13 jul 2010

9 Crimes

...Y en cero coma, spoilers hasta el 3x04 de True Blood.


Pues bien, como tampoco es que True Blood sea una serie de esas a las que hay que dar una lectura profunda para comprender todo lo que nos intenta decir, y eso, pues voy con una lista de "cosas que se le pasan a una por la cabeza cuando la ve".
  1. Querido Alan Ball, negocie usted con los señores de la HBO un cambio sobre cuándo se emite o se deja de emitir la serie. O págueme una casa en el hemisferio sur. O algo. Con las temperaturas tan agradables que tenemos por Málaga, entre tanto chulazo suelto y Anna Paquin con poca ropa, a mí me quieren matar de calor. Y porque en este capítulo no ha salido cierta reina vampira de Louisiana...
  2. En cualquier caso, me gusta el dúo dinámico formado por Alcide (con o sin camiseta) y nuestra querida y odiada (a partes iguales) Ssssssookie. En estos momentos (ya veremos más adelante) es que son tal para cual, y hasta hacen que Ssssssookie parezca un poquito menos petarda.

  3. Otro dúo dinámico que me encanta muchísimo (aunque este me gusta más que el anterior) es el de Lafayette y Eric. Si por separado son grandes, cuando los juntas son de lo mejorcico de la serie. Con el momento "Let's go RuPaul" de Eric tuve que parar el capítulo del ataque de risa que me entró.
  4. Y, hablando de Eric... ¿Soy la única que cuando vio su sueño/alucinación/llámesecomoquiera con Sookie tuvo la sensación de estar viendo un anuncio de perfumes?
  5. Me sorprendió muy mucho ver al pobreto de Jason poniendo en funcionamiento su cuarto de neurona y ser consciente de dónde estaba, y me encantó ver cómo ponía en su sitio al niñatillo ese que llevaba escrito mini-Jason en la frente.
  6. No me gustó tanto ver cómo sacaba su lado un poco menos inocentón y decidía que todo eso de pasar los exámenes y tal era algo opcional. Aunque, claro, el sheriff ahora es Andy, así que casi que por eso se lo perdono.

  7. Como no iba a ser de otra manera (puesto que es un nuevo personaje de esta temporada y de momento estoy muy contenta con todos los personajes que han introducido esta temporada), me gusta el vampiro psicópata que se ha buscado Tara. Eso sí, ¿dónde leches le enseñaron a secuestrar gente? ¿Quién deja el teléfono móvil del secuestrado al lado del susodicho? Vale, tampoco es que sirviera de mucho, y bien pensado igual era algún tipo de tortura nuevo o algo, pero sigo pensando que no me acaba de cuadrar.
  8. Por favor, por favor, por favor, que alguien le dé una trama a Jessica. Mira que me encanta esta chica, pero lleva los cuatro episodios igual. Y que alguien le busque una novia a Hoydt, que como tengamos que tenerlo toda la temporada paseándose por ahí con cara de pena, vamos dados.
  9. Supongo que, con lo que le ha costado a la pobre llegar a las dos líneas por capítulo, no nos dejarán ahora sin Pam. Pero, igualmente, voy a pedirlo por si acaso. Pam es muy grande y lo que hay que hacer es darle un montón de líneas, no ir por la vida cargándosela.
Y ya está, estas son las cosas que piensa una servidora cuando ve un capítulo como el de este domingo de True Blood. Ya sé que no son muchas, y tampoco es que sean pensamientos demasiado serios y elaborados. Pero, eh, es True Blood y además hoy no llevo puestas mis gafas de pasta :P.

¡Saludos!

PD: Este fin de semana he aprovechado para hacerme maratón de Community, para celebrar lo ignoradísimamente ignorada que ha sido en las nominaciones de los Emmy, o algo. Seguramente en unos días (amos, cuando me vea que no tengo ningún tema de por medio y las entradas de SYTYCD empiecen a estar demasiado juntas y a dar la sensación de que no soy una persona seria y respetable, que tengo una reputación que mantener :P. O no, pero da igual) acabe cayendo una lista de razones por las que todo el mundo debería verla.

11 jul 2010

SYTYCD: Round 4

Y al final nos quedamos sin Alex. A mí me encanta muchísimo lo que me pasa con estos programas, que siempre los empiezo a ver por rellenar huecos y al final los acabo viviendo como nadie.


Así que, qué leches, para mí el que tuviéramos que decir adiós a Alex antes de tiempo (y tan antes, teniendo en cuenta que probablemente hubiera ganado. Y, si no, se habría quedado a puntito) fue un mazazo (y lo admito, acabé llorando yo también como una Magdalena. Quién me ha visto y quién me ve), que no se había convertido en uno de mis dos favoritos así porque sí. Y es que nos ha dado momentos muy grandes estas semanas, como este o este (y su solo de la semana pasada, que no lo encuentro por ningún lado en calidad medio decente), y la verdad es que me da mucha pena que no vayamos a verlo más esta temporada. A ver si vuelve para la siguiente y a la tercera va la vencida, pobreto. Porque está claro que a este muchacho no le van a dejar ganar hasta que no haya superado todos los inconvenientes que se le puedan ocurrir a uno (la primera, que si incumplía contrato. Renuncia a su trabajo (que no era precisamente tontería) y a la segunda se nos lesiona... A ver a la tercera...).
En fin, supongo que ahora me queda seguir pidiendo a quien sea que por favor Billy se reencuentre con la drama queen que todos llevamos dentro y se vuelva menos frío de cara al público (que no cuando baila) cuando se sube a un escenario (porque en los vídeos de BTS el chico es un amor con patas), que creo que es una de las cosas que le están fallando y que hacen que esté en peligro cada dos por tres.

