28 may. 2007

Crónicas de un domingo cualquiera

Bueno, vale, admito que lo de "cualquiera" podemos saltárnoslo perfectamente... pero es que me hacía ilusión dedicarme a plagiar títulos :P.
En fin, después de la jornada de limpieza que me pegué ayer y de ser animada por Anita para comentar ciertos acontecimientos curiosos aquí en el blog, aquí estoy, tratando de traducir semejante día a unas pocas palabras (que de nuevo, ando falta de tiempo, para variar, como todos los días a estas horas xD).
La idea había sido en un principio la de apañar el desastre que tengo por habitación con una pequeña mano de pintura y dejar las cosas tal cual estaban... pero entonces llegó el "ya que estamos" y la líamos del todo. Por supuesto, esto significa que, además de pintura, tocó limpieza general (y hacer un "armario" nuevo, aprovechando para tirar el armatoste que (ahora me doy cuenta) ocupaba media habitación u.u). Decir que acabé con un dolor de piernas y brazos insoportable (de hecho, ni siquiera pude dormirme hasta las tantas por el dolor que tenía... y eso se nota, o si no, que pregunten por ahí sobre mi estado físico-anímico de hoy durante la mayor parte del día. En fin, punto por punto, lo más destacado es lo siguiente:

1-Nunca... NUNCA, llegues a pensar que en una estantería no pueden caber TANTOS trastos. Y menos aún si te encuentras en la habitación de alguien que comparte la condición de bicho raro conmigo. Encontré más figuritas y demás armatostes de los que podría haber imaginado. Quiero decir, recordaba cada uno de ellos, y técnicamente los veo todos los días, pero no sabía que eran tantos xD.

2-Llegué a sacar 7 bolsas de papeles y revistas que había ido guardando por un motivo o por otro, y que mi madre me obligó a tirar. Si es que no respetan mi afán por coleccionar todo lo que pillo cerca.

3-Una de las anécdotas curiosas de la tarde (por la mañana no pasó casi nada) fue la siguiente: estaban mi madre, mi hermano y mi padre dando vueltas por ahí. Yo empezaba a recolocar todos mis trastos en su sitio. Y de repente digo, con la voz más tranquila y menos en plan "ida de olla inminente", la siguiente frase: "Mamá, ¿sabes dónde está mi Ejército Infernal?". Mi madre siempre ha sabido que yo muy normal no era, pero nunca ha llegado a entender lo que digo del todo, así que no se preocupó demasiado hasta que se dio cuenta de que mi padre y mi hermano ni se inmutaban. Entonces puso cara de "¿Pero qué me he perdido? ¿Qué habéis hecho con mi familia?" y le tuve que explicar que mi "Ejército Infernal" son mis queridos peluches (y muñecas), que se han adueñado ya del sofá entero xD. la historia es muy larga, así que no voy a explicar ahora el por qué se llaman así.

4-... Y resultó que mi pobre Ejército Infernal estaba en la lavadora T___________T.

5-Y una segunda (y última) anécdota: mi madre había dicho al principio, amablemente, que no me preocupase, que ella me ayudaba después a colocar todo. Pero claro, empecé por los libros, y yo tomé su oferta al pie de la letra. Así que en cuanto empecé, rápido y sin vacilar, a decir "En ese estante van Asimov, Jorgito Lannister, Frank Herbert y Bram Stoker; en este de ahí van las Crónicas Vampíricas; en el de ahí Angel Sanctuary y lo que encuentres de Orwell; ahí Wilde, y en ese otro Tolkien; en el de allí van Death Note, Lem... (es que la frase es muy larga)", huyó vilmente. Es que pensaba que yo era una personita desordenada que podía tener sus libros desorganizados. Pero bueno, que una también tiene sus manías, oye.

En fin, no tengo ganas de seguir contando más, así que simplemente os dejo una muestrita de cómo ha quedado mi cueva ahora.


Ahora me han obligado a quitar la mayor parte de los posters, pero ya caerán más, ya caerán muajajajajaja


Os presento a mi Ejército Infernal... no me digáis que no son monos ^o^


Y aquí una parte de los libros que espantaron a mi señora madre xD

En fin, creo que con esto es más que suficiente por hoy xD.
¡Saludos!

P.D: Sí, la cámara es un verdadero desastre ¬¬'...

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