27 mar. 2010

Confesiones de una spoiler whore

Lo admito, soy una de esas personas que, cuando cogen un libro, lo primero que hacen es leerse la última página. Lo llevo haciendo desde pequeña y lo sigo haciendo ahora. Aunque a veces me haya supuesto quitarle todo posible suspense a un tocho de 1000 páginas.

Con las series me pasa igual. No es que viva por ello (no dedico mi vida a buscar spoilers, que hasta ese punto no he llegado), pero sí que es verdad que cuando tengo algún rato muerto me doy un paseito por Spoiler TV. O incluso leo al petardo de Ausiello.

Por no hablar de que sneak peek que cae en mis manos, sneak peek que veo.

Me gusta especular sobre por dónde van a tirar las tramas de los distintos personajes y ver si voy muy desencaminada o no. Me gusta enterarme de cositas sueltas y chorradillas varias.

De hecho, creo que la única serie que he visto sin tragarme unos cuantos spoilers fue Buffy, que para algo fue la primera serie que seguí fielmente capítulo a capítulo.

Todas las demás se han quitado una parte importante del factor sorpresa gracias a mi manía de andar curioseando este tipo de cosas.

Pero eso no quiere decir que una serie no pueda sorprenderme. Y es que hay que tener claro que, salvo momentos puntuales, es muy raro que los detalles de los que te acabas enterando sean tan fundamentales e interesantes en el conjunto como para conseguir que pierdas el interés. Simplemente porque a ver quién iba a ser el guapo que las seguiría si no.

De todos modos, a veces ocurre que te tragas spoilers tremendos por los medios no habituales. Suele pasar, evidentemente, con series acabadas (o también, más que series, temporadas) que coges a tu ritmo, independientemente del ritmo de emisión o de si hace años que dejaron de emitirse. Y es normal, porque a estas alturas suele estar todo discutido y diseccionado a más no poder.

Eso es precisamente lo que me ha pasado con Torchwood, serie que me he puesto a ver hace poquito, después de ponerme al día con Doctor Who y en parte por culpa del mono que tenía ya de John Barrowman.

Vale que no es una serie perfecta (hace aguas por bastantes sitios, aunque también tiene sus cosas buenas), pero a mí me ha enganchado total y absolutamente. Y la cosa es que ahora voy por la segunda temporada e intento alargarla todo lo que puedo, porque después de meses leyendo de refilón comentarios sobre la tercera temporada (y además en serio que todos esos spoilers me los he tragado sin querer), creo que puedo hacer un resumen bastante exacto de lo que pasa desde el principio de la serie hasta el final de Children of Earth. Y eso significa que no la estoy disfrutando todo lo que podría, y me da rabia.

Si fueran detalles chiquititos, no me importaría. Pero es que no son detalles chiquititos; son más bien detalles fundamentales de esos que siempre, por muy spoiler whore que sea, intento evitar.

Aunque esté visto que a veces resulta condenadamente complicado esquivarlos.

¡Saludos!