27/12/2012

British, british, british

Desde que llegó septiembre (y con él las nuevas series y todas aquellas que volvían) la verdad es que estuve prestando muy poquita atención a las series británicas que iban apareciendo nuevas. No sé si será por falta de tiempo o, simplemente, por exceso de series en general, pero lo cierto es que no estuve viendo prácticamente ninguna en todos estos meses. Lo que sí que hice, de todos modos, fue ir apuntando las recomendaciones que me iban haciendo, y así ahora he podido empezar a echarles un vistazo. Porque ya que estábamos de parón y por fin tenía algo de tiempo, nada mejor que un mini-maratón british. Así que aquí van las tres series a las que les he echado un vistazo, en el mismo orden en que las vi (y que, si me preguntan, también es el orden que les daría si me dijeran que las ordenara de la que menos a la que más me gustó).

La primera que vi fue precisamente la que más recomendada me vino. Varias personas me habían dicho maravillas de Secret State, un thriller político en el que Gabriel Byrne (aprovecho para hacer una pausa aquí y decir que estoy acabando ya la tercera temporada de In Treatment, en la que me están encantando Jesse y Sunil, no le acabo de pillar el punto a Frances y las sesiones de Paul con Adele me gustan mucho, más que las suyas con Gina, con la que tenía una dinámica bastante extraña) interpreta a un primer ministro empeñado en actuar de acuerdo a los intereses del pueblo (qué cosas) incluso (o especialmente) si estos van en contra de los de las grandes corporaciones. Como digo, me vino recomendadísima, e igual por eso me resultó un poco decepcionante. A ver, quede claro que no me pareció mala ni mucho menos. Me pareció una serie bastante cuidada, con un planteamiento interesante y que en general tiene todos los elementos que deberían hacerla muy buena... y sin embargo hay algo en ella que no acaba de funcionar. A pesar de todo lo bueno que comento más arriba, me resultó totalmente imposible conectar con ella, implicarme del todo en la serie en ningún momento. Y por eso al final me dejó un tanto indiferente. 

Mucho mejor fue mi impresión de The Fear, también de Channel 4 y también de cuatro episodios, esta vez protagonizada por Peter Mullan y en la que aparece un Harry Lloyd que cada día me gusta más en todos los sentidos. Esta, que me venía mucho menos recomendada (no porque no me hubieran hablado bien de ella, sino porque me había hablado bastante menos gente de ella), nos presenta a una familia mafiosa que ve cómo su tranquilidad se ve alterada por la llegada de una familia albanesa dispuesta a causar todo tipo de problemas, todo ello complicado por la enfermedad del padre, que va perdiendo la cabeza a pasos agigantados. Como digo, de esta no sabía muy bien qué esperar, y la verdad es que la disfruté mucho. Es cierto que tiene sus fallos (por ejemplo, algunas partes de la trama me parecieron un poco cutres) y a ratos resulta demasiado convenientemente acelerada, pero en general funciona. Conseguí implicarme en los problemas de la familia y entender las inevitables consecuencias del lío en el que se habían visto envueltos. Y, sobre todo, temerlas, a pesar de ser, como digo, inevitables. En ese sentido, el final me pareció absolutamente perfecto en relación a todos los implicados. Y si bien me habría encantado ver algo más de ambos hijos (lo que no quiere decir que con lo que vemos no sea suficiente, pero el personaje de Harry Lloyd habría dado incluso para más), lo importante es que no tuve grandes problemas para conectar con ella, y para mí eso es lo fundamental. Lo que digo, que me dejó con una opinión bastante positiva.

Pero la que de verdad me ganó completamente, la que fue sin duda mi favorita de las tres, fue justamente la que me había llegado con críticas más tibias. Y es que si había leído a alguna gente decir que Some Girls estaba bien, tampoco había visto a la gente insistir tanto como con las otras dos. Esta serie, que es una especie de The Inbetweeners pero con cuatro chicas como protagonistas (y quizá un punto más entrañable) me pareció muy simpática ya desde el principio, pero para cuando acabé la temporada ya directamente les había cogido muchísimo cariño a todas ellas. Entre lo adorable que es Viva, lo tonta y entrañable y divertidísima que es Amber, lo burra que es Holli y lo absolutamente genial que es Saz (que desde ya es mi nuevo personaje favorito) me reí un montón en todos sus episodios, y no puedo hacer otra cosa que recomendarla.

En fin, de momento hasta aquí mi mini-maratón british. De momento no tengo ninguna otra novedad británica a la que echarle un vistazo, pero acepto recomendaciones.

¡Saludos!

PD: El especial de Navidad (por llamarlo de algún modo) de Downton Abbey me dejó impresiones mezcladas y contradictorias. Por un lado hubo unas cuantas cosas que me gustaron (mi pobre Thomas tiene una escena muy lovely, por ejemplo. Y Lady Mary estaba on fire. Y ver a Matthew sin ir repeinadísimo siempre es un sí), pero también otras que simplemente me sobraron (todo lo que tenga que ver con Anna y Bates o el completamente innecesario drama de los escoceses). Además, sin que me pareciera malo el episodio en sí mismo, sí que es verdad que la hora y media que dura se me hizo un poco eterna.

26/12/2012

Mis 30 de 2012 (Parte 3)

Y de nuevo sin presentaciones, ni introducciones ni nada de nada (entre otras cosas porque ya poco se puede añadir), tendré que ir acabando con mi lista de series del año. Esta vez, ya sí, van mis primeros puestos.

