26 de dic. de 2012

Mis 30 de 2012 (Parte 3)

Y de nuevo sin presentaciones, ni introducciones ni nada de nada (entre otras cosas porque ya poco se puede añadir), tendré que ir acabando con mi lista de series del año. Esta vez, ya sí, van mis primeros puestos.

10. Mad Men
Temporada en la que prácticamente cada semana decía lo grande que me había parecido el episodio. Porque desde el episodio de Joan a todos los dramas varios de Pete (pobre, ¿os he dicho ya suficientes veces la pena que me da siempre?), pasando por lo de Lane, todo, absolutamente todo me encantó. Además, es la temporada que nos regaló el Zou Bisou Bisou, que supongo que estaremos todos de acuerdo en que ha sido uno de los momentos del año. ¿O no?

9. Parks and Recreation
Si me preguntan, Parks es esa comedia que lo tiene todo. Tiene sus momentos divertidísimos y de llorar de la risa, e incluso ha tenido algún episodio algo más sensiblero... pero siempre en el buen sentido. Adoro profundamente a todos y cada uno de sus personajes, y prácticamente todos ellos han tenido alguna vez momentos especialmente brillantes (y algunos bastantes veces). Así resumiendo, este año, especialmente la temporada pasada, ha sido uno de mis favoritos de Parks, porque además de divertirme un montón, me resulta cada vez más entrañable.

8. Dexter
Me llegan a decir la temporada pasada que este año tendría a Dexter tan arriba en la lista y me habría reído en su cara. A carcajada limpia, de hecho. Después de una temporada espantosa (que vino después de uno de los finales más insultantes y desesperantes que he visto nunca), la serie de Showtime me ha sorprendido para bien, con la que digo desde ya que ha sido mi temporada favorita. Por eso soy físicamente incapaz de entender las críticas que he leído de si Dexter no era así, o si Sirko era un villano que molaba pero se lo quitan de en medio muy pronto y no sirve para nada. Claro que sirve para algo, para que pase en Dexter lo que llevábamos tiempo pidiendo: que Dexter evolucione, que la serie evolucione. Por fin han dejado de hacer lo imposible por mantener el status quo y parece que vamos a alguna parte. Y por eso estoy dispuesta a perdonar la cortedad mental de LaGuerta en el último minuto, porque no estropea lo que para mí ha sido una temporada magnífica.

7. Downton Abbey
Estoy asumiendo que el especial de Navidad (también conocido como "Final de temporada que colocamos así como quien no quiere la cosa el 25 de diciembre y así lo vendemos como especial de Navidad for no reason whatsoever"), que por cierto ya se ha ocupado el mundo de spoileármelo big time, no estropea la que para mí ha sido una temporada muy buena, y desde luego bastante mejor que la 2ª (que me gustó, quede claro). No descarto que esta temporada me haya gustado tanto porque me ha hecho sufrir mucho (pobre, pobre Thomas. La escena con Carson me dejó tan completamente rota que aún estoy en proceso de recuperarme. Also, estoy convencida de que Julian Fellowes se pasa las noches en vela poniendo cara maléfica (tipo Ryan Murphy en TGP) mientras piensa nuevas formas de torturar a Thomas y a Lady Edith, también conocidos como sus sacos de boxeo favoritos.), y ya sabéis que a mí todo lo que sea sufrir con una serie me parece bien y hace que la valore más. Pero bueno, es mi lista y la ordeno como me da la gana.

6. The Good Wife
¿Que qué tiene The Good Wife? Pues unos personajes estupendos prácticamente todos ellos, una colección de secundarios e invitados que se tienen que repartir en distintos episodios porque si no ni cabrían (lo que hace que por un motivo u otro en todos los episodios aparezca gente que mola), un desarrollo que hace que me importe lo que les pasa a todos ellos (por ejemplo, la evolución de Alicia está haciendo que cada día me guste más y más), una facilidad alucinante para ser mucho más divertida que muchas comedias, una manera maravillosa de llevar el drama y, además de todo eso, unos casos que como mínimo siempre resultan entretenidos. Eso es algo que podría aplicarse a esta serie todos los años, conste, pero eso desde luego tampoco puede considerarse malo. Solo una pega: ¿qué más puede tener y le hace falta como respirar? Más Cary. Si a lo largo de este año hubiéramos tenido más Cary, seguro que hasta la habría puesto más arriba.

5. Boss
A la pobre serie no la veía ni la familia de los actores, y es una pena, porque esa historia que te cuenta, esa imagen, ese castillo de naipes a punto de derrumbarse era una verdadera maravilla. Y más en su segunda temporada que en la primera. Cada episodio me atrapaba completamente desde el primer minuto hasta el último, y toda la oscuridad de las acciones de prácticamente la totalidad de los personajes, especialmente puestos al lado y contrastando con la relativa pureza de la hija no-british-aunque-su-acento-engañe y Mona, resultaba verdaderamente fascinante. Como dije, una pena que probablemente nunca vayamos a ver la caída de todo ese castillo de naipes, porque nos quedamos con una historia incompleta que bien se merece un final.

4. Boardwalk Empire
Si bien el final de temporada no nos dejó ninguna escena tan profundamente impactante como esa escena (y todos sabéis de cuál hablo) de la temporada pasada, en conjunto la serie no decepcionó. La llegada de Gyp Rosetti (de nuevo Bobby Cannavale demostrándome que no se merecía la manía que le tenía por culpa de Will & Grace), sin duda uno de los grandes personajes del año, añadió un caos y una locura a la serie y a la vida de Nucky que condujo a otro final de temporada genial. Además, que nada superara a lo de la temporada pasada no significa que no hubiera escenas que voy a recordar a saber hasta cuándo, como lo de la famosa caja o el final del penúltimo episodio, con una escena absolutamente èpica.

