1 nov. 2007

Stardust: ¿nacimiento de un clásico?


Ayer estuve en el cine con ambas Anas. En principio la idea había sido ir el viernes (es decir, mañana) a ver El orfanato, pero después de que mi hermanito llegase el domingo diciendo maravillas acerca de Stardust, simplemente tenía que verla, y se acabó adelantando al miércoles la visita al cine, cambiando El orfanato por Stardust.
Tengo que decir que antes de verla había en mí una parte que simplemente sabía que me iba a encantar... pero eso dejaba espacio para otra parte, la que decía que la película iba a ser una tremenda decepción. Me la habían puesto por las nubes, llegando a compararla en estilo y formas con La princesa prometida, que no es poco, como bien es sabido. Y eso es siempre peligroso, porque si al final el resultado no es el esperado, la película acaba yendo a la lista negra de las películas de las que es mejor alejarse.
Pero, después de todo, la película no decepcionó. De hecho, ocurrió todo lo contrario. Hacía tiempo que no me divertía tanto en el cine. Tiene escenas únicas, y guiños geniales. Los personajes son un logro, todos y cada uno de ellos. De Niro tiene un papel estupendo, y la Pfeiffer borda el papel de la bruja. Tristan, siendo el típico panoli que aprende a usar la espada en menos de una semana :P, es también único, y encaja a la perfección... al fin y al cabo, de eso se trataba, ¿no?
Aunque claro, si me quedo con alguien, ya dejé claro que ese ha de ser Septimus, que además de ser un personaje genial, es condenadamente babeable.
Otro punto a favor de la película son las situaciones que presenta, surrealistas y entretenidas. Divertidas y geniales. Los fantasmas, además de ser un caso, son una risa continua. Qué decir del Capitán Shakespeare, del resto de los cazadores de rayos, de la cabra, de Victoria (¿acaso soy la única a la que le encantó la chiquilla repelente? :P), del paleto que tiene a bien encontrarse con la bruja y acaba metido en la historia... Y una mención especial para la escenita del guiño, al final de la película.
En fin, con todo esto, lo que quiero decir es que esta película tiene todas las papeletas para convertirse en una de las grandes de aquí a unos años. Tiene fuerza, humor y arquetipicidad (controlada y, como he dicho, con grandes dosis de humor y mala leche :P). No sé cómo será como adaptación, pero como película es una de esas que volvería a ver hoy mismo, aun habiéndola visto ayer, y sé que me lo pasaría en grande otra vez.
Por eso, os recomiendo que la veáis, porque, os gusten o no este tipo de películas, pasaréis un buen rato ^o^.

PD: Septimus mola, y Tristan es un panoli con cara de panoli :P.
PD2: Preguntad a Ana por los problemas "auditorios" de los demás.
PD3: ¿Es que siempre acabamos pensando en lo mismo? xD

¡Saludos!

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