10. Mad Men
Temporada en la que prácticamente cada semana decía lo grande que me había parecido el episodio. Porque desde el episodio de Joan a todos los dramas varios de Pete (pobre, ¿os he dicho ya suficientes veces la pena que me da siempre?), pasando por lo de Lane, todo, absolutamente todo me encantó. Además, es la temporada que nos regaló el Zou Bisou Bisou, que supongo que estaremos todos de acuerdo en que ha sido uno de los momentos del año. ¿O no?

9. Parks and Recreation
Si me preguntan, Parks es esa comedia que lo tiene todo. Tiene sus momentos divertidísimos y de llorar de la risa, e incluso ha tenido algún episodio algo más sensiblero... pero siempre en el buen sentido. Adoro profundamente a todos y cada uno de sus personajes, y prácticamente todos ellos han tenido alguna vez momentos especialmente brillantes (y algunos bastantes veces). Así resumiendo, este año, especialmente la temporada pasada, ha sido uno de mis favoritos de Parks, porque además de divertirme un montón, me resulta cada vez más entrañable.

8. Dexter
Me llegan a decir la temporada pasada que este año tendría a Dexter tan arriba en la lista y me habría reído en su cara. A carcajada limpia, de hecho. Después de una temporada espantosa (que vino después de uno de los finales más insultantes y desesperantes que he visto nunca), la serie de Showtime me ha sorprendido para bien, con la que digo desde ya que ha sido mi temporada favorita. Por eso soy físicamente incapaz de entender las críticas que he leído de si Dexter no era así, o si Sirko era un villano que molaba pero se lo quitan de en medio muy pronto y no sirve para nada. Claro que sirve para algo, para que pase en Dexter lo que llevábamos tiempo pidiendo: que Dexter evolucione, que la serie evolucione. Por fin han dejado de hacer lo imposible por mantener el status quo y parece que vamos a alguna parte. Y por eso estoy dispuesta a perdonar la cortedad mental de LaGuerta en el último minuto, porque no estropea lo que para mí ha sido una temporada magnífica.

7. Downton Abbey
Estoy asumiendo que el especial de Navidad (también conocido como "Final de temporada que colocamos así como quien no quiere la cosa el 25 de diciembre y así lo vendemos como especial de Navidad for no reason whatsoever"), que por cierto ya se ha ocupado el mundo de spoileármelo big time, no estropea la que para mí ha sido una temporada muy buena, y desde luego bastante mejor que la 2ª (que me gustó, quede claro). No descarto que esta temporada me haya gustado tanto porque me ha hecho sufrir mucho (pobre, pobre Thomas. La escena con Carson me dejó tan completamente rota que aún estoy en proceso de recuperarme. Also, estoy convencida de que Julian Fellowes se pasa las noches en vela poniendo cara maléfica (tipo Ryan Murphy en TGP) mientras piensa nuevas formas de torturar a Thomas y a Lady Edith, también conocidos como sus sacos de boxeo favoritos.), y ya sabéis que a mí todo lo que sea sufrir con una serie me parece bien y hace que la valore más. Pero bueno, es mi lista y la ordeno como me da la gana.

6. The Good Wife
¿Que qué tiene The Good Wife? Pues unos personajes estupendos prácticamente todos ellos, una colección de secundarios e invitados que se tienen que repartir en distintos episodios porque si no ni cabrían (lo que hace que por un motivo u otro en todos los episodios aparezca gente que mola), un desarrollo que hace que me importe lo que les pasa a todos ellos (por ejemplo, la evolución de Alicia está haciendo que cada día me guste más y más), una facilidad alucinante para ser mucho más divertida que muchas comedias, una manera maravillosa de llevar el drama y, además de todo eso, unos casos que como mínimo siempre resultan entretenidos. Eso es algo que podría aplicarse a esta serie todos los años, conste, pero eso desde luego tampoco puede considerarse malo. Solo una pega: ¿qué más puede tener y le hace falta como respirar? Más Cary. Si a lo largo de este año hubiéramos tenido más Cary, seguro que hasta la habría puesto más arriba.

5. Boss
A la pobre serie no la veía ni la familia de los actores, y es una pena, porque esa historia que te cuenta, esa imagen, ese castillo de naipes a punto de derrumbarse era una verdadera maravilla. Y más en su segunda temporada que en la primera. Cada episodio me atrapaba completamente desde el primer minuto hasta el último, y toda la oscuridad de las acciones de prácticamente la totalidad de los personajes, especialmente puestos al lado y contrastando con la relativa pureza de la hija no-british-aunque-su-acento-engañe y Mona, resultaba verdaderamente fascinante. Como dije, una pena que probablemente nunca vayamos a ver la caída de todo ese castillo de naipes, porque nos quedamos con una historia incompleta que bien se merece un final.

4. Boardwalk Empire
Si bien el final de temporada no nos dejó ninguna escena tan profundamente impactante como esa escena (y todos sabéis de cuál hablo) de la temporada pasada, en conjunto la serie no decepcionó. La llegada de Gyp Rosetti (de nuevo Bobby Cannavale demostrándome que no se merecía la manía que le tenía por culpa de Will & Grace), sin duda uno de los grandes personajes del año, añadió un caos y una locura a la serie y a la vida de Nucky que condujo a otro final de temporada genial. Además, que nada superara a lo de la temporada pasada no significa que no hubiera escenas que voy a recordar a saber hasta cuándo, como lo de la famosa caja o el final del penúltimo episodio, con una escena absolutamente èpica.

