2 ene. 2014

Thank you, Treme

Hay series que simplemente son muy difíciles de recomendar. No porque sean malas o porque por el motivo que sea no merezcan la pena, no, sino porque se hace muy difícil hacer entender a alguien que no las ve qué es lo que las hace tan especiales. Treme es una de esas series. Lo fue quizá ya antes de comenzar a emitirse y lo ha seguido siendo año tras año, temporada tras temporada. Hasta que al final somos unos pocos los que nos hemos despedido de ella. Claro que los pocos que somos hemos sufrido, nos hemos alegrado y, en general, la hemos vivido como si fuéramos muchos.

Pero es precisamente eso lo que hace que sea tan difícil de vender. No es una serie que se explique, que se entienda de forma racional. Es una serie que se vive. Que, por cursi que quede decirlo, se siente. Poco a poco y sin darnos cuenta casi, nos fue metiendo en la vida de todos sus personajes, en su día a día. Nos enseñó a quererlos casi sin intentarlo, y así nos encontramos, cuatro temporadas más tarde, dándonos cuenta de que es muy difícil que no sintamos algún tipo de cariño por todos y cada uno de estos personajes. Y son muchos, pero no importa. Los queremos a todos.

Personalmente, siento mucha debilidad por Annie y por Delmond (por este último especialmente gracias a estas últimas temporadas), pero a su manera todos se han ganado mi cariño, incluyendo aquellos que de entrada parecía que lo iban a tener más difícil (sí, Davis, te miro a ti). Pero es que ahí está la gracia de Treme. No es una serie que intente contarte una cosa concreta, un hecho concreto. No tiene una historia concreta, con su principio y su final. Es una serie que te sumerge en el día a día de varias personas, personas que tienen sus virtudes y sus defectos, y a las que acabas conociendo tanto que las quieres tanto por los primeros como por los segundos.

Esto que nos pasa con sus personajes, de todos modos, es exactamente lo que nos pasa con la propia ciudad de Nueva Orleans de después del Katrina, a la que nos trasladamos sin esfuerzo en cada episodio a través de la pantalla. La ciudad, que al fin y al cabo no deja de ser un personaje más de esta serie tan única, tiene también sus virtudes y sus defectos, su lado bonito y su lado más feo. Y episodio a episodio lo abrazamos todo y nos enamoramos de ella. Vamos conociendo la ciudad a través de sus personajes, de sus costumbres y, sobre todo, a través de la música (esta canción de Steve Earle lo dice todo) y todo lo que vamos conociendo de ella nos enamora sin remedio.

Por todo esto, pues ocurre justamente lo que comentaba antes. ¿Cómo es posible explicarle a alguien qué es lo que tiene esta serie que hace que de verdad merezca la pena si no es algo que pueda explicarse? No es fácil, porque es una serie que hay que vivirla, es una serie en la que hay que entrar para entenderla, para sentirla. Y una vez que entras en ella, es prácticamente imposible que te deje indiferente. A mí, desde luego, no me ha dejado indiferente. Más bien es una serie que me ha hecho sufrir y alegrarme por las situaciones más simples y cotidianas, que de tan sencillas y cercanas consiguen llegarnos tanto que yo al menos creo que recordaré siempre con cariño estas cuatro temporadas. Y así, cuatro temporadas más tarde y muchas emociones después, solo puedo decir dos palabras: gracias, Treme.

¡Saludos!

PD: El otro día estuve comentando con alguien si era o no justo decir que objetivamente Treme no era mejor que The Wire, y llegué a la conclusión de que ni es justo ni es cierto. Realmente creo que son dos series muy distintas (y que al mismo tiempo tienen puntos fuertes muy similares), pero igualmente buenas. Y me explico: siendo las dos grandes series (in my opinion), bien construidas y que te hacen empatizar con sus personajes sin despeinarse, ambas tienen cosas que las hacen especialmente buenas y que sitúan a una por encima de la otra en un aspecto. Por ejemplo, The Wire brilla en una trama y una historia central que Treme ni tiene ni busca. Y, sin embargo, Treme brilla a través de unos personajes femeninos que The Wire jamás consiguió reflejar del todo. Teniendo todo esto en cuenta, de todos modos, ahora mismo ambas compartirían el puesto de mi serie favorita de todos los tiempos. Así de buenas me parecen ambas.

3 comentarios:

Mobius87 dijo...

Yo también me he planteado donde la situaría en mi ranking personal, cuyo número uno ocupa The Wire.
Y me cuesta decidirlo, también porque Treme está muy cercana (aunque acabe de revisionar The Wire entera).
Pero creo que The Wire seguiría en el Nº1. Aunque Treme la supera en personajes a interpretaciones IMO

Warren Keffer dijo...

Yo acabo de terminarla ahora. Simon es capaz de hacer que hasta un bache sea protagonista inseparable de todo el conjunto, y adorable.

BabyCatFace dijo...

@Mobius87, en frío yo creo que las pondría más o menos a la par, pero también depende mucho del momento. Ahora que estoy con la revisión de The Wire, en cuanto llegue a la cuarta temporada volverá a colocarse en primer puesto, estoy segurísima.

@Warren Keffer, ese bache que además por todo eso es un cierre absolutamente perfecto para la serie. Ya digo, encantada estoy con todo.