Ainssss, es que me da una pena tremenda lo de Alex, de verdad, y casi hasta ni sé qué decir de todo lo demás. Y es curioso, porque esta semana han vuelto a estar todos bastante bien.

Me sorprendió mucho Kent, que esta semana se dejó las caras raras detrás del escenario y estuvo bastante bien las dos veces que bailó. Me gustó bastante con Comfort, pero especialmente con Lauren, que también estuvo estupendérrima ella. De esta última actuación me hace gracia, por cierto, el ver lo sumamente cansino que es Nigel con el tema de Travis Wall y el estilo para el que sirve y el que no. Vamos, cuando lo dijo la primera vez, pase, tenía su sentido (aunque a mí me pareció de muy mala educación que se ensañara con él como lo hizo). La segunda fue de vergüenza ajena (y el poner a Tyce como ejemplo de lo que se debe hacer no es que ayudara precisamente). Y ahora, aunque sea una mención por encima, a nada que hayas seguido un poco la historia sabes por dónde van los tiros, y ya directamente da la sensación de que se ha convertido en su obsesión personal y no piensa dejarlo descansar.

A Ashley la vi bastante más floja que la semana pasada, a Lauren no se la comió Pasha (que no iba descamisado, por cierto, otra muestra más de que el Apocalipsis está al caer) con patatas, que ya es algo, Jose estuvo bastante flojo haciendo contemporáneo (por mucho que al jurado les encantara) y algo mejor cuando bailó con Billy, aunque ahí Billy se lo comió con patatas, y Adechike me gustó en la primera (pero sin entusiasmarme) y en la segunda ni fu ni fa.


Me voy a centrar, de todos modos, en las críticas a Adechike, porque me pareció que no venían a cuento y no tenían ningún sentido. Para empezar, Mia le dijo que era un desalmado de la vida y que no tenía corazón y que por eso no transmitía nada, básicamente (aunque al día siguiente se disculpara por haber sido muy dura. ¿Tú crees, Mia?). Y que ahí estaba la diferencia con Jose. Porque está claro, Jose puede bailar todo lo mal que quiera, y meter la pata seiscientas veces, pero como tiene corazón, puede cambiar completamente un estilo, que no solo se lo vamos a perdonar, sino que encima nos va a encantar. Ahí fue donde Cat intervino (qué grande es esta mujer, ¿lo he dicho ya?) y les dijo que le estaban diciendo una cosa a uno y la contraria al otro, y Mia lo explicó como lo he dicho, más o menos. Todo muy lógico y coherente. No me gusta un pelo esa doble vara de medir que tienen para Jose. Porque luego está ese momento de lucidez extrema de Nigel diciendo que es que Jose ha aceptado voluntariamente el reto que le proponen en SYTYCD. Claro que sí, es que los demás tuvieron que ir ahí a punta de pistola. Y si los movemos totalmente fuera de su estilo, como hicieron con Alex la semana pasada o con Billy la anterior, no aceptan ningún reto ni se esfuerzan, no, no, no.
La otra, el echarle la culpa de que la segunda actuación no hubiera sido estupendísima de la muerte, a que no estuviera Alex. Que oye, a mí me encanta Alex, y es verdad que me hubiera encantado verlo ahí, pero no creo que el hecho de que lo sustituya una persona que se dedica exclusivamente a ese tipo de coreografías tenga la culpa.
En fins, que sin que Adechike sea precisamente de mis favoritos, entre eso y lo de la lentilla (se le cayó una lentilla al principio de la primera actuación, y había que verlo al pobre cuando le estaban haciendo la crítica, que evidentemente no sabía cómo mirar a ningún sitio para no acabar viendo elefantes rosas), al final me acabó dando mucha lástima, porque me dio la sensación de que se cebaron con él.

Y de los dos que me quedan, pues Robert estuvo bastante bien en la primera (bastante curiosa y bastante currada, por cierto, resbalón de Kathryn aparte) y bastante surrealista en la segunda. Por cierto, que no sé yo dónde buscará Nigel, pero lo que le han estado echando en cara a Robert no es que dé la sensación de ser arrogante, sino algo que indica precisamente lo contrario: que intenta demasiado caer bien y al final resulta demasiado payaso. Eso, y que no es que sea malo, pero hay otros que gustan más (a mí me gusta mucho, pero tiene un estilo demasiado Sonya, lo que pueda gustar menos que otros, como Kent o Adechike, que son más flexibles en ese sentido).


En cambio, al que sí que le echan en cara esa arrogancia es precisamente a mi Billy del alma, al que por supuesto nadie le dice nada y me lo veo en peligro por los siglos de los siglos. Yo no lo veo necesariamente así (amos a ver, el chico sabe que es bueno, y actúa como tal, porque, coñe, es que es muy bueno. Y no es que vaya por la vida diciendo "miradme lo bueno que soy, panda de incompetentes"). Más bien me da la sensación de que, si delante de las cámaras (encima del escenario, porque en los vídeos de BTS ya digo que me lo paso pipa con él) fuera algo más abierto y algo menos frío, las cosas cambiarían mucho. Por lo pronto, esta semana a mí me encantaron sus dos gatos. El primero, de Broadway (¿ves, Tyce? Se puede hacer Broadway sin bastones ni sombreros voladores, quién lo diría), y el segundo, que no era exactamente un gato, en la coreografía que tuvo con Jose, que a mí me encantó, pero que no encuentro por ninguna parte.

