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19 mar 2008

¿Y mi alma, Dumbledore? ¿Y la mía?

Ayer por la tarde terminé el 7º libro de Harry Potter. No me apasiona, simplemente quería acabar unos libros que empecé hace ya unos cuantos años. Si me apasionase, lo habría comprado en inglés y me habría ahorrado leer el "mala bruja" en cierto momento, pero no me importa. Curioso.

El caso es que yo fui una pequeña fanática de estos libros. Al menos de los primeros. Recuerdo que el primero me lo regaló un amigo mío por mi cumpleaños. Supongo que cumpliría diez añicos, porque es la edad que me cuadra con la edición del libro, más que nada.

Y el caso es que aquel libro me encantó, y así caí en el segundo, y en el tercero. Creo que con el cuarto ya había perdido parte del encanto. El quinto, sexto y séptimo los he leído porque me da pena dejar la serie a medias.

Y en fin, aquí es cuando la historia llega a su fin, posibles secuelas aparte. He de decir que cogí el séptimo sin demasiadas ganas, que no esperaba gran cosa. Y menos mal, porque la mitad del libro me pareció un verdadero desperdicio de papel y tinta. Básicamente, no ocurre nada. Básicamente, no nos dicen nada nuevo. Básicamente, el final podría haber pasado sin estas páginas, añadiendo dos o tres detalles al final que supongo sí se harían necesarios.

A partir de ahí, sin embargo, la cosa mejora. Se entiende, es Harry Potter, no hay que esperar una profundidad de personajes alucinante, ni una trama compleja. Pero sí resulta entretenido, e incluso interesante... Al fin y al cabo, un capítulo está dedicado en exclusiva a Snape (¿veis? si yo tenía razón cuando decía que era adorable... Un poco panoli, pero adorable igualmente), de donde sale la frase del título. E incluso queda claro que la mejor casa de todas es Ravenclaw (seguida de Slytherin, pero antes Ravenclaw). Los de Hufflepuff no cuentan. Y los de Gryffindor son unos panolis orgullosos e intolerantes :P.

En fin, no voy a comentar demasiado. El libro es lo que es, no se puede ir a él buscando más, porque simplemente no lo tiene. El bueno se enfrenta al malo. El bueno gana. Claro, qué más podía pasar, si al malo maloso se le ocurre hablar de lo invencible que es justo al final xD. Los personajes... sosillos, como siempre. A excepción de Snape, al que sigo respetando (aunque no sabía yo lo de la vena panoli-singermornings que tenía el pobre hombre). No hay más...

Salvo que quizá los Malfoy, más incluso que los Weasley, deberían cambiarse el apellido a Tully. Por lo de la familia, y tal.

Y que está clarísimo que Lily debía ser la única fémina en sus tiempos en el colegio. Si no, sinceramente, no me lo explico, por muy buena que estuviese y muy simpática que fuese xD.

Y supongo que aquí lo dejo. Ya digo, no me apasiona Harry Potter, pero ya que he acabado con unos libros que llevaban conmigo ocho años, lo menos es dedicarles una entrada...

PD: Ufff... estoy condenadamente apática últimamente.

¡Saludos!

13 feb 2008

Príncipe de Nada

Como dije, ayer terminé las 60 páginas que me quedaban de El pensamiento de las mil caras. Es decir, que he acabado con la trilogía. No, yo no fui de las ilusas que se metían en otra saga inconclusa sin saberlo muy bien. Iba con las cosas claras desde el principio. Creo que soy un poco masoca (y, si digo que además he empezado a leer Anita Blake en español, lo que quiere decir, editada por Gigamesh (que se salva porque me encantan sus ediciones :P), quitamos mejor el “un poco”). El caso es que sé perfectamente que la idea es que Príncipe de Nada no acabe ahí, sino que tengamos otros cuatro libros, agrupados de dos en dos por lo que cuentan, de aquí a unos años. Y aún así me los leí. Y sin miedo. ¡Vivan las series inconclusas! (¿o acaso no leo Canción, y yo tan feliz esperando Dance?)

Pues bien, supongo que ahora toca dar mi opinión, que tenía ganas de comentar estos libros.

En general, me han encantado. No son para todos los gustos, y prueba de ello es que mi padre lleve tres semanas sin conseguir pasar de las 70 primeras páginas de En el principio fue la oscuridad. Bakker tiene un estilo muy suyo. Condensado y algo lento. No es lectura fácil, de esas que se hacen por echar el rato. Ni mucho menos. Pero es un estilo que tiene muchísima calidad. Complejo y denso. Pero muy grande. Me encanta el estilo de este hombre.

El caso es que en realidad no he metido tanto tiempo en esta serie. Podría decirse que fueron cuatro semanas, contando con un paréntesis de algo menos de dos, gracias a mis simpáticos ojos, que les dio por volver a hacer de las suyas. Por tanto, nos quedan dos semanas y pico. Dos semanas y pico, con clases de por medio (y exámenes) para estos libros, creedme si digo que es poco tiempo. Pero, por ejemplo, El pensamiento de las mil caras me lo ventilé en tres tardes. Así me va. Dicen que leer a Bakker de forma demasiado condensada no es bueno para la salud mental. Tal vez tengan razón. Aunque tampoco es que se fuera a notar la diferencia, o eso me han dicho. Con lo cuerda que estoy yo. Y las pocas cosas de bicho raro que suelto al día.

