27 jul. 2010

De ángeles varios

Todos los veranos aprovecho para coger la lista de series pendientes (que es una lista de verdad, en una libreta de verdad, escrita con chorrocientos bolis distintos a medio terminar (pero de verdad), que lo de tener bolígrafos que pinten no es algo que vaya mucho conmigo) y tachar unas cuantas, sabiendo que el año siguiente, por las mismas fechas, tendré otra vez la lista con un número nada desdeñable.
Lo de tachar series de la lista de pendientes no es algo exclusivo del verano, conste, porque siempre suelo llevar alguna otra serie aparte de las que llevo al día para ir viéndola a mi ritmo. Claro que en verano, cuando de momento se me multiplica el tiempo libre, y a falta de series interesantes que llevar al día, me da para tachar muchísimas más.

Este año no iba a ser la excepción, y entre las muchas que han ido (e irán) desapareciendo de dicha lista está esta de la que voy a hablar ahora (sin spoilers ni nada).


Se trata de una miniserie que ya había echado raíces en la dichosa lista: Angels in America. Made in HBO y con seis capítulos de una hora, había llegado a la lista casi de cabeza. Por un lado, tenía eso de ser de la HBO, que siempre es un aliciente. Por otro, la presencia de esa diosa que es Mary Louise Parker (dentro de un reparto que me encanta muchísimo, pero del que soy incapaz de quedarme con alguien que no sea ella) casi que me obligaba al menos a tener la intención de verla.

El problema es que aunque llegó a la lista sin mucho esfuerzo, nunca encontraba tiempo/ganas para echarle un vistazo. Y en ello mucho tuvieron que ver las impresiones negativas de gentecilla a mi alrededor.

Pero no podía ser que se quedara allí por los siglos de los siglos, así que hace unas cuantas semanas decidí ponerme con ella. A una mala, pensé, son solo seis horas (malo será que la deje a medias) y sale ella.
Y, si bien no me pareció ni mucho menos tan mala como a otros que yo me sé, puedo entender de dónde vinieron sus críticas.

Tiene unas cuantas cosas que a mí me encantaron. No es solo un reparto estupendo, desde el primero hasta el último, sino especialmente unas escenas y unos diálogos que merecen muchísimo la pena. De hecho, yo creo que es, de lejos, lo mejorcito de esos seis capítulos. Hasta el punto de que te da exactamente igual que pase o no