Mención especial para la coreografía del principio de la gala de resultados, que a mí ha sido de las que más me han gustado.
Alguien debería decirle a Mia que se deje de hacer de jurado y se dedique a ser la pedazo de coreógrafa que es. Se ahorrará muchas apariciones en The Soup (yo es que fue escuchar lo de murdericious y ya sabía que iban a comentarlo esta semana. Y no me equivoqué :P) y nos podrá regalar momentos tan grandes como este.

Ahora a ver qué pasa esta semana. Supongo que volverán a estar en peligro Ashley y Billy, y de los otros dos estoy entre Robert y Adechike. Y en cualquier caso, no sé qué van a hacer, y me da miedito. Porque adoro muchísimo a Billy, y ya sabemos todos que Adam también lo adora, pero si tienen que elegir entre Billy, Ashley y Robert, no sé yo cómo acabará la cosa.
Yo querría que se fuera Jose, que sí, es adorable, pero es que cualquiera de los demás le da mil vueltas. Pero como nuestros queridos miembros del jurado han decidido adoptarlo, lo menos, difícil lo tenemos (aparte de que el público también ha debido de decidir adoptarlo).

¡Saludos!

PD: Está claro, la única manera de conseguir que Anya no eclipse a cualquiera que baile con ella es poniéndola a bailar con Pasha :P.
PD2: Lo más surrealista de todo el programa de resultados, de todos modos, fue el que intentaran vendernos que los demás no supieran que Alex se iba a su casa. Vamos, me van a decir a mí que ni Ashley ni Billy sabían, antes de hacer los solos (y más bien desde la noche anterior) que estaban a salvo.
PD3: Sobre lo adorable que es Cat Deeley, se me olvidó comentar que me encanta el buen rollo que hay entre ella y los concursantes y que se nota que los adora muchísimo. ¿Alguien se imagina a Ryan Seacrest invitando a los concursantes de American Idol a su casa a pasar el 4 de julio? Pues eso :P.

9 jul 2010

About Kings

No sé exactamente por qué no vi Kings en su momento. Normalmente no falla: serie que empieza, serie que empiezo a ver. Es posible que luego la acabe dejando colgada, o que no pase ni siquiera de la mitad del primer episodio, pero normalmente sí suelo dar al menos una oportunidad a la mayoría.

Pero supongo que Kings la pasé un poco de largo a saber por qué. Así que no la fui llevando al día, con lo que me encontré hace unas semanas que la tenía por ahí muerta de asco. Además, me la habían recomendado bastante, me habían dicho que estaba bastante bien. También me habían dicho que nada, que ni me molestara, que luego me iba a dar mucha pena que se quedase en 12 (13, si contamos el primero como doble) episodios que acaban con un "final" con un montón de posibilidades.

De todos modos, y como yo soy así, no podía ser que tuviera una serie por aquí a la que no le hubiera hecho ni el más mínimo caso, así que empecé a verla.


...Y me acabé enamorando de ella. No es, eso sí, una serie perfecta, todo hay que decirlo. Y creo que el principal fallo que tiene es que te deja una sensación un tanto descolocante. Porque su argumento, su ambientación y prácticamente todos sus elementos, piden a gritos la libertad del cable.

Sin embargo, es una serie emitida en una network (la NBC, nada más y nada menos. Una cadena a la que cada vez me da más la sensación de que le caen proyectos interesantes pero no sabe cómo (o no puede, por los motivos que sea) darles salida en la mayoría de los casos) y eso se nota. Porque a lo mejor es solo una sensación y no algo que se puede ver objetivamente, pero durante los trece (o doce :P) episodios de su primera y única temporada no pude evitar pensar que querían hacer más, que querían enseñarnos más, de lo que finalmente pudieron.

Eso aparte, tampoco es que le viniera bien estar en una network en vez de en el cable. Que las audiencias aquí son las que mandan, y solo hay que ver que se quedó en una sola temporada para entender qué es lo que dijeron.

Una pena, porque descolocante (a ratos) o no, lo cierto es que es una serie bastante más que decente.


Como no es cuestión de ponerse a lloriquear y lamentarse por cancelaciones injustas, voy a decir qué es lo que me gustó de esta serie, lo que me hizo tragarme todos sus episodios más o menos del tirón, teniendo en cuenta que muchos me los vi justo en vísperas de exámenes (y oye, tan mala suerte no me dieron :P).

Me gustó que supiera, poquito a poco y a su ritmo, buscar un punto medio entre lo grande y épico de la historia que cuenta y las idas y venidas de los personajes y sus enredos palaciegos. Admito que, por mucho que me gusten las cosas grandilocuentes y hechas para demostrar lo épico y espectacular que es todo, me gustan en su justa medida. Es decir, de vez en cuando y en momentos concretos, porque cuando es algo continuo pierde su efectividad y su sentido.
Y admito que las historias tirando a folletinescas a veces me pierden, pero suelen cansarme enseguida.

Por eso me dieron una alegría cuando supieron encontrar una manera de hacer las cosas que no se pasara ni por un extremo ni por el otro. Seamos justos: la historia merece su tanto de épica y grandilocuencia, pero si se hubiera quedado en eso, a mí al menos me habría parecido bastante vacía.

Y, sobre todo, me gustó que supiera desarrollar unos buenos personajes, con un reparto que, independientemente de lo bueno o malo de los actores (aquí hay de todo, porque nadie irá a negar lo enorme que es Ian McShane, pero con otros sigo teniendo mis más y mis menos), es de las cosas más acertadas que he visto en mucho tiempo en televisión. Parecía que cada personaje había sido pensado expresamente para el actor que lo interpreta. A eso, además, hay que unirle unos diálogos que a mí me parecieron, en la mayoría de los casos, estupendos.

