21 abr. 2011

A Night of Neglect

Que Glee es para mí una de esas series que tienen complejo de montaña rusa no es ninguna novedad. Lo mismo me da capítulos con los que me lo paso pipa que me da capítulos en los que me tiro los cuarenta (y) minutos mirando el reloj.

El episodio de esta semana fue precisamente de estos últimos, y me da rabia, porque los anteriores me dejaron con bastantes ganas de que volviera... Y entonces me vuelven con esto.


La idea de esta semana era dejar que los personajes más olvidados (tanto vistos desde fuera de la serie como vistos desde dentro) fueran el centro de atención. Les tocaba cantar y hacerse notar. Les tocaba dejar de ser invisibles momentáneamente. El problema es que como concepto todo esto está muy bien, pero a la hora de ponerlo en práctica hay que pensar que igual había algún motivo por el que estos personajes están habitualmente de fondo. Si desde el principio le hubieran prestado algo más de atención a Tina, por ejemplo, puede que ahora mismo fuera un personaje interesante y todo, pero la cosa es que tal como la han ido mostrando, lo mejor que puede hacer es quedarse haciendo de decorado y participar de vez en cuando en alguna canción. No ayuda, por cierto, que los señores guionistas de Glee hayan decidido que lo mejor que pueden hacer con ella es acabar todas las actuaciones en las que canta sola de alguna manera extraña e incómoda (véase lo del episodio de San Valentín, con ella llorando, o esto, con los abucheos).
De hecho, lo único que salvo de toda la idea de poner en el punto de mira a los personajes que generalmente son completamente ignorados es que Mike bailara. Porque eso siempre mola. Punto.

En general ha sido un capítulo bastante descafeinado, como los personajes a los que se quería dar protagonismo en el episodio. Ni siquiera el que saliera Holly Holiday (con Gwyneth cantando Turning Tables, y no estando mal, pero no sé si porque el episodio entero ha sido un poco meh o por qué, pero tampoco me ha dicho mucho) sirvió para levantar el episodio, porque hasta ella parecía como apagada.
Otra que volvió después de que se la tragara la tierra al principio de la temporada fue Sunshine Corazon... aunque tampoco tengo muy claro para qué. Aparte de para cantar All by Myself. ¿De verdad era necesario? Señores de la Fox, de verdad, ya he escuchado la canción las veces suficientes en las últimas semanas como para no necesitar volver a escucharla en al menos varios años.

En fin, un episodio del que salvo muy pocas cosas: Rachel en general, Santana enfrentándose a Karofsky y The League of Doom (fanérrima del personaje de Cheyenne Jackson, al menos de momento).

Y un episodio que me deja con una duda existencial de estas importantes (aunque no le voy a dar muchas más vueltas, porque esto es Glee, y pedirle a Ryan Murphy un poco de coherencia es algo así como pedírselo a Shondita (de verdad, necesito que hagan una serie juntos, tiene que ser epiquísimo)): ¿cómo es que ni siquiera consiguen que sus padres vayan a verlos? Porque entiendo que son unos margis de la vida en el instituto, y hasta entiendo que haya padres que no vayan a verlos, pero... ¿ninguno? Sin ir más lejos, los padres de Rachel (si es que existen, que yo tengo mis dudas) tienen que ser unos stage parents de libro. Nada, cosas inexplicables...

¡Saludos!

PD: Charice debería limitarse a cantar (sin que me diga a mí mucho, conste), porque lo de actuar desde luego no es lo suyo.
PD2: Pues vista la season finale (¿series? No sé yo, de las de la NBC es de las que veo con posibilidades de renovar) y tengo que decir que les sigo teniendo cierto cariño a los Braverman y me sigue gustando la serie. Además, creo que lo de que te hagan sentir como de la familia lo hacen bastante bien... Salvo casos de solo odio (véase Adam), a la mayoría los amas-odias tanto que casi son como de tu familia.
PD3: He conseguido que mis hermanos empiecen Doctor Who. ¿A que a veces soy buena hermana y todo?

5 comentarios:

Celu dijo...

Yo opino igual qu tú, un episodio descafeinado, pero ya estoy acostumbrado a no atender mucho a la historia de Glee, que no la considero importante. Pero para mí, cada vez que Mercedes canta en un episodio, este mejora, es mi debilidad =).

Lo de Sunshine Corazón, me imagino, que habrá salido para que sepamos que está ahí, porque a partir de ahora y hasta el final de temporada, se volverá en un personaje más importante, al ser el enemigo.

Un saludo

Mina Harker dijo...

Celu, a mí es que Mercedes no me gusta demasiado (tiene voz, eso no se lo quito, pero simplemente no es mi estilo, así que no me hace mucha ilusión cuando canta). Por lo demás, coherentes o no, últimamente sí me lo he pasado bastante bien con los episodios, pero este simplemente se me ha hecho aburrido.
Con Sunshine habrá que ver lo que hacen. Igual es por lo mala actriz que es la pobre, pero no me la imagino como mala de la película (como Jesse la temporada pasada). De todos modos, sí, supongo que la veremos más de ahora al final.

LiPooh dijo...

Tienes toda la razón. El capítulo fue bastante aburrido. Poco hay que rascar.Fue bastante caótico. Lo mejor el baile de Mike, la charla de Rachel, la liga del Doom y Santana. Lo demás, ufff. Esperemos que lo que nos queda nos regala tan buenos momentos como venía haciendo hasta ahora. Seamos positivas ;P

Saludicos.

Yorch dijo...

Bastante flojo y como siempre, inconexo.. Sunshine por la cara aparece, el auditorio vacío... no sé, no me gustó nada, salvo el momento soy una estrella de Mercedes y su super manager ^^
Bueno y los abucheadores también tuvieron su aquel!

Saludos!

Mina Harker dijo...

LiPooh, igual es que a largo plazo no tengo mucha memoria, pero me pareció sin duda de los peores de la serie. Aburrido aburrido aburrido, y sin apenas nada que sacarle (los cuatro detallitos esos, que eran eso, detallitos en momentos concretos). Pero bueno, yo mantengo la esperanza, que lo que les queda de temporada aún puede dar bastante de sí.

Yorch, lo de los episodios inconexos sí que es un poco como muy de la serie, pero a veces se cortan un poco. De todos modos, no creo que fuera el gran problema del episodio, sino que simplemente fue aburrido como él solo (ha habido episodios mucho más inconexos).