8 sept. 2010

Por qué tienes que ver The Vampire Diaries...

¿Cuántas veces hemos visto un piloto tan sumamente malo que nos ha quitado las ganas de seguir con la serie que sea? Muchas, ¿no? Y de esas, la cosa es que hay unas cuantas que poquito a poco van encontrando su sitio y sus modos, y acabamos cogiéndoles cariño. Yo por eso suelo darle varios capítulos de margen a casi cualquier serie que empiezo.


Con The Vampire Diaries pasa precisamente eso. Su piloto es de esos que hacen historia de lo malos que son: esos intensísimos "momentos diario", esa persona que descubrió la máquina de humo y se entusiasmó... Son detalles que fácilmente te pueden echar para atrás como hubieras empezado a verlo con la intención de tomártelo en serio.
También, claro, te puede pasar como a mí, que la temática de la serie no me llamaba nada (yo es que de vampiros, salvo los de True Blood, ya tuve bastante con mi época de devorar libros de la Rice), pero fue leer las críticas al piloto, que tan mal y tan cutre lo ponían, y necesitar verla. Como comedia involuntaria, eso sí. Porque este tipo de series, que de malas son graciosas sin intentarlo, son una auténtica mina para comentarlas y echarse unas risas.

Y así fue cómo yo empecé con ella, y como comedia involuntaria no defraudaba. En esos primeros momentos, lo cierto es que nos dio unos cuantos momentos WTF y unas cuantas risas.
Lo que ni de lejos me imaginaba era que poquito a poco y a su manera, esta serie se iba a acabar ganando mi respeto. Y que aquí estaría ahora, a dos días de empezar su segunda temporada, muerta de ganas de ver lo que pasará durante estos meses por Mystic Falls. Después de haber descubierto unas cuantas razones por las que merece la pena verla y disfrutarla.

Puede que The Vampire Diaries no sea la mejor serie del mundo, pero tampoco lo pretende ser. Y dentro de su genero, lo cierto es que es estupenda.
A su pareja protagonista se la puede criticar por muchas cosas, es cierto. Es decir, la chica con el pelo más liso del mundo y el chico con la expresividad digna de un ladrillo son la cosa más intensa (es que es el adjetivo que mejor los define a ambos :P) del mundo, y a veces se pasan de sosos, como toda pareja protagonista que se precie. Pero la verdad es que esa intensidad suya se acaba haciendo entretenida de ver. Y, oye, con todo el pseudodrama adolescente que podría haber salido de una relación vampiro-humana, incluso resultan bastante normalitos. Cosa que se agradece siempre, claro. Que una ya está hasta las narices de la adoración que siente el mundo en general por los momentos malrolleros de Crepúsculo.


Claro que si la serie girara únicamente en torno a ellos, probablemente no andaría yo esperándola con tantas ganas. El verdadero dueño y señor de la serie es Damon (Ian Somerhalder), el hermano de Stefan y malo carismático oficial de la historia. Bueno, con matices, claro. Porque a psicópata no le gana nadie (bueno, otra vez, habría que verlo :P), y sus enredos son dignos de ver, pero va a ser que al final tan tan malo no es. O sí. O, bueno, más o menos. Igual me confunde un poco el hecho de que, a lo tonto, el pobre se acaba siempre llevando palos de todas partes. El caso es que es un personaje de esos que molan, de esos que quieres que aparezcan en pantalla para ver qué es lo próximo que se les ocurre.

Tampoco es que él esté solo entre los personajes secundarios que hacen de esta serie algo a tener en cuenta, eso sí. Yo siento especial predilección por John Gilbert (David Anders), del que diría unas cuantas cosas, pero no lo haré por no meterme en spoilers :P. También la mala pécora de Katherine y sus tejemanejes y manipulaciones. O la adorable Caroline, que debe de tener una especie de imán para los problemas, pero que sigue siendo un amor. O Anna, que también es amor. O la mala leche que se saca Bonnie de vez en cuando.
Oh, y también sale Mia Kirshner, ¿hacen falta más razones para verla?

Pues como hay gente para todo e igual hay alguno que todavía no se ha convencido, voy a dar un par de razones más, que la serie las tiene.
Para empezar, no es de esas en las que los guionistas se duermen en los laureles a la mínima. No es que pasen cosas, es que pasan muchísimas cosas. Y se plantean y resuelven tramas a velocidad supersónica y dándole un dinamismo tremendo a toda la serie. Vamos, que al menos en su primera temporada, no ha pasado eso de estirar una trama como si fuera un chicle hasta que estás tan harto de ella que te importa bastante poco cómo la resuelvan.
Y eso nos lleva a la segunda y más importante, que es que no te aburres nunca. Como no paran de pasar cosas y mantienen el interés que da gusto, entretiene y engancha de mala manera. Y eso, simplemente eso, ya sería razón suficiente para darle una oportunidad. Los capítulos se pasan volando mientras te lo pasas pipa con ellos. No es que hagan falta muchas más razones.

Así que ahí queda. Si no fuiste de los que, como yo, la fueron siguiendo a ritmo USA semana a semana, ni de los que han ido cayendo poco a poco a base de insistir, y todavía no le has dado una oportunidad, aprovecha y ponte con ella. Total, una más en un calendario repleto tampoco se va a notar tanto, ¿no?