¿El resultado? Pues unos personajes que, cayeran mejor o peor, resultaban creíbles y lo suficientemente diferenciados unos de otros.
Yo admito que tengo más debilidad por unos que por otros. Por ejemplo, me gustaron mucho Silas y la reina, me sorprendió la manera en que consiguieron no convertir a David en un petardo insoportable, y me tocó mucho las narices Michelle al mismo tiempo que me resultaba más que creíble.

Pero si tengo que elegir un personaje, este es sin duda Jack. Cuando apareció por primera vez, entre las primeras impresiones y la manía que le cogí a Sebastian Stan en Gossip Girl, la verdad es que me dio muy mala espina, porque me pareció un arquetipo como la copa de un pino. Después, poco a poco le fueron dando algo de profundidad y lo convirtieron en mi personaje favorito. Supongo que porque siempre he tenido debilidad por los eternos segundones (especialmente cuando los pobres hacen todo lo que está en su mano (y lo hacen bien) para dejar de serlo), pero no creo que fuera eso solamente. Y es que con Jack me pasaba una cosa: cada vez que salía en una escena, aunque fuera de fondo, podía ver perfectamente lo que estaba pensando.
En parte, me ha servido para reconciliarme un poco (de momento un poco, en el futuro ya veremos. Que de esas caras de intensidad que pone durante la mitad de la serie no me fío, aunque le fueran perfectamente al personaje) con el propio Stan y hacerme olvidar la sosería que lleva encima cuando interpreta a su personaje de Gossip Girl (tampoco es que en ese caso el personaje ayude, que es malo hasta para la serie).
Y es lo que he comentado antes: no sé si será que el personaje estaba hecho para él o que de verdad voy a tener que empezar a darle un poco de crédito al chaval, pero lo cierto es que, sea lo que sea, el nivel de conexión que consigue entre personaje y espectador no es tan fácil de conseguir. O a lo mejor soy yo, yo qué sé.


¿Qué habría cambiado para hacer la serie más redonda? Pues yo lo tengo bastante claro. Aparte de la cadena, quiero decir.

Para empezar, les habría dicho adiós a los dos personajillos esos que salen en cada capítulo y que no le importan a nadie. Ya sé que están ahí por dos motivos: por un lado, para mostrar una especie de "visión del pueblo" alejada de los enredos que se traen entre la familia real; por otro, para ser un comic relief como la copa de un pino.
Y yo lo siento mucho, pero no funciona. Cada una de sus escenas resulta incómoda y fuera de lugar, y solo sirve para sacarte de la historia y que luego tengas que volver a situarte, perjudicando a todo lo demás.

Y ni siquiera puede decirse que nos dé una visión del otro lado de la historia, del de los habitantes de Gilboa. De hecho, esta visión fue algo que eché bastante de menos. Habría venido bien crear otro personaje, no a estos dos petardos, que sirviera de nexo entre un mundo y otro. Un ayudante, un sirviente (con media neurona y algún propósito en la historia, quiero decir) que viviera en ambos mundos y nos pudiera mostrar un poco de cada uno. Habría sido interesante y no totalmente gratuito, como ocurre con estos dos.

La última pega que le voy a poner es que me dio la sensación de que los capítulos, a pesar de ser una historia que pide continuidad y que en realidad la tiene, a veces me resultaban un poco inconexos. Cuando pasaba de un capítulo al siguiente no me parecía que la historia fluyese, sino que la visión era más algo así como un conjunto de historias cortas, con el mismo mundo y los mismos personajes, pero relativamente independientes.
Lo que podría ser aceptable, de no ser porque en realidad no es así. La serie cuenta una única historia que se desarrolla a lo largo de varios capítulos, no varias historias independientes. Y esa es la visión final y lo que supongo que realmente es.

Pero bueno, esos detallitos aparte, es una serie con la que he disfrutado muchísimo y que me ha dado mucha pena ver acabar. Porque utiliza una historia prometedora (y el que sea una historia conocida y que todos sepamos cómo acaba me resulta totalmente indiferente), en principio desarrollada de forma bastante interesante y con unos personajes bien construidos.
Una pena que tuviéramos que decirle adiós y nos quedáramos con ganas de más.

¡Saludos!

PD: Me estoy ventilando Big Love a velocidad supersónica. Y la segunda temporada me está gustando más que la primera.
PD2: Soy lo peor... Yo que empecé a ver esta temporada de SYTYCD simplemente porque soy la tonta de las coreografías y derivados, y por pasar el rato, y aquí ando, mordiéndome las uñas por enterarme de qué leches pasó con Alex anoche, porque, por supuesto, los spoilers son malos malísimos en estos casos, pero más que aceptables en cualquier otro. Y si hasta esta noche no me pongo a ver el programa, hasta esta noche no me entero. Mal que les pese a mis uñas :P.

8 jul 2010

De nominaciones y esas cosas

Como soy así de original y además estamos en verano y el calor no invita a pensar, toca comentario (rápido y saltándome todas las categorías que me apetezca/no me interese comentar xD) sobre las nominaciones de los Emmy.