3. Girls
Lo bueno y lo malo de esta serie es lo fácil que me resulta verme reflejada en sus protagonistas, o ver reflejada a gente que conozco. Y digo que es bueno porque precisamente es lo que hace a esta serie tan especial, esa cercanía que hace que sea tan fácil conectar con ella. Y digo que es malo porque no siempre es fácil aceptar lo que me está contando de mí misma, a pesar de saber que es perfectamente cierto. O, justamente, porque es perfectamente cierto.

2. It's Always Sunny In Philadelphia
Lo primero de todo, señores, aplaudan por favor a estos chicos, que después de ocho temporadas en antena son capaces de conseguir hacer una temporada en la que todos y cada uno de los episodios son oro puro. Y que, sobre todo, son capaces de seguir sorprendiendo. Ni un solo fallo le he visto a la temporada, ni uno solo. Y me he reído más que con ninguna otra comedia. Porque lo tienen todo. Son ese grupo de seres humanos profundamente despreciables que no pueden no encantarnos, están todos fatal de lo suyo (y yo cada vez soy más fan del psicópata de Dennis) y nos dan episodios como el de la iglesia o el de la terapia. Lo dicho, una genialidad de serie que espero que siga en antena por los siglos de los siglos. Porque si después de ocho temporadas siguen estando en plena forma y siendo de lo más burro y original que hay ahora mismo en la televisión, de ellos me fío. 

1. Breaking Bad
Y he aquí mi serie del año, y tengo que decir que merecidísimamente (a pesar de que ya empezaron algunos a criticar absolutamente todo. Pero bueno, es lo que pasa). La primera parte del tramo final de la historia de Walter White, su ascenso y la promesa de su caída, me pareció perfectamente llevada, de una forma perfectamente coherente con lo que hemos visto hasta ahora. Y mención especial a Skyler, que aunque se lleve todo el odio del mundo y un poco más, para mí es un pedazo de personaje, y desde hace bastante tiempo uno de los puntos fuertes de la serie. Un personaje que, supongo, se lleva mucho odio inmerecido porque hay gente que aún sigue viendo a Walter como el héroe y a ella como un estorbo en el camino, y es una pena. Porque es una manera muy tonta de perderse a un gran personaje. En fin. Also, Landry haciendo lo que Landry está destinado a hacer en este mundo. Qué peligro tiene el muchacho.

Pues eso, esta es mi lista de series del año, en la que hay alguna ausencia que a alguno le extrañará, pero con la que en general estoy bastante contenta. Soy muy consciente de la ausencia de GoT, por ejemplo, pero es que si soy sincera, a pesar de tener momentos espectaculares y un desarrollo de sus personajes muy acorde a mi lectura de los libros (y eso no tiene nada que ver con que sea fiel o no a la historia), me di cuenta cuando empecé a hacer la lista de que no la recordaba especialmente, ni tenía nada concreto que decir de ella. Y me dio pena, porque me encanta la serie, y sé que disfruto bastante con sus episodios. Y soy muy consciente de que medio universo me tirará piedras por no incluir The Newsroom (mientras que el otro medio estará de acuerdo conmigo), pero no puedo incluir una serie tan mediocre y que se cree tan grande, mucho menos cuando sus personajes femeninos son como para echarse a llorar (Alison Pill, por favor, sal de ahí corriendo antes de que me olvide de lo mucho que me hizo llorar April en In Treatment), qué se le va a hacer. Y ya digo que si la hubiera visto antes, Some Girls habría entrado en mi lista. Pero bueno, que así queda mi lista. Y como es mía, pues eso, mientras yo esté conforme con ella, lo demás da un poco igual.

¡Saludos! 

PD: Si esta temporada de Doctor Who me estaba resultando un poco irregular (en el sentido de que lo mismo me encantaba alguna cosa que otras me parecían espantosas) y había perdido un poco la ilusión por la serie, con el especial de Navidad he recuperado esa ilusión. Y no podría estar más feliz.

25/12/2012

Mis 30 de 2012 (Parte 2)

Pues bien, sin introducciones ni nada que se le parezca, aprovecho un ratillo que tengo ahora para seguir con mi lista de series de 2012.

20. Homeland
Habrá alguno que se lleve las manos a la cabeza viendo que no la he puesto más arriba, y habrá algún otro que piense que no está más arriba por unos motivos que no son. Porque ya sé que a mucha gente todo lo que tenía que ver con la familia de Brody en general y con Dana en particular le sobraba completamente. Y a mí, en cambio, es justamente eso, junto con lo que es el personaje de Brody en sí y Carrie siempre que no ande de misioncita por la vida, lo que hace que la serie me guste. En cambio, y la razón por la que no está más arriba, todo lo que tiene que ver con la investigación y con la CIA me importa bastante poco. Sin parecerme malo (aun viéndole sus fallos), pero simplemente no me interesa excesivamente.

19. 30 Rock
La temporada pasada en general me gustó mucho, y tuvo momentos divertidísimos. Y esta temporada tiene toda la pinta de ir a acabar por todo lo alto. Me encanta, sobre todo, el plan de Jack de querer hundir la NBC (con programas que YO vería, todo hay que decirlo, porque molan bastante más que algunas de las cosas que se emiten), y todo lo de Jenna en las elecciones me pareció grandioso. Pero vamos, en general me está encantando, y es pensar que nos queda nada y menos para que se acabe y muero de pena.

18. Community
Que digan lo que quieran de la tercera temporada, porque leí unas cuantas quejas, y gente que decía que ya no era lo mismo y que ya no eta divertida, pero a mí me encantó. De hecho, la volví a ver hace relativamente poco y me gustó tanto o más que la primera vez. He aprendido a querer mucho a la mayor parte del grupo (cierto que no todos) y me tienen deseando que vuelva de una puñetera vez. A poder ser, sin que sea su última temporada. Por pedir...

