30 de jun. de 2012

Zooey, let me guess... speechless?

Aviso que a partir de la imagen van spoilers a punta pala sobre el top 20 de sytycd, así que si aún no lo has visto (y tienes intención de verlo) y temes los spoilers, no sigas leyendo, que no hay que ir de Ned Stark por la vida. En cuanto a la frase que da título a la entrada, fue lo que le dijo Cat (diosa!) a Zooey Deschanel una de las veces en las que le tocó hacer una crítica. Porque la pusieron de guest judge y, asumámoslo, la muchacha es mona, pero en este caso decir que fue inutilidad extrema es quedarnos muy cortos. Anyways, me apuesto lo que sea a que le dijeron lo de "Just sit there and look pretty", y eso lo cumplió al pie de la letra.
Después de cuatro semanas de audiciones más todo el drama de las Vegas, por fin tocaba desvelar el top 20 de este año. Y, como los señores malos de la Fox (dejaré de llamarles señores malos de la Fox cuando renueven el programa para una décima temporada) decidieron quitarse de en medio uno de los dos episodios semanales, este año vimos a la vez la Green Mile y el episodio de presentación del top 20, con todas las actuaciones grupales... y tengo que decir que casi que me gustó más así que otros años. Mucho más rápido y mucho más entretenido, dónde va a parar. Además, el hecho de que en general las córeos estuvieran bastante bien y que en conjunto el top 20 me pareciera muy muy fuerte (pocas temporadas hay en las que me gusten tantos, con eso lo digo todo) ayuda también.

Pero bueno, empecemos por el principio, es decir, dividiendo a los concursantes en grupos según su especialidad y haciendo córeos bonitas para lucirse. El primer grupo de todos fue de contemporáneo, con una córeo de Tyce que, tengo que admitirlo, para ser de Tyce me pareció hasta decente y todo. El grupo lo formaban Alexa, Amber, George y Will y me gustaron mucho tres de cuatro. A Alexa la están Ryanizando, pero como, in my opinion, es mil veces mejor bailarina que Ryan y además la edición que le den no es culpa suya, voy a intentar no cogerle manía. Amber tiene unas líneas alucinantes (y, aunque este año haya sido prácticamente invisible, me acuerdo de ella de la 6ª temporada), aunque ese pelo no le hace ningún favor. Also, hasta donde sé su especialidad técnicamente es ballet, por qué entraría como contemporáneo, eso ya no lo sé. Y en cuanto a George, prácticamente vuela y me gusta mucho. Will en cambio no me acabó de convencer, lo vi un poco como "qué es lo que sobra en este grupo". All in all, de todos modos, no es un mal comienzo. Y teniendo en cuenta que estoy diciendo eso de una córeo del inútil de Tyce, puede decirse que es un logro importante.
Seguimos con ballroom y una córeo de Jason Gilkison (hombre al que adoro por ninguna razón en concreto, simplemente lo adoro). Después de que últimamente este estilo haya estado bastante desaparecido, me alegro un montón de tener a tres en el top 20 y en general la córeo no estuvo mal. Nick, eso sí, me da algo así como Benji vibes, no sé si por la cara de crío que tiene o qué (por su parte, Witney me da Lacey vibes y Lindsay me da Chelsie vibes, pero bueno), y tengo que decir que ellas me gustaron más que él. En cuanto a ellas, Witney flojeó más en el baile en sí (juraría que hay algún momento en el que se perdió), pero sabe jugar muy bien con la cámara. Y de Lindsay digo justo lo contrario. Pero bueno, en general las dos me gustaron bastante.
Y pasamos a mi córeo favorita de la noche, esta vez de ballet, coreografiada por Desmond Richardson (uno de mis bailarines favoritos, btw. Si no lo habéis visto bailar, id corriendo a youtube y echad un vistazo, que de verdad que es una pasada) y Dwight Rhoden. Y los tres que la bailaron fueron Chehon, Eliana y Daniel, que parten siendo mis tres favoritos. De ellos tres, mi favorito es Chehon, hands down (en plan que ya estoy en modo fangirl, y yo soy una fangirl muy dedicada, no lo puedo evitar), y Eliana me encanta también. Daniel no me disgusta, aunque en su propio estilo me pasa una cosa que con Chehon no, y es que puedo ver el esfuerzo que hay detrás de todo lo que hace. Eso sí, me parece que Daniel va a adaptarse mejor a otros estilos. Pero sigo siendo #TeamChehon. Always. Y que me digan dónde hay que firmar para que saquen a Shirtless Chehon al menos una vez por programa, que por mí encantada.
Después fue la que para mí fue la peor córeo de todas, y me da pena, porque estuvo coreografiada por Sonya y en general no me disgusta como coreógrafa (aunque es muy de aciertos y errores, también es verdad). La bailaron Audrey y Tiffany (se suponía que iba a bailar también Janelle, pero no pudo porque estaba mala, o lesionada, o vete tú a saber qué) y ni me gustaron ellas (creo que vi unos cuantos fallos) ni la córeo, y no ayudó que no fuera capaz de distinguir a la una de la otra. Pero bueno, paso página.
A continuación vino una córeo de Stacey que me pareció bastante irrelevante. Bonita, sí, pero de esas que a los diez minutos ni te acuerdas de ella. La bailaron Matthew (Ryan Gosling look-alike), Janaya (hola, ser invisible hasta ahora que en diez minutos va a seguir en su ruta de invisibilidad salvo que se marque un Shauna), Dareian (bad feet. Es decir, en su audición fue fijarme en que no apuntaba los pies (y es imposible no fijarse) y no pude fijarme en nada más, y aquí me ha pasado un poco igual) y Amelia (también conocida como Casper. No me disgusta como bailarina, aunque tampoco es de mis favoritas. Y su personalidad me sigue resultando un poco forzada).
La última de estas córeos fue una especie de mezcla (digamos hip-hop por darle algún nombre, aunque no lo sea exactamente) que hizo Christopher Scott (que es de esos que pasa de grandes aciertos (generalmente en las grupales) a grandes errores), que esta vez acertó, y que bailaron Cyrus (sigo diciendo que va camino de ser un nuevo Cedric o un nuevo José), Cole (que estoy convencida de que es el chico más versátil de todos, aunque estén haciendo como que no) y Brandon, un stepper invisible hasta ahora pero que no me pareció malo. 

