9 jun. 2010

From This Day Forward

A falta de verme la finale de Glee (bueno, me he visto la parte de la actuación de VA, que bien pensado tiene que ocupar como medio capítulo :P, que mi fangirl interior quería ver a Groff y mi yo no-fangirl tenía curiosidad por ver cómo de complicada era la coreografía, viendo la que liaron con ella. Pero el episodio entero no creo que lo vea hasta mañana), toca hoy escribir una entrada sobre la finale de la segunda temporada de United States of Tara.

Y es que esta semana nos despedimos, hasta sus respectivas terceras temporadas, de dos series de Showtime que últimamente he esperado con bastantes ganas. Y creo que puedo decir que ambas nos han ofrecido dos temporadas muy dignas. Por un lado, Nurse Jackie, sobre la que ya hablaré otro día, ha sabido avanzar la trama estupendamente y aprovechar a los grandes secundarios que tiene.
En cuanto a US of Tara, ha conseguido pulir muchos de los errores de la primera temporada y el resultado ha sido mucho más que positivo.

Que conste que a mí la primera temporada ya me enamoró completamente. Nada más que por el momento de Marshall y la cabaña ya habría merecido la pena. Pero aun así, aunque a ratos los alters resultaran un poco cargantes y nos dejasen ver muy poquito de Tara, y aunque a veces diera la sensación de estar un poco deslavazada, me gustaron sus personajes y me vi la temporada entera de un tirón.

El inicio de esta segunda temporada no pudo haber sido mejor; lo primero que vemos es a Tara deshaciéndose de un montón de ropa de cada uno de los alters. Vemos cómo la familia vive (por fin) de forma relativamente normal... hasta que oímos un disparo: uno de los vecinos se ha pegado un tiro. Y, con una escena que, no ya por lo que es la escena en sí, sino por la situación, recuerda bastante a las Desesperadas, es cuando arranca de verdad la temporada.
Porque a partir de ahí van a volver los alters y todo lo que ello conlleva. Aunque en esta segunda temporada les ha salido mejor que en la primera y eso no ha significado que no tuviéramos la oportunidad de conocer a Tara (que más o menos es lo que pasó un poco en la primera).


Una vez más, volvemos al día a día de una familia que es de todo menos normal, pero que al mismo tiempo es la cosa más normal del mundo. Porque en cierto sentido esa es la gracia de esta serie: la normalidad de lo raro (o lo raro de la normalidad).
Y volvemos con sus personajes, que para mí llevan siendo grandes casi desde el primer momento. En la primera temporada me declaré ya fan total y absoluta de los dos hijos; ahora mismo, Marshall sigue siendo mi personaje favorito. Toda su evolución a lo largo de esta temporada, el ver que es al mismo tiempo maduro hasta decir basta y un crío inocentón, es probablemente una de las cosas que más me ha gustado de todo lo que va de serie (e incluso voy a aceptar su relación con el petardo de Lionel (aunque lo mismo que dije al principio de la temporada que iban a acabar juntos, digo que van a durar lo que el agua en un cesto), porque por muy collejeable que sea, lo entiendo perfectamente).


Pero, aunque me encante Marshall, me da mucha pena que todo el mundo que conozco se meta con la pobre Kate. Kate es grande, y además es la reina de los momentos cómicos y surrealistas. Resulta curioso, porque es uno de esos personajes que te da la sensación de que se pasa la vida haciéndose la tonta (porque tan corta tampoco es que sea, a pesar de que se comporte continuamente como si le faltaran varias neuronas), la rara, con tal de ser algo.
Aunque si algo hace grandes a estos dos, más todavía que los propios personajes, es la relación que hay entre ellos. Y es que a lo mejor soy yo la rara, pero cualquiera de sus escenas, cualquiera de sus conversaciones, podría estar prácticamente entera sacada de cualquiera de mis conversaciones con mi hermano pequeño.

De todos modos, no son los únicos personajes que andan dando vueltas por ahí. No soy demasiado fan de Max, más que nada porque, aunque no creo que es un mal personaje, al lado de los demás suele pasar desapercibido. Pero tanto Charmaine como Tara han ganado enteros en esta temporada.
Por fin hemos conocido a Tara, después de que la temporada pasada la ocultaran todos los alters. La hemos visto ser un personaje por sí misma. Lo que no significa que nos olvidemos de los alters (bueno, a T no la hemos visto, pero la verdad es que yo tampoco la he echado de menos), para nada. De hecho, la aparición de Shoshana ha sido uno de los mayores aciertos que ha tenido la temporada.


Y la hemos visto intentando desenmarañar todo lo que hay detrás de los alters, cuál es la causa de todo. El final de temporada, en ese sentido, a mí me ha parecido muy bueno. No nos deja en el mismo sitio que donde estábamos, sino que avanza y nos hace conocer unos cuantos detalles importantes. Y son unos cuantos detalles que no solo afectan a Tara, sino también a Charmaine. Y es que Charmaine es un personaje a quien es muy fácil dejar como insoportable e innecesario, pero a mí me parece muy interesante. Porque a lo mejor soy yo, pero me da la sensación de que todo eso que les pasó la ha afectado tanto y la ha dejado tan dañada como a Tara, aunque en su caso se ha manifestado de una forma distinta, de una forma que, quizá, pasa mucho más desapercibida. O a lo mejor soy yo, pero es la sensación que me ha dado a lo largo de esta temporada.

No me voy a meter a dar vueltas a aspectos de la trama y lo voy a dejar aquí. Me voy a limitar a decir que he disfrutado un montón de esta temporada, mucho más de lo que lo hice con la primera. Está claro que la serie ha crecido mucho de una temporada a otra, y yo creo que aún tiene mucho que ofrecernos.


Por cierto, del último capítulo me quedo con una escena muy concreta. Cuando está empezando la boda y Chicken se sienta en el suelo y Charmaine intenta quitarle importancia de alguna manera. Su mirada, así como las de Marshall y Kate, y Max (y Ted, que con ese momento ha pasado a formar parte del cuadro familiar), lo dicen absolutamente todo.

¡Saludos!

2 comentarios:

Yorch dijo...

Grande Marshall!! Yo soy de los que se mete con Kate, es que no le acabo de pillar el truco. Sólo me gusta en las conversacion esas que dices que tiene con su hermano.

Charmaine me parece muy interesante y yo creo que también esta traumatizada. La última escena con Neil me encantó.

Saludos!

Mina Harker dijo...

Pues eso, que Kate es una pobrecilla incomprendida :P. Neh, yo entiendo que con todo lo que hace se puede hacer cansina, y que parece profundamente tonta. Pero no sé, yo le tengo bastante cariño xD.

Y sí, la escena del final con Charmaine y Neil estuvo bastante bien...