23 dic. 2009

Porque los hay que deberían darse un paseo por el aparcamiento del Seattle Grace (I)

Como ya dije en la entrada sobre Skins, el personaje de Freddie me dio una idea... De los varios millones de series que veo/he visto, siempre suelo sacar algún personaje que simplemente no aguanto. De esos que te entran ganas de, pues eso, mandarlos al aparcamiento del Seattle Grace (Grey's Anatomy), que todo el mundo sabe que se traga a la gente. Así que he decidido hacer una lista con todos ellos. No, no sirve para nada, pero ¿y lo que mola hacer cosas inútiles?

Y conste que el que sean entradas fáciles y rápidas que me ayudan a cumplir con mi objetivo de ir actualizando esto de vez en cuando, no tiene nada que ver.

En fins, pues empezamos con los cuatro primeros de la lista. No necesariamente los personajes a los que más manía les tengo (bueno, la primera sí, creo que no me había molestado tanto un personaje en pantalla en la vida), ya que no están en orden (con la cantidad de series que llevo al día y lo fácil que es meter personajes inútiles, sería imposible), pero bueno...

Izzie Stevens (Grey's Anatomy)
En la primera temporada, cuando la presentan como la parte happy de los Cinco Fantásticos del Seattle Grace, la buena, la liberal, la adorable defensora de los pobres (pobres) animalitos, a todo el mundo le caía bien. A mí ni me iba ni me venía. Estaba ahí, se merecía un par de collejas por tonta, pero no molestaba a nadie. Y entonces llegó el final de la segunda temporada. Se volvió cansina, protestona, llorona y amargada en general, y nos inundaron de imágenes y tramas plagadas de ella. Hasta el punto de que en la quinta temporada, la serie debería haberse cambiado el nombre por "Stevens' Anatomy". Pero no adelantemos acontecimientos. Al final de la segunda ya cojeaba, pero no afectó demasiado a la serie en sí porque el argumento lo llevaron de forma bastante correcta. Pero claro, a partir de ahí, Shondita se enamoró de Katherine Heigl (pobreta, lo debe estar pasando realmente mal, que con lo que dice la otra por ahí, no la debe querer nada, nada, nada) y se dedicó a regalarle tramas. Sin desarrollar al personaje, por supuesto. Si en un principio, quizás también gracias a que la serie era más fresca, el personaje no resultaba molesto, a partir de la tercera temporada me han ido dando ganas de adelantar el capítulo cada vez que salía ella en pantalla. Cuando protesta, en vez de decir "hay que ver lo tonta que es la pobre", te molesta que aún sigan dándole tramas. Porque llega a extremos en los que no tiene sentido. Entiendo que es una serie. Y entiendo que es Grey's. Pero aun así quiero cierta coherencia interna. No me vale que Izzie se vaya paseando por el hospital haciendo de trabajadora social, juzgando a médicos y pacientes (cuando se pone en plan anti-aborto es cansina hasta decir basta) y pataleando por practicar con animales y encima le hagan caso. No cuando a los demás personajes Shondita no se lo permite. Sigo entendiendo que es una serie, pero eso no quita que pueda sacarme de quicio el que la chica se pasee por el hospital como si fuera ella la que les está haciendo un favor a todos estando allí, cuando otros (como Cristina o Alex), que le dan mil vueltas, tienen que andar siempre con pies de plomo porque a la mínima peligran.
Pero la gran debacle llegó en la quinta temporada, cuando quedó más que demostrado que Izzie es tonta. Rematadamente tonta. Porque lo siento, pero por mucho que a Shondita le apeteciera traer a Phantom Denny (y quejarme no me quejaré, que Denny será un petardo, pero Jeffrey Dean Morgan tiene un algo... Aunque me guste más como Papi Winchester, que el carácter acompaña), que una cirujana tan pro como nos quieren hacer creer, vaya acostándose con su ex muerto (en fantasma, que es un poco menos creepy que si digo muerto tal cual) y no le salten las alarmas diciéndole que eso muy normal no es... En fin.
Lo único bueno es que con lo diva que nos ha salido Katherine Heigl (aquí acompaña, ni trago al personaje, ni trago a la actriz), esta sexta temporada nos estamos librando bastante de ella. Y eso es bueno. Porque no solo el personaje es insufrible, sino que además, ella como actriz tampoco es que valga demasiado.
Que se la queden en sus comedias románticas, pero que no vuelva a Grey's en mucho tiempo. Por favor.