Y pasamos al resto de grupales, que aún quedan otras tres. La primera de ellas fue la de las chicas, coreografiada por Travis, y que como concepto me gustó bastante, y además ellas la bailaron bastante bien y eso, en general muy bonita. Aunque tengo que ponerle dos pegas. Una, que quizá me resultara un poquito demasiado literal. Y dos, y esta no es directamente una pega a la córeo en sí, worst angle ever. No se puede ver la mitad por culpa del dichoso foco. Por cierto, vuelve la puerta (que supongo que aún estaba por ahí dando vueltas desde la córeo de Twitch y Katee, y luego fue una de las puertas rojas del año pasado, que además se paseó por #Idol hace poco. A veces me pregunto si Nigel va guardando todos estos trastos en el garaje de su casa por si acaso hacen falta).
La córeo de los diez chicos fue de Sonya, que como es una chica lista, lo primero que hizo en los ensayos fue obligarlos a quitarse la camiseta. Y esta me gustó más que la de Travis, y desde luego que muchísimo más que la otra córeo de Sonya. Muy en su estilo, con Cole, Chehon y George en el centro la mitad del tiempo (sé que le encanta Cole y que ha trabajado antes con Chehon, con lo que a esos dos me los esperaba más o menos en el centro (no por favoritismos ni leches, conste, no es exactamente eso. Igual que Alexa siendo tan central en la córeo de Travis probablemente tuviera que ver con que está en Shaping Sound y probablemente conociera la córeo de antes, y sobre todo Travis sabe bien cómo se mueve Alexa). Con George no sé si ha hecho algo antes, pero desde luego que se merecía estar ahí. ¿He dicho ya que este chico sabe volar?).

Por último, y para terminar, la que sin duda fue la más esperada de todas, y que no fue otra que la córeo de todo el top 20 (bueno, 19, que faltaba Janelle) y que, por supuesto, supuso la vuelta de Mia.
En general, me gustó mucho y no sé si por el vestuario o por qué, pero me recordó un poco a esta otra (no pensaríais que iba a desaprovechar una oportunidad de poner una córeo que tiene a Danny en el centro, no?). Ay, echaba muchísimo de menos a Mia, y espero que este año tengamos Mia para rato. Eso sí, lo que no echaba de menos son los pelos esos tan trágicos que me lleva siempre esta mujer (en serio, creo que no le he visto ni una sola vez un peinado que le quede medianamente bien), y esta vez no fue una excepción, porque por lo visto la peinó Annie's Boobs (que nuevamente estaba pluriempleado el pobre, porque ya tuvo que vestir a la pobre Cat y a Melanie para el mismo programa).