¡Saludos!

PD: Ya me he puesto al día (no es que fuera muy difícil) con Bored to Death y la verdad es que me ha gustado mucho. A mí es que es eso, me encanta ponerme retos y seguir añadiendo series a mi calendario :P.

8 comentarios:

manganxet dijo...

Poco a poco toda la blogosfera caerá rendida ante TVD.

Yo con el piloto si me eché unas risas, pero la dejé en el piloto hasta este verano donde ya la he visto en condiciones, eso sí, haciendo un sacrificio muy grande, viendo los 5 horrorosos primeros episodios, aun así ha valido la pena y yo también esperando a que sea viernes para descargar la season premiere.

Endeavour dijo...

Bored to Death está muy bien, además le hace ganar bastantes puntos el tener a Galifianakis haciendo su papel de siempre (sí, tuve que googlear su nombre) :D

Vampire Diaries ya me la recomendó más gente, incluso hubo quien me dijo que le gustaba mucho y sin embargo True Blood le parecía mala.
Aun así me da algo de miedo que,
dado que ahora está de moda el rollo de Crepúsculo, pueda ser una serie parecida y cuando la vea me tenga que arrancar los ojos :(
Si me garantizáis que no tiene nada que ver igual me pongo a verla, total ya la tengo bajada...

PD: Veo que C+ piensa emitir Archer (serie de animación que es una mezcla entre lo más basto de Padre de Familia y una peli de James Bond xD).
Yo la vi en VO y es realmente TREMENDA, muy por encima de PdF, pero recurre mucho a juegos de palabras intraducibles, así que tengo curiosidad por ver como se las han apañado para doblarla...

Mina Harker dijo...

Manganxet, entre los que han caído (unos antes, otros han tardado un poquito más xD) y los que caerán, al final todo el mundo la habrá visto (y además acabará enganchadísimo, que lo sé yo) xD.
Y yo admito que los primeros episodios los soporté bien porque me reí bastante con ellos (más bien de ellos). Pero vamos, poquito a poco fue ganándose mi respeto, y ahora solo me río de ella de vez en cuando, mientras pienso lo genialérrima que es al mismo tiempo.

Endeavour, a ver, no es Crepúsculo, que ya es algo (a mí es que Crepúsculo, el dichoso vampiro brillante, la tipa boba y la relación autodestructiva que me llevan, me da muy mal rollo). Para empezar, la pareja protagonista no lleva tanto el peso de la serie, y no son TAN petardos (juntos son un poco cansinos, pero, por ejemplo, ella por sí sola no está tan mal). Pero tampoco te esperes la octava maravilla, porque la serie es lo que es: una serie teen que para más inri viene de la manita de la CW y sus excusas psicodélicas para sacar a chicos sin camiseta (y todos y todas monérrimos de la muerte, of course. Aunque a mí el que hace de Stefan me parezca horriblemente feo). Con todo, es lo que digo, entretenidísima. Pero claro, tienes que saber a lo que te vas a enfrentar xD.
Archer la tengo por aquí, a ver si le echo un vistazo una tarde de estas. Eso sí, yo todo en vo, salvo que tenga que pillar lo que esté viendo cualquiera de mis hermanos en la tele xD.

Endeavour dijo...

Bueno, que sea de CW para mí tampoco es un handicap, de hecho Reaper me gustó mucho :D
Aunque es cierto que la parte de chicos monos sin camiseta no la cumplía, claro...

Condesadedia dijo...

A mí me falta por ver el último capítulo.
Lo que es una lástima es que el que hace de Stefan sea tan mal actor, el pobre, porque el personaje no está nada mal para ser "bueno". La cara del Somerhander sigue pareciéndome raruna, pero Damon es un malo genial. A ver cuándo tengo tiempo de ver el último capítulo, que creo que la segunda temporada empieza esta noche.

Mina Harker dijo...

Condesadedia, el último capítulo es genialérrimo, cliffhanger (bueno, más bien debería ponerlo en plural) incluidos. Pasan un montón de cosas xD.
Eso sí, supongo que el efecto es mayor cuando luego toca esperar todo el verano para ver el siguiente.

Anónimo dijo...

A mí me pasó exactamente igual como todos vosotros. Los 5 primeros capítulos no son nada!! Después la serie se convierte en una maravilla, que engancha cada vez más.

Yo soy seguidora de unas cuantas series (Mad Men, Glee, House, Modern Family, How I Met Your Mother, Big Bang Theory...) y os garantizo que la que más me apetecía que empezara era esta, tal y como nos dejó la season finale me moría de ganas de ver el 1º capítulo de la 2ª temporada... y no me ha defraudado para nada. Ha alcanzado una calidad estratosférica comparado con el inicio.... y tiene pinta de que cada vez será mejor! :)

Mina Harker dijo...

Anónimo, a muchos nos ha pasado eso. Yo precisamente no sigo pocas series (lo que no sé es de dónde saco tiempo para ver tantas, más bien xD), y TVD era de las que más ganas tenía de que volviera. Y si encima empieza tan bien como lo ha hecho, pues encantadísima de la vida ^^.