Y si volvemos al tema, que me siento un poco como Holden Caulfield, tanto irme por las ramas, diré lo que pensaba decir en un principio. Quien vea que lo publica Timun Mas, y que lleva el sello “fantasía” bien grande y con letras luminosas, tal vez piense algo que no se corresponde en absoluto con la realidad. Y al menos ayudan las portadas, que no son en absoluto estilo “dragonada”, de esas que tanto gustan. Aunque no sé yo de qué dragones iban a hablar aquí. Pero cosas más raras se han visto. El caso es que eso de que sea fantasía puede hacer dos cosas. La primera es que cualquier crío de la edad de mi hermano y fanático a las dragonadas (no es malo, y se cura. Muchos hemos pasado por esa época y ahora opinamos que Jon es arquetípico :P) piense que es otro libro tipo DragonLance que devorar. Y se equivocaría, y acabaría decepcionado. Porque Príncipe de Nada tiene calidad literaria. Y mucha. La segunda opción es que el lector que se considera a sí mismo serio, pase olímpicamente de algo que lleva esa palabrita que empieza con f (¿Fantasía? No, gracias, a mí es que los dragones y los elfos en mallas me producen escalofríos (y a mí también, conste :P)). Tranquilos, ni hay dragones ni hay elfos en mallas. Y entonces se pierde algo que puede interesarle. O puede no hacerlo.

En lo que nos cuenta, no me voy a meter. No me gusta contar de qué tratan los libros cuando los recomiendo. Igual que nunca resumo una película si puedo evitarlo. Solo diré que da mucho que pensar, muchas cosas. Y está bien en ese sentido.

Eso sí, un punto en contra y otro que lo es para muchos pero no para mí:

Hay momentos que se hacen algo confusos. Especialmente si describe una batalla, llega a resultar algo mareante y no te enteras de la mitad. Personas por aquí, movimientos por allá, ahora este que no localizo aparece y hace nosequé, ahora sangre, ahora volvemos a empezar. Hubo momentos en los que me sentía tonta, o decidía que ya era hora de dormir. Me costaba la vida misma pillarlos, y enterarme de qué estaba pasando y por qué. Y aún hay cosas que están muy borrosas en mi mente. Cosas que leí ayer mismo.

Y lo que muchos le echan en cara son sus personajes. Yo no lo hago. Por lo general, no vas a encontrar un personaje con el que “identificarte”. Son personajes, para mi gusto, bastante bien definidos, pero puede costar llegar a empatizar con ellos. Y, sin embargo, ya digo que hay personajes muy grandes, y con una evolución digna de mención. Yo le tengo mucho cariño a Proyas, aunque quizá no sea el más destacable en ese sentido (pero también tiene lo suyo). Cnaiür es una verdadera maravilla. Ir leyendo, ver su locura, sus motivos y cómo avanza… genial. La familia imperial en general, y Conphas en particular, me llamaron también mucho la atención. Eso sí, me parece a mí que Freud tendría mucho que decir de esta familia :P. Las mujeres… pues no sé dónde se les ve la pega. Serwë, teniendo en cuenta las circunstancias del personaje, no es nada incomprensible. Tampoco lo es Esmenet. Y por no dejar de lado a otro importante, decir que Achamian, pese a no despertar mis simpatías, también tendría mucho de lo que hablar. Y Xinemus es muy grande. Punto.

Creo que con esto es más que suficiente por el momento. Llevo escrito bastante más de lo que pensaba, y la verdad es que creo que a estas alturas ya no hace falta decir mucho más. Al menos ahora. Luego ya veremos.

¡Saludos!

31 dic 2007

Lecturas y relecturas

He aquí una lista de las cosas que he leído y releído a lo largo del 2007. No sé quién me dio la idea, pero al final lo hice. Pues ale, aquí está todo :P...
  1. A Game of thrones (ASOIAF I), George R.R. Martin
  2. A Clash of Kings (ASOIAF II), George R.R. Martin
  3. A Storm of Swords (ASOIAF III), George R.R. Martin
  4. A Feast for Crows (ASOIAF IV), George R.R. Martin
  5. Dune, Frank Herbert
  6. El mesías de Dune, Frank Herbert
  7. El señor de las moscas, William Golding
  8. La forja de un túnica negra, Margaret Weis - Don Perrin
  9. El juego de Ender, Orson Scott Card
  10. La voz de los muertos, Orson Scott Card
  11. Ender el Xenocida, Orson Scott Card
  12. Solaris, Stanislav Lem
  13. Muero por dentro, Robert Silverberg
  14. La naranja mecánica, Anthony Burgess
  15. Los viajes de Tuf, George R.R. Martin
  16. La metamorfosis, Franz Kafka
  17. El libro de los cráneos, Robert Silverberg
  18. Hamlet, William Shakespeare
  19. La balada de la cárcel de Reading, Oscar Wilde
  20. El Silmarillion, J.R.R. Tolkien
  21. El hobbit, J.R.R. Tolkien
  22. La resistencia (MDI I), Laura Gallego
  23. Triada (MDI II), Laura Gallego
  24. Panteón (MDI III), Laura Gallego
  25. Macbeth, William Shakespeare
  26. Tokio blues, Haruki Murakami
  27. Kafka en la orilla, Haruki Murakami
  28. Bodas de sangre, Federico García Lorca
  29. Mundo Anillo, Larry Niven
  30. La familia de Pascual Duarte, Camilo José Cela
  31. Frankenstein, Mary W. Shelley
  32. Hijos de Dune, Frank Herbert
  33. Al sur de la frontera, al oeste del sol, Haruki Murakami
  34. La muerte en Venecia/Mario y el mago, Thomas Mann
  35. Soy leyenda, Richard Matheson
  36. Fahrenheit 451, Ray Bradbury
  37. Wicked, Gregory Maguire
  38. El principito, Antoine de Saint-Exupéry
  39. Dioses menores, Terry Pratchett
  40. Momo, Michael Ende
  41. Calle de magia, Orson Scott Card
  42. Encantamiento, Orson Scott Card
  43. Ensayo sobre la ceguera, José Saramago
  44. La espada de fuego, Javier Negrete
  45. Notes on a scandal, Zoë Heller
  46. El guardián entre el centeno, J.D. Salinger
  47. La casa de Bernarda Alba, Federico García Lorca
  48. Un mundo feliz, Aldous Huxley
  49. El color de la magia, Terry Pratchett
  50. Wyrms, Orson Scott Card
  51. La luz fantástica, Terry Pratchett
  52. Los límites de la Fundación, Isaac Asimov
Y aquí acaba la lista. No es mucho. Tampoco es poco. Y, aunque hay cosas que me han gustado más y otras que me han gustado menos, en general han sido buenos libros.
Por elegir, me quedo con Card, porque, tonta de mí, hasta este año (más concretamente hasta este verano) no había leído nada suyo. Y merece la pena hacerlo.

