8 may. 2008

Nadar en un vaso de agua

Estamos demasiado acostumbrados a ahogarnos en un vaso de agua. Lo hacemos constantemente, es nuestro día a día, nuestro ahora y nuestro antes y después. Por lo visto, vivimos en vasos de agua que nos ahogan, que nos asfixian, traidores de principio a fin.

Y es que, ¿qué no es, a estas alturas, un vaso de agua en el que hundirse, sin ser capaz de agarrarse a los bordes? Nada, diría yo. Vemos una hormiga y ya pensamos que viene a aplastarnos. Vemos un perro ciego y sabemos, de alguna manera, que nos mira mal, con cara de querer algo de nosotros.

Y el vaso se hace más grande. Caen en él más gotas de agua que aparecen sin avisar, pequeñas, escondidas, para que solo nos demos cuenta cuando el vaso esté hasta arriba de agua, para que lloremos de desesperación y sean nuestras propias lágrimas, ironías de la vida, las que acaben de llenarlo.

Para que, en definitiva, sean nuestras lamentaciones las que consigan hundirnos, alejarnos de ese aire que ya parece demasiado lejano. Un recuerdo pasado. Y, como dicen las canciones, el pasado nunca vuelve. Adiós, aire, adiós. Un placer haberte conocido.

Por eso, a veces es mejor llenar el vaso. Con agua salada, dulce o agridulce, lo mismo da. Y nadar. Nadar hasta hartarnos, hasta llorar de la risa y desbordarlo del todo.

Si el vaso nos vino lleno, nademos. Si la gente nada en mares de problemas, un vaso, con sus innumerables dificultades a la hora de convertirse en la piscina adecuada, es solo un reto más. Y los retos, si nos lo proponemos, se cumplen. O no, pero no vamos a llenar el vaso porque sí.

Al menos, cuando lleguemos a la otra orilla y el vaso se haya convertido en una miniatura de lo que fue, sabremos que nos divertimos cruzando al otro lado.

Que no nos ahogamos en un vaso de agua.

¡Saludos!

PD: Letrillas un poco inconexas; ponerse delante del teclado y empezar a escribir lo primero que se me pasa por la mente. Hacía mucho que no lo volvía a intentar. Y me gusta, así las cosas son más fáciles que si las pienso una y otra vez. Debería hacerlo más a menudo.