27 jun. 2012

Let's kill Cathy



El otro día comenté que me encantaría dedicar una entrada a poner verde a Cathy Jamison, que me lo había merecido después de aguantarla durante una temporada entera que no es que fuera mala, es que fue atrozmente mala. Y no estoy siendo dramática, eh, me limito a hacer una observación total y absolutamente objetiva. Pues bien, justamente hoy he tenido un sueño que ha sido como una señal. Y es que en mi sueño salían ella y Tyce de SYTYCD (a insultar a Tyce no le voy a dedicar ninguna entrada en concreto, porque ya lo insulto bastante en cada programa. Y, además, este año, y salvo que por algún motivo no pueda, o salvo que cambie de opinión en el último momento, tenía pensado escribir sobre SYTYCD cada semana, lo que necesariamente implica insultar al inútil de Tyce en cada una de las entradas que le dedique al programa en sí) y se torturaban mutuamente a base de tener que aguantarse, con lo que al final se cansaban y acababan suicidándose. Too good to be true, lo sé. Pero el caso es que ha sido un sueño muy bonito, y como ya digo que ha sido una especie de señal, pues me toca escribir sobre la cansina de Cathy y sobre ese desastre que ha sido la tercera temporada de The Big C.

Porque creo que todos estaremos de acuerdo en que viendo esta última temporada de la serie cuesta bastante recordar qué fue lo que nos enamoró a muchos de ella. Recuerdo, así de forma lejana, que su primera temporada consiguió pasar de simplemente gustarme sin más a hacer que me involucrara mucho con la serie. Y, por supuesto, a conseguir que llorara como una Magdalena con la escena de Adam en el garaje. Lo que pasa es que esa escena del garaje ha quedado ya muy lejos (a pesar de que en el universo de la serie apenas hayan pasado unos meses), y esa Cathy del principio, a la que podíamos entender o no, y a la que podíamos soportar más o menos, pero a la que en general no queríamos matar en todas y cada una de sus escenas, ha quedado aún más lejos. Porque esta nueva Cathy es uno de los personajes más odiosos que he visto en mucho tiempo.

Es posible que los guionistas simplemente quisieran ser rompedores (this is Showtime, after all), porque en cierto sentido conseguir que nosotros como espectadores le deseemos lo peor a un personaje protagonista que tiene cáncer y que, de entrada, debería despertar nuestra simpatía (o al menos nuestro apoyo), desde luego que es algo nuevo y a lo que no todo el mundo se atrevería (que nadie me saque Breaking Bad ahora, por favor, que es un concepto totalmente distinto). El problema está en que sigo convencida de que es algo no intencionado, que eso no es lo que andaban buscando. ¿Que querían ser rompedores? Pues claro, de ahí algunas de las tramas tan "porque sí" que tanto abundan en la serie. Pero no querían serlo con el personaje de Cathy, al menos no en ese sentido. ¿Y que cómo lo sé? Pues muy sencillo: en la serie aún intentan vendernos a Cathy como una especie de heroína. Una que hace las cosas a su manera, pero a la que teóricamente deberíamos seguir teniéndole aprecio de algún modo. Y simplemente no funciona. No funciona porque hay un contraste demasiado obvio y una desconexión bastante clara entre el personaje que teóricamente debería ser Cathy, el que teóricamente quieren que veamos, y el que vemos en realidad.

Y ahí es donde empiezan los problemas. Bueno, o donde se hacen verdaderamente insostenibles. Porque no se puede mantener una serie que se sostiene únicamente en un personaje tan odioso, desagradable, despreciable y al mismo tiempo tan convencido de poseer la verdad absoluta. No se puede sostener una serie en un personaje que simplemente provoca desprecio, sin ningún otro tipo de cualidad, y sin ningún tipo de fondo (y ojo, no digo necesariamente que tenga que ser un personaje bonito y agradable, ni que no haga jamás cosas cuestionables. Es decir, mi personaje favorito de Mad Men es Pete Campbell, y le dedicaría un spin-off felizmente, así que no es eso a lo que me refiero). No cuando es el único pilar de la serie, y lo único que realmente importa en ella, como ya nos han dejado claro en estas últimas temporadas.