17. Lip Service
In my opinion, la segunda temporada fue mucho mejor que la primera. Para empezar, la salida de cierto personaje de la serie (que no digo quién por si alguien no lo ha visto, que es un spoiler como una casa) me pilló completamente por sorpresa, y además sirvió para hacer que la serie se centrara mucho más en otros personajes mucho más interesantes y con unas historias y unos bollodramas mucho mejores que ese, que ya lo teníamos muy visto. Además, hay que ser muy fan de Sadie. Y, por supuesto, hay que recordar que la segunda temporada de Lip Service nos trajo a Lexy. No hay que decir más.

16. The Hour
Otra que, como la anterior, mejoró en su segunda temporada, y eso que ya la primera me gustó. El ir conociendo ya a los personajes y sus motivaciones supongo que ayuda bastante, y además, la dinámica de la relación de Freddie y Bel sobre todo, pero también de Lix y Randall y de Hector y Marnie (me encanta Marnie, por cierto) hacían que me implicara muchísimo en la serie, y que viviera muchísimo cada episodio. Además, la historia de la temporada me pareció más entretenida que la de la anterior. Y, como adoradora de los finales que te dejan con ganas de esconderte en un rincón y quedarte ahí llorando hasta el final de los días, tengo que decir que estoy encantadísima con cómo acabó. A pesar de que yo aquí sigo cruzando los dedos por una (muy) improbable renovación.

15.Threesome
Tercera serie british seguida, y tercera que cumple eso de que la segunda temporada fue mucho mejor que la primera. O, al menos, pareció mucho mejor, quizá por haberles pillado el punto completamente a todos los personajes. Alice, Mitch y Richie estuvieron divertidísimos los tres, y tuvieron momentos (y episodios completos) de tenerme llorando de la risa. Como el episodio de la orden de alejamiento de Richie, que fue oro puro.

14. Treme
De comedia a drama y tiro porque me toca. Como ha sido desde su primera temporada, las calles de Nueva Orleans me atraparon completamente, y episodios teóricamente largos se me pasaron volando mientras veía a Delmond crecer y seguir los pasos de su padre, mientras sufría con Ladonna y con Albert (que, por cierto, cada vez que comparten escena son dinamita pura), mientras sentía lo injusto que era todo con Sophie o mientras conocía (y adoraba) a L.P.

13. Awake
Tuvo sus momentos mejores y sus momentos peores (el episodio del secuestro me costó, por ejemplo), pero en general creo que Awake fue una serie con un planteamiento interesante, unos personajes que estaban a la altura del planteamiento y un desarrollo que la convirtió en uno de mis estrenos favoritos de la temporada pasada. Una pena que el público de USA no estuviera de acuerdo conmigo y la serie no funcionara, pero yo me quedo con un buen recuerdo.

12. Southland
Empecé la temporada con un poquito de miedo (no mucho tampoco, que de ellos me fío) al enterarme del fichaje de Lucy Liu... y en cuestión de menos de un episodio vi que no tenía por qué haber tenido nada de miedo. El dúo Tang-Cooper me encantó, y eso que siempre me había gustado mucho el dúo Cooper-Ben. Y, hablando de Ben, también me gustó ir viendo los pasos de su caída, que supongo que será algo que seguiremos viendo cuando vuelva la serie.

11. The LA Complex
Se pueden decir muchas cosas de The LA Complex, pero lo cierto es que lo que consiguió implicarme y hacer que viviera los dramas y los traumas de sus personajes no lo consiguen muchas. Fue definitivamente uno de mis grandes descubrimientos del año y, a pesar de que salvo milagro totalmente inesperado (y a estas alturas de la película es más bien algo imposible) no tendrá tercera temporada, no me arrepiento de haber conocido a personajes tan interesantes como Kal, Raquel o Connor. Ni me cansaré de recomendarla, claro que no.

¡Saludos!

PD: Porque tengo la lista hecha ya, pero ayer acabé la primera temporada de Some Girls y tengo que decir que si la hubiera visto un par de días antes, probablemente se habría colado en algún lugar de la lista. Es una especie de The Inbetweeners solo que con un grupo de cuatro chicas como protagonistas, y alguna pincelada de la Shameless original en cosas como el ambiente o la fauna del barrio.
PD2: Ya lo he dicho por twitter, pero lo digo también por aquí: le di una oportunidad a Miranda y puedo decir que no es para mí. Sus chistes (bastante obvios y facilones) no me hicieron reír, y el personaje me agota un poco, así que de momento no voy a seguir con ella.

23/12/2012

Mis 30 de 2012 (Parte 1)

Que nadie me pregunte cómo, pero así como quien no quiere la cosa hemos llegado al final del año. Lo que significa que, por supuesto, es momento de ponernos a hacer listas como locos. Y por supuesto que yo no iba a ser menos, porque ya sabemos que me gusta hacer listas más que a un tonto un lápiz. Claro que, como una cosa es que me guste hacer listas y otra muy distinta que no sea la cosa más indecisa del mundo, elegir entre tanta serie (porque he decidido no incluir realities, aunque alguno desde luego que se colaría entre lo mejor del año) es algo complicado. Razón por la que he decidido hacer la madre de todas las listas, e ir directamente a por el top 30. Porque no quería dejarme a nadie fuera, y este era el único modo de conseguirlo. Así que vamos con la primera parte de la lista, es decir, los puestos del 21 al 30.

