20 abr. 2010

Trasladándome a Treme


La semana pasada empezó Treme. Y, como ya tenía claro que iba a pasar (¿Nueva Orleans y HBO? ¿Dónde hay que firmar?), de cabeza me puse con ella.

El piloto me encantó, me atrapó completamente y me trasladó sin el más mínimo esfuerzo a la Nueva Orleans post-Katrina. Me acercó a unos personajes curiosos, interesantes y, sobre todo, muy muy humanos.

Cuando una serie consigue hacerte empatizar con un montón de personajes diferentes a los que acabas de conocer y de los que, aparentemente, solo conoces un par de detalles, está claro que hay algo que está haciendo muy bien. Y, como digo, eso es lo que pasa con Treme. O, al menos, es la sensación que me ha dejado a mí (que ya sabemos que yo soy una personita simple e impresionable, pero no creo que en este caso ese sea el motivo :P).

Solo llevamos dos episodios y a mí ya me tiene totalmente atrapada. Los cincuentaytantos minutos que duró el segundo capítulo (más en el caso del piloto), a mí no me duraron más de diez y me dejaron con muchas ganas de más.

Quizá sea en parte algo conseguido gracias a esa habilidad que comentaba al principio, de trasladarte con un par de imágenes a las vidas de estos personajes, de hacerte vivir con ellos la reconstrucción de sus vidas (que va bastante más allá del Katrina). Quizá también ayude esa música que llena cada escena y a cada personaje, elegida con cuidado y muchísimo acierto.

O quizá sea simplemente que la serie tiene toda la pinta de ser una verdadera maravilla. Y no digo que lo sea porque dos capítulos me parecen muy poquito para juzgar. Aunque hayan sido dos capítulos tan buenos.

Por cierto, me encanta el opening.



¡Saludos!