En fin, creo que con esto es todo por este año. A pasarlo bien, pero con cuidadito, que nos conocemos :P.

¡Saludos!

17 dic 2007

Malas noticias sobre Terry Pratchett

Pongo aquí la noticia, aunque supongo que los que sepan quién es, ya se habrán enterado...

El escritor de novelas fantásticas Terry Pratchett, uno de los autores del Reino Unido que más libros vende en el mundo, ha anunciado que padece el mal de Alzheimer, en un comunicado difundido hoy por los medios de este país.

Pratchett, de 59 años, explicó que los médicos le diagnosticaron una 'forma muy rara' de la enfermedad el pasado verano, después de sufrir una apoplejía.

'Esto no debería interpretarse como que estoy muerto', dijo el literato, que acepta los hechos 'de manera filosófica' y 'con un ligero optimismo'.

El novelista, que ha vendido más de 55 millones de libros en todo el mundo, también quiso tranquilizar a sus lectores: 'Todavía -afirmó- hay tiempo para unos pocos libros más'.

'Francamente, preferiría que la gente tomara las cosas de manera alegre', insistió el escritor, tratando de quitar hierro a sus situación, al agregar que sigue trabajando en su última novela, 'Nation and unseen academicals' ('Nación y académicos ocultos').

Terry Pratchett, cuyos libros se han traducido a 27 idiomas, es especialmente famoso por las novelas del 'Discworld' ('Mundodisco'), ambientadas en un universo fantástico y jocoso que parodia el mundo real.

En 1998, el autor fue condecorado como Oficial de la Orden del Imperio Británico (OBE) por sus servicios a la literatura del Reino Unido.



FUENTE

Lo leí ayer, en un ratillo que conseguí coger el ordenador, y me quedé helada. He leído de Pratchett menos de lo que me gustaría, pero lo poco que he leído me ha encantado, y de hecho tengo pendientes unos cuantos de Mundodisco para leer en Navidad, que sacaré tiempo.
Y estas cosas te dejan de piedra. Simplemente.
Pratchett es muy grande. Con esa actitud dice mucho. Ojalá yo fuese capaz de tener un ánimo así, porque el asunto no es tontería.

Saludos

14 dic 2007

Ubik


Yo soy Ubik. Antes de que el universo existiera, yo existía. Yo hice los soles y los mundos. Yo creé las vidas y los espacios en los que habitan. Yo las cambio de lugar a mi antojo. Van donde yo dispongo y hacen lo que yo les ordeno. Yo soy el verbo, y mi nombre no puede ser pronunciado. Es el nombre que nadie conoce. Me llaman Ubik, pero Ubik no es mi nombre. Soy. Seré siempre.

Sobran las palabras para describir este pedazo de libro. No hace falta que os cuente el argumento, ni que os hable de las mil razones que existen para leerlo. Es Ubik. Es Philip K. Dick.
A ver si encuentro un rato para releerlo. Se me acumulan las relecturas y va desapareciendo el tiempo. ¡Malditos relojes!

PD: Sigo de exámenes, así que nada de actualizaciones largas, que mi Conciencia se enfada conmigo (ah, ¿pero mi Conciencia no andaba de viaje en Italia? :P). De todos modos, ya he perdido toda la tarde a lo tonto. Al menos me he quitado el examen del libro en la EOI, de momento, como mínimo. A ver si me da para aprobar xD.
PD2: Estoy indignada con los de Teseo. Y tengo mis razones, aunque necesito tiempo y espacio para expresar mi indignación... habrá que esperar un poco...
PD3: Esta actualización es corta, pero es de calidad.
PD4: Ya solo quedan cuatro. Y ya mismo vacaciones...
PD5: Tengo mono de Asshai.
PD6: Nada que decir.
PD7: Ale, a ver si hago algo de filosofía antes de caer muerta...

¡Saludos!

11 oct 2007

Ensayo sobre la ceguera

"Un extraño mal, la ceguera blanca, se extiende sin freno entre la población de una ciudad. Alertados por el peligro y el miedo al contagio, los ciegos serán recluidos, internados en cuarentena, separados del resto de la población que paulatinamente irá cediendo a la enfermedad.
En la lucha por sobrevivir en este nuevo mundo inundado por una espesa luz blanca y el caos, las personas olvidaran los principios éticos y morales para convertirse en seres crueles, egoístas y mezquinos, creando una sociedad dominada por el pánico que no duda en sobrevivir a costa de la vida de otros pero con un final esperanzador."