En fin, que más o menos eso es todo lo que tengo que decir del programa de esta semana (muy poquito, verdad? Es que a mí no me gusta enrollarme, no qué va). Aunque antes de acabar, voy a hacer una especie de ránking de bailarines y coreografías (y creo que lo voy a ir haciendo cada semana). Por supuesto, todo es subjetivo. Y, además, ya digo que este es un grupo que me parece bastante fuerte (por ejemplo, los cuatro primeros chicos y las seis primeras chicas me encantan. Y los siguientes, en su mayoría, tampoco me parecen horrorosos ni nada).

Chicos: Chehon > Daniel > George > Cole > Brandon > Nick > Matthew > Dareian > Will > Cyrus
Chicas: Eliana > Alexa > Lindsay > Witney > Amber > Janelle > Amelia > Janaya > Audrey > Tiffany
Córeos: Ballet > Mia > Chicos > Ballroom > Christopher Scott > Chicas > Tyce > Stacey > Sonya (chicas jazz)

¡Saludos!

PD: Necesito hacer constar en algún sitio que esta es la primera temporada de SYTYCD en la que no hay ningún ruso ni ninguna Ashley/Ashleigh/Ashlé/Ashlee. Ha habido temporadas sin uno u otro, pero nunca (que yo recuerde. Bueno, vale, técnicamente en la cuarta tampoco había, pero contamos a Gev como de los alrededores y aceptamos barco) sin los dos a la vez. I'm scared.
PD2: Podemos hacer especulaciones sobre las parejas (total, tiempo tenemos, que la semana que viene no hay programa). Yo tengo asumido que van a poner a Cyrus con Eliana, y pido por favor que me pongan a Chehon con alguna de las chicas de ballroom (y que funcione mejor de cara al público que Danny/Anya).

27 de jun. de 2012

Let's kill Cathy



El otro día comenté que me encantaría dedicar una entrada a poner verde a Cathy Jamison, que me lo había merecido después de aguantarla durante una temporada entera que no es que fuera mala, es que fue atrozmente mala. Y no estoy siendo dramática, eh, me limito a hacer una observación total y absolutamente objetiva. Pues bien, justamente hoy he tenido un sueño que ha sido como una señal. Y es que en mi sueño salían ella y Tyce de SYTYCD (a insultar a Tyce no le voy a dedicar ninguna entrada en concreto, porque ya lo insulto bastante en cada programa. Y, además, este año, y salvo que por algún motivo no pueda, o salvo que cambie de opinión en el último momento, tenía pensado escribir sobre SYTYCD cada semana, lo que necesariamente implica insultar al inútil de Tyce en cada una de las entradas que le dedique al programa en sí) y se torturaban mutuamente a base de tener que aguantarse, con lo que al final se cansaban y acababan suicidándose. Too good to be true, lo sé. Pero el caso es que ha sido un sueño muy bonito, y como ya digo que ha sido una especie de señal, pues me toca escribir sobre la cansina de Cathy y sobre ese desastre que ha sido la tercera temporada de The Big C.

Porque creo que todos estaremos de acuerdo en que viendo esta última temporada de la serie cuesta bastante recordar qué fue lo que nos enamoró a muchos de ella. Recuerdo, así de forma lejana, que su primera temporada consiguió pasar de simplemente gustarme sin más a hacer que me involucrara mucho con la serie. Y, por supuesto, a conseguir que llorara como una Magdalena con la escena de Adam en el garaje. Lo que pasa es que esa escena del garaje ha quedado ya muy lejos (a pesar de que en el universo de la serie apenas hayan pasado unos meses), y esa Cathy del principio, a la que podíamos entender o no, y a la que podíamos soportar más o menos, pero a la que en general no queríamos matar en todas y cada una de sus escenas, ha quedado aún más lejos. Porque esta nueva Cathy es uno de los personajes más odiosos que he visto en mucho tiempo.

