21 ago. 2007

Etiquetas :P

No sé muy bien a qué viene esto ahora mismo, que llevo varios días desconectada del mundo, así que técnicamente ni estoy enfadada con nadie ni debería estarlo. Pero he estado pensando, y dando vueltas a lo mismo de siempre. Sí, supongo que será eso.

Y es que está claro que el ser humano necesita sentirse parte de un grupo, no sentirse excluido. Hay excepciones, por supuesto. O tal vez no, si nos da por darle la vuelta a las cosas y acabar armando un lío (quienes dicen no pertenecer a ningún grupo y se sienten orgullosos de ello, pertenecerían al grupo de los que "no pertenecen a ningún grupo", que al "no pertenecer a ningún grupo" efectivamente no forman parte de ninguno, lo que los reuniría en un grupo...), pero eso lo dejo para momentos de aburrimiento, que ver la cara de la gente después de unos 10 minutos dando vueltas a lo mismo no tiene precio.

El caso es que el otro día, en uno de mis contactos con el mundo exterior, un amigo mío me estuvo comentando que estaba bastante harto de acabar siempre siendo la víctima del fuego cruzado entre distintos grupos. Me dijo que estaba desesperadito porque no había manera de que ninguno de los dos grupos se diese cuenta de que no tenía razón al criticar al contrario. Y es que ese es el gran problema de ser un "híbrido", un bicho raro que odia las etiquetas (que podría clasificarse en el grupo de los "bichos raros que odian las etiquetas" :P), o cualquier otro ente que pasaba por allí; no que acabes siendo la víctima, no que no pertenezcas en realidad a grupo alguno (¿en serio? :P)... sino que eres consciente de que la diferencia no es tan grande.

Lo cierto es que yo también acabé harta de las etiquetas, puedan o no evitarse. Después de una corta (menos mal) fase en la que no paré de hacer tonterías una detrás de otra, tuve la sensatez de pararme un momento y preguntarme si realmente merecía la pena. Y es que, sí, lo confieso, yo también fui en cierto momento una de esas "frikis-de-pro", mal que me pese. Pero cambié, no sé si para bien o para mal, pero lo cierto es que lo hice. Ahora, esos mismos frikis-de-pro con los que pasé tanto tiempo me consideran persona non grata... y qué se le va a hacer. De todos modos, creo que fue para bien. No sé qué fue lo que me hizo abrir los ojos un poco y darme cuenta de la hipocresía que había a mi alrededor; no puede uno andar quejándose de lo incomprendido que está, de lo que lo desprecia todo el mundo por ser diferente y mientras tanto demostrar su odio hacia todo aquello que no es clavado a uno; no puede uno pretender ser comunista-odia-pijos, y conseguir todo lo que quiere sin esfuerzo, siempre más y mejor que los demás... y podría seguir, pero creo que ya ha quedado claro.

De todos modos, no fue una fase inútil, desde luego. Aprendí algo importante. Aprendí que el ser humano es, a pesar de todo, una persona. Un individuo. Cada persona es un mundo; un mundo que depende de tantas cosas que a menudo no somos capaces de ver el conjunto. Por eso, decir que tal o cual es "pijo", "kinki" o "friki" es simplificar las cosas de una manera bastante estúpida.

Y también aprendí otra cosa: cada grupo no es diferente del otro, por mucho que nos cueste admitirlo.

Supongo que todos pasamos por fases similares, hasta que nos convertimos en lo que somos. Supongo que todo es pasajero. O al menos esa es la conclusión a la que he llegado.

Así que diré lo mismo que ya le dije al pobre muchachito que no era capaz de identificarse con un grupo y se sentía fuera de lugar en todas partes ("pijo" para unos, "friki" para otros... nunca lo que era aceptable en el momento concreto). ¿Por qué ser todos iguales? ¿Por qué ponerse una maldita etiqueta en el cuello que te dé permiso para estar con unos y no con otros? Yo tengo mis aficiones, mi forma de ser; no soy un clon de nadie, o eso creo. Pero eso no impide que no me pueda llevar bien con los demás. Eso no impide que acepte otros puntos de vista. Ese chico tenía miedo de ser rechazado por no ser "aceptable" según ciertas normas sin sentido. Pero, ¿qué sentido tiene ser aceptado en un lugar en el que no te sientes TÚ? Están aceptando a una parte de tí, pero no al conjunto. Y el conjunto es lo que importa; ahí es donde están los contrastes y contradicciones que hacen que no podamos ser tan fáciles de clasificar.

En fin, creo que eso es todo. Puede que sea una tontería, o que no tenga ningún sentido, pero la verdad es que me da igual. Solo intento que algunas personitas abran los ojos. Claro que no siempre resulta... aunque no existan los casos perdidos ^o^.

PD: Boh, clasifíquenme si quieren. Hay quien lo prefiere así... les resulta más fácil.

¡Saludos!


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