24 ene. 2010

Porque los hay que deberían darse un paseo por el aparcamiento del Seattle Grace (II)

Esta semana vuelve una de las series que espero con más ganas, Skins. Concretamente, se une a la ya de por sí saturada noche de los jueves (es decir, la de los viernes/sábados/domingos (dependiendo del plan) para mí, que evidentemente me llegan los capítulos de las series con un día de retraso (bueno, técnicamente unas horas, excepto los de Friday Night Lights).

El caso es que con ella vuelve precisamente el personaje que me animó (a su manera, es decir, sin quererlo) a hacer estas entradas, creadas única y exclusivamente para poner verdes a los personajes que me resultan más molestos :P. Porque yo lo valgo, que para eso es mi blog.

Y simplemente no podía iniciar esta nueva temporada sin meterme con él un ratito.

Así que aquí van los cuatro de hoy:

Freddie (Skins)
Mira que Skins es una de esas series que tiene unos personajes prácticamente redondos, y probablemente la que tenga más personajes épicos (esa Cassie, tan condenadamente adorable, por ejemplo) de todas las series teens que sigo ahora mismo, pero con este chaval no hubo manera. Y es que no puedo con él, no hay absolutamente nada que no me resulte molesto. De lo que hace, lo que dice. O de él en general, resumiendo.
Él solito reune todas las características que afortunadamente se ahorraron en los demás. Juzga a todo el mundo, mira por encima del hombro a todos los demás. Como si él fuera la cosa más madura del planeta.
Me sacaba de quicio cada vez que se peleaba con Cook. Me sacaba de quicio cada vez que se metía con su hermana (que vale que lo de su hermanísima es de traca, pero tampoco anda él en buen sitio para andar juzgando). Me sacaba de quicio cada vez que intentaba manejar a JJ y ponerlo de su parte, y disfruté como una enana cuando JJ les deja las cosas claras, tanto a Cook como, sobre todo, al petardo de Freddie. Y me sacaban de quicio sus aires de nene profundo, maduro y tan por encima de todos los demás y sus niñatadas.
En ningún momento logré entender qué leches podía ver Effy en él. No es solo que el chaval sea profundamente estúpido, es que además es feo de narices, pero encima lo ponen de centro del universo en la serie, en el centro del universo de la mayoría de las fangirls.
Aparte de todo esto, parece que el chico le tiene manía a la lavadora. Porque yo estoy convencida de que si algún día meten la ropa que lleva en una, se deshará... O si no, que me expliquen. Con lo remonos que van otros personajes en esta serie y lo mal y sucio que me lo visten a este. Vamos, si yo creo que su ropa gana en suciedad al gorro de Sid.
Eso sí, al menos una cosa hay que admitir: el nene tiene a ratos buen gusto musicalmente hablando: tiene música de la Velvet Underground.

Tara (True Blood)
Lo de Tara, en cambio, es distinto. Es distinto porque, mientras que lo de Freddie fue odio a primera vista, Tara en un principio me ganó. No en un principio principio, ya que cuando empezó la serie, aún no tenía muy claro si me caía bien o no. Pero poco a poco, los guionistas trabajaron con el personaje, le dieron tramas, le dieron profundidad. Y le dieron interés. Al final de la primera temporada era uno de mis personajes favoritos, y su relación con Sam me pareció un acierto en todos los sentidos.
Claro que en la segunda temporada los guionistas perdieron el Norte y todo lo que habían conseguido en la primera se fue al traste. El papel de Tara durante esta segunda temporada fue pasearse de un lado a otro, sin hacer otra cosa que demostrar que es profundamente tonta. Primero con Maryann. Después (y sobre todo) con el petardo de Eggs, personaje al que me pasé toda la temporada deseando que se lo cargaran como fuera, pero que se lo cargaran.
Por eso, Tara pasó, en solo una temporada, de ser un gran personaje a ser una tía petarda que sobraba en pantalla.
Espero que para la tercera temporada salga algo menos. Porque después de lo que hicieron con ella, difícilmente tiene arreglo.