3. Girls
Lo bueno y lo malo de esta serie es lo fácil que me resulta verme reflejada en sus protagonistas, o ver reflejada a gente que conozco. Y digo que es bueno porque precisamente es lo que hace a esta serie tan especial, esa cercanía que hace que sea tan fácil conectar con ella. Y digo que es malo porque no siempre es fácil aceptar lo que me está contando de mí misma, a pesar de saber que es perfectamente cierto. O, justamente, porque es perfectamente cierto.

2. It's Always Sunny In Philadelphia
Lo primero de todo, señores, aplaudan por favor a estos chicos, que después de ocho temporadas en antena son capaces de conseguir hacer una temporada en la que todos y cada uno de los episodios son oro puro. Y que, sobre todo, son capaces de seguir sorprendiendo. Ni un solo fallo le he visto a la temporada, ni uno solo. Y me he reído más que con ninguna otra comedia. Porque lo tienen todo. Son ese grupo de seres humanos profundamente despreciables que no pueden no encantarnos, están todos fatal de lo suyo (y yo cada vez soy más fan del psicópata de Dennis) y nos dan episodios como el de la iglesia o el de la terapia. Lo dicho, una genialidad de serie que espero que siga en antena por los siglos de los siglos. Porque si después de ocho temporadas siguen estando en plena forma y siendo de lo más burro y original que hay ahora mismo en la televisión, de ellos me fío. 

1. Breaking Bad
Y he aquí mi serie del año, y tengo que decir que merecidísimamente (a pesar de que ya empezaron algunos a criticar absolutamente todo. Pero bueno, es lo que pasa). La primera parte del tramo final de la historia de Walter White, su ascenso y la promesa de su caída, me pareció perfectamente llevada, de una forma perfectamente coherente con lo que hemos visto hasta ahora. Y mención especial a Skyler, que aunque se lleve todo el odio del mundo y un poco más, para mí es un pedazo de personaje, y desde hace bastante tiempo uno de los puntos fuertes de la serie. Un personaje que, supongo, se lleva mucho odio inmerecido porque hay gente que aún sigue viendo a Walter como el héroe y a ella como un estorbo en el camino, y es una pena. Porque es una manera muy tonta de perderse a un gran personaje. En fin. Also, Landry haciendo lo que Landry está destinado a hacer en este mundo. Qué peligro tiene el muchacho.

Pues eso, esta es mi lista de series del año, en la que hay alguna ausencia que a alguno le extrañará, pero con la que en general estoy bastante contenta. Soy muy consciente de la ausencia de GoT, por ejemplo, pero es que si soy sincera, a pesar de tener momentos espectaculares y un desarrollo de sus personajes muy acorde a mi lectura de los libros (y eso no tiene nada que ver con que sea fiel o no a la historia), me di cuenta cuando empecé a hacer la lista de que no la recordaba especialmente, ni tenía nada concreto que decir de ella. Y me dio pena, porque me encanta la serie, y sé que disfruto bastante con sus episodios. Y soy muy consciente de que medio universo me tirará piedras por no incluir The Newsroom (mientras que el otro medio estará de acuerdo conmigo), pero no puedo incluir una serie tan mediocre y que se cree tan grande, mucho menos cuando sus personajes femeninos son como para echarse a llorar (Alison Pill, por favor, sal de ahí corriendo antes de que me olvide de lo mucho que me hizo llorar April en In Treatment), qué se le va a hacer. Y ya digo que si la hubiera visto antes, Some Girls habría entrado en mi lista. Pero bueno, que así queda mi lista. Y como es mía, pues eso, mientras yo esté conforme con ella, lo demás da un poco igual.

¡Saludos! 

PD: Si esta temporada de Doctor Who me estaba resultando un poco irregular (en el sentido de que lo mismo me encantaba alguna cosa que otras me parecían espantosas) y había perdido un poco la ilusión por la serie, con el especial de Navidad he recuperado esa ilusión. Y no podría estar más feliz.

4 comentarios:

Liz dijo...

deacuerdo con lo de boardwalk xDD que shock quede y como llore con esa caja.

downton el especial de navidad de la tercera algo regulero.... no se siento algo descompensada la trama.

y bueno DW siento que ya no es lo que era

manantial dijo...

Pues ami me ha encantado es especial de Downton y tambien me he roto el corazon...Muy buena lista ;P

BabyCatFace dijo...

@Liz, lo genial del momento de la caja es que ese final era inevitable y se veía venir... y sin embargo consiguieron dejarnos a todos en shock. Yo al menos creo que me quedé igual que la pobre Margaret.
El problema del especial de Downton Abbey es que todo lo de los escoceses sobraba y, como consecuencia, 45 minutos del episodio también.
Y de Doctor Who no sé qué decir. Ya digo que de esta última tanda hubo episodios que me gustaron muchos y otros que nada (ay, los dichosos dinosaurios. Horror), e igual por eso perdí un poco la ilusión. Pero ahora tengo bastantes esperanzas puestas en lo que nos queda por delante.

@Manantial, del especial de Downton a mí me encantó la mitad, la otra mitad no tanto. Pero bueno, tampoco me pareció horroroso ni nada el resto, eh.

jesus (of suburbia) dijo...

Walter White, joder, mi dios particular.