El fin de semana terminé de leer Ensayo sobre la ceguera, de Saramago. Me lo habían recomendado ya un par de veces, pero tampoco me llamaba demasiado la atención. Sin embargo, la última vez que me pasé por Teseo, lo encontré, me picó la curiosidad y me pillé la edición de bolsillo. Lo añadí a la lista de lecturas pendientes, y allí estuvo durante una semana y media más, aunque cada vez la curiosidad era mayor, no sabría decir muy bien por qué.
Finalmente, acabado Encantamiento, de Card (novela entretenida y divertida, aunque en una edición bastante penosa que le restó muchísimos puntos), me decidí a comenzar a leerlo.
Saramago tiene un estilo muy propio. El abrir el libro y no encontrar puntos y aparte que hagan el texto muy dinámico o diálogos que cumplan la misma función, hace que en un principio sea una lectura extraña, que te cueste un poquillo más acostumbrarte. Pero una vez te acostumbras, te das cuenta de que verdaderamente merece la pena seguir leyendo.
Ensayo sobre la ceguera es uno de los libros que más me han gustado últimamente. Tiene su parte de crudeza, sus momentos duros (unos cuantos, a decir verdad), y es muy fácil que te haga pensar. Es curioso, en un mundo en el que el pánico nos vuelve crueles, cómo pueden verse aún rastros de bondad. Es un libro de esos que verdaderamente merecen la pena.
No comentaré mucho más, con esto es suficiente. Solo aprovecharé para recomendarlo, porque ya digo, es un libro que no te deja indiferente.

PD: Tengo muchísimas entradas pendientes. Esta misma pensaba haberla escrito el domingo pasado, en vez de hoy, pero no he podido escribirla antes. Y quiero comentar las series que estoy siguiendo, que hay detalles de los que tengo la imperiosa necesidad de hablar.
PD2: Me he animado a empezar a ver A dos metros bajo tierra (sí, a estas alturas). Le he estado echando una ojeada al primer capítulo de la primera temporada y tiene muy buena pinta, os voy a dar la razón. En cuanto saque un ratillo lo veo entero y ya decidiré si sigo con la serie o no. Como decida ver todos los demás capítulos, creo que me va a dar algo... son demasiadas series y muy poco tiempo xDDD.

¡Saludos!

12 ago 2007

Volviendo a Murakami...


...diré que me he acabado hace un rato Al sur de la frontera, al oeste del Sol. No sé por qué, tal vez sea que Murakami se me está empezando a hacer algo repetitivo, pero el caso es que me ha decepcionado un poco (tampoco mucho, no nos vayamos a pasar). Así, a grandes rasgos y de mala manera, el argumento sería más o menos lo siguiente: Hajime, el narrador, creció siendo hijo único, razón para que se sintiese algo apartado de los demás ya desde su más tierna infancia. Fue entonces cuando conoció a Shimamoto, con la que pierde el contacto después de primaria. Desde entonces, su vida va pasando, se considera una mala persona por ciertos aspectos, hay momentos en los que no sabe quién es (vaya, personaje de Murakami), acaba consiguiendo una vida feliz, con una mujer y dos niñas... y entonces vuelve a encontrar a Shimamoto y su mundo se vuelve del revés. He dicho que me ha decepcionado un poco, pero tampoco es que no me haya gustado. Me gusta el estilo de Murakami, me gusta lo que cuenta... lo único es que me ha dado la sensación de ser más de lo mismo. Aún así, creo que ha merecido la pena leerlo. Porque leer a Murakami es meterse en el mar y dejarse llevar por las olas. Es una sensación extraña. Y cuando dejas el libro, sientes que has vuelto a poner los pies en la arena, y es una sensación increible; sientes que las olas ya no te llevan. No sé, me gusta esa sensación. Al igual que me ha gustado el final. Así que, sí, ha merecido la pena leerlo.

En fin, ahora tengo la necesidad de leer algo más. Estoy dudando entre La muerte en Venecia y Soy leyenda, aunque se aceptan recomendaciones.

PD: Sigo con Mujeres desesperadas (mal que me pese), y a pesar de que me parece (al menos en la primera temporada) algo irregular, no me está disgustando. Y después de ver ayer el capítulo 19 tengo que decir que adoro a Andrew (y eso que también adoro un poco a Bree de momento xD). En fin, a ver si no me acaba decepcionando...

¡Saludos!

26 jul 2007

Un poco de "El libro de los cráneos"

Igual que antes, las palabras de Ned me decían una cosa, y su mirada me decía otra. «Culpabilidad», proclamaba bien alto, y, telepáticamente, percibía «satisfacción». «Responsable de la muerte de Oliver», afirmaba, y tras eso, había que sobreentender: «Excitado por la idea de que alguien se hubiera matado por amor hacia mí». «Pánico», decía, y tras esas palabras triunfaba: «Maravillado por mi poder de manipular a los demás».
[...]
Verbalmente, Ned se lamentaba: «Fui tonto, pero soy inocente.» Y yo recibía: «Soy un asqueroso asesino.»
[...]
«¿Te sientes culpable por no haberles tomado en serio cuando te amenazaron con suicidarse?»
«Me siento culpable de haber sentido un gran regocijo cuando lo hicieron.»


Este es un fragmento de uno de los capítulos de Timothy en El libro de los cráneos, de Robert Silverberg. Tal vez no sea el mejor de todos sus libros, y desde luego, no lo es de la ciencia ficción (ni siquiera lo consideraría yo ciencia ficción), pero a mí me gustó bastante. Geniales personajes. Y, en concreto, el tal Ned es uno de esos personajes a los que me encantaría conocer en la vida real, lleno de contradicciones y claroscuros.

