4 feb. 2010

Adiós, Dollhouse

El viernes pasado emitieron el último capítulo de Dollhouse, ese "Epitaph Two" que continuaba donde lo dejó al final de la temporada pasada el estupendo "Epitaph One". Viendo que la serie ha durado dos temporadas escasitas, que se traducen en 26 capítulos (más el piloto original), cualquiera diría que ha durado poquito. Pero lo cierto es que ha durado mucho más de lo que inicialmente cualquiera nos esperábamos.


Y es que está claro que Whedon y Fox no son buena combinación, no hay más que ver lo que ya ocurrió con Firefly. Por eso, después de una primera temporada que iba a trompicones y tropiezos, sorprendió muchísimo la renovación a última hora para una segunda temporada.

Yo soy de las que se alegraron, tengo que admitirlo. La primera temporada me pareció muy irregular, sí, pero precisamente porque lo mismo había capítulos que rozaban la vergüenza ajena, que capítulos estupendos. Para mí, cualquiera de las apariciones de Alpha, o cualquiera de esos intentos de desarrollar un poquito la mitología de la serie hacían que mereciera la pena aguantar los misiones semanales a las que se limitaron buena parte de los capítulos.
Y menos mal que la renovaron. O no, menos mal no, porque igual sin renovación, nos habríamos quedado sin una serie normalita, en vez de sin una serie bastante buena.

La segunda temporada partía ya de una base muy alta, puesto que tenía justo antes el pedazo de capítulo (para mí, lo mejor de toda la serie) que fue "Epitaph One". Por eso los primeros capítulos decepcionaron bastante. Por eso y porque, seamos sinceros, los sacaron de la misma pila de capítulos malos de los que ya habían salido bastantes en la temporada anterior.


Pero de repente comenzó a mejorar. Quizá un poco a saltitos y con algún tropiezo, pero avanzando. Poco a poco se fue librando del esquema de casos de la semana y fue desarrollando a los personajes, para llevarlos, poquito a poco, a ese futuro de Epitaph One. La verdad es que con esta segunda temporada yo he disfrutado un montón, especialmente con The Attic que, de no existir Epitaph One ocuparía el primer puesto entre mis capítulos favoritos.

Por eso me da mucha pena que nos quedemos sin ella precisamente ahora. Al menos esta vez pudo haber un cierre en condiciones (Epitaph Two no es ni mucho menos un capítulo tan redondo como Epitaph One, pero funciona muy bien como cierre y da a la serie completa sensación de conjunto). Y además, aunque fuera solo con dos temporadas, la serie nos ha dado unas cuantas cosas muy buenas. Si tengo que hacer una lista de mis favoritas, serían:

-Por supuesto, Epitaph One. Todo el capítulo entero, pero especialmente un par de escenas concretas que me dejaron, las dos, con un nudo en la garganta.
Por un lado, Topher, en la escena en la que aparece ya totalmente hecho un desastre. Desde el principio ha sido uno de mis personajes favoritos, y cómo no, a Whedon le encanta hacerme sufrir, así que lloré como una tonta.
Por otro, la pared del despacho de DeWitt con las fotos de los distintos personajes pegadas y las palabras "To Remember", al final del capítulo.

-Aunque The Attic fue un capítulo muy bueno en su conjunto, me encantó la revelación final, tan propia de Whedon que me recordó por qué me gustan tanto las series de este hombre. En cualquier caso, todo el capítulo fue muy de su estilo, incluido un momento bastante Scooby al final.