30. Bunheads
Es cierto que la serie tiene sus fallos, pero para mí fue de lo mejorcito de este verano, y el tipo de serie que necesitaba para sustituir a MIOBI y mi amor por Payson. Y es que algo que junta las series teen con el mundo del baile (con apariciones de gentecilla de sytycd como Ricky o Kent, eso sin contar a Jeanine, que se incorporará en el siguiente tramo de la temporada) no podía faltar en mi lista. Y eso sin añadirle que, in my opinion, tiene lo mejor de las Gilmore, pero sin resultar tan creepy (que sí, que me encantan las Gilmore, pero no me iréis a decir que Stars Hollow no era un sitio de lo más perturbador).

29. Chicago Fire
De los estrenos de este septiembre, este va a ser el único que se va a colar en mi top del año. La verdad es que no esperaba mucho más allá de entretenimiento mediocre por parte de esta serie, con eso me conformaba, pero al final me sorprendió para bien. Es cierto que no nos encontramos ante la mejor serie de la década, pero tiene ese algo que consigue que poco a poco vayas implicándote en la vida de los personajes. Además, tiene a Shay. Ya solo por eso tenía que incluirla.

28. Scandal
Como ya comenté aquí, Scandal es esa serie que sin yo esperármelo, me tiene cada semana deseando que salga un nuevo episodio, y es siempre de las que más ganas tengo de ver. Todo lo que en ella ocurre es tan WTF, tan excesivo, y toda la serie en sí es tan loca que me parece una verdadera genialidad. Juzgad todo lo que queráis, pero me lo paso estupendamente con ella, así que yo diría que con lo que llevamos de segunda temporada se ha ganado de sobra su hueco en mi lista.

27. Weeds
Con sus cosas buenas y sus cosas malas (ejem, las mechas de Nancy, por ejemplo), esta octava temporada, que supuso además el adiós de la serie, me ha recordado por qué quería tanto a los Botwin, a todos y cada uno de ellos. Y me ha hecho darme cuenta de que, a pesar de todo, sí que ha merecido la pena seguir con ellos a través de todo. Also, la sonrisa de Nancy.

26. Parenthood
Parenthood habitualmente tiene un problema, al menos en lo que a mí respecta. Y el problema que tiene es que lo mismo que la hace tan grande, tiene la culpa de que habitualmente no entre en las listas de lo mejor del año, que me cueste recordar que está ahí. Todo lo que en ella ocurre se vuelve tan familiar, tan cercano, que al final del día nos olvidamos injustamente de que está ahí. Pero yo no me olvido, porque las discusiones a gritos de los Braverman, las lloreras que me pego con ellos, y todos los estados de ánimo por los que me hacen pasar hacen que sea una serie con la que disfruto muchísimo, y desde luego que es una de mis imprescindibles.

25. Revenge
Podemos decir lo que queramos acerca de cómo ha vuelto en su segunda temporada, pero lo cierto es que la que fue uno de los principales estrenos de la temporada pasada nos tuvo pendientes de la venganza de Emanda y las idas y venidas de los pijos de los Hamptons durante buena parte del año. E incluso ahora, cuando algunos empiezan a ponerle pegas, a mí me sigue atrapando prácticamente en todos sus capítulos. Incluso descontando todo aquello que tenga que ver con la trama del bar, que habitualmente suelo ignorarlo. Pero con lo demás por ahora me compensan.

24. Hit & Miss
La historia de Mia, que finalmente quedó en una miniserie (a pesar de que a mí y me parece a mí que a muchos otros nos habría encantado que siguiera) me enamoró y me atrapó de una manera que muy pocas series consiguen. Y es que hay algo en los temas habituales de Paul Abbott (ese modelo familiar tan poco habitual, tan roto y al mismo tiempo tan lleno de cariño es algo muy suyo) y en su forma de contar las historias con lo que siempre consigo conectar. Además, fue esta serie la que me descubrió a Karla Crome, que es la principal razón por la que le di una oportunidad a la nueva temporada de Misfits (lo que puede considerarse algo bueno, porque la temporada mejora enormemente respecto a la anterior).

23.Happy Endings
Los reajustes que ha ido haciendo desde que comenzó para mí le han ido añadiendo puntos, y al final la han convertido en una de las comedias con las que más me he reído a lo largo de este año. Y es que pocos personajes consiguen que me ría tanto como Brad y Jane, o como Alex desde que decidieron cambiarle la personalidad y volverla tonta perdida (y, por tanto, infinitamente más divertida). Claro que decir que ellos son con los que más me río no quiere decir nada malo de los otros tres, que también tienen sus momentos. Vamos, que en conjunto son un grupo muy divertido, y por eso los adoro y consiguen que me ría prácticamente en todos sus episodios.

22. Nurse Jackie
Quién me iba a decir a mí que después de lo floja que había sido su tercera temporada, Nurse Jackie iba a acabar colándose entre lo mejor del año con una temporada estupenda. Por fin Jackie fue la que nos habían prometido que sería, y nos regaló la que probablemente sea su mejor temporada hasta la fecha. Una temporada donde todos y cada uno de los personajes (incluidos los nuevos, uno de ellos interpretado por Bobby Cannavale, que ha tenido un año de lo más apañado) estaban por fin en el lugar en el que debían estar, aportando todo lo que podían.