Nominaciones que, por cierto, han sido curiosas. No ya por los nominados, sino porque se han tirado como un siglo y medio con los agradecimientos y derivados (hasta a los que les han dado el desayuno les han dado las gracias, oye. Que sí, que vale, que todo muy bien y tal, pero a las personas que hemos desayunado los restos de la cena de ayer nos importaba más bien poquito :P), y un momento y medio (yo he contado unos seis minutos) con lo que es el anuncio de las nominaciones en sí. Anda que no se notaba la hora y que tanto Sofia Vergara como Joel McHale querían volverse a dormir.


El caso es que la única gran sorpresa que me he llevado (aparte de alegría inmediata) ha sido la nominación de Kyle Chandler y Connie Britton, el eternamente ignorado matrimonio Taylor de Friday Night Lights. Ya sé que soy más simple que el mecanismo de un chupete, y que me contento con nada, pero a mí eso me compensa el que hayan ignorado de mala manera (y por no acabar con las buenas/malas costumbres) a series que se merecían al menos alguna nominación, como Community.

La lista de nominados se puede ver aquí, así que no voy a pararme a nombrarlos uno por uno y me voy a limitar a decir:
  1. No me llama ninguno de los nominados como actor principal de comedia. Normalmente me decantaría por Jim Parsons o por Steve Carrell, pero es que sus personajes (y sus series) han dado un bajón importante y en ambos casos no les ha afectado positivamente. De todos modos, si tengo que elegir, supongo que escogería a Jim Parsons.
  2. En cuanto a las actrices, me pasa casi lo contrario. Pero si tengo que elegir, estaría entre Lea Michele, Edie Falco y Toni Collette.
  3. Como actor de drama, yo estaría entre Kyle Chandler y Michael C. Hall. Pero no es que mi voto valga mucho; no he visto ni Mad Men ni Breaking Bad.
  4. Y de las actrices me quedo con la genialérrima Connie Britton. Y fun y pin.
  5. En comedia, como digo, me duele la ausencia de Community y la verdad es que a ninguna de las nominadas la veo merecedora de ganar (y eso que a gleek no me gana nadie). Si acaso, me quedo con Nurse Jackie, que si no la acabo de ver es principalmente porque de comedia tiene lo que yo te diga.
  6. Me ha sorprendido (mucho) ver a True Blood en drama. Por lo demás, y teniendo a Mad Men, Breaking Bad y The good wife en pendientes, me conformaré simplemente con que no se lo den a Lost.
  7. Para los actores invitados en comedia, tengo el corazón dividido entre NPH y Mike O'Malley, ambos en Glee. En drama, me quedo con John Lithgow.
  8. Y en lo que a actrices se refiere, en comedia, por mucho que me gustase Christine Baranski en TBBT me quedo con la siempre enorme Kristin Chenoweth. De drama diré eso de ns/nc, aunque admito que si se lo dieran a Elizabeth Mitchell sería uno de los pocos posibles premios a Lost que no me molestarían, porque ella sí que se lo merece :P.
Y con esto resumo mis impresiones. Ya si me acuerdo de alguna otra, haré algún otro comentario suelto :P.

¡Saludos!

PD: Ya que el otro día hablaba de Popular, tengo que decir que me da mucha pena lo de Tammy Lynn Michaels. A mí me encantaba esta chica y, de hecho, me hizo mucha ilusión verla en un par de capítulos de The L Word, así que espero equivocarme y que podamos volver a verla en televisión. De todos modos, difícil lo veo. Y no es que sea nada raro, porque es el pan nuestro de cada día (anda que no hay chicas por ahí que dejan de lado su carrera por dedicarse a su pareja, a la casa y a los niños y al final acaban comiéndose los mocos), pero eso no quita para que me dé pena.
PD2: Otra que me da mucha pena es Lindsay Lohan (hala, ya lo he dicho). No porque vaya a la cárcel, que me parece estupendo, sino porque con lo mona que era de cría y a la de sitios a los que podría haber llegado, da penica ver cómo ha acabado. Si es que ser un niño de Hollywood tiene que ser la releche, sí señor.
PD3: Y hoy me he vuelto a hacer fan de las postdatas, está visto. Así que aprovecho para decir que hacía mucho que no veía SLQH, y que probablemente en cuanto vuelva mi señora madre de vacaciones y vuelva a enchufarse a Amar en tiempos revueltos no vuelva a verlo, pero estos días he pillado algunos cachos del programa y la verdad es que me ha sorprendido para bien. Y Ricardo Castella me resulta menos cansino que Ángel. Hala, ya lo he dicho :P.

6 jul 2010

Rewatching: Popular

Cualquiera que esta temporada haya alucinado con Glee debería ver, al menos una vez en la vida, Popular. Qué leches, todo el mundo debería ver Popular al menos una vez en la vida. Bueno, vale, quizá no todo el mundo, porque también es verdad que no es que esta sea una serie de las que gustan sí o sí.

Para empezar, te tienen que gustar las series de instituto. Y, para seguir, debes ser capaz de reírte de ellas y de ti mismo. Si eso lo aderezas con un grado de surrealismo de esos que hacen historia y crees que puede gustarte, entonces eres de esas personas que deberían verla.
Y si te gusta Glee, debería ser de visionado obligatorio. Porque Popular es, al fin y al cabo, la versión beta de Glee.

Es una serie creada por Ryan Murphy y Gina Matthews que, en principio, no se ve muy diferente a cualquier otra serie de instituto típica. Tiene a sus animadoras buenas y perfectas, a sus animadoras malas malísimas, al jugador rubísimo (novio de la animadora buena, por supuesto), a la chica anti-populares, al chico que es un cacho de pan... A los populares y a los impopulares del instituto (aunque hacia la segunda temporada están los dos grupos en un nivel similar de popularidad). Todo eso, con unos actores que podrían interpretar en la mitad de los casos, a los padres de sus personajes (o casi). De hecho, hay un momento en el que esto resulta especialmente ridículo, cuando los protagonistas quieren colarse en una fiesta universitaria y se preguntan cómo van a hacerlo con la pinta de críos que tienen.

