12 ene. 2014

Welcome back, Community

Con Community la temporada pasada fui una de esas personas que se mantuvieron relativamente optimistas durante todo el tiempo posible. No me gusta cerrarme de entrada a cambios que no sé cómo van o no a funcionar, y por eso preferí no pensar que la salida de Dan Harmon de la serie iba a ser el fin del mundo sin darles la oportunidad de demostrar que no lo iba a ser. Por eso, comencé dándoles margen y continué dándoles margen durante un buen número de episodios y por eso puedo decir que me dolió un poco que aun así me decepcionara.

Vaya por delante que, incluso con esa decepción que digo, no pienso que la cuarta temporada de Community fuera lo peor que se ha emitido jamás en televisión, ni mucho menos. De hecho, en teoría había cosas que deberían haber funcionado. Se esforzaron, de verdad que lo hicieron, y de verdad que creo que pusieron todo el empeño del mundo y muy buenas intenciones en intentar no decepcionar a los fans de la serie. Es decir, tuvieron algunas ideas originales, referencias y todas esas locuras que nos encantan a los que seguimos habitualmente la serie, ¿no? Pero la cosa es que se sentía distinta, y lo era. Lo era porque habían capturado muy bien el envoltorio de la serie, pero se habían olvidado de poner algo dentro. Y así fue como poco a poco fui perdiendo interés en la serie, hasta el punto en que me daba realmente igual lo que pasara con ella. No la odiaba, que quede claro, pero tampoco sentía por ella el cariño que le tenía antes. Y esa indiferencia absoluta es lo peor que le puede pasar a alguien con una serie.

Soy también muy consciente, ojo, de que las tres temporadas anteriores, con Dan Harmon al mando, no habían sido ni mucho menos perfectas. De hecho, si hay algo que caracterice a la serie es que es bastante irregular, en parte debido a sus constantes intentos de hacer cosas diferentes (como todo el mundo sabe, cuando te pasas la vida intentando hacer cosas diferentes, a veces salen muy bien, a veces salen sin más, y otras veces salen muy mal), pero esa irregularidad es algo que para mí siempre quedaba en segundo plano. Primero, porque cuando acertaba, lo hacía por todo lo alto. Y, segundo (y mucho más importante), porque incluso aquellas veces en las que los experimentos no le salían tan bien, era una serie que tenía en cuenta a sus personajes, que los convertía en las menos caricaturescas de todas las caricaturas posibles. Era una serie que trataba con cariño a sus personajes a su propia manera, y eso hacía que el envoltorio (las referencias, locuras varias y demás ideas que se les iban ocurriendo) no se quedase en una cascara vacía, porque todo ello tenía un cierto fondo que hacía que todo encajase de algún modo.

Me gustaría decir que siempre he sido consciente de esto, pero no es así. Realmente, no acabé de verlo hasta bien entrada la tercera temporada (y ya entonces me encantaba), y no fui dolorosamente consciente del todo de ello hasta que la cuarta temporada me hizo ver lo que sería la serie sin ese "algo" que era en realidad lo que me había ganado. La cuarta temporada llevó a los personajes a unos extremos vacíos que me hicieron echar de menos esos extremos con su propio sentido a los que los habían llevado antes. Y se convirtió en la peor versión de sí misma, a pesar de todas las buenas intenciones.

De todos modos, y como ya he dicho, no fue una temporada espantosa y sin salvación posible, y eso hace que con tres episodios (bueno, realmente uno, si me preguntan) haya bastado para devolverme toda la ilusión que había ido perdiendo. Esta temporada sí que se siente como la Community de siempre, con todo lo bueno y todo lo malo que eso supone. La Community que al menos yo quiero ver. Y nada me hace más feliz que darme cuenta de que de repente vuelvo a estar deseando cada semana tener un nuevo episodio.

¡Saludos!

PD: Estoy volviendo a ser buena (o loca) y me estoy viendo todos los pilotos, así que como para algo me tiene que servir voy a aprovechar el resto de las postdatas para clasificarlos según los colores del semáforo, porque clasificar cosas es ordenarlas y TODO en esta vida debería estar ordenado.
PD2: En el color rojo tenemos primero The Assets, que es tan lo peor que en realidad no debería tener ni color. La acompañan Killer Women, que no tenía claro que debería haber sido una mamarrachada que no se tomara en serio, e Intelligence, aunque sea porque me pareció el colmo de la vagueza por eso de ser incapaz de molestarse en añadir nada que no hayamos visto mil veces antes.
PD3: En ámbar tengo dos de las que aprecio su existencia, pero que simplemente creo que no son para mí. Por un lado está The Spoils of Babylon, en la que me reí con un chiste de cada veinte y que me recordó por qué no aguanto a Kristen Wiig, pero que entiendo por qué puede gustar. Y por otro lado está Helix, que cualquiera que me conozca entenderá que se me cerrasen los ojos a los pocos minutos, pero que realmente tiene un punto de partida que puede dar de sí.
PD3: Y por último en el verde pongo a Enlisted, que me pareció estupenda. Entrañable y divertida a partes iguales, y de todas ellas la única con la que me quedo sin dudarlo.

2 comentarios:

Cristian dijo...

Me gusta conseguir en Internet diversos comentarios acerca de distintas peliculas y series y por eso suelo buscar ello. Cuando estoy en casa, me la paso viendo en el Smart TV distintos programas

sofia martínez dijo...

He escuchado mucho sobre esta serie y ya quiero verla pero creo que ya pasó, alguien me puede decir dónde la puedo ver gratis.