Hugo Reyes (Lost)
(Y a partir de aquí me enrollo menos... Pero es que había mucho que decir de la petarda de Izzie)
Este es otro al que todo el mundo parece adorar, con su buenrollismo extremo, su empanamiento y su soltar "dude" al final de cada frase.
Y a mí nada, no hay manera. No es un odio irracional como el que he acabado cogiéndole a Izzie, sino más bien que me cansa. Y mucho. Lleva cinco temporadas con lo mismo, siendo el tonto del grupo y dejando que los demás hagan lo que él no va a hacer, porque está claro que no está al nivel adecuado. Y oye, va a ser verdad, porque visto lo visto, hasta Kate le supera, que ya es decir. Pero no importa, el caso es que funciona, que tiene sus fans, que a la gente le encanta. Y los guionistas lo siguen metiendo en las tramas. Aunque no haga nada. Aunque lo único bueno que hizo en la quinta temporada fuera poner en boca de los personajes las palabras de los fans... y eso mismo ya lo estaba haciendo Miles.
Tampoco es que quiera que le den una trama, porque como tuviera que aguantar su buenrollismo excesivo en alguna trama importante, probablemente abandonase Lost definitivamente. Es simplemente que quiero que se lo lleve el humo negro. Para siempre, por favor.

Mark Benford (FlashForward)
La serie por sí misma ya es bastante mala. De hecho, creo que cuando se me empiecen de verdad a acumular series en cuanto empiece la midseason, va a ser la primera en caer.
Stating the obvious, que se dice.
Pero es que un personaje tiene que ser especialmente malo para estar a un nivel más bajo que el de la propia serie. Pues eso, tela, telita, tela.
Mark es un tío que trabaja en el FBI y que hace lo que le viene en gana. Si su jefe le dice que no haga algo, él lo hace, que para eso se ha visto en el futuro investigando el caso (y en ningún momento se para a pensar que el que se haya visto investigando el caso no quiere decir que sea precisamente porque tiene la más mínima idea de lo que pasa, pero bueno, tampoco podíamos esperarlo, que neuronas no le sobran). Y la cosa es que, para ser ese tipo de personaje, que puede hacer lo que quiera y no salir perjudicado, le falta lo esencial, carisma. Porque no, el agente Benford no estaba en la cola cuando repartieron de eso, y sin embargo sus compañeros le siguen como perritos fieles. Aquí hay algo que no cuadra, pero por lo visto a los señores guionistas les costó bastante ver algo que cualquiera que haya visto más de medio minuto de la serie sabe.
Además, que el actor sea un inútil tampoco ayuda en estos casos. Y precisamente Joseph "solo sé poner cara de como que me hago el interesante un rato" Fiennes es de los que deberían plantearse otro tipo de profesión. Una en la que la expresividad no sea especialmente importante, me atrevo a sugerir.
En definitiva: la serie es mala, el argumento no se sostiene por ningún lado y encima el protagonista no despierta ningún tipo de interés. Mal vamos, muy mal.
Vamos, que dudo que la serie hubiera sido mucho mejor con otro personaje como protagonista, pero estoy segura de que sería un poco menos mala.

Dylan Moreland (The L Word)
Dylan es una de las muchas idas de olla en esta serie. Es un personaje que no viene a cuento en ningún momento, que no pinta nada. No entiendo a qué vino la trama de Helena y todo el culebrón cuando Dylan y su novio la engañan de semejante manera (excepto, supongo, para borrarnos la imagen de Helena como la bicha mala que había sido cuando intentó quedarse con Tina y mantenerla como una pobrecilla infantil e inocentona). Y no entiendo por qué, después de solucionar semejante debacle (al menos en parte), la traen de vuelta al final de la sexta temporada.
En cierto modo, me gustaba Helena, o al menos una de sus personalidades (ya digo que la primera no me acababa de gustar; me parecía muy posesiva con Tina y mala malísima con Bette, que, por cierto, es quizá uno de los personajes a los que les tengo más cariño). Era un personaje bastante vivo, tanto cuando vivía en su mundo de colorines y piruletas como cuando vive un poco menos en él (y eso que yo creo que en ningún momento se aleja demasiado de su frontera). Pero era llegar Dylan y el personaje se apagaba.
Si Dylan por sí misma hubiera tenido algo de interés, habría sido perdonable. Pero es que Dylan no tenía ningún interés. No era mala, con lo que no tenía el encanto de los malos malísimos. No era buena, por lo que tampoco podía pasarse al lado adorable de la vida. No era demasiado compleja, no era nada. Era gris y no venía a cuento.
Pero se empeñaron en pasearla por la trama de Helena y apagarla precisamente para marcar el final de la serie. Y eso no se hace. He dicho.

¡Saludos!

PD: No tiene nada que ver con la lista, pero me he enterado vía Ausiello de que se han quitado de en medio a Mo-Mo para la segunda temporada de Nurse Jackie. No es que el personaje fuera precisamente mi favorito (ni me iba ni me venía), pero me da muy mala espina. Una de las cosas buenas de Nurse Jackie era el dinamismo de la amistad entre Jackie y Mo-Mo. La serie estaba bien pero no era perfecta... Miedo me da lo que le pueda hacer esto.