22 abr. 2008

Pequeñas chorradillas

Y es que soy de las que piensan que son las pequeñas tonterías las que hacen que seas tú y no otro. Son las pequeñas tonterías que hacemos sin darnos cuenta, nuestros "actos reflejos" del día a día los que nos convierten en lo que somos. Lo importante, por decirlo de otra manera.

Es posible que haya miles de personas que piensen como tú en algunas cosas (evidentemente, no en todas... o eso espero). Es posible que solo dos, o acaso una. Es posible que mil personas sean una especie de clon tuyo en ese sentido. Pero, por encima de todo esto, están los pequeños detalles, los pequeños detallitos que te diferencian del otro, del de aquí y del de allá. Así, de todos en general y de cualquiera en particular.

No recuerdo con quién lo estuve comentando el otro día. No, ni puñetera idea, curioso. Nada más que me queda la conversación. Es algo que no me suele pasar, aunque sitúo la conversación más o menos cerca de mi casa. Sería con mi madre, tal vez.

Y eso me lleva a pensar cuáles son esos detallitos en mí. No todos, por supuesto. Sería imposible juntarlos todos aquí. Me quedo entonces con diez. No con los más importantes. No con los más mejores, sino simplemente con los primeros que me vengan a la cabeza. He dicho.
  1. Tarareo/canto canciones mientras calculo. Me sale solo, no puedo evitarlo. Supongo que tiene que ver con que haga los deberes con la música puesta y cantando, por supuesto. El caso es que mis exámenes de mates (a veces también de economía) tienen banda sonora. Intento no cantar en voz alta y normalmente solo me escucho yo (si acaso, alguno por los alrededores, pero no molesto, eh). Y en la banda sonora entra de todo... desde los Beatles hasta Black Sabbath, pasando por Belle & Sebastian, The Velvet Underground, The Dresden Dolls, Sonata Arctica, Mecano o lo que se tercie.
  2. Cuando estoy viendo una película en el salón, necesito tener el mando en la mano (y el caso es que no importa que sea o no el de la tele... a veces tengo el del aparato de música xD) y girarlo continuamente. En mi casa les pone de los nervios. No sé por qué será.
  3. Estudio lanzando una pelotita contra la pared. También lo hago cuando leo, o cuando escucho música tumbada en la cama. La mitad del tiempo, la pelota acaba debajo de la cama, con lo que tengo que hacer maniobras extrañas para sacarla. Así estudio yo... Para que luego digan xD.
  4. Tengo la manía de tachar los días en los calendarios. Sí, LOS. En mi cuarto hay tres, y tacho los días en todos, en cada uno con un color distinto. Y la verdad es que es una tontería... luego, de todos modos, nunca sé qué día es xD.
  5. Estoy obsesionada con las horas, con el tiempo. Tengo que saber en todo momento qué hora es. En mi casa me paso medio día mirando el reloj (aunque ni siquiera estoy demasiado segura de con qué finalidad) y en clase pregunto la hora cada poco. Y ahí está la gracia, no tengo reloj de pulsera xD. No me gustan, y además, siempre se me acaban parando antes de una semana.
  6. Cada vez que se me cae algo al suelo, o a la mesa, o a cualquier sitio, suelto "¡Puta!" con toda la alegría del mundo. Se pueden contar con los dedos de una mano las veces que no lo he hecho últimamente. Me sale solo. Y es bastante poco oportuno cuando tu madre lleva una temporada larga dándole el coñazo a tu hermano con que no hable como si acabara de salir de una película de carretera.
  7. Cada vez que Ana (a.k.a. Ryuu) llega por las mañanas y saluda diciendo "Ohayo" le tengo que contestar "Massachusetts". ¿Por qué? Pues simplemente porque, cosas inexplicables de la vida, asocio Ohio con Massachussets (no, no sé por qué). Y creo que no hace falta comentar la tonta relación entre "Ohayo" y "Ohio" LOL.
  8. Si entro en una librería, tengo que comprar un libro. Si no compro un libro significa que el Apocalipsis está cerca. Luego, claro, ando siempre pobre y pidiendo préstamos a diestro y siniestro.
  9. Soy una maniática de los libros. Son mis tesoros, y los cuido como si me fuera la vida en ello. Sufro cada vez que alguien dobla una esquina, subraya algo, mancha de café (o similares) las páginas, los deja tirados de mala manera por cualquier sitio... Con razón dejo libros a tan poca gente. Ahora, si sé que los cuidarán, no tengo ningún problema en dejarlos, conste.
  10. Cuando estoy viendo series americanas (o inglesas, pero veo más series americanas) pienso en inglés. No sé por qué, pero si estoy escuchando algo en inglés, paso automáticamente a pensar en inglés. Igual que en español, vamos. El caso es que a veces me da por comentar chorradillas a mis hermanos (que suelen estar en el ordenador de al lado enganchados a algún juego) y claro... las comento en inglés. Luego ya reacciono (menos de un par de segundos, eh) y lo digo en español. Pero es que me resulta curioso lo del paso de un idioma al otro.
Y con eso os dejo. Quedan mil pequeños detalles más. Bastantes más, no quizás, sino seguro. Pero con eso basta de momento ^^.

¡Saludos!

3 comentarios:

Narbeleg dijo...

XDDDD Eres genial XDDDD

Por cierto que lo de los libros también me pasa a mí. Me cuesta horrores dejar un libro, porque se lo que pasa... que puede que vuelva en malas condiciones, y eso si vuelve...

Saludetes :)

Ishtar dijo...

Sí, todos tenemos nuestras chorradillas xDD

Lo de los tarareos yo no lo hago, pero tenía un amigo que sí lo hacía...Pero se enteraba toda la clase xDDD
Con los libros también soy bastante maniática. Lo de doblar la esquina no me duele tanto, pero subrayar, manchar, tachar,...eso me mata. Ahora ya no doblo la esquinita, me compré un punto de libro.
Lo de las librerías...BUeno, constantemente tengo la fuerza de voluntad para no comprar el libro. Pero duele T____T
Yo también pienso en inglés cuando veo algo en inglés xDD

También tengo otros detallitos propios. Como poco y muchas veces, siempre me quedo mirando escaparates de vestidos, hablo medio dormida y luego no lo recuerdo,...Ya no recuerdo ninguna más xDD

Kera Arena dijo...

Mmmm... como dice una amiga mía, soy abstracta xD.

Lo de los libros es algo por demás. Que no sé, a lo mejor es que los raros somos nosotros (ehm... pongo carita inocente xD), pero la gente los destroza, se ceba con ellos. ¿Que alguien necesita romper algo y ser feliz? ¡Que use un libro! Total... Con lo que me gustan a mí los libros que siguen siendo bonitos después de leerlos...

Ishtar, lo de hablar medio dormido y no acordarse después es un clásico. A mí no me ha pasado nunca, pero tengo amigos a los que sí... Y me ha pasado de tener conversaciones de estas gafapásticas, filosóficas y derivados con gente casi dormida (lo que tiene hablar de estas cosas a las 5 de la mañana xD)... y luego no se acordaban de nada T___T. Si no hubiera más gente de testigo, pensaría que estoy loca xD.

¡Saludos!