2 abr. 2010

Otra más que cae

Resulta curioso que, aun cuando desde el principio de esta edición de Idol se ha visto (y se ha dicho) claramente que el grupo de las chicas es más fuerte que el de los chicos, aquí las únicas que caen son ellas. Lacey, Paige y ahora Didi. Me pregunto quién caerá después.

Y la cosa es que, si las dos primeras sí se lo merecían (lo que llevo diciendo desde el principio: sí, se lo merecían, pero otros se lo merecían más), lo de Didi ya sí que no tiene mucho sentido. No llega a ser un despropósito del tamaño de lo de Alex Lambert (seh, sigo con mi pataleta particular, ¿algún problema?) o Lilly, pero sigue siendo bastante increíble. No es que Didi fuera mi favorita. En lo que va de programa la he visto a ratos bastante bien, pero también a ratos bastante mal (y es una de esas personas que, cuando desafina (y lo hace), duele de verdad).

Esta semana en concreto, su actuación no es que fuera de lo mejorcito, pero ni de lejos fue la peor. Muy dramática y a ratos dando algo de miedo… pero eso no es nada comparado con lo de Aaron o lo de Tim (y ahí anda empatada con Siobhan, solo que Siobhan ha sido más constante a lo largo del programa). Me da penita, de verdad. Esta chica, además de ser guapísima, tiene una voz muy bonita. ¿Que no sabe usarla todo el rato? Pues no, pero tampoco lo hacen los demás, y al menos ella los aventaja en cuanto a voz.

De lo que son las actuaciones, poquito voy a decir. Esta semana no tengo cuatro favoritos, sino tres. Son los de siempre menos Siobhan, que hizo una actuación de esas que cuesta acabar. Esperemos que para la semana que viene vuelva a ser la misma Siobhan que habíamos visto hasta ahora.

Así, mi favorito esta semana es un chico. Y no es otro que Lee, que para mí estuvo al menos un nivel por encima de los demás. Además, me gusta que se le vaya viendo más suelto encima del escenario. La gente dice que el chico tiene pinta de ser tímido y que eso se nota. Yo no lo veo exactamente tímido, sino más bien de esas personas que, si los plantas con alguien, seguramente no se les ocurra de qué hablar y se queden callados. Encima del escenario, eso se traduce en que el chico iba un poco a lo suyo y quizá le costaba acabar de conectar con el público. Para mí, esta semana ha dado un paso enorme en ese sentido (algo que ya se le empezó a notar la semana pasada):



Mi top 3 lo completan Casey y Crystal. En ese orden. Y no, ni me he vuelto loca ni me controlan las hormonas (que a mí Casey ni fu ni fa. Me cae simpático, pero por lo demás no me dice mucho :P). Lo veo cómodo guitarra en mano y con este tipo de canciones. Y me gusta mucho su tono de voz.
A Crystal, en cambio, la vi mucho menos cómoda que otras semanas, y precisamente esa naturalidad que suele tener encima del escenario le suele dar muchos puntos. Me sigue gustando, y me gustó su actuación, pero me gusta más la Crystal que hemos visto hasta ahora. Más cómoda, más natural y más definida.
En cualquier caso, bastante bien los dos:




De los demás, no mucho que comentar. Katie sigue sin convencerme, y a estas alturas de la película dudo que llegue a hacerlo. Big Mike me aburre soberanamente, y su actuación de esta semana no solo me pareció más de lo mismo, sino que además me resultó especialmente empalagosa.
Andrew estuvo mejor de lo que lo habíamos visto hasta ahora, pero no me vale. Es decir, estuvo mejor si se compara consigo mismo, pero tampoco para tirar cohetes.
Lo de Aaron fue bochornoso. Y creepy. No importa la canción que elija este chico, que siempre me da un mal rollo tremendo. Yo, de todos modos, no entiendo la fascinación que tiene la gente (y el jurado) con él. Que sí, que es muy crío, ya lo sabemos. Y parece que lo quieren adoptar entre todos. Pero una cosa es eso y otra cosa es intentar hacernos creer que el chico canta bien y sirve para esto. De momento sigue estando cada semana en un karaoke. Y no, no vale ni siquiera por mono. Lo siento mucho, pero el chico no puede dedicarse a eso con la excusa de que es un niño mono.

Al que de momento le está sirviendo lo de “niño mono” (y lo pongo entre comillas, porque la verdad es que el chico es feíllo. Pero tiene buen cuerpo y pinta de haberse escapado de la Disney. De todos modos, si chorrocientas niñatillas sobrehormonadas son capaces de babear por Joe Jonas, yo ya me lo creo todo) es a Tim. No nos lo quitamos ni con agua caliente; ahí sigue semana tras semana. De su actuación poco voy a decir, salvo que mis oídos aún se están recuperando y que me dio casi tanto mal rollo como lo de Aaron (y eso es mucho decir). Aun así, yo ya creo que me río. La cosa llega a unos niveles tan surrealistas e increíbles que, o me río, o me dedico a indignarme por la vida (y bastante disgusto me llevé con lo de Alex Lambert).

¡Saludos!

PD: Lo que sí que fue de vergüenza ajena fue lo de Ryan Seacrest (lo he intentado, de verdad, he intentado no tenerle tanta manía. Pero es superior a mí, lo siento) intentando que Didi dijera lo importantísima que era la canción para ella, lo mucho que significaba. Supongo que si la pobre se hubiera puesto a llorar en directo (pobrecilla, si otra cosa no, pero verla llorar desde luego que la hemos visto a lo largo del programa) les habría ido genial.