Piz (Veronica Mars)
Con este personaje hay dos cosas que conmigo ya hicieron que dejara de funcionar desde el primer momento. Por un lado, Chris Lowell. No digo que no sea una estupenda persona, porque no lo sé, no lo conozco de nada. Pero sí digo que deberían buscarle otra profesión. Yo siempre lo he visto con la misma expresión, con esa cara de pasmao relativamente buenazo, pero supuestamente mono (tampoco es que le pille la gracia a este chaval. Por eso me hizo muchísima gracia en Private Practice cuando el entretenimiento oficial consiste mirarlo O.o). Y a mí eso me mata.
Y por otro, el propio personaje, que precisamente era así: con la profundidad de un charco.
Eso unido a que el personaje en sí tampoco pintaba demasiado en la serie, la verdad es que no le hacía ningún bien. Ninguna de sus tramas fue imprescindible durante la tercera temporada, y probablemente la serie no se habría resentido, sino más bien al contrario, de habérselo quitado de en medio.
Por no hablar de su relación con Veronica, que no tiene por dónde cogerla. Especialmente con el historial de la propia Veronica. Incluso Duncan, que vale que tampoco era nada del otro mundo, puede decirse que jugaba en otra liga. Troy, que la verdad es que me hacía mucha gracia, también estaba bastante por encima. Leo, con esa voz, le gana por goleada (aparte de que era un cielo, pero al menos no era tan aburrido). Y, por supuesto, compararlo con Logan es bastante ridículo, porque el primero le daba mil vueltas, en interés, personalidad y absolutamente todo (si incluso era más mono, y eso que a mí Jason Dohring me parece bastante feo. Eso sí, me lo paso pipa cada vez que veo una entrevista suya; tiene pinta de ser simpático).
Por eso el triángulo raro que se sacaron de la manga con Logan-Veronica-Piz no había por dónde cogerlo.
Y por eso se debían haber librado de él en el momento en que pisó Neptune.

Susan (Desperate Housewives)
(Y sí, por si alguien se lo pregunta, la foto está elegida a posta)
Otra petarda de la vida, solo que esta es incluso más molesta. Porque es chillona y cansina. No me gusta cómo actúa Teri Hatcher, que, especialmente en este papel, parece más bien que esté haciendo una imitación de sí misma más propia de Mad TV.
Y el personaje en sí tampoco da para más. En un principio se dedicaron a explotar lo patosa que es y lo desastre que es para todo. Y lo siento, pero cansa y mucho. Una cosa es ponerlo de vez en cuando, o llevarlo de forma que haga gracia. Y otra muy distinta es llevarlo a niveles de vergüenza ajena que solo es capaz de manejar con gracia Michael Scott.
Pero es que cuando intentan darle tramas algo más serias es incluso peor. Porque entonces la transforman en la Izzie Stevens de Wisteria Lane, con el mismo tipo de reacciones y las mismas pataletas.
En fin, que yo hace tiempo que me pregunto qué leches pinta su personaje en la serie y por qué no se la han quitado de en medio hace mucho.
Porque tiene delito que un capítulo, como el "If..." con el que volvió la segunda mitad de esta temporada, tan redondo para todos los demás personajes, les saliera tan sumamente malo y aburrido en su parte del capítulo.

Y esto es todo por hoy, que mañana toca examen y aún me quedan unas cuantas cosas que mirar.

¡Saludos!

2 comentarios:

martinyfelix dijo...

O Teri Hatcher es sumamente Susan o es buenísima actriz. Sólo hay que verla como corre, dando saltitos como un canguro. Con menos estilo, claro.

A mí no me disgusta, aunque te pasas el capítulo diciendo "dios, que idiota es", o "que tía más boba" o similares.

Desde luego, tiene delito que la hija tenga que cuidar de ella.

Mina Harker dijo...

En lo de Teri Hatcher tienes razón, o la tía es completamente Susan, o es una pedazo de actriz (digo yo que hacer de alguien tan profundamente subnormal no puede ser tan fácil xD).
Pero vamos, eso no quita para que me parezca insufrible. Yo es que me siento tentada a adelantar el capítulo cada vez que sale... Tampoco creo que fuera a perderme nada interesante...