Ahora ando buscando más libros de Silverberg, que no es tarea fácil. A ver si hay suerte.

¡Saludos!

8 jul 2007

Felicitaciones y algunas cosillas

Hoy tengo varias cosas que decir, pero rápido, que me está empezando a dar pereza escribir (este es el principio de la fase en la que paso del blog... ya por variar un poquillo xD).

Para empezar: ¡FELICIDADES, STEFANIE! Que te lo pases muy bien, aproveches para apropiarte de unas cuantas cosas con la excusa de que no se cumple años todos los días y todo eso que la gente normal dice en los cumpleaños a los demás. Eso sí, no se te vaya a olvidar que, a pesar de todo, sigues siendo una yogurina (muajajaja), y tienes que hacer caso a tus mayores. Vaya, ahora me siento vieja u.u'.

Ahora digo que empecé el jueves con la Saga de Ender y devoré El Juego de Ender en un par de días. Me gustó bastante, está muy entretenido y el final me pareció interesante. No me sorprendió del todo (es que fue lo primero que pensé cuando empiezan con lo de los juegos, pero me dije: "no me seas estúpida, es un libro, pero no tienen tanta mala leche"... ingenua de mí), pero no me disgustó, aunque mucha gente me ha comentado que a ellos sí. En fin. El caso es que hoy he empezado con la segunda parte, La Voz de los Muertos, y me está gustando incluso más. Llevo medio libro, y de momento, quitando lo de los nombres impronunciables (es que el portugués no es lo mío, qué se le va a hacer ¬¬') me ha absorvido completamente. De hecho, me ha costado lo suyo reunir la fuerza de voluntad suficiente para dejar el libro cuando los ojos me empezaban a molestar (y ahora estoy en el ordenador, qué lista soy u.u). Lo que sí que me pasa es que ya estoy deseando acabar con la saga de Ender para empezar con la de Bean, porque el personaje de Peter Wiggin me fascinó en El Juego y eso que se dice poquillo de él.

Me estoy volviendo a enganchar a Buffy. Todo empezó el viernes, cuando no sabía que hacer y decidí ponerme a ver Once More with Feelings (me encanta ese capítulo, pero creo que eso ya lo comenté una vez). Y entonces me acordé de lo mucho que me había enganchado la serie en su momento, y por lo pronto, me estoy viendo de nuevo la primera temporada, que la vi hace milenios ya (con decir que mi querida colección de dvds ya estaba cogiendo polvo de no sacarla de la estantería...). Y como de momento no sé qué otra serie ponerme a ver (es que me da muchísima pereza empezar con Heroes, Prison Break o Lost, y eso que quiero verlas), pues aquí me quedo.

Y ayer estuve de nuevo viendo Pequeña miss Sunshine (convencí a Bea y a Ana para verla... por fin xD) y solo puedo decir lo mismo que digo siempre: que me encanta, y que es una película deliciosa. Aunque me di cuenta de que los padres se parecen demasiado a MIS padres. Qué miedo me da eso u.u'. Bueno, en verdad no, esa familia mola un rato... y con Paul Dano me pensaría lo de adoptar la costumbre de los Targaryen.

En fin, creo que esto es todo por hoy.

¡Saludos!

24 jun 2007

Tokio Blues

Como ayer ya me enrollé bastante, hoy voy a escribir poquito (eso digo siempre... pero esta vez no miento, o algo).

Noche de san Juan... todo el mundo por ahí... y a mí me dio por levantarme con la vena insociable, así que pasé de ir a ningún sitio xDDD. En fin, ya que estaba, aproveché para terminarme Tokio Blues (podría haberlo terminado antes... pero al final utilicé más o menos el día entero para terminarlo, porque me habían hablado bastante bien del libro y quería "analizarlo", por decirlo de algún modo).

No pienso hacer un comentario demasiado extenso, ni un resumen (ODIO resumir los libros y películas, va en contra de mis principios xD), aunque sí que os puedo decir mi opinión:

Es un libro que no le va a gustar a todo el mundo, aunque tampoco es ese gran objeto de culto que me habían dicho. No tiene una acción propiamente dicha, no tienes que esperar a que pase algo. Si quieres disfrutar del libro, lo único que tienes que hacer es dejarte llevar, meterte dentro, y el libro te absorbe. Se hace ameno, y a mí, lo mismo me arrancaba una sonrisa que hacía que se me encogiese la garganta. En ese sentido, fue muy parecido a cuando leí "El guardián entre el centeno", libro que quiero releer en breve y al que, por cierto, se hace referencia en dos ocasiones en Tokio Blues. Por lo demás, lo que hizo que en general me gustase fue tal vez el que sea un libro de personajes, no de hechos. Ya sabéis que para eso yo soy algo rara. Además, es muy fácil identificarse con estos personajes (personalmente, creo que tengo algo de Naoko y algo de Nagasawa especialmente), lo que no quiere decir que sean nada del otro mundo, pero algo es algo. En fin, el libro no es para tanto, aunque no está mal. Eso sí, el final me dejó helada. Y eso es todo lo que voy a decir. Si con esto os parece interesante, acercáos a una librería y preguntad por "Tokio Blues".

PD: Sí, también encontré otro amor platónico aquí... y sí, es Nagasawa (básicamente, nuestra forma de pensar es muy parecida, aunque yo intento no ser tan cínica u.u'), me encantan los tíos así. En fin, qué triste es mi vida xDDD.
PD2: También me he leído "La metamorfosis", de Kafka, que la tenía pendiente desde 6º de primaria... y me ha encantado.
PD3: ...Entre dos tierras...

