19 oct. 2012

Las decisiones de Alicia

Después de la imagen, hablo con spoilers de lo que llevamos de temporada de The Good Wife, avisados estáis.
No sé si será cosa mía, que he empezado la temporada con muchas ganas o qué, pero creo que The Good Wife he tenido un regreso especialmente bueno. Puede ser, que no lo sé, que igual la temporada tiene un punto de partida más interesante que la anterior y, por tanto, ya de entrada me despierta más interés que el que me despertó la tercera. Lo que no significa, ni mucho menos, que no me gustara la temporada pasada, ojo, porque creo que de esta serie de momento me gusta prácticamente todo.

Aun así, no me sorprendió excesivamente leer unos cuantos comentarios negativos relacionados con la trama de Kalinda, e incluso puedo entender perfectamente de dónde vienen. Personalmente, no me parece una mala trama, ni un mal enfoque, porque creo que entiendo cuál es el punto de vista que nos quieren mostrar con ella. Pero es cierto que puede no gustar a todo el mundo, ya sea porque resulta incómoda de ver o porque, simplemente, pueda pensarse que no está a la altura ni de la serie ni del personaje. Como digo, es algo que puedo entender, pero que al menos de momento no comparto.

Distinto es, en cambio, el caso de los comentarios negativos que he leído (vía twitter y en alguno de mis paseos por TWoP, puede ser) sobre el personaje de Alicia y sobre este último episodio. Y, más concretamente, ese beso a Peter que ocurre al final y hacia dónde por lo visto parece que va a dirigirse el camino de Alicia esta temporada. Y es que si bien lo de la trama de Kalinda me lo esperaba y puedo entenderlo, estas críticas, que ven en que parezca que se ha decidido finalmente (o más bien ahora, en este momento concreto y en estas circunstancias concretas, según mi punto de vista) por Peter un machismo que simplemente yo soy incapaz de ver. Y no será precisamente porque no sea de quejarme por este tipo de cosas, y si no que alguien me pregunte mi opinión sobre la insultantemente machista The Newsroom (bueno, en realidad es insultantemente de todo, no solo machista. También resulta en muchas ocasiones simplemente un insulto a la inteligencia de sus espectadores. Pero bueno, eso es un asunto completamente distinto y en el que no tenía pensado entrar ahora mismo en este instante). Pero es que simplemente no soy capaz de ver nada así aquí, sino justamente todo lo contrario, si acaso.

Porque no se trata de analizar la decisión que toma (que, ya que estamos, ni siquiera la conocemos aún, ni sabemos si la ha tomado), sino de cómo y cuándo la toma. Alicia no elige (aparentemente. Bueno, y ahora y de momento) a Peter porque es lo que tiene que hacer, lo que está bien visto. Una norma social. Su deber como buena esposa que es. No, Alicia besa a Peter básicamente porque le da la realísima gana, así explicado de manera sencilla. Es lo que ella quiere hacer, no algo a lo que se vea obligada. Y, por tanto, no le debe explicaciones a nadie. Y precisamente por ello, me parece todo lo contrario a machista.

El hecho de que hayamos llegado a este punto de esta manera es, además, una de las cosas que más me gustan de la serie, y que me hacen ver el camino tan largo que hemos recorrido después de tres temporadas. Y es que no es lo mismo que esto hubiera ocurrido en la primera temporada que ahora mismo. Porque esta Alicia no es la misma Alicia a la que conocimos entonces, ni sus motivos y razonamientos son los mismos. Nos encontramos ante una Alicia perfectamente consciente de lo que vale y de lo que es capaz. Una Alicia que se comporta de una forma muy coherente con lo que sabemos de ella.

Y por eso, sin ser yo ni #TeamPeter ni #TeamWill (aunque precisamente sí que fui muy #TeamWill en su momento. Justamente cuando era lo más adecuado y lo que más sentido tenía dentro de la trayectoria del personaje de Alicia y de la propia serie) y en realidad gustándome a su manera ambos personajes, no puedo ponerles demasiadas pegas ni a este momento concreto, ni a estos tres episodios que llevamos. Porque, ante todo y sobre todo, de lo que me doy cuenta viendo The Good Wife y de lo que he sido más consciente que nunca en este último episodio es que soy total y absolutamente #TeamAlicia.

¡Saludos!

PD: He dicho que no le ponía ninguna pega a estos tres episodios y acabo de darme cuenta de que no es verdad. Sí que les pongo una pega: ¿qué leches les pasa con Cary? ¿Por qué lo esconden? ¿Por qué ya no lo quieren? Que yo sí quiero a Cary, leches, y quiero verlo más.
PD2: Ya es oficial, después de este episodio y, sobre todo, el de la semana pasada, me he reconciliado con The Middle.
PD3: La escena de Ladonna y Albert en el episodio de Treme de esta semana entra definitivamente en el top 10 de los momentos televisivos que he visto en mucho tiempo. Oro puro. Como lo son ambos personajes, claro. Y la serie, ya que estamos.