29 abr. 2010

Mejor que no intente entender...

La semana pasada adelanté la entrada de Idol. Y, aun a riesgo de que esto se acabe convirtiendo en costumbre, esta semana no me queda otra que hacer lo mismo. Solo que directamente la adelanto a ahora mismo, cuando acabo de ver la eliminación de anoche y sigo con el nudo en la garganta y la sensación de que al paso que vamos ganará Aaron. Y esa es una sensación horrible.

A estas alturas de la película no sé de qué leches me sorprendo. Será que soy una ilusa, o que de verdad me encanta llevarme chascos semana tras semana. Simplemente no puedo evitarlo; no puedo evitar pensar cada semana que a la siguiente la gente va a votar con cabeza. Luego pasa lo que pasa, claro.

Esta vez le tocó el turno a Siobhan... y no me queda otra que seguir manteniendo la cara de tonta una semana más. No vaya a ser que se me olvide cómo se pone.


Siobhan no era mi favorita, para eso ya tengo a Lee. Pero me gusta mucho, me encanta su estilo (seh, ya sé que soy una hortera de cuidado, pero me encanta), me encanta su actitud y me encanta su voz. ¿Que no es perfecta? Pues no. De hecho, sus actuaciones a veces son pelín desequilibradas en cuanto a momentos buenos y momentos malos. Pero sin duda alguna se merecía un tercer puesto (detrás de Lee y Crystal y delante de Casey, concretamente), no un sexto.
Porque entre sus actuaciones ha tenido lo que no muchos han tenido: actuaciones brillantes (ese Paint it Black sigue estando entre mis momentos favoritos del programa). Y en el resto, salvo en una (no recuerdo muy bien cuál fue, pero fue mala de narices), se ha mantenido en un nivel bastante aceptable.

Así que, visto todo esto, no me queda otra que rendirme al "el que la sigue, la consigue" que tantísimo les gusta a los señores del jurado y que tan bien les funcionó con Didi (otra que se fue bastante antes de lo que debería).
Independientemente de que Siobhan guste más o menos (sé que hay gente a la que esa forma de cantar que tiene no le gusta un pelo), lo que sí está claro es que desde hace un tiempo los jueces la han convertido en su saco de boxeo particular. Nunca encontraba su sitio, ninguna actuación les gustaba y, sobre todo, la dejaban a la altura del barro comparándola con otros que lo habían hecho bastante peor que ella. Esta semana ha recibido buenas críticas (como todos, que era lo que tocaba), pero el daño ya estaba hecho.
Con Siobhan han ido desgastando la expectación que se había creado en torno a ella, en cuanto a esas notas altas, hasta que al final era simplemente cuestión de tiempo.

Y quede claro que no quería que ganara. Pero me parece terriblemente injusto que se vaya antes que Aaron (surrealismo puro y duro, lo de este chaval).

En fins, dejo tres de sus actuaciones que más me gustaron: Paint it Black (of course), Think y Across the Universe.



Su salida ha sido un jarro de agua fría (y eso que tampoco es que no me lo esperara aunque sea un poquito; desde que parece que Mike y Aaron han hecho un pacto con el diablo, veía a Casey y a Siobhan en la cuerda floja), especialmente si tenemos en cuenta que Aaron ni siquiera estuvo entre los tres últimos. Sigo sin entenderlo, pero es que yo creo que ya es mejor ni siquiera pararse a intentar entenderlo. ¿Por qué la gente vota a Aaron? A mí es que no se me ocurre una sola razón, salvo ese pacto con el diablo en el que consiguió que todo el público quisiera adoptarlo, a cambio de vaya usted a saber qué. Pero el caso es que ni canta (no, hacer karaoke del malo no se considera cantar), ni tiene carisma, ni transmite nada que no sea mal rollo.
Ya dije que a mí Aaron cada vez que se sube a un escenario me parece un niño pequeño con una actitud de cuarentón creepy. Bien, voy a especificar aún más: mi hermano pequeño tiene amigos de la edad de Aaron (échales quizá un año menos), y algunos de ellos tienen la manía de tirarme los tejos haciéndose los interesantes, los maduros. Quizá si fuera un poco más niñera y viera esa actitud en un niño de 10 años, me parecería gracioso. A partir de los 13 da verdadero mal rollo. Pues eso es exactamente lo que me transmite Aaron cuando canta. Eso y nada más. Y eso es de todo menos una sensación agradable.
Así que no sé qué actuaciones están viendo los señores del jurado y los estadounidenses en general, pero desde luego no son las mismas que veo yo.

Otro que debería haberse ido antes que Siobhan (aunque después que Aaron, que a mí la perspectiva de seguir teniendo a Aaron más semanas me deja muy mal cuerpo xD) es Mike. A la gente le encanta cuando se pone empalagoso, excesivamente dulzón encima del escenario. A mí personalmente me tira para atrás.
Y es que aparte de eso no consigo verle nada más. Si le quitamos el exceso de azúcar es la sosería personificada (dando por hecho que a alguien puede no parecerle soso en esos casos), mezclada extrañamente con la sobreactuación más bizarre cuando tiene que hacer el más mínimo movimiento.

A Casey y a Crystal no los vi especialmente mal, pero tampoco especialmente bien. El primero, por mucho que se empeñaran en decir que había sido su mejor actuación, pierde carisma cuando canta canciones de este tipo. Le faltó personalidad, le faltó gancho. En cuanto a Crystal... pues no es cosa suya, porque yo creo que la canción en sí la cantó bien y estuvo simpática. El problema lo tengo con la canción, que me parece horriblemente mala.

Mi favorito volvió a ser, una semana más, Lee. Y ojo, me gustó menos que la semana pasada o la anterior: al principio me dio la sensación de que le costó un poco pillarle el punto a la canción, y al final me pareció que "frena" la canción un poco demasiado de sopetón y el efecto es un poco raro. Pero el resto de la canción me gustó mucho (y eso sí que tiene mérito, porque la canción no me gusta :P). Suficientemente Lee. Así que, aunque podría haber sido mejor, no me voy a quejar.



Antes de acabar la entrada, un par de puntualizaciones:
1)Los chistes malos de Ellen con el apellido de Shania Twain me mataron.
2)Si alguna vez alguien vuelve a preguntarme sorprendido por qué no me gusta Antonio Banderas (el otro día casi me linchan por eso :P), no tengo más que enseñarles su aparición en el programa de anoche para unirlos a mi causa. Madrecita mía, si hasta hubiera preferido uno de los "enfrentamientos" entre Simon y Ryan Seacrest (otros de esos momentos bochornosos del concurso) a eso.

¡Saludos!

PD: Me voy a echarle un vistazo a Happy Town. Expectativas bajitas, eso sí. Lo mismo me sorprende, pero así de entrada no le veo demasiada buena pinta (aunque Amy Acker me obliga a darle una oportunidad :P).

2 comentarios:

Montsinya dijo...

Coincido totalmente. Ahora voy a seguir llorando por el Siobhan affair!

Mina Harker dijo...

A mí que se me estaba pasando la pataleta por lo de Lilly y Alex Lambert... y ahora Siobhan... Qué triste es todo u.u'.