Porque esa es otra, ya sabemos que Cathy es la protagonista, y que toda la serie es una excusa para que Laura Linney se luzca y se convierta en el centro de su propio universo, pero eso no significa que haya que maltratar a los secundarios. No es necesario que se les dé demasiada importancia, pero hay unos mínimos que toda serie debería cumplir, y de los que en este caso pasan olímpicamente. No se puede construir unos secundarios para que te sirvan de excusa en una temporada y cambiarlos completamente a tu gusto y según tus necesidades para que te sirvan de excusa para algo completamente distinto en la siguiente. Y no se les puede dar tramas tan absurdas y sin ningún tipo de sentido como las que se les ha dado cuando no tenían otra cosa que hacer y cuando no podían servir de excusa para el continuo YOYOYO de Cathy. Sinceramente, cualquiera de los actores de esta serie que no son Laura Linney podrían largarse sin dar ninguna explicación y lo entendería perfectamente. Yo también lo haría.

En fin, que me cuesta encontrar algo positivo que decir de estas dos últimas temporadas de The Big C (sí, la última temporada ha sido muy mala, pero la anterior tampoco os creáis que me pareció para tirar cohetes), y supongo que os preguntaréis que para qué leches la he seguido viendo entonces. Y yo diré que eso me gustaría saber a mí. Supongo que necesito tener algo sobre lo que descargar mi odio, que necesito un desestresante televisivo. Porque aquí he seguido semana a semana, y de otro modo no soy capaz de entender por qué.

¡Saludos!

PD: Vi el piloto de The Newsroom y tengo que decir que me gustó mucho. Vaya por delante que no soy ni mucho menos sorkinista, aunque tampoco soy anti-Sorkin (no sé cómo os quedaréis si os digo que esto es lo primero que veo de Sorkin, aunque tenía pensado echarle un vistazo a The West Wing ahora en verano), pero me pareció un buen piloto. ¿Redicho y lleno de sermones? Pues sí, pero de momento no me molesta. Y por lo demás me parece prácticamente excelente. 

5 comentarios:

Warren Keffer dijo...

Joe, blogger siendo horrible para escribir comentarios, con sus ventanitas emergentes y el lío de opciones para identificarse :(


Me parece excesivo tu comentario. Decir que la temporada es muy mala es demasiado. Dista años luz de serlo. Que ha perdido fuerza con respecto al primer año... sin duda. Pero mala ni por asomo.
Además creo que claramente no has entendido nada, no has conectado con la historia y el personaje. Te empeñas en querer sacar de Cathy algo que no te están mostrando, y es absurdo, tienes que ver la serie como es.
Este año será menos emocionante e intenso, pero la maduración de los personajes es palpable, el humor constante y las historias siempre dan buenos momentos; lo de que los secundarios están desaprovechados cuanod han tenido historias más largas y complejas, no hay por dónde agarrarlo. Lo más interesante es ver a Cathy inclinándose hacia el lado osucro. Los guionistas se ceban de lo lindo sobre el personaje, sobre todo al final. Ya no es una mujer con cáncer desesperada por vivir, ahora es una mujer que usa el cáncer como excusa para evitar vivir la vida real, para romper con todo. ¿Qué es eso de heroína? Todo lo contrario, ahora mismo es la mala, está descarriada.

Un saludo.

PD: qué poco escribres, me gustan tus artículos, aunque como en este caso no esté de acuerdo.

BabyCatFace dijo...