Es posible que los guionistas simplemente quisieran ser rompedores (this is Showtime, after all), porque en cierto sentido conseguir que nosotros como espectadores le deseemos lo peor a un personaje protagonista que tiene cáncer y que, de entrada, debería despertar nuestra simpatía (o al menos nuestro apoyo), desde luego que es algo nuevo y a lo que no todo el mundo se atrevería (que nadie me saque Breaking Bad ahora, por favor, que es un concepto totalmente distinto). El problema está en que sigo convencida de que es algo no intencionado, que eso no es lo que andaban buscando. ¿Que querían ser rompedores? Pues claro, de ahí algunas de las tramas tan "porque sí" que tanto abundan en la serie. Pero no querían serlo con el personaje de Cathy, al menos no en ese sentido. ¿Y que cómo lo sé? Pues muy sencillo: en la serie aún intentan vendernos a Cathy como una especie de heroína. Una que hace las cosas a su manera, pero a la que teóricamente deberíamos seguir teniéndole aprecio de algún modo. Y simplemente no funciona. No funciona porque hay un contraste demasiado obvio y una desconexión bastante clara entre el personaje que teóricamente debería ser Cathy, el que teóricamente quieren que veamos, y el que vemos en realidad.

Y ahí es donde empiezan los problemas. Bueno, o donde se hacen verdaderamente insostenibles. Porque no se puede mantener una serie que se sostiene únicamente en un personaje tan odioso, desagradable, despreciable y al mismo tiempo tan convencido de poseer la verdad absoluta. No se puede sostener una serie en un personaje que simplemente provoca desprecio, sin ningún otro tipo de cualidad, y sin ningún tipo de fondo (y ojo, no digo necesariamente que tenga que ser un personaje bonito y agradable, ni que no haga jamás cosas cuestionables. Es decir, mi personaje favorito de Mad Men es Pete Campbell, y le dedicaría un spin-off felizmente, así que no es eso a lo que me refiero). No cuando es el único pilar de la serie, y lo único que realmente importa en ella, como ya nos han dejado claro en estas últimas temporadas.

Porque esa es otra, ya sabemos que Cathy es la protagonista, y que toda la serie es una excusa para que Laura Linney se luzca y se convierta en el centro de su propio universo, pero eso no significa que haya que maltratar a los secundarios. No es necesario que se les dé demasiada importancia, pero hay unos mínimos que toda serie debería cumplir, y de los que en este caso pasan olímpicamente. No se puede construir unos secundarios para que te sirvan de excusa en una temporada y cambiarlos completamente a tu gusto y según tus necesidades para que te sirvan de excusa para algo completamente distinto en la siguiente. Y no se les puede dar tramas tan absurdas y sin ningún tipo de sentido como las que se les ha dado cuando no tenían otra cosa que hacer y cuando no podían servir de excusa para el continuo YOYOYO de Cathy. Sinceramente, cualquiera de los actores de esta serie que no son Laura Linney podrían largarse sin dar ninguna explicación y lo entendería perfectamente. Yo también lo haría.

En fin, que me cuesta encontrar algo positivo que decir de estas dos últimas temporadas de The Big C (sí, la última temporada ha sido muy mala, pero la anterior tampoco os creáis que me pareció para tirar cohetes), y supongo que os preguntaréis que para qué leches la he seguido viendo entonces. Y yo diré que eso me gustaría saber a mí. Supongo que necesito tener algo sobre lo que descargar mi odio, que necesito un desestresante televisivo. Porque aquí he seguido semana a semana, y de otro modo no soy capaz de entender por qué.

¡Saludos!

PD: Vi el piloto de The Newsroom y tengo que decir que me gustó mucho. Vaya por delante que no soy ni mucho menos sorkinista, aunque tampoco soy anti-Sorkin (no sé cómo os quedaréis si os digo que esto es lo primero que veo de Sorkin, aunque tenía pensado echarle un vistazo a The West Wing ahora en verano), pero me pareció un buen piloto. ¿Redicho y lleno de sermones? Pues sí, pero de momento no me molesta. Y por lo demás me parece prácticamente excelente. 