21. Shameless (USA)
Y llegamos al final de la primera parte de mi lista interminable de lo mejor del año con una serie que, si la lista la hubiera elaborado hace unos meses, probablemente habría estado más arriba. Y es que soy perfectamente consciente de lo perfecta que fue su segunda temporada, y de lo mucho que me gustó. Pero, claro, al haber acabado hace bastante, al final la memoria, y las series que he ido viendo por el camino, hace que tenga que bajar unos puestos. Pero bueno, como digo, una temporada maravillosa, llena de drama y que a mí me hizo sufrir mucho. Y otra cosa no, pero a mí una serie que me haga sufrir me tiene ganada para siempre.

En realidad, lo que digo que me pasa con Shameless puede pasarme con muchas otras. Y también puede ocurrir que el orden en que las he puesto hoy vaya a cambiar completamente si me lo preguntan mañana. Pero bueno, por eso mismo he dejado bien apuntadito cuál es el orden en que las pongo a todas, para poder seguir mañana con mi segunda parte del ranking. 

¡Saludos!

PD: Cuando termine con la lista de lo mejor del año, a ver si saco tiempo para escribir sobre el mini-maratón british que me estoy pegando. De momento han caído Secret State y The Fear, y ayer empecé con Some Girls. Y, bueno, malo, mejor o peor, algo tengo que decir sobre todas ellas.
PD2: Y me he dado cuenta de que ha acabado Gossip Girl y tampoco he escrito nada sobre ello. Y no puede ser, claro que no.

21/12/2012

Give me your scandals

Que mi amiga Shonda está fatal de lo suyo es algo que a estas alturas sabemos todos. Y que, haga lo que haga, mi pacto de sangre me obliga a ver todos y cada uno de los episodios que salgan de esa cabecita loca suya es otra de esas verdades universalmente conocidas. Por tanto, no es precisamente una sorpresa que la temporada pasada empezara a ver Scandal cuando empezó, cuando parecía que todo iba a limitarse a ser una especie de serie sosilla de caso de la semana (o escándalo de la semana). Tenía sus tontadas made in Shonda, claro que sí. Y hablaban rápido, porque todos sabemos que hablar rápido es una muestra de inteligencia y seriedad. Y en general a mí me resultaba entretenida, pero yo soy yo y entiendo que con lo que ofrecía no podía pedirle a nadie más que la viera. Sin embargo, no perdí la fe. Yo sabía que Shonda podía sacar mucho más de ese punto de partida. Y vaya si lo hizo. Porque ahora mismo siento que Scandal es esa grandeza que os estáis perdiendo, la AHS de las networks. Lo que hace que sienta que es mi obligación daros a conocer esa genialidad que os estáis perdiendo.

Porque esta temporada no les bastaba con dejar que la base de la serie sea la fantasía particular de Shonda, que incluye a un presidente especialmente creepy e inepto (el resto os lo podéis imaginar vosotros. O podéis ver la serie, leches) y han decidido tirar la casa por la ventana. ¿Sabéis lo que dije hace unas semanas de que el modo de trabajar de los guionistas de AHS consiste en ir añadiendo todo lo que se les va ocurriendo? Pues más o menos lo mismo podría aplicarse a Scandal. De forma que nos encontramos en una segunda temporada donde tenemos a un montón de espías asesinos enfrentándose a sí mismos y a su pasado de la forma más marciana que os podéis imaginar. Una temporada donde añadimos a todo lo anterior una conspiración en la que anda metido hasta el gato del vecino del presidente (más o menos), y que aumenta el nivel de genialidad general de la serie a cada episodio que pasa. Y una temporada en la que por faltar no faltan ni intentos de asesinato a lo grande (y no digo más, que se considera spoiler). O una de las escenas de sexo más WTF y perturbadoras que he visto últimamente (me dejó tan loquísima que me va a costar quitármela de la cabeza. And what's with the fingers?! En serio, nunca jamás en la vida voy a poder volver a mirar a ninguno de los dos del mismo modo), y ya digo que veo tanto AHS como True Blood, así que os podéis imaginar cómo están las cosas.

Por todo eso, la serie que empezó siendo una especie de guilty pleasure que mi pacto de sangre con Shonda me obligaba a seguir se ha dejado el "guilty" por el camino. Y no me avergüenza decir que espero cada nuevo episodio de Olivia Pope y sus gladiators in a suit casi más que cualquier otro episodio de casi cualquier otra serie. Necesito saber qué más se sacan de la manga, cómo lo complican todo. Y sé que lo van a hacer, y que no me van a decepcionar. Porque a estas alturas le han dado ya tantas vueltas a todo, y se han sacado ya tantísimas genialidades de la manga que sé que puedo confiar en ellos.

¡Saludos!

PD: Enlazando temas a través de uno de mis crushes más inexplicables, es decir, Joshua Malina, tengo que decir que estoy a nada de acabar The West Wing. Supongo que cuando la acabe ya escribiré algo por aquí, que tengo bastante que comentar.
PD2: No es una sorpresa, teniendo en cuenta las audiencias que hacía y que la cadena canadiense que la producía había decidido no seguir adelante con ella, pero la CW ha decidido no renovar tampoco The LA Complex. Lo que, aunque ya digo que no es precisamente inesperado, me sigue dando pena, porque la serie me pareció muy grande, por las razones que ya comenté aquí. En fin, al menos se va con un final que cierra bastante bien la historia.

