21 dic. 2009

Y al día con Skins

Estas últimas semanas he estado poniéndome al día con la que llevaba más de un año entre mis tareas pendientes. Y es que, después de mil recomendaciones, aún no me había puesto con Skins. Pero bueno, finalmente, a poco de empezar la cuarta temporada (me suena que tenían intención de empezarla el veintitantos de enero, pero tampoco es como para fiarse demasiado de mí), me ventilé las tres temporadas del tirón.

Y qué decir, me han gustado bastante, tanto las dos primeras como la tercera. No es perfectísimamente perfecta, pero le da mil vueltas a muchísimas otras. Y, desde luego, está unos cuantos escalones por encima del tipo básico de las series teens :P. Y es que puede unirse a ese selecto grupito de series en las que no dejan de lado un detalle algo estúpido pero que sí, tiene importancia: las cosas tienen consecuencias, señores guionistas. No me vale darle al reset cada vez que nos da la gana, y es un recurso bastante extendido. En ese sentido, uno Skins a series como Buffy y Friday Night Lights. Por no saltarse a la torera esa norma tan simple.
Los actores en general se manejan bastante decentemente (ejem, cierto Luke Pasqualino no cuenta, que yo creo que entre la cara ladrillo que me lleva todo el rato y que su personaje ya es por sí mismo bastante petardo, es lo que menos me ha gustado de toda la serie) y el ritmo de los episodios es bastante adecuado.
Y además... es inglesa. Que ya sabemos que esta serie llevada por una network en USA sería muy muy distinta...

De las dos generaciones, de todos modos, no sé muy bien con cuál quedarme. Me explico, para mí, cada una es superior a la otra en un aspecto e inferior en otro. Estando ambas bastante bien, pero igualmente superándose mutuamente. Aunque también es cierto que a la segunda generación aún le queda margen y podría superar fácilmente a la primera.



Pues bien, de la primera me quedo con los personajes. No sé por qué, pero son ese tipo de personajes a los que es imposible no cogerles cariño (con la excepción de Anwar, debo decir, que ando yo como para tener demasiado aguante con niñatillos petardos). Dejando a un lado, como digo, a Anwar, y probablemente a Michelle (no es que me llegase a caer mal, es simplemente que en ningún momento acabó de llegarme del todo... Quizá porque en contraste con los demás no acaba de destacar), soy incapaz de quedarme con un solo personaje.

Cassie es uno de esos personajes simplemente inolvidables. Evidentemente, y adorando como adoro al Cloudcuckoolander tipo, no soy objetiva. Pero es que esta chica es enorme. Y va a ser que tan ida no está...
Pero es que no es la única que me ganó completamente. Sid es un amor con patas. Y es curioso, normalmente los pobres pardillos que se llevan golpes de todas partes acaban cansando, pero es que con Sid no me pasa nada. El pobreto es que va pidiendo un abrazo a gritos. Tres cuartos de lo mismo, pero distinto, me pasa con Jal. Tengo que admitir que me costó algo más hacerme al personaje, pero en cuanto la empiezan a desarrollar algo más simplemente me encantó. Pero eso sí, otra pobreta que va pidiendo abrazos a gritos, porque si para el final de la segunda temporada no estaba en condiciones de tener todo el derecho del mundo a cortarse las venas, me vais a decir a mí. Tony es un personaje muy suyo, pero me encantaría tenerlo como amigo (de enemigo me da a mí que no, gracias, que miedito me da). Chris es otro al que es físicamente imposible no adorar... Y Maxxie, pues tres cuartos de lo mismo.
Si es que hasta Sketch es entrañable a su manera. Es decir, con sus serios (muy serios) problemas mentales y su acento.

La primera temporada tiene momentos muy surrealistas, tan surrealistas que para mí llegaron al punto de geniales. La segunda temporada es más dura, más oscura, pero igualmente muy buena. De hecho, creo que si tengo que elegir, me quedo con varios momentos de la segunda temporada precisamente. Me gustó especialmente el capítulo de Sid, cómo le afecta lo de su padre (al que, por cierto, le tenía cariño. Y a partir de ese capítulo ya ni te cuento). Me encantó cada momento de la amistad de Cassie y Chris. Y me gustó cómo acaban las cosas Michelle y Tony. Muy simple y muy de andar por casa, y por eso me pareció un buen cierre.

En cuanto a la segunda generación... pues es distinta. El desarrollo de los capítulos y las tramas me ha parecido algo mejor que la de las anteriores temporadas (aunque quizá ese capítulo final no estaba demasiado bien colocado ahí... El de las gemelas lo vi bastante mejor como cierre). Pero los personajes, aunque me gusten, no han acabado de llegarme tantísimo como los de la primera.



Como digo, aún tienen margen de sobra, ya que los de la primera generación juegan con ventaja (dos temporadas son dos temporadas, y más cuando la segunda aportó tantísimo al desarrollo de personajes), así que de momento me conformo. En cualquier caso, también siguen siendo unos personajes la mar de apañados.
Yo creo que me quedo con Emily, seguida muy de cerca por JJ (me encanta cuando les deja las cosas claras a Cook y al petardo de Freddie). Oh, y Thomas. Thomas es un amor con patas, y quien diga lo contrario, simplemente no tiene ni idea. Y fun y pin.
Cook también me acabó gustando bastante. Si Chris iba pasado de rosca, este supera el "pasadísimo" varias veces, pero es un chaval con potencial. No sé, se me hace bastante simpático. Será que saco la vena cancionera y a este chico lo veo yo muy Theon...
Effy, por su parte, perdió algo de interés al quitarle cierto misterio cuando la fueron humanizando. Pero igualmente sigue siendo un gran personaje.
De los demás... Naomi aún me tiene que ganar (a ratos me encanta y a ratos no la aguanto). Pandora, que empezó encantándome en la segunda temporada y en algunos momentos de la tercera, ha acabado diluyéndose un poco con el fondo. A Katie espero que la desarrollen algo más y no la conviertan en mi Michelle particular de esta generación.

Y en cuanto a Freddie... En fins, de Freddie ya hablaré en una de mis próximas entradas. Seh, me he decidido a dedicar entradas a esos personajes que no aguanto, que es verlos en pantalla y desear meterme dentro a arrearles un par de collejas a ver si espabilan. Es que quiero meterme un rato con él y aquí ya no da para más.

Resumiendo, que me alegro un montón de haberle dado finalmente una oportunidad a esta serie. Y que no sé yo cómo me las voy a apañar para acoplarla con el resto de las series que sigo, que en cuanto llegue la midseason más vale que mis días empiecen a tener 30 horas...

¡Saludos!