25 de jun. de 2012

Segundas oportunidades



Seguro que a muchos nos ha pasado lo mismo, eso de empezar alguna serie varias veces antes de pillarle el truco. Bueno, no sé si a muchos, pero desde luego que a mí me ha pasado. Por ejemplo, el caso más exagerado (y me duele decirlo, porque este año ha tenido una de mis temporadas favoritas) es el de 30 Rock, serie que tuve que empezar tres veces y abandonarla en las tres ocasiones antes de llegar al quinto episodio. Y, sin embargo, al cuarto intento me vi todas las temporadas del tirón hasta ponerme al día y, lo dicho, ahora mismo me encanta, y adoro prácticamente a todos sus personajes.

Algo parecido, aunque en menor medida, me pasó con Will & Grace, aunque en este caso se debió más bien a que lo poco que había visto de ella había sido algún episodio suelto que había pillado por la tele de casualidad, con ese doblaje tan horroroso y que tira tanto para atrás. Así, una vez conseguí superar semejante trauma (más o menos), consiguieron convencerme para que me viera el primer episodio. Y no es que me pareciera malo, en realidad, pero claro, recordaba lo que había visto y simplemente me daba muchísima pereza continuar. Así que ahí se quedó hasta que este año me vi todas las temporadas del tirón. Y, oye, tendrá sus altibajos, pero en general es una serie bastante entretenida, con unos cuantos momentos bastante inspirados. Y con la grandiosa Karen Walker, claro está.

Con Lost me pasó que la empecé dos veces (la primera de ellas sin pasar del segundo episodio), y a la segunda vez me obligaron a seguir... hasta que a partir del episodio 11 (no me preguntéis qué es lo que pasaba en el episodio, porque no lo recuerdo, pero sé que es el primer episodio que me gustó de la serie) empezó a gustarme. Y así seguí durante varias temporadas bastante enganchada (sí, en serio, lo admito), hasta que llegó la quinta temporada y se me pasó el efecto fan (o será que de verdad empeora a partir de ahí y antes era maravillosa y estupenda, que todo puede ser... y no me apetece volver a verla para comprobarlo). Visto así, en perspectiva, en realidad me compensa más o menos el haberle dado una segunda oportunidad, porque fueron dos temporadas y media que no me gustaron, y otras tres y media que sí, así que el balance es positivo. Y, además, tengo que admitir que me lo pasé pipa criticando las últimas temporadas, y que solo por lo que me reía luego comentándolos, merecía la pena verme los episodios... aunque no me gustaran. Pero bueno, eso de ver series que no te gustan para criticarlas después (y que conste que no es algo que suela hacer, salvo en muy contadas ocasiones. Como en Lost, porque ya que estaba, pues terminaba la serie, y más recientemente con The Big C, vaya usted a saber por qué) da para otro tema y otra entrada completamente distinta, así que mejor sigo con lo que estaba diciendo.

Y lo que estaba diciendo viene precisamente a que este fin de semana le he dado su segunda oportunidad a una serie que el verano pasado intenté ver, y que acabé abandonando a mitad de temporada, y que no es otra que Suits. Me acuerdo de que estaba todo el mundo comentando lo entretenidísima que estaba siendo su primera temporada y yo que seguía viéndola por inercia. No me disgustaba (bueno, en realidad Gabriel Macht sí que me daba bastante grima, y su personaje me tiraba bastante para atrás. Ah, y además no me cae bien Gina Torres. Y sí, he visto y me encanta Firefly, pero esa mujer me cae mal, de forma totalmente irracional y sin explicación lógica ninguna), pero tampoco me decía más. Así que la seguí viendo por inercia, hasta que me dio pereza hacerme con el séptimo episodio y ahí se quedó abandonada. El otro día, en cambio, en un pronto de los míos, decidí que me apetecía seguir con ella, y como más o menos recordaba esos seis episodios que vi (tampoco es que tengan demasiadas cosas de vital importancia que recordar) seguí con el séptimo... y ayer justo acabé la primera temporada. Y tengo que darles la razón a los que decían que era muy entretenida, porque eso es precisamente lo que me ha parecido. No es que sea la mejor serie del mundo, y sigue teniendo cosas que no me gustan (sigue sin convencerme Harvey, aunque ahora ya no tengo claro si es cosa del personaje o de la grima tan total y absoluta que me da Gabriel Macht), pero en general los episodios para echar el rato están bastante bien.