19/12/2012

A culturally tough cookie

Como siempre hago en estos casos (porque soy buena, no lo olvidéis), aviso que después de la imagen voy a hablar de la temporada de Survivor que acabó este pasado domingo. Es decir, que hay spoilers, y esas cosas.
Como ya comenté en la última entrada sobre Survivor que escribí en el blog, hace algo así como un mes, esta ha sido la primera temporada que sigo al día. Y ya entonces dije que, sin haberla acabado, estaba más que dispuesta a situarla en la mitad superior de mi clasificación particular de temporadas. Pues bien, ahora que ha terminado, y después de haber disfrutado como una enana prácticamente todas las semanas, y de haber tenido favoritos y personas a las que querría ver encerradas en el fondo de un pozo (o al menos amordazadas y sin posibilidades de que yo tenga que volver a escucharlas nunca jamás en la vida), puedo decir que mantengo lo dicho. Ya luego si eso pongo la clasificación (que os dije que a mí todo lo que sea hacer listas me parece bien), pero desde luego que está en los puestos superiores. ¿Por qué? Pues muy simple, por eso que he dicho de que ha sido una temporada muy disfrutable. Y en la que, sin que tenga nada que ver, hice pleno de aciertos sobre la finale (que no es que quiera yo alardear ni nada, pero me paso el día escuchando a la gente llamarme tonta, así que cuando me siento medio espabilada puedo sentirme orgullosa).

El primero de esos aciertos, y justamente en el que más me dolió estar en lo cierto, es que el público en USA decidió que Lisa en vez de un ser insoportable al que nadie en su sano juicio necesita ver lloriqueando en pantalla durante más de diez segundos, por lo visto es una persona maravillosa, adorable y un ejemplo para todos. Cosa que no entiendo y soy físicamente incapaz de apoyar, pero como siempre que alguien me resulta especialmente desagradable, la gente de USA está empeñada en llevarme la contraria y elegirlos como fan favorite, no podía equivocarme. Y antes de seguir, voy a dejar clara una cosa: no odio a Lisa, no de verdad. Es decir, me parecería de una estupidez suprema odiar a alguien a quien no conozco de nada. Lo que sí que odio la visión de ella que nos han dado, así como su manera de entender o no entender el juego y su hipocresía al decir una cosa, hacer la contraria y juzgar al resto. Combinando todo eso, he visto a dos Lisas a lo largo del programa. Una de ellas jugando un juego perfectamente estúpido. Otra de ellas directamente actuando de una manera, con ese pobrecita yo, que no estoy hecha para esto, que me pareció una falta de respeto al resto, al programa y a los espectadores en general. Y si no les permito la falta de respeto (de un modo u otro) a Colton, que al menos añadía entretenimiento, o a Heidik, que me parecería un jugador genial si no fuera por ese pequeño detalle de ser un impresentable de la vida que veía al resto como basura insignificante (y eso sin tener en cuenta eso de que vaya por la vida disparando a pobres perros indefensos), menos se lo voy a permitir a Lisa, que no aporta nada de nada. En cualquier caso, ninguna de las dos Lisas es santo de mi devoción, y junto con RC (y Jeff Kent, aunque como ese desapareció pronto (en Ponderosa es inexistente, al contrario que RC y su risa, que está en todas partes), lo descarto más fácilmente) es lo peor de la temporada para mí. Sí, incluso peor que Russell.

Pero bueno, basta ya de hablar de Lisa, que bastante habla ella (algo con lo que creo que Malcolm estaría bastante de acuerdo, teniendo en cuenta mi momento favorito de la reunión: su cara de desesperación y mirada al techo mientras Lisa hablaba y hablaba y hablaba), y paso justamente a hablar de mi segundo acierto, que precisamente tiene que ver con Malcolm. Y es que llegó un punto en que estaba claro que Malcolm o Denise iban a llegar al F3, pero no los dos. Y en el episodio del F5, cuando decidieron eliminar a Abi, el editaje dejó bastante claro que el que se iba a quedar por el camino era Malcolm (más que los spoilers que circulan por ahí de la próxima edición, y que dieron lugar a un momento especialmente awkward en la reunión). Y a mí, a pesar de vérmelo venir, me dio muchísima pena, porque Malcolm ha sido mi favorito de la temporada, y lo pondría sin duda en mi lista de mayores favoritos ever, que todos sabemos que es una lista muy selecta en la que no entra todo el mundo. Claro que no consideraría injusto que cayera cuando cayó, sino simplemente mala suerte (esa IC les juega malas pasadas a mis favoritos, ¿verdad, Cirie? Aunque en el caso de Cirie estaba Parvati por ahí también, que me gustaba tanto o más), que se junta con una decisión cuestionable (no acababa yo de entender la lógica de ese F4 para ninguno de los cuatro, y justamente en el F5 habría estado bien que Malcolm cogiera y le regalara su idol a Abi y lo aprovechara para eliminar a Denise o Lisa. Lo que habría estado entretenido de cara a la televisión, pero además igual le habría dado más oportunidades, porque no sé yo si Skupin habría querido llevarse a Abi al F3). Con lo que no lo consideraría injusto realmente, al contrario de la manía de Jeff de enamorarse de Malcolm porque lo ve como Ozzy... cuando no, señores. Es decir, vale que el pelo de Ozzy mole, pero él y Malcolm no se pueden comparar, aunque sea simplemente por la gran diferencia entre el número de neuronas de cada uno de ellos.

Y llegamos a mi tercer acierto, que fue la victoria de Denise. Victoria con la que estoy bastante de acuerdo, porque a pesar de que no me convenciera la imagen que dio en todo el tema de Abi (que la entiendo perfectamente, ojo, que supongo que convivir con Abi tiene que ser como para replantearse los posibles usos del machete, pero eso no quita para que la forma de tratar con ella no fuera la más acertada visto fríamente), en cuanto a jugadores esta temporada, ella era mi segunda favorita (en cuanto a personas/personajes, era mi tercera). Salvo por ese detalle, jugó estupendamente, in my opinion, y por tanto se lo merece. Es, además, alguien que me cae bastante bien, y que da una imagen bastante digna de admiración, a pesar de lo que pueda parecerle a mi amigo Jeff. Porque evidentemente a Jeff le sorprendió que a la gente le gustara tanto Denise. Porque evidentemente en la mente de Jeff una mujer de cuarenta años (o así), que supera a muchos en las pruebas físicas, y que además es capaz de usar el cerebro, no tiene nada positivo y que a la gente le pueda gustar. No le busquéis explicaciones, que es Jeff y presentar se le da muy bien, pero para lo demás es mejor no darle más vueltas.