Pero no es solo eso, ni mucho menos. Popular tiene una mala leche y una capacidad de reírse del género y de sí misma que ya quisieran otras (precisamente esta es una de las cosas que Glee hereda de su hermana mayor. Muchísimo más suavizada, eso sí). Cuando empezamos con ella, los personajes son estereotipos puros, tan puros que realmente son una caricatura de sí mismos. Lo que no quita para que, poco a poco y conforme avanzaba la serie, fueran capaces de encontrar un punto medio e ir desarrollándolos hasta darles un fondo que de primeras no habríamos adivinado en ellos. Es esto, esta capacidad para encontrar un punto medio, para mezclar la mala leche y ese punto satírico, con un desarrollo dramático de los personajes, una de las cosas que hacen más única a esta serie.


Yo recuerdo que con 14 ó 15 años me enganché malamente a ella. La echaban todas las mañanas de verano por la 2 y era una de mis citas obligadas nada más levantarme. De hecho, recuerdo que pasé unos días en casa de una amiga y no le quedó otra que verla conmigo (y, en consecuencia, acabar tan enganchada como yo).
Es por eso que es una de las series de las que siempre he guardado un buen recuerdo, porque, junto con Buffy, es de las primeras que seguí capítulo a capítulo y mordiéndome las uñas entre uno y otro.

Pero, sobre todo, es una serie que resulta muy curiosa de volver a ver al cabo de varios años, especialmente si te pasa como a mí, y la viste con esas edades. Es algo de lo que me he dado cuenta también con Glee, en la que parece que mi prima y sus amigas ven capítulos completamente distintos a los que vemos mis amigos y yo. Porque una misma escena se puede ver de formas completamente distintas, y un mismo personaje puede resultarte en un momento un encanto y en otro insoportable.

Precisamente esto último es lo que más me ha llamado la atención, porque mi lista de personajes favoritos cambia casi al completo. Cuando la vi hace unos años, recuerdo que me encantaba la Sam del principio y que andaba frita por ser como ella, mientras que, por seguir con ejemplos, odiaba profundamente a Harrison. Ahora, cuando la he vuelto a ver, Harrison se ha convertido en uno de mis personajes favoritos, y curiosamente uno de los que mejor desarrollados están (aunque en la segunda temporada me gusta menos que en la primera), mientras que la actitud de Sam al principio me saca un poco de quicio (lo que no quita para que me guste bastante como personaje, especialmente teniendo en cuenta que yo pasé por esa etapa insoportable y me he reconciliado con mi yo del pasado).


Creo que el único personaje que se mantiene en el mismo escalón en el que estaba cuando vi la serie por primera vez es esa diosa televisiva que es Mary Cherry. Mary Cherry es rubia rubísima, pija, popular y tonta no, lo siguiente. Y todo eso la convierte en una mina. Cada vez que abre la boca suelta algo digno de recordarse, y cada vez que abre el bolso sabes que puedes esperar cualquier cosa (incluidas palas o hachas xD). No en vano es la protagonista de algunos de los mejores momentos de la serie. Entre mis favoritos: el momento en el que conoce a su hermana gemela perdida, o este otro, en el que un asesino psicópata la persigue por el instituto en uno de los episodios más épicos que dio la serie (por cierto, al final del vídeo sale Jane Lynch).

Y sí, es verdad que es una serie que puede considerarse un placer culpable como la copa de un pino, porque tiene absolutamente todos los ingredientes que hacen falta para considerarla como tal. Pero eso no hace que no tenga episodios muy buenos (algunos tratando temas más serios). Entre mis favoritos están Wild, Wild Mess (1x09), en el que Harrison acaba aceptando la homosexualidad de su madre, The Trial of Emory Dick (1x12), Caged! (1x14), Ch-Ch-Changes (1x18) (de hecho, creo que este sería mi favorito de toda la serie), Two Weddings and a Funeral (1x22), que es la season finale de la primera temporada y que reúne todos los tópicos de los finales de temporada de las series adolescentes en un solo capítulo, The Consequences of Falling (2x10), porque yo soy muy fan de los "what if", Fag (2x16) o I Know What You Did Last Spring Break (2x19).

Como digo, yo adoro esta serie desde hace varios años, aunque puedo entender a la gente que me dice que es un bodrio infumable. Bodrio o no, lo que sí que está claro es que fue la versión de prueba que Murphy utilizó para presentar un montón de temas, tramas y personajes que luego acabaría desarrollando en Glee. En ambas series se tratan un montón de temas comunes (no ya solo los temas básicos de las series de Ryan Murphy, como son la popularidad o la homosexualidad, sino muchas de las tramas concretas y personajes que se han ido desarrollando durante la primera temporada de Glee. ¿O acaso habríamos tenido, por poner un ejemplo, a la grandísima Sue si antes no hubiera existido Bobby Glass? Así, que yo recuerde, juega (al menos momentáneamente) con embarazos adolescentes, la aceptación de la sexualidad de uno mismo y de los demás, el ser diferente, tenemos un capitán del equipo que quiere participar en el musical del instituto y que tiene una familia que podría ser perfectamente la de Quinn, etc, etc, etc).
Es más, ya en Popular juguetearon con la idea de los números musicales. Por ejemplo, este, pero especialmente este otro, que forma parte de la season finale de la primera temporada (a partir de la segunda mitad del minuto 2, más o menos):


Pero así hay muchísimas cosas más llegaron primero a Popular y después a Glee. Y una de las que me parecieron más curiosas fue descubrir que también Popular tuvo su momento Vogue.