Warren, por su puesto, todo lo que escribo es #inmyopinion, que dirían en TGW (cuando digo que algo es total y absolutamente objetivo va por ahí xD), y oye, igual es verdad que no he sabido ver lo que de verdad querían contarme. De todos modos, viendo el grupo de series de Showtime en el que por narices se mete también esta (Weeds, Nurse Jackie, Tara) y en el que sus protagonistas también tienen un comportamiento similar (quizá Tara la que menos, pero en Weeds y Jackie es algo constante, o al menos lo ha sido en unas cuantas temporadas), sigo convencida de que la imagen que nos quieren dar de Cathy es esa, la de una heroína que hace las cosas a su manera, incluido ese usar la excusa del cáncer como la usa para vivir la vida que ella cree que el mundo le debe, más o menos. Y aun así, aunque entienda eso, no creo que lo hayan desarrollado lo suficiente y que le hayan dado la suficiente fuerza, ni que le hayan dado el suficiente apoyo con otras cosas como para que pueda sostenerse, ni el personaje ni la temporada. Puedo entender cuáles son sus intenciones, pero no me parece que hayan acertado.
En cuanto a los secundarios, no digo que no hayan tenido historias, e incluso algunas buenas (la de Adam, por ejemplo, me ha gustado, y la de Paul, aunque a ratos algo excesiva (pero esto es Showtime, es lo que hay), tampoco ha estado mal), pero habiendo visto las tres temporadas, sé que todos ellos son prescindibles, y que toda evolución que hayan podido tener puede tirarse a la basura a la primera de cambio si es lo que les conviene de cara al personaje de Cathy.
Lo dicho, que por supuesto puede que no tenga razón, pero así es como yo lo veo.
Con el blog es que voy por rachas, sobre todo últimamente, y entre estudios, lo que escribo para Zapping y alguna cosilla más, o no tenía tiempo o simplemente cuando tenía tiempo no me apetecía, pero de momento he vuelto con ganas, a ver si me dura ;).

martinyfelix dijo...

Aún no he tenido tiempo de ponerme con la tercera temporada (solo vi el 3x01) pero tengo curiosidad tras haber leído tantas malas críticas a Cathy. Aunque si Cathy sigue siendo la misma egocéntrica supuesta heroína, el problema es el mismo de siempre. Otra cosa es que el contrapeso de los secundarios ya no sea suficiente para verla. Como no la he visto, solo hago suposiciones.

Personalmente creo que el final de la primera temporada es insuperable. La escena del garaje fue perfecta y me hizo querer a Adam que me había resultado el típico niñato insoportable durante toda la temporada. El final dejaba la posibilidad de el tratamiento saliera bien o todo lo contrario.
Pero claro, la televisión es un negocio y esto no estaba planteado como miniserie ergo todos sabíamos que Cathy tendría que recuperarse temporalmente. Y claro, si la protagonista ya no tiene cáncer no hay excusa para que se comporte de forma tan idiota, así que entiendo que se la critique por ese punto.

En fin, que me enrollo más que tu con tus parentesís. Veré la temporada y ya opinaré entonces, pero sigo pensando que The Big C es casi mejor solo recomendarla como su primera temporada, que me pareció -con sus fallos- muy buena.

jesus (of suburbia) dijo...

En cuanto a The Newsroom, yo sí muy Sorkiniano, y me dolío tremendamente la cancelación de Studio 60. The Newsroom puede mostrar lo que Sutdio 60 podría haber sido si la NBC hubiera querido.

BabyCatFace dijo...

Martinyfelix, lo de Cathy es verdad que ha estado siempre ahí (y ya en la 2ª temporada le cogí mucha manía al personaje por eso mismo), pero en esta es más exagerado todo, #inmyopinion. En lo de la primera temporada, te doy la razón (como miniserie habría quedado muy bien), pero ya de entrada y como concepto, la serie estaba planteada como para tener cinco temporadas (por lo de los five stages of grief).

Jesus (of suburbia), siempre he tenido curiosidad por Studio 60, pero nunca me he animado a verla. Ya digo que Sorkin es uno de mis grandes pendientes.