Por lo demás, ha sido una temporada que ha tenido de todo. Ha tenido sus momentos y sus jugadas lógicas y racionales, cosa que agradezco enormemente, pero también ha tenido momentos bastante poco previsibles. Y ha tenido momentos divertidos (la mitad de ellos gracias al inepto total de Skupin, God bless him), e incluso una historia de personajes con los que aprendes a empatizar (y, de nuevo, no miro a Lisa, sino a Abi. Porque a pesar de ser tan sutil como una apisonadora (y ojo, que le reconozco que llegó un punto en que le dio por empezar a pensar y todo), lo que hace que no me guste su juego, y que además sea el tipo de persona que me exasperaría en medio minuto, tengo que decir que me resulta mucho menos molesta de lo que debería, quizá porque en el fondo su forma de comportarse no deja de ser bastante inocente). E incluso diría que tiene gente de esa que no dio mucho de sí pero que no me importaría que le dieran una segunda oportunidad, porque tienen potencial para convertirse en una Parvati o en un Rob (y en este caso estoy mirando a la pobre useless Katie (Jeff dixit) y al metepatas de Pete).

Pero no puedo acabar sin hablar antes de Penner, lo que me viene muy bien para cerrar la entrada, ya que él sirvió para cerrar el FTC con una intervención simplemente genial. Y es que me sorprendió esta mañana leer un comentario en twitter de Crítico en Serie (y que luego he leído también en TWoP, entre otros, que siempre me resulta interesante leer a la gente de esos foros) diciendo que quedó como un rencoroso, cuando yo ni de lejos lo leí así. Igual si lo hubiera dicho otra persona, es posible que lo viera así, pero en el caso de Penner mi lectura es bien distinta. Y es que Penner es, ante todo, un personaje que él mismo ha creado, y le encanta que su personaje acapare atención (como debe ser). Entiende como nadie la televisión, y la necesidad de crear una historia, y ese discurso suyo fue no solo un cierre estupendo para el programa, sino también un cierre para la historia y el papel de su personaje (a su manera, validando a Denise, incluso a través de golpes varios, que recibieron todos, quede claro), así como para el de todo el F3. Mención especial para la revelación del pasado de Lisa (cuya respuesta, por cierto, hace que me acuerde de Penner como Danny Imperiali y me pregunte cómo es que nunca se ha comentado nada en ninguna de sus tres ediciones. Porque me consta que ha hecho otras cosas, pero su papel en The Nanny, a pesar de cortísimo, es memorable incluso para mí, que lo reconocí en Cook Islands incluso habiendo visto más bien poco de la serie. Pero es que esa camisa de lunares bien abierta, esa cadena y esas pintas en general son bastante inolvidables. Por no decir que su personaje, a pesar de ser prácticamente inexistente, no deja de ser la razón del punto de partida de la serie), que para mí fue precisamente la mayor muestra de eso que comento, de Penner queriendo estar a cargo de la historia, y creando un final para cerrar cada una de ellas. Que puede gustar más o menos, pero en este contexto me parece a mí que es bastante acertado. Y es esa forma de ver Survivor más allá del juego en sí y como el programa que es (junto a su forma de vivir el juego como lo vive), lo que lo convierte en uno de mis personajes favoritos del programa, aunque como jugador tenga bastantes carencias.

Así, ya solo me queda añadir mi clasificación, que teniendo en cuenta lo mucho que me ha gustado esta temporada, quedaría de la siguiente manera:
  1. Micronesia (16)
  2. Heroes vs. Villains (20)
  3. China (15)
  4. Samoa (19)
  5. Philippines (25)
  6. Panama (12)
  7. Redemption Island (22)
  8. Cook Islands (13)
  9. Tocantins (18)
  10. Borneo (1)
  11. One World (24)
  12. All-Stars (8)
  13. Marquesas (4)
  14. Fiji (14)
  15. Amazon (6)
  16. South Pacific (23)
  17. Vanuatu (9)
  18. Nicaragua (21)
  19. Guatemala (11)
  20. Africa (3)
  21. Palau (10)
  22. Pearl Islands (7)
  23. Gabon (17)
  24. Australia (2)
  25. Thailand (5)
¡Saludos!

PD: Como os podéis imaginar, estoy prácticamente dando saltos de alegría porque por fin han anunciado la renovación de sytycd. No se sabe aún nada sobre la décima temporada, más allá de que será edición normal y no all-stars, finalmente (lo que se deduce porque ya ha dicho Nigel dónde empiezan las audiciones), pero realmente me importa muy poco de momento, que a estas alturas con que renovara me conformaba. Claro que siempre estoy más que dispuesta a proponer cambios.
PD2: También estoy contentísima con la temporada de Dexter, que digo desde ya que me parece de lo mejor de la serie. Y es que, a pesar de un final con algún fallito (como la cortedad mental de LaGuerta), no han recurrido a la salida fácil para mantener el status quo, y por una vez en mucho tiempo me parece que la temporada ha ido a algún lado.