¡Saludos!

23 jun 2007

Actualizando...

Hoy cuesta escribir. No es que no me apetezca, al contrario, en realidad, si fuese por mí hoy me dedicaría a escribir algo lo que queda de día. Pero es que acabo de salir de cuatro horas de lectura de Tokio Blues (estoy tratando de saborear el libro, por eso no voy especialmente rápida. Si no, ya lo habría terminado, y solo llevo la mitad u.u), y claro, cuesta un poco volver a la realidad. Pero ya hablaré del libro cuando lo termine.

Como no tengo demasiado que decir (ahora mismo, y después de la maratón de hoy, solo me apetece hablar del mismo, de sus personajes y todo eso... pero no diré nada hasta que lo termine u.u'), simplemente comentaré que ya he acabado dos de mis tareas pendientes desde hace tiempo.

En primer lugar, he acabado de ver Wolf's Rain, después de que cierta persona se desesperase y diera por hecho que nunca iba a terminarla. El otro día me propuse terminarla (no me gusta dejar las cosas a medio hacer, aunque eso no hace falta que lo diga, claro), y he de decir que, tras esos 9 capítulos que me faltaban, mi opinión sigue siendo la misma: es exactamente lo que se espera, nada más. No es que no me gustase (aunque, claro está, algo pesada sí que se me hizo, al menos en algunas partes), pero tampoco me pareció nada del otro mundo. Tal vez influyese el que el tipo de dibujo no es precisamente mi favorito, y que en general, la estética no me llamaba demasiado. Me gusta el ambiente con trazas de cyberpunk del anime (que tampoco es cyberpunk del todo, ya lo digo)... pero había algo que me echaba para atrás. No sé si sería la mezcla de colores (demasiados grises y marrones para mi gusto... deja una sensación... apagada. Aunque claro, tal vez se pretenda esto mismo), tal vez fuese otra cosa en la que ahora mismo no caigo. El argumento... pues vale, me llegó a aburrir hacia mitad de la trama. Es que era un poco repetitivo, qué se le va a hacer. Y ya, como punto final, sigo empeñada en que ese anime es una fuente de fanFics yaoi impresionante, aunque Ana diga que no. O si no, que alguien me diga que lo de Tsuki y Toboe no es más que obvio (sí, Ana... es que tu mente es muy inocente, o algo... porque no soy la única que lo piensa, que hasta hay algún que otro dōjinshi sobre el tema u.u'). Pero en fin, lo dicho, que yo no voy a obligar a nadie a verla: a mí no me entusiasmó, pero, por ejemplo, a Ana sí que le gustó. En fin, para gustos los colores u.u...

Y, en segundo lugar, diré que ayer por la noche acabé "El mesías de Dune", segunda parte de la saga de Dune. Ya dije que me había propuesto acabarme los tres primeros de esta saga, y eso voy a hacer, lo creáis o no. La verdad es que con esta saga mantengo una extraña relación de amor-odio. Me explico, hay momentos, mientras voy leyendo el libro en los que se me hace demasiado impersonal para mi gusto. Se me hace, en ocasiones, difícil de leer, cuando, pensado objetivamente, su lectura es rápida y no presenta demasiadas complicaciones. Pero creo que es eso... no me habla de los personajes, me habla de un todo, y ahí es donde (para mí, con mis extraños gustos para los libros) falla la novela. Pero, sin embargo, cuando termino un pasaje, un capítulo, o el libro completo, me deja algo, una sensación que me hace pensar. Me dice que esas partes del libro que en el momento de su lectura me han parecido algo vacías, tienen un gran significado. En fin, supongo que por eso esta saga (al menos lo que he leído) es de las que más voy a recordar a lo largo de mi vida, de las que más me van a marcar, porque me gusta, cuando al mismo tiempo me disgusta. No es algo habitual en mí, al menos en los libros, películas y demás. En ese sentido, podría decir que Dune es el libro más parecido a las personas que he leído jamás (toma frase u.u'), con una parte atrayente y otra que te hace alejarte de él quieras o no. Ahora solo me queda la tercera parte, para la que dejaré que pase un poco de tiempo (como dijo un sabio amigo mío, "el exceso de Dune provoca dolor de cabeza" xD).

Y creo que con esto ya me despido, que al final me he enrollado más de lo que pensaba (si es que, no hablaré demasiado, pero cuando me dejan escribir, de una frase saco veinte u.u').

PD: Me he puesto al día con Naruto (oh, no me gusta, pero ya he dicho que yo no dejo las cosas a medias... y esto ya se ha convertido en algo personal xD) y con Bleach. Vamos mejorando.
PD2: Al contrario que a la mayoría de la gente que conozco (a excepción de mi hermano), me encanta el opening de Bleach a partir del capítulo 121.
PD3: He empezado a ver Air, a ver qué tal ^o^.
PD4: Cuando me lea el tomo 8 de Death Note (sí, me lo estoy leyendo más o menos a la par que lo editan en español u.u), podrá decirse que no tengo que ponerme al día en nada más. ¿Seguirá mi vida teniendo sentido?

¡Saludos!

13 jun 2007

Hier kommt Alex

Muchos de los que me conocen (aquellos que han tenido la oportunidad de escucharme hablar durante al menos un ratillo, que tampoco soy tan pesada como para matarte a base de aburrirte con mis obsesiones a los tres minutos de conocerte xD), sabrán que adoro La Naranja Mecánica.

