29 jun. 2010

It hurts me too


A partir de aquí, spoilers hasta el 3x03 de True Blood

Si a estas alturas de la película (o más bien de la serie) alguien dudaba de lo surrealista, excesiva y WTF que es True Blood, supongo que con este tercer episodio de la tercera temporada le habrá quedado claro que es precisamente eso, y no cualquier otra cosa (es que me fascina la cantidad de gente que le sigue buscando tres pies al gato y trascendentalismos a True Blood), lo que es esta serie.

Y es que si después de esa escena del final, que debe de ser la escena de sexo más grotesca y surrealista jamás vista en televisión (y eso incluye las otras dos temporadas de True Blood, lo que es decir muchísimo), algo nos ha quedado claro, ese algo es precisamente que True Blood debe de ser una de las cosas más bizarras (y sí, sé que no se dice "bizarro", de ahí la cursiva :P) en pasar por una pantalla de televisión que se han visto nunca.


Yo tengo que decirlo, disfruto como una enana con los capítulos de esta serie. Con cada uno de ellos, con sus idas de olla y con el "cuanto más, mejor" que les sirve de mantra.
Evidentemente, no es una serie que haya que tomarse en serio, ni que pretenda tomarse en serio a sí misma. Y vista así me parece estupenda y rozando la genialidad del exceso.

Y creo que precisamente por eso me lo estoy pasando tan bien con los episodios que llevamos de esta temporada. Por eso y porque, aparte, me gusta más la trama que están planteando aquí que la de la temporada pasada, por muy enorme que sea Michelle Forbes.


Tengo bastante interés por saber cómo se desarrolla el tema de los vampiros de Mississippi y los tejemanejes que se traen, y ver exactamente qué es lo que pinta Bill en todo esto. Resulta curioso que, a cada vampiro que veamos (y si nos olvidamos de Lorena, que me parece un poquito pesadica) más nos damos cuenta de lo poquito que mola Bill, o de lo mucho que molan los demás. Porque Russell impone, y Talbot, esa versión vampírica de Martha Stewart, para mí ha sido uno de los puntazos de la nueva temporada.
No me gusta tanto, eso sí, eso de que estén intentando dejar a Bill como el bueno de la película. No he leído los libros, pero por lo que me han dicho, en ellos no es ni mucho menos así. Que no es que me importe que sea diferente, pero precisamente creo que el dejar a Bill como un mal bicho le daría algo de interés al personaje. Que no es por nada, pero es que Bill es la cosa más sosa de la serie. Con diferencia.
Veremos a ver, eso sí, cómo lo desarrollan. De momento parece ser que nuestro pobrecito Bill, tan profundamente bueno como es, renuncia a Sookie para protegerla y se queda con Russell en Mississippi. Veremos a ver.

Pero no es lo único que está pasando esta temporada. También está ahí ese eterno triángulo entre Bill, Sookie y Eric, que está claro que quieren desarrollar más esta temporada.


Y el tema del tráfico de V, con Sophie-Anne (a ver si la vuelven a sacar...) y Eric, y Lafayette metido en medio.
Hablando de Lafayette y relacionados, por cierto, tengo que decir que me hizo una ilusión tremenda ver que sacaban tan pronto a Kevin Alejandro. Le tengo mucho cariño a este actor, y la cosa es que no me esperaba que sacaran a su personaje hasta un poco más adelante en la temporada, pero nos lo presentan en el segundo capítulo. Y, si bien en el tercero no hay ni rastro de Jesús (tampoco es que viniera mucho a cuento), espero que vuelvan a sacarlo prontito.

Del resto de las tramas, pues a ver. El pobre Jason habrá que ver qué es lo que hace, después de que le diera por descubrir que para ser policía hace falta al menos un cuarto de neurona, y de eso el pobre no anda sobrado. Jessica me sigue haciendo mucha gracia, y me gusta lo inocentona que es. Sobre Tara no me hago demasiadas esperanzas, porque parece que todo lo que haga solo va a servir para aburrirme soberanamente, por muchos vampiros británicos y malrollistas que aparezcan en sus tramas.
Y Sam me produce curiosidad. Me gusta su personaje, pero no acababa de ver por dónde iban a enlazar su trama, buscando a su familia, con el resto. Ahora, habiéndole dedicado tan poco tiempo (gracias) y teniéndolo más o menos resuelto, quizá pueda encajar mejor de lo que pensaba. Por lo pronto, decir que me ha caído bien el malasombra del hermano.

Y con esto lo dejo. No sin antes mencionar a esa grandísima robaescenas que es Pam, que nuevamente se sale en este capítulo.
Y sin poner un vídeo de lo que nos espera (no tengo muy claro, eso sí, de qué capítulo son las imágenes, porque se corresponden más con las descripciones de capítulos más adelante que con el cuarto).


Ahora, a esperar hasta el 11 de julio, que la semana que viene no hay capítulo.

¡Saludos!


4 comentarios:

Yorch dijo...

Lo del retorcimiento de cuello fue demasiado jajaja. Por un momento creí que estaba viendo la película esa en que Meryl Streep no muere...

Es entretenimiento puro y duro (sobre todo esto último).

A mí los que más me gustan son los secundarios.. exceptuando a Tara, que le he cogido ya manía...

Saludos!

Mina Harker dijo...

Es que lo del cuello ha sido, creo yo, el momento más WTF que se han marcado en la serie (y eso que hay momentos para comparar hasta hartarse) xD. A mí es que me encantó de lo surrealista que era todo.

Y sobre Tara, pues estoy contigo. Y mira que a mí en la primera temporada consiguieron ganarme (al principio no la tragaba, pero al final acabó gustándome bastante). Pero es que en la segunda la chica fue cuesta abajo y sin frenos, y en los tres capítulos que llevamos no es que mejore. Claro que mucho se tendrían que esforzar para que lograra aguantarla.

seriéfilo dijo...

Muy heavy! y dicen que vendrán muchas cosas más fuertes en lo que queda de temporada... A mi me molesta la execisiva duración, creo que como serie de 30 minutos sería mucho más llevadera.

Mina Harker dijo...

A mí es que creo que me daría miedito si hicieran los capítulos más cortos. Porque con la habilidad que tienen para meter cuantas más cosas (tengan o no relevancia para la trama xD) por capítulo mejor, me veo que en 30 minutos lo saturarían aún más que ahora.