-El descubrimiento de Enver Gjokaj, que si digo que me parece de lo mejorcito de la serie, no miento. Porque la verdad es que era una pasada ver cualquiera de sus escenas, porque no importaba el personaje al que interpretara, lo bordaba igualmente. En modo "doll" conseguía estar adorable (en uno de los capítulos de la segunda temporada, hay un momento en el que Echo le dice que se despida de Sierra, porque seguramente no la vaya a ver más. Una cosa tan simple como ese "adiós" que le dice, con una carita de niño inocente que no puede con ella, consigue ser impresionante), mientras que cuando le ponían la personalidad de un psicópata daba un mal rollo impresionante. O cuando tomaba la personalidad de Topher, imitando todos los dejes y gestos que le da Fran Kranz al personaje a la perfección. Y así con todos los papeles, con todas las personalidades.
En fin, espero verlo de ahora en adelante en bastantes sitios. Porque se lo merece. Y porque es una gozada verlo actuar.

-Alpha y sus mil personalidades. No necesita más explicaciones, es que Alpha es simplemente un personaje tremendo.

-La intro. Estoy hasta las narices de las series que no tienen ninguna intro, que se conforman con poner el título y tirando. Será que soy más simple que el mecanismo de un chupete, pero me encantan las intros. Esta, en concreto, me gusta muchísimo, tanto por la música como por las imágenes elegidas.
Por cierto, tengo intención de ir dedicando entradas a distintas intros de series, aunque sea simplemente como forma estúpida de reivindicación (o por eso de que soy más simple que el mecanismo de un chupete).


-La música (junto con las imágenes, pero es que esa canción en ese momento concreto, me encantó) al final del episodio Needs, en la primera temporada. De todos modos, a lo largo de la serie hay varios momentos similares, con una canción de fondo de esas que son para recordar).

-Topher. Topher y Bennet. Topher y Bennet y esa manía por la que es tan conocido Whedon. Llamadme masoca, pero es que me encantan estos momentos. Será que me encanta llorar como una magdalena, o qué se yo.

En fin, y unas cuantas cosas más.

Igualmente, la serie tuvo unos cuantos fallos. Por un lado, el tener a Eliza Dushku como protagonista. Y ojo, que yo creo que a lo largo de la serie se fue haciendo al papel y al final estaba más que correcta. Lo que pasa es que al principio estaba muy limitada, especialmente si se ponía al lado de otros como Enver Gjokaj o Dichen Lachman (que, por cierto, sigue pareciéndome una preciosidad de mujer, digáis lo que digáis). Y cuando los tres interpretaban el mismo papel, era excesivamente evidente quiénes se desenvolvían mejor. Pero bueno, como digo, yo al final la vi bastante mejor en el papel.


Y, especialmente, le hizo mucho daño el (supongo) tener a la Fox metiendo mano. Y supongo, sí, pero cada vez estoy más convencida de que tengo razón. Soy de las personas a las que el piloto original les pareció mucho mejor que el que se emitió finalmente. El que se emitió estaba mucho más diluido, mucho más orientado a explotar el sistema de casos de la semana. ¿Que el original era mucho más complejo y confuso, mucho más saturado de información? Pues sí, pero nada que no se pudiera haber ido desarrollando bien.
Habiendo visto más series de Whedon y, especialmente, viendo cómo acabó yendo el desarrollo final, dudo muchísimo que la idea de Whedon fuera dar tantas vueltas y perder tanto tiempo y hacer episodios tan faltos de chispa y relevancia como muchos de los que ha tenido la serie. No sé por qué, pero me da que si la Fox no hubiera estado trasteando y exigiendo, la serie habría sido muchísimo más redonda.

Pero bueno, espero que al menos el experimento haya servido para que no vuelva a caer en la Fox tan fácilmente, porque ya van dos.

Y, sobre todo, espero que no haya que volver a esperar una eternidad para ver algo nuevo suyo.

¡Saludos!

PD: Sí, ya sé que esta semana ha empezado la sexta de Lost. Y me he visto los dos primeros capis, pero tampoco he visto nada que me haya demostrado lo equivocadísima que estaba. Al contrario, en estos dos capítulos he visto los mismos fallos que ya he comentado otras veces.
De todos modos, sí que le tenía algo de ganas a esta temporada. Estoy muerta por ver cómo anda de revuelta la blogosfera cuando se emita el último capítulo. Creo que va a ser lo que más me va a interesar de esta temporada.