación de actor.


Y luego tenemos a River, la grandísima River Song, que ha sido el cuarto pilar de esta temporada. Ese personaje tan rodeado de misterios, de spoilers, plantea muchas preguntas que, supongo, tocará responder más adelante.

Así pues, habrá que ver lo que nos espera en el futuro, aunque supongo que también la próxima temporada se asentará por completo en estos cuatro personajes, y se servirá de ellos para desarrollar una trama llena de puzzles y piezas sueltas que habrá que encajar poquito a poco.

¡Saludos!

25 jun 2010

Blow me!

El mismo día que nos despedíamos de la segunda temporada de Tara, decíamos adiós a la segunda de Nurse Jackie. Y ya sé que han pasado ya unos cuantos días, pero he estado bastante liada... y lo que está claro es que Jackie no se podía quedar sin su entrada.


Con esta me ha pasado lo mismo que lo que me ha pasado con United States of Tara. Tanto en una como en otra me gustó bastante la primera temporada (un poquito más Tara que Jackie, eso sí), aunque en ninguno de los casos me pareció perfecta. Pero no pasa nada, porque en esta segunda temporada han aprovechado para mejorar lo que hacía falta mejorar y conseguir unas temporadas mucho más redondas.

En el caso de Jackie, eso ha significado convertir al personaje de Jackie en algo un poquito más creíble, más humanamente posible (aunque igual de grande), en alguien que, quiera o no, no puede hacer lo que le venga en gana sin que ello tenga la más mínima consecuencia.

Durante la temporada pasada hacía lo que quería y se comportaba como le daba la gana... pero no importaba, porque todo iba a seguir funcionando estupendamente bien y estaba claro que todo lo que ella hacía no afectaba a nadie (aunque sí que es verdad que poquito a poco iba construyendo un castillo de naipes tan enorme que se veía de lejos que en algún momento tendría que empezar a caerse). Durante esta temporada, la base del castillo ha empezado a temblar (y con razón) y poquito a poco se ha ido desmontando un poco toda la función que tenía montada. Algo que se ha visto claramente en un final de temporada con Kevin y la grandísima O'Hara confrontándola y diciéndole que tiene un problema.


Pero no ha sido el único cambio que hemos visto a lo largo de estos capítulos. Y, si bien es cierto que yo creo que es el cambio más importante, ya que cambia muchísimo la visión general de la serie, eso no quiere decir que sea como para dejar de lado otros cambios que le han sentado estupendamente.

Y es que si hubo algo que yo eché en falta durante la primera temporada, eso fue ver un poquito más de esos grandes secundarios. Porque sí, es verdad que Jackie es un personaje tremendo y que Edie Falco está estupendísima de la muerte (al mismo tiempo que es uno de esos personajes que odias con toda tu alma... mientras piensas lo grandísima que es y lo muchísimo que la echarías de menos si no estuviera ahí... Aprendan, personas que crean personajes insufribles y ni se molestan en hacerlos grandes. Y eso :P), pero no soy demasiado fan de sostener una serie entera apoyándola en un único personaje. Máxime cuando tienes unos personajes tan aprovechables como tiene Nurse Jackie.


No creo que haga falta decir lo enorme que es la doctora O'Hara y lo bien que le sienta el personaje a Eve Best, y también Eve Best al personaje. Cualquier escena en la que sale es más que suficiente para que no hagan falta más explicaciones. Porque, con todo lo grande que es Jackie, no solo O'Hara no se queda corta, sino que en determinados momentos la eclipsa. Pero no es la única que, a mi juicio, merecería uno o dos spin-offs para ella solita, porque Zoey es otra que tal baila. Como pasaba con O'Hara, Zoey ya era grande durante la primera temporada y ahora lo sigue siendo. Un poco menos inocentona, pero igual de Zoey que siempre.

Eso sí, si ha habido un personaje que me ha sorprendido, ha sido Akalitus, que durante la primera temporada no pasaba de ser una caricatura escondida a la sombra (aunque en algún momento, como ese en el que se queda encerrada en el ascensor, prometiese mucho más), pero esta temporada ha ganado un millón de puntos.


Visto lo visto, está claro que esta es una serie donde los personajes femeninos se comen con patatas a los masculinos. Lo que no quiere decir que entre los ellos no haya también alguno al que le pondría un spin-off pero ya. Mi favorito, el niño de mis ojos, es por supuesto Coop (Nota aparte: ¿qué les dan de comer a las fangirls de los vampiritos sin sangre, que deben estar la mitad ciegas perdidas? Porque ya van varias que me dicen lo estupendísimamente mono que está Peter Facinelli de rubio platino. Y mira que el chico es guapo, pero es que hay cosas que simplemente no tienen por dónde cogerse. Y el decir que le queda bien ese destrozo que le hacen en el pelo, es una de ellas). Y a mí el doctor Cooper ya me parecía enorme durante la primera temporada, conste en acta, solo que esta temporada, con eso de que se le ha enfocado un poquito más, hemos podido disfrutar de ese carácter tan genial e infantil que tiene mucho más.

Mención especial para Sam, que aunque empezó pareciéndome la cosa más petarda y cansina del mundo, poquito a poco ha ido ganando puntos.

No puedo decir lo mismo de Thor, que, aunque no me cae mal, ni me resulta especialmente molesto, realmente me parece que es un personaje que, si puede dar más de sí, a mí no me lo han demostrado. Y lo que está claro es que tampoco es que nos haya ofrecido mucho.


Así, en conjunto, la temporada me ha parecido estupenda y he disfrutado un montón cada semana con sus capítulos (salvo un momento muy concreto relacionado con una uña que me lo hizo pasar horriblemente mal. Que a mí no me pueden enseñar esas cosas, coñe u.u').

Y además plantea, con ese "Blow me!" que le suelta Jackie al espejo, a su vida en general y a las buenas intenciones de Kevin y O'Hara en particular, una tercera temporada bastante interesante. A ver cómo lo llevan, porque si lo saben aprovechar bien, les puede servir para darle una vuelta de tuerca bastante interesante.

¡Saludos!

PD: Ahora en un rato me pongo con el primero de la cuarta de The IT Crowd (con lo que hemos tenido que esperar, ni me puedo creer que esté diciendo esto), a ver qué tal.
PD2: A pesar de todas las advertencias y todos "No la veas, que seguro que te gusta y te llevas un disgusto", ya me he ventilado Kings y me ha encantado (y sí, me ha dado mucha penica que se quedara en eso, pero no me arrepiento de haberla visto). Cuando acabe con las chorrocientas entradas que tengo pendientes, probablemente le dedique una ;).