Para empezar, he de decir que me encanta el libro, es simplemente fascinante (admito que a veces tiene un lenguaje un tanto... extraño de leer (que no difícil, ni mucho menos), pero es que Alex habla de una manera un tanto peculiar (lo que tiene el Nadsat... aunque luego se te pegan expresiones y palabras; no sería la primera vez que me refiero a mis amigos como mis "drugos", a las campanillas como "colocolo", a las personas (individuos más bien) como "chelovecos" o a los chavales como "málchicos" xDDD). Anécdotas curiosas aparte, el libro es una verdadera maravilla, crítico y de esos que (¡Oh! ¡Maravilla!) te hacen pensar, quieras o no... y sí, a veces eso se agradece u.u... No me extenderé más aquí, excepto para deciros que si os interesan este tipo de libros, no dudéis en comprarlo, que no es dinero perdido, os lo aseguro... y no es especialmente difícil de encontrar (TÍTULO: "La naranja mecánica"; AUTOR: Anthony Burgess).

Pero es que la película de Kubrick es otra gran maravilla, de esas que plasman el libro en la pantalla a la perfección, punto por punto y detalle a detalle. Es simplemente de esas adaptaciones que me gustan tanto como el propio libro, y os aseguro que eso es difícil. Y es que la película en sí, incluso sin tener en cuenta el libro del que parte, te hace pensar y preguntarte... te hace pensar en cuál es el límite del ser humano, entre muchísimas otras (y más importantes) cosas. Aquí lo mismo, si queréis verla, ya sabéis, a conseguiros esta obra de arte de la manera que consideréis más adecuada.

Y el título de la entrada se debe a una canción de Die Toten Hosen, una banda de punk-rock alemana que curiosamente no conocí gracias a ningún asunto relacionado con La Naranja Mecánica. Pasó lo siguiente: un día nos vino Mary con una canción de un grupo que le había dicho su profesora y que a ella le había parecido muy graciosa. Total, que nos pusimos a escucharla, y a mí me encantó (véase que le tuve en la cabeza aún durante una temporada). Yo ya estaba totalmente fascinada por Alex y sus drugos... y tanto "Alex", "Alex", "Alex", además de otras palabras que alcanzaba a comprender de la canción, me mosquearon un poco (ya era demasiada casualidad u.u). Así que decidí buscar la letra en mi querido internet y después de leerla me di cuenta de que, efectivamente, hablaban de mi Alex... y no solo eso, sino que el grupo tenía un disco entero monotemático (cuánta Naranja Mecánica... yo iba a ser feliz muajajaja). Y esta es la preciosa historia de cómo llegué a aficionarme a este grupo (y eso que ahora los tengo un tanto abandonados T__T).

En fin, aquí os dejo el video de la canción (1988)... espero que os guste ^o^.


PD: ¿Por qué esta fascinación hacia los Alex? O.o

17 may 2007

¿Ética? (y eso que llaman decadencia...)

En realidad no sé por qué he juntado los dos temas (el segundo ni siquiera es el tema en sí, ya lo veréis xD) en el título, cuando voy a hablar de dos cosas por separado (y brevemente, todo sea dicho).

En primer lugar, tenía que hacer el comentario sobre esa gran desconocida, la "ética" que consigue que unos se queden por debajo del lugar al que podrían llegar (yo ya estaba resignada, así que a mí no me importa demasiado, todo sea dicho xD), porque si no reviento. No voy a especificar más, porque no es plan, y quienes están metidos saben perfectamente de qué estoy hablando. Solo diré que a mí eso de la ética me parece muy bien, pero siempre utilizada en un mundo ideal donde existe esa igualdad de condiciones en la que a muchos les gustaría poder creer. Soy la primera que apoyaría el hacer nuestras apuestas en igualdad, el jugar en igualdad, el enfrentarse en igualdad. Soy la primera que apoyaría eso si la vida consistiese simplemente en ver pasar el tiempo sin hacer nada... pero soy ambiciosa, y eso me lleva a ser competitiva. Y es precisamente mi pobre espíritu competitivo lo que está sufriendo ahora mismo. Porque claro, una cosa es cumplir las normas del juego (que no hay por qué dejar de cumplirlas), y otra muy distinta es decidir que las opciones no escritas, aquellas que con un poco (y solo un poco) de malicia se nos ocurren, son moralmente inaceptables, aun sabiendo que el no recurrir a ellas nos hará jugar en inferioridad de condiciones. En fin, siempre digo que soy idealista (y lo soy, creedme, soy bastante Sansa, para bien o para mal), pero, como dirían en mi casa, una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa xD. *Kerita recuerda que todo esto va dicho con buena intención... y no, no está enfadada xDDD*

Y cambiando de tercio, en pocas líneas (que no tengo mucho tiempo), diré que acabo de terminar (literalmente, hace apenas una hora) una maravilla llamada "Muero por dentro", de Robert Silverberg.
Es una novela (de ciencia ficción suave, la llaman) sobre un hombre, telépata de toda la vida, que ve como su don va desapareciendo. Es uno de esos libros que me llamaron la atención en el momento en que los compré, pero que dejé abandonados en una estantería a la espera de encontrar el tiempo necesario para leerlos, y ahora sólo puedo decir que ojalá lo hubiese leído antes... o tal vez no, tal vez cada cosa debe hacerse justo en el momento que se hace, por la razón que sea.
Ha conseguido hacerme reir (sí, por qué no) mientras en mi cabeza daba vueltas el inquietante tema de la decadencia (que aparece de forma bastante intensa a lo largo de toda la novela). Y al terminarlo, me he quedado pensando, algo que acostumbro a hacer cuando un libro me ha transmitido algo. Y sí, este me ha transmitido mucho.
Es demoledor, porque sabes que en cierto sentido es totalmente real; te sientes identificado con David. Y al mismo tiempo es agradable, dulce y simpático, te hace ilusionarte (lo cual no deja de ser extraño, dado el tema (o dureza) de la historia que cuenta).
En fin, aquí os dejo una frase (no la mejor, porque las hay a patadas y no me da tiempo a buscar demasiado): "Sigue adelante, Schoenberg; al menos cuando eras joven tú comprendiste, captaste la verdad y la escribiste en un papel. Te estoy oyendo, viejo. No hagas preguntas, me dices. Acepta. Solo acepta, ese es el lema. Acepta. Acepta. No importa lo que te ocurra, acepta."

