22 may. 2007

Y ahora me hablan en sueños ^^'

Pues sí, tal cual, ya es la segunda vez que me pasa eso de soñar con mis queridos personajes dándome ideas para desarrollar alguna parte de la historia.
Para empezar, he de decir que me he decidido a empezar de nuevo (como buena mente atolondrada que soy, lo primero que se me ocurrió fue borrar todo lo que tenía hecho y desarrollar a los personajes de una manera un tanto diferente, lo mismo que la historia... si es que no tengo remedio). Pero en fin, volvamos a lo que venía diciendo al principio.

La primera vez fue mi querido Yuri (pobrico mío, con lo mono que es y lo mal que lo pasa siempre, haga lo que haga), y la conclusión a la que llegué después de sopesar un poquillo todo aquello después de despertarme fue que tenía que morir. Y lo hará, lo sé. A no ser que cambie de opinión, que con el apego que le he cogido me costará matarle. Claro que ahora (solo de momento) todo es posible, que de nuevo no tengo más que un pequeño esquema de los primeros capítulos (en los que finalmente sale mi alter ego muajajajaja).

Y ayer soñé con Paul (que nadie me pregunté el por qué del nombre, que tiene su historia, pero es demasiado estúpida). Bien, al personaje lo tenía poco definido, y últimamente he andado dándole vueltas al aspecto que iba a tener, sin llegar a ninguna conclusión. Pues resulta que en el sueño me apareció el Paul que andaba buscando, simplemente perfecto. Para que os hagáis una idea, sería más o menos el resultado de mezclar la cara de Daniel Brühl en "Good bye Lenin!", el pelo de Light Yagami (curioso, no suelo meter personajes con esos peinaditos, pero es que le va perfecto), con ojos verdes (indispensables para el desarrollo de toda la trama de mi alter ego) y las pintas que podría tener un chaval que se ha dedicado toda su vida a hacer recados de un lado para otro, ya que, a pesar de estar en el grupo dominante, no es de esos que molan mucho, sino que se vuelve a quedar en los intermedios, como al principio. En fin, que al final, después de despertarme he tenido que reconocer que eso de meterlo en la trama de mi alter ego, con su obsesión por los ojos verdes y demás, quedaría más creíble que otras cosas que tenía pensadas.

En fin, hasta aquí por hoy, ya explicaré más experiencias extrañas de estas algún día, que mis personajes se pasean a sus anchas por mis sueños xD.

PD: Dios, adoro a Daniel Brühl... aunque por lo visto soy la única que lo encuentra mono de por aquí ¬¬'.
PD2: ¡Felicidades, Natasha!

¡Saludos!

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