Que no quiero decir con esto que haya que darle una segunda oportunidad a toda serie que te pongan delante y que te tire para atrás en el primer intento, ni mucho menos. Es decir, jamás fui capaz de pasar del segundo episodio de Prison Break y dudo muchísimo que algún día vuelva a intentarlo (then again, todo es posible y yo con estas cosas cambio de opinión más que de camisa), por ejemplo. Pero sí que es verdad que muchas veces la opinión que tenemos de una serie cambia completamente dependiendo del momento en que nos pille, y de la actitud con la que nos enfrentemos a ella. Y de ahí que unas cuantas de estas segundas oportunidades puedan descubrirnos cosas que a lo mejor nos encantan y que nos habríamos perdido de otro modo.

¡Saludos!

PD: Ahora que comentaba lo de The Big C, creo que después de verme toda esta última temporada entera me he ganado el derecho a escribir una entrada dedicada casi única y exclusivamente a insultar a Cathy y, por extensión, a Laura Linney.

23 de jun. de 2012

Dance, my little puppets!

Después de unos cuantos meses desaparecida de la faz de la tierra, regreso en otro de mis mil intentos al año de retomar el blog. Esta vez, eso sí, casi que me limito a usar de excusa ese programa que para mí se ha convertido en sinónimo de verano estos últimos años, y que no es otro que So You Think You Can Dance.
Cualquiera que me conozca un poco sabrá que SYTYCD es una de mis grandes obsesiones, sobre todo últimamente. Y por últimamente no me refiero solo a estas últimas semanas, sino a todos estos últimos meses, en los que he ido viendo todas las temporadas que me faltaban, de manera que ahora me he visto todos los episodios de la versión americana (y no descarto que en algún momento de mi vida caiga también la canadiense (aunque eso suponga tener que aguantar a Blake)). En realidad explicar mi obsesión por SYTYCD es un poco complicado, porque lo cierto es que a mí nunca me había interesado especialmente el baile hasta que decidí darle una oportunidad al programa. Y, sin embargo, y a pesar de que es uno de esos programas en los que o entras y te haces fan, o lo odias profundamente, me enganchó completamente y aquí sigo.

Y la cosa es que, después del maratón que me he pegado, cualquiera diría que habría acabado hasta las narices y sin muchas ganas de seguir (especialmente teniendo en cuenta que las últimas temporadas que vi fueron la 5ª y la 6ª, que en general y salvo notables excepciones, me parecen bastante flojillas), pero no. De hecho, creo que este año empiezo la temporada con muchas más ganas que el año pasado. Y es que igual soy yo, pero la temporada promete. En general.

Vistas las cuatro semanas de audiciones ya había unos cuantos que me habían llamado la atención. Por ejemplo, en las audiciones de Los Angeles estaban Eliana (también conocida como la Pole Dancing Ballerina) y Cole, y sé que ambos han llegado al menos hasta la Green Mile. También me gustaron bastante Megan Branch y, en menor medida, Danielle Dominguez (a.k.a. Bacon Girl, a la que tuvimos que decir adiós injustamente en Vegas). Ya en Vegas me gustó mucho Janelle, aunque su audición no me había dicho más. Claro que, si alguien se ha convertido en mi obsesión particular en Vegas (aunque ya me gustó su audición, a pesar de que sigo pensando que ese final no era intencionado) ese ha sido Chehon.



Claro que aquí es donde empiezo a ponerme paranoica perdida y me echo a temblar. Con lo que hemos visto y con la edición que le han dado, cualquier otro año estaría segurísima de que entraba. Pero esta temporada tenemos dos ballet boys por ahí dando vueltas (él y el Daniel Baker (el aussie amigo de Alex que no es que me pareciera horroroso, pero sí que me pareció peor que el suizo. Aunque tengo que admitir que me fascina eso de que decidiera hacer ballet porque era la única manera que tenía de ir a América O.o)), con lo que no las tengo todas conmigo, y preveo un "there's only space for one ballet boy this season", situación en la que Daniel lleva las de ganar de cara al programa, porque aunque sea, #inmyopinion, peor bailarín, es más simpático de cara a las cámaras, y se presta más a seguirles la corriente.
Algo parecido, pero en sentido totalmente contrario me pasa con Witney (a.k.a. Little Miss Braces) y Lindsay (una pena que, según tengo entendido, el chico con el que hizo la audición fuera menor de edad, porque me pareció bastante mejor que ella. Es decir, le presté bastante más atención a él que a ella, y eso en ballroom es raro de narices), ambas de ballroom, ambas amiguitas y ambas han dado clase con Chelsie. En otras temporadas diría que llevan escrito en la frente que van a ser las dos últimas de la Green Mile, cuando queda solo un puesto y solo una de ellas pasa, pero bien puede ser que acaben entrando ambas (que va a entrar al menos una ni lo dudo, igual que no dudo que va a entrar al menos uno de los ballet boys).
Claro que si hablamos de tejemanejes varios de los productores, no puedo no comentar que el episodio de Vegas bien pudo haberse titulado algo así como "La Fascinante Historia de Superación de Alexa y Cyrus". O "Todo Sobre Alexa y Cyrus". O algo así.

















