17 abr. 2010

Y dos menos

Esta última semana he estado bastante liada, así que no he tenido nada de tiempo para actualizar. Por eso, entre otras muchas entradas pendientes (siempre ando igual), se quedó el comentar la cara de imbécil que se me quedó la semana pasada cuando en Idol no se fue nadie. Comprendo por qué salvaron a Mike, y tengo que admitir que inesperado precisamente no fue, pero desde luego tampoco fue algo que me gustara. Lo siento, pero no le acabo de pillar la gracia a este hombre. Que sí, que ya lo sabemos, que no tiene mala voz. Pero tampoco es nada del otro jueves, y viendo la mala leche y el mal perder que demostró el otro día, no creo que se merezca lo más mínimo estar ahí. Ya podría aprender de Katie y Andrew, a los que a cambio les ha tocado irse (más o menos merecidamente, ahora lo comentaré), y lo han hecho con toda la educación y el buen perder del mundo.

Y empezaré a comentar, precisamente, por Mike. La semana pasada, fíjate tú, su interpretación de Eleanor Rigby, con todo lo bizarre que pudiera resultar, me pareció lo mejorcito que ha hecho en todo lo que va de concurso. Lo más vivo, lo menos soso. Esta semana, sin embargo, ha vuelto a su zona y a mí personalmente me ha vuelto a aburrir soberanamente. Y con cosas como esta es con las que me da rabia que no se guardaran el save. O que no se lo dieran a Didi, que se lo merecía muchísimo más.

Como Mike no se fue la semana pasada, esta semana tenían que irse dos. Y el primero de ellos fue Andrew. Y esta ya sí que sí fue una expulsión merecida. El chaval me cae estupendamente, pero soy incapaz de pillarle el punto. Su actuación de la semana pasada me pareció puro karaoke. La de esta semana, tres cuartos de lo mismo. A su favor: que este chico me parece un encanto.

Y hay quien dice que el que se debería haber ido, de cabeza, es Tim. Y, hombre, hace unas semanas le habría dado completamente la razón. Pero ahora mismo no lo tengo tan claro. Vaya por delante que a mí este chico no me parece nada del otro mundo, y que soy la primera que no entiende la fascinación de las teens sobrehormonadas por él. Pero creo que estas dos últimas semanas ha vuelto a estar bastante acertado. Cuando este chico es capaz de ver sus limitaciones y elige una canción acorde a ello, es capaz de estar bastante correcto encima del escenario (la canción que eligió la semana pasada le iba como anillo al dedo. Y esta semana estuvo correcto sin más, pero algo es algo). Y además es que tiene una cosa buena: cuando se sube al escenario transmite buen rollo. Y no será un cantante de la leche, ni especialmente guapo, pero ese buen rollo le da unos pocos puntos.


En cambio, el que sí que ni de coña entiendo qué leches sigue haciendo ahí es Aaron. Y, sobre todo, no entiendo por qué intentan vendérnoslo y hacernos creer que tiene una voz impresionante y que además es adorable. Porque lo siento pero no. Su canción de la semana pasada fue más de lo mismo, karaoke puro y duro. Y en la de esta semana se lo veía tan fuera de lugar que hasta daba mal rollo.

Y lo mismo que nos intentan vender a Aaron, intentan hacer con Siobhan lo mismo que ya hicieron con Didi. A mí esta chica me sigue gustando mucho (y llamadme hortera, pero me encanta cómo viste). Es cierto que de vez en cuando pega bajones, pero la mayor parte del tiempo sigue siendo bastante superior a la mayoría. Y, si esta semana no es que me dijera especialmente mucho (sin estar mal, conste), su Across the Universe la semana pasada me pareció una preciosidad.


Ya dije que con eso de salvar a Mike, esta semana tuvieron que irse dos (y no veas la rabia que me dio que uno de ellos no fuera precisamente Mike). La segunda en irse fue Katie. Y aquí no sé muy bien qué decir. Es cierto que al principio me parecía forzadísima y no me gustaba un pelo. Pero también es cierto que poquito a poco ha ido encontrando su lugar, su estilo. Estas últimas semanas, independientemente de la calidad de la actuación (su Let It Be fue de lo mejorcito de la noche, pero su actuación de esta semana fue bastante floja), se la veía mucho más cómoda y resultaba mucho más fácil de ver. No voy a decir que no mereciera irse, porque viendo que se quitaron de en medio a Lilly y a Alex antes incluso de empezar, y a Didi más adelante, la criba que yo habría hecho habría dejado con cabeza exactamente a cuatro concursantes, pero, como viene siendo habitual, dudo muchísimo que fuera la que más se lo merecía.

Desaparecida Katie, ya solo nos queda, aparte de Siobhan, otra chica, que es precisamente Crystal (resulta curioso ver que, después de que las chicas estuvieran desde el principio por encima de los chicos, las que han ido cayendo semana tras semana han sido ellas precisamente). De Crystal poco voy a decir, salvo que me gusta mucho. Tiene un estilo propio, se la ve cómoda y es una gozada verla actuar cada semana.


Otro que me gusta es Casey. Y esto es totalmente subjetivo, porque no creo que tenga la mejor voz del concurso, ni que sea el más carismático, ni nada. Pero me gusta muchísimo su tono y el tipo de canciones que suele escoger. Aparte, me cae simpático; le veo pinta de hermano mayor xD.

Para acabar, el que me ha ido ganando semana a semana hasta convertirse muchas veces directamente en mi favorito: Lee. Creo que de un tiempo a esta parte ha encontrado el tipo de canciones que mejor le van. Su Hey Jude de la semana pasada, sin ser tampoco nada del otro mundo, me gustó porque lo vi muy muy seguro encima del escenario. Y su actuación de esta semana ha sido, para mí, la mejor de todas las de la noche con diferencia.


Y esto es todo. Ahora a ver quién es el próximo en caer. Yo cruzaré los dedos para que sea Aaron. Seguido de Mike. Y después Tim.

¡Saludos!

PD: Por cierto, ¿soy yo o Ryan Seacrest estaba especialmente gilipollas esta semana? Entre los comentarios y el bailecito idiota, de verdad que cada día me cuesta más aguantarlo.
PD2: Y qué grande es Adam Lambert, coñe!