7 abr. 2010

The Eleventh Doctor


Este fin de semana pasado volvía Doctor Who. Y volvía con un montón de cambios de la mano: nueva intro (no la acabo de ver), nuevo logo (este lo digo tal cual: no me gusta. Me gustaba más el otro, tenía más personalidad. Y, sobre todo, el estilo de este me da la sensación de haberlo usado en algún trabajo durante la ESO. He dicho) y la TARDIS redecorada por dentro.
Pero, sobre todo, nuevo Doctor (cambiamos a mi querido Tennant por Matt Smith) y Steven Moffat tomándole el relevo a Russel T. Davies.

Esperaba con muchísimas ganas este inicio de temporada y la verdad es que, pese a que algunos cambios no me hayan convencido (los que he comentado: la intro y el logo... Y realmente son lo de menos), como inicio de temporada ha sido estupendo.

Me fiaba completamente de Moffat, porque no por nada muchos de mis capítulos favoritos de la serie son cosa suya (me quedo con The Empty Child/The Doctor Dances y Blink. Después, The Girl in the Fireplace). Y no me ha defraudado. Este primer capítulo, aparte de unos cuantos guiños precisamente a estos capítulos que he nombrado, nos ha dado más de lo mismo... pero diferente.

Y es que no cabe duda de que este nuevo Doctor sigue siendo el Doctor, capaz de salvar al mundo en veinte minutos con un portátil y un móvil. De que es capaz de hacernos reir (el momento del capítulo en el que hace que la Amy niña le prepare un montón de comida (para acabar comiendo varitas de pescado con natillas :P) se ha convertido ya en uno de mis momentos favoritos de la serie), de entretenernos y de tenernos con el corazón en un puño, todo en un mismo capítulo.

Matt Smith, por su parte, que era el cambio al que más miedo le tenía (es que después del cariño que le cogí a David Tennant en el papel...), me ha convencido. Es decir, aún tengo que acabar de hacerme a él (y es normal. Después de Eccleston también me costó un par de capítulos hacerme a Tennant. Y al final acabó encantándome), pero en este primer capítulo se ha defendido de sobra, y le ha aportado unos elementos muy buenos al personaje.
En cuanto al personaje del Doctor, habrá que ver por dónde lo llevan esta temporada, si con el chute de energía y optimismo que llevaba en este primer capítulo (y que también tenía el décimo Doctor, sobre todo al principio) o ensombreciéndolo un poquito (cosa que también ocurrió con los dos anteriores). Quizá un poco de todo. Quizá. Yo la verdad es que creo que hagan lo que hagan voy a estar contenta.

Y en cuanto a la nueva acompañante, Amy (por cierto, ya lo dije el otro día, pero lo repito: me he enamorado completamente de esta chica) promete ser muy interesante. Porque a diferencia de las demás, le pasa como a Madame De Pompadour en The Girl in the Fireplace: ella se ha criado con el Doctor como parte de su vida, esperando su visita. Pues sí, promete ser muy interesante.

En fin, un arranque de temporada que a mí personalmente me ha gustado mucho. Llevo desde el domingo mordiéndome las uñas esperando el próximo.

¡Saludos!

PD: Por cierto, el momento en que el Doctor les dice que es el que se encarga de proteger la Tierra y salen varios de los enemigos del pasado, así como los diez Doctores anteriores, me pareció una preciosidad. Y fun y pin.