26 abr. 2008

Where the wild things are

Yeah! Ya tengo mi ración semanal de Anatomía de Grey de nuevo. Mola, lo echaba de menos. ¿Soy yo o la gente acabará perdiéndome el respeto si sigo hablando de lo que mola el culebrón este? ¿Y si le añado el resto de pérdida de principios habituales o algo parecido que he tenido últimamente? Bueno, pues me da igual :P. Yo me divierto como una enana viendo esta serie y este capítulo en concreto me ha parecido bastante curioso (a lo mejor es que lo tenía algo abandonado por eso de la huelga y ahora ya cualquier cosa me lo parece, pero la verdad es que es lo de menos...).

En fin, a lo que iba. El episodio está bastante curioso simplemente por el hecho de que pasa un poquito de centrarse en la vida sexual/culebrón amoroso de los personajes y con eso gana bastante la serie. Vamos, el tema Izzie-George-Callie ni se menciona, y lo que es mejor aún, el culebrón Meredith-Derek-Rose sale solo por encima (no se olvida del todo, pero algo es algo). De hecho, se centra más en el Derek-Rose y Meredith aparece más bien de pasada en el asunto. Y, curiosamente, un personaje que normalmente no me gusta demasiado, gana enteros si le quitamos al McDreamy de la trama. Ya digo, curioso.

La trama principal del episodio es de esas que hacía tiempo que no salían. Vamos, la imagen del tío saliendo del coche y Cristina que va a ayudarle a salir y llevarlo dentro... y acaba con los intestinos del hombre en la mano no deja de ser curiosa. Y en general, los tres personajes que no tienen demasiada suerte con los osos (quién diría que tocar a un osito chiquitito traería consecuencias), me han caído bien. Creo que entrarán en la lista de personajes recordables, aunque ya digo, a lo mejor es que hace mucho que no veo la serie.

Lo de la competición me ha gustado mucho, muy "volver a los orígenes". Hacía mucho que no se veía a Cristina en plan competitiva psicópata. De Izzie no hablo, que siempre sale igual :P. Esas cosas son las que hacían que al principio la serie fuese más fresca que lo que era últimamente. A ver si las recuperan definitivamente, que la verdad es que no estaría nada mal.

Los personajes, pues más o menos igual que siempre. Izzie me sigue pareciendo insoportable y, todo hay que decirlo, su parte de la trama en este episodio era bastante patética. Sus reacciones de ojitos brillantes también. De verdad que cada día le tengo más manía a este personaje, que se quedó apalancado y no avanza. George sigue también igual de panoli amargado que siempre, aunque al final deje ver un poquito de esperanza ahora que se junta con Lexie. Alex sigue siendo condenadamente adorable y se le perdona todo. De todos modos, en este episodio tampoco es que saliese cada minuto y medio. Cristina, Callie y Lexie siguen siendo de mis favoritas, cada una por una cosa distinta. Y no pierden en el episodio, al contrario, especialmente las dos últimas, que a la primera no se le ve demasiado. Y la sorpresa, como ya he comentado, es Meredith, que me está resultando muchísimo más interesante y muchísimo menos repelente. Qué cosas.

En fin, poco más comento, que de todos modos, esta es una de esas entradas que no lee nadie, porque no todo el mundo está enganchado al culebrón de turno, como yo. Así que aquí lo dejo ya, solo diciendo que, aunque queden poquitos episodios de esta temporada, a ver si no acaban mal. Que a esta temporada le tendré al menos un poquito de cariño simplemente porque sale Seth Green en dos episodios, pero a ver si lo demás también lo merece. Que no es que esté siendo una cosa brillantísima, pero algo es algo. Y no pido una segunda temporada...

¡Saludos!

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