A sus actores la verdad es que les he perdido bastante la pista. A Leslie Bibb me la encontré hace muy poquito cuando me vi Kings, y Bryce Johnson sale ahora precisamente en uno de los guilty pleasures oficiales del verano, Pretty Little Liars. Y sé que Christopher Gorham ha salido en varias series (Ugly Betty, Jake 2.0, Felicity o Harper's Island), pero no he visto ninguna de ellas. Oh, y a Robert Gant, que hacía de subdirector/director, lo vi en Queer as Folk. Y me suena que Carly Pope también se ha paseado por unas cuantas, pero la verdad es que no recuerdo cuáles. Y Sara Rue me acuerdo que apareció en dos o tres capítulos de TBBT haciendo de novia de Leonard.

En fin, es una serie a la que normalmente se le suele mirar por encima del hombro (aunque ahora que a todo el mundo le encanta muchísimo Glee, sé de varias personas que le están dando una nueva oportunidad y a las que les está gustando, después de meterse con ella todo lo que han querido y más xD).
Una serie que, además, se quedó bastante cortita y no queriendo. Porque de hecho acaba en uno de esos cliffhangers que son malos malísimos para la manicura, supongo que porque en principio habría planes para una tercera temporada.

¡Saludos!

PD: Como curiosidad, a mí me suele hacer bastante gracia encontrarme caras conocidas haciendo papeles mínimos o episódicos en otras series. Por aquí me crucé, aparte de con Jane Linch, con la siempre enorme Sandra Oh, Wentworth Miller, Simon Helberg y mi querido Tom Lenk. Me suena que había algún otro, pero ahora mismo sigo sin caer :P.

4 jul 2010

SYTYCD: Rounds 2 & 3

La semana pasada no comenté nada de SYTYCD porque, salvo Lauren, me parecieron todos bastante sosos.

Tampoco hubo sorpresas en lo que a eliminaciones se refiere (ni la semana pasada ni esta, todo hay que decirlo). La semana pasada tuvimos en el bottom 3 a Cristina, Melinda y a Robert. Y los señores del jurado decidieron ser crueles y dejar a la pobre Melinda estar veinte escalones por debajo de todos los demás (salvo Jose, pero esa es otra historia) una semana más.

Esta semana le tocó compartir espacio con Billy y Robert (por cierto, me encanta muchísimo lo cutremente que hacen los grupos para crear momentos de tensión, cuando estaba claro que, una vez salvada Lauren, los otros dos en peligro tenían que ser por narices ellos), algo que me partió total y absolutamente el corazón. Vamos, que sabía que iba a irse Melinda (cualquier otra cosa habría sido excesivamente ridícula), pero el ver a Robert y, sobre todo, a Billy entre los tres con menos votos...


Al menos esta vez decidieron no dedicarse a estirar el "momento de tensión" y en tres segundos y medio mandaron a Melinda a casita y salvaron a los otros dos.
La verdad es que lo de Melinda me da hasta pena, porque no sé quién sería el lumbrera al que se le ocurrió lanzar a una persona entrenada casi exclusivamente en claqué (que será buena buenísima en lo suyo, no digo yo que no) a los lobos como lo han hecho con ella. Es más o menos lo mismo que pasa con Jose, otro que tal baila (no pun intended :P), solo que a él le salva el que el chico tiene carisma y cae bien.

En fins, estando fuera Melinda, nos quedan dos chicas y seis chicos. Y las chicas, ahora que ya le he pillado la gracia a Ashley (que tiene truco, y eso :P), son lo suficientemente buenas como para que empiecen a caer los chicos. Me da miedito por Robert, que tiene todas las papeletas para que esta sea su última semana, cuando en realidad yo creo que antes debería caer por lo menos Jose (y, si me apuras, Kent y Adechike, en ese orden).

Y resumiendo mis impresiones de estas dos semanas, diré que Lauren esta semana estuvo bien (accidentes de vestuario aparte xD), pero la semana pasada estuvo impresionante. A Ashley le pasa que cuando baila en solitario le falta algo, pero brilla (una vez ves lo que la hace buena, que a mí me costó un poco) cuando baila con alguien. Porque se deja llevar completamente, y confía plenamente en la persona con la que baila, y eso es algo que resulta impresionante a la hora de verlo. Precisamente esta semana han sabido aprovecharlo al 100% y protagonizó probablemente uno de los mejores momentos del día (que no el mejor, que para eso ya tenemos a Alex).
Jose se está manteniendo gracias a lo que he comentado antes, que cae simpático, porque por lo demás deja bastante que desear. Adechike es bueno, bastante bueno, lo que pasa es que tiene una habilidad para pasar desapercibido impresionante. O a lo mejor es que sus compañeras han resultado ser unas robaplanos de campeonato. Con Kent ahora mismo me pasa lo que me pasaba con Lauren al principio: me gusta, pero me sacan de quicio sus caras cuando baila. Robert me sigue gustando mucho, especialmente cuando baila algo de Sonya. Billy tiene unos movimientos que me dejan sin palabras y sin duda alguna me parece de lo mejorcito de la edición. Y esta semana, de hecho, me gustó mucho. Y en cuanto a Alex, pues mi otro favorito (y mi favorito esta semana). La semana pasada le tocó la combinación Broadway/Tyce, lo que aparte de irle como a un Cristo dos pistolas, significaba, evidentemente, algo con sombreros voladores (nada en contra de Tyce, de verdad, pero no me gustan nada sus coreografías de Broadway. Me gusta más cuando hace algo de jazz o contemporáneo)... y no. Pero esta semana brilló como nadie.