Y es que ella fue la chica a la que decidieron hacer llorar para darle una historia. Y cuando digo que decidieron hacerla llorar quiero decir que se dedicaron a lanzarle una crítica detrás de otra hasta que consiguieron que llorara, momento en el que mágicamente decidieron que ya tenía una personalidad. Que, ojo, las críticas que le hicieron las entiendo (no quiero dancing robots, gracias), pero llegó a un extremo ridículo. Sobre todo porque a la segunda vez que apareció ya estaba hasta las narices de ella, y me da pena, porque su estilo no me disgusta (es algo distinto al de la mayoría de las chicas de contemporáneo y, si además coreografió el solo de Megan, puede tener solos muy interesantes), pero van a convertirla en la Ryan de la temporada, y ahí ya me han perdido. 
En cuanto a Cyrus, tengo que decir que adoro su actitud, y que se lance a todo sin protestar y lamentarse (como hacen MUCHOS a la primera de cambio), pero esa manera en que le pasaron la mano tan exageradísimamente no me gusta nada. Es decir, no hizo ni una sola ronda bien, y aun así estoy segura de que va a acabar en el top 20 (también estoy segura de que Alexa va a acabar en el top 20). Y mucho me temo que nos vamos a encontrar ante un nuevo Cedric o un nuevo José, en vez de un nuevo Twitch.

Para terminar, no puedo olvidarme de los auditioners repetidores y que se quedan por el camino sin llegar nunca al top 20. Porque, por ejemplo, tengo claro que no voy a llorar por la eliminación de Adrian, que en la 7ª temporada no me cayó mal, pero en su audición este año me resultó muy molesto, y además me recuerda a un pájaro gigante, y me resulta muy perturbador verlo bailar. Pero en cambio ver al pobre Teddy Tedholm (sus audiciones (que podéis ver aquí y aquí) me encantan siempre. En el último vídeo, por cierto, se puede ver lo que da para uno de los mejores drinking games del programa, que es Adam pensando en cachorritos abandonados para conseguir llorar) ser eliminado OTRA vez (y encima lo elimina el inútil de Tyce. Es como que encima de eliminarlo le escupan) te parte el corazón. Tanto que, de verdad me encantaría verlo alguna vez en el top 20 (si hay alguien que se lo merece, es él), pero que espero por su bien que ni se le ocurra volver a presentarse. Y lo mismo puedo decir de Arielle Coker (lo único malo de esa audición es la existencia de Tyce), a la que este año ni siquiera se han molestado en sacarla, y eso que a Las Vegas sé que llegó (vía audiciones de Los Angeles. Demasiada atención le presto a estas cosas, I know). En este grupo meto también a Brandon Dumlao (para los que no lo sepan, es el que sustituyó a mi Billy en la 6ª temporada después de que tuviera que abandonar el programa, para que lo eliminaran la misma semana en la que entró), porque me quedé alucinando con que siguiera presentándose a estas alturas, cuando está claro que, a pesar de lo que dijera Nigel, no van a volver a meterlo en el programa.

Pero bueno, aparte de mis lloriqueos por Teddy y Arielle, y del miedo que tengo por que me eliminen al suizo, ya digo que esta temporada tiene una pintaza tremenda. Habrá que ver cómo le sienta eso de no tener results, y ver si se ponen las pilas y consiguen al menos mantener audiencias... o al menos mantener unas audiencias lo suficientemente decentes como para que no les dé por cancelar el programa. Porque a ver qué iba a hacer yo sin SYTYCD.

¡Saludos!

PD: Jugar a los seis grados con SYTYCD es entretenidísimo. Claro que con eso de que todos conocen a todos y han trabajado con todos, casi siempre sobran eslabones.