14 may 2007

Tiempo perdido

¿Se puede saber por qué tienen que poner libros de lectura obligatoria en la escuela de idiomas? Quiero decir, bastante tenemos ya con tragarnos ciertos bodrios (véase "Son de mar") en las horas de lengua y literatura. Pero parece que a la gente le ha dado por andar tocando las narices (sí, me cabrea, por si alguien aún no lo había notado, pero todos los años me pasa lo mismo) y plantarnos libros insufribles para hacer un simpático exámen, en inglés, eso sí.

Pues bien, este año, ese magnífico libro era "Quentins", de una tal Maeve Binchy. Si buscáis alguna crítica por internet, o algo, lo más seguro es que encontréis algo como "una maravilla que nos muestra la evolución de la sociedad irlandesa a lo largo de los años reflejada en la evolución de un restaurante bla bla bla", pero os recomiendo que no os guiéis demasiado por eso. El libro es un auténtico bodrio, con todas las letras, pura paja, con personajes totalmente planos y una previsibilidad más que impresionante. Si alguien no me cree, le haré una descripción bastante objetiva (juas, vale, tal vez no tanto, pero más o menos), de los personajes, que además me sirve para acordarme yo de ellos la semana que viene, que mientras voy a leer por lo menos otros dos libros y este es uno de esos demasiado fáciles de olvidar.
En fin, en primer lugar nos encontramos con Ella, una niña bien, rubita y mona, que además es muy lista porque estudia ciencias y saca muy (pero que muy) buenas notas. El caso es que es tan lista que se lía con un sinvergüenza cuarentón (le van mucho los cuarentones O.o) que se larga a España con el dinero de medio Dublín, incluido el de sus padres, y ella sigue pensando que la quería mucho, ainsss. Ese sinvergüenza, Don, es, como he dicho antes, un cuarentón forrado que, como se aburre, en su tiempo libre se dedica a mangarle dinero a la gente para, cuando las cosas se ponen feas, largarse a España con su familia perfecta. Aunque claro, luego llega un tal Derry, que es una especie de Don, pero en versión buena, que además de estar muy forrado, tiene un trauma infantil relacionado con los irlandeses (es que su padre era un irlandés borracho u.u)... en fin, está claro desde el primer momento que acaba con la prota. Luego están las amigas de nuestra entrañable protagonista: por un lado está Deirdre, esa amiga con menos personalidad que nuestra Ella (científica de pro, eso sí), juerguista y leal a la tonta de su amiga, vaya a ser; y Nuala, que empieza siendo tonta y acaba siendo insoportablemente estúpida después de casarse con un niño rico. Pero claro, nuestra querida protagonista no habría sido nada sin la influencia de sus queridos padres (no, no me sé los nombres), que como eran ya viejecillos cuando la tuvieron, la mimaron mucho (así salió), y crearon una especie de familia feliz de esas de cuentos (aunque luego, en un intento inútil de darle algo de interés al libro, resulta no ser tan feliz O.o). Luego están los demás amigos: Nick, el amigo siempre fiel que fue el primer ligue de la prota, y Sandy, su novia, que son los que meten a Ella en un proyecto para hacer un documental sobre el restaurante para que recupere algo de dinero (y de paso, conozca a Derry y sean felices y coman perdices). Brenda, la jefa en funciones del restaurante, que tiene la impresionante facultad de leer los labios, de caerle bien a todo el mundo y ser de hierro, o algo así, aunque esté traumatizada por no tener niños, y Patrick, su marido, que es un personaje tan interesante que no se me ocurre nada que decir de él. Nora, la estúpida de la amiga de Brenda, que se dedicaba, en sus tiempos mozos, a perseguir a los italianos u.u. Blouse, el hermano de Patrick, un chaval muy corto que la autora intenta conseguir que parezca interesante. Quentin, el verdadero dueño del restaurante, que tampoco tiene demasiado que contar... Y así uno tras otro, durante cuatrocientas y pico páginas. Aunque bueno, también hay personajes secundarios igual de interesantes: Yan, Mon, Maggie, Drew, Yvonne, Martin, Derek, Laura, los gemelos, Cathy, Tom, y muchos más igual de aburridos.

Ya sabéis que a mí me encanta leer, y que estoy acostumbrada a leer en inglés... pero es que esto no debería ni estar permitido. Eso sí, no es muy difícil acordarse del argumento: chica chupi-guay conoce hombre chupi-guay que la deja en la ruina, por lo que intenta hacer un documental sobre un restaurante que, después de varios líos (como que el ladrón psicópata vuelva de entre los muertos xD), finalmente, y como está cantado, no se hace. Fin de la historia.

Así que ya sabéis, si queréis leer un libro que es todo paja, y perder el tiempo bien perdido, os lo recomiendo. Si no, mejor alejaos.

¡Saludos!