Para la próxima, supongo que nos tocará despedirnos de Robert, porque está bastante claro que volverá a estar en peligro y dudo mucho que vuelvan a salvarlo. Especialmente teniendo en cuenta que los que quedan, si quitamos a Jose, son bastante buenos.
Y además habrá cambios en el formato (ah, ¿pero es que ha habido dos semanas seguidas que hayan usado el mismo formato? xD), ya que cada concursante hará una coreografía con un all-star y otra con otro de los concursantes.
Lo que me lleva a una de las cosas que más me están sacando de quicio, y es ese miedo a hacer una coreografía chico-chico o chica-chica. No hay más que ver el calor que dieron con la de Alex y Twitch, y eso que era hip hop. Llamadme rara, pero a mí me encantaría ver a Alex y a Billy bailando contemporáneo, o a Lauren y Ashley. Creo que en ambos casos se complementarían estupendamente y podría salir algo bastante interesante de ver.

¡Saludos!

PD: Me fascina el pelo de Cat (por cierto, adoro muchísimo a Cat Deeley. Pero es que no podía ser de otra manera) los días de eliminaciones. Al principio del programa siempre sale completamente despeinada, pero luego tiene el pelo bien :P.

2 jul 2010

De cancelaciones varias

El otro día, al poco de acabar sus respectivas temporadas, Starz anunciaba la cancelación de sus "comedias" de los viernes. Y digo "comedias", entre comillas, porque no tengo demasiadas dudas acerca de que Party Down lo sea, pero no tengo muy claro que el coso raro (rarísimo) que es (era) Gravity pueda definirse exactamente como comedia. Hombre, "comedia" la define mejor que "drama", pero es que es tan sumamente rara que creo que no entra en ninguna de las definiciones.


Tengo que decir que de las dos, la que realmente me da rabia es Party Down. Realmente no me había puesto con ella hasta hace bien poquito. Me la habían recomendado bastante y la verdad es que me llamaba bastante la atención, pero preferí dejármela aparcada para cuando tuviera un poquito más de tiempo y no estuviera tan saturada de series. Así que me puse con ella hace nada, y me enamoró desde el minuto uno.

Su humor, sus situaciones y sus personajes me resultaron a cada cual más genial desde el principio. Y además es una de esas series que me parece que tiene un reparto inmejorable. Me reencontré con varios actores a los que les había perdido relativamente la pista (Ryan Hansen, Ken Marino y Martin Starr. Sobre este último, por cierto, tengo que decir lo que ya dije de una de sus compañeras de reparto en Freaks & Geeks, Busy Philipps, en Cougar Town (salvando las distancias en cuanto estilo y calidad de ambas series :P): me hace gracia, porque al igual que ella interpreta a una especie de Kim Kelly unos años más tarde, Roman podría ser perfectamente Bill al cabo de varios años. ¿O no?) y me volví a cruzar con otras dos a las que sí tenía más localizadas: Lizzy Caplan y la siempre estupenda Jane Lynch. Además, estas dos temporadas me han servido para descubrir a Adam Scott, que ha conseguido ganarse mi respeto.

Sí, he disfrutado un montón con sus dos temporadas, y me da pena que no vaya a haber una tercera, porque me parece una comedia bastante grande, original y, desde luego, de lo mejorcito que he visto en este estilo últimamente.


Y en cuanto a Gravity... Ay, Gravity... Tengo que decir que si algo no esperaba cuando empecé a verla fue que le acabaría cogiendo tanto cariño.

Su primera y única temporada ha sido una rareza con patas. Ha sido bizarra y surrealista como ella sola. Y cutre a más no poder, y no tan cutre. Y buena y mala. Todo, absolutamente todo, a la vez. Y nada de lo anterior. Al final, tengo que decir que he disfrutado bastante con sus capítulos, viendo a ver cómo leches se les ocurría sorprenderme y plantarme un WTF más delante de las narices.

Y además, ver a la guapísima Krysten Ritter nunca está de más.

El caso es que nadie, incluso los que hemos acabado adoptándola y convirtiéndola en una de nuestras niñas, se podría sorprender de que no pasara de la primera temporada. Y es que este experimento extraño de Eric Schaeffer (que además de interpretar a uno de los personajes más bizarros y extrañamente carismáticos de la serie, es guionista y director) es una curiosidad a la que quizá, si tienes algo de paciencia, algo de tiempo y algo de adicción a los placeres culpables, merezca la pena darle una oportunidad y ver qué tal.

Porque se pueden decir muchas cosas de ella. Se la puede poner a parir y no creo que mucha gente te lleve la contraria.

Pero a mí pocas series me han dejado con esa sensación de no saber si es que es tan absolutamente mala o tan absolutamente buena. Y de no saber qué leches es nada de nada.

¡Saludos!

PD: Oh, y tengo que decir que la más mejor cita de las dos temporadas de Party Down es, sin duda alguna, el "People care what I think. I have a prestigious blog, sir." de Roman. Esa frase debería de estar entre las mejores frases de la historia de la televisión. He dicho.
PD2: Al paso que va, Craig Ferguson va a acabar presentando el programa en vaqueros en nada y menos. De momento, ya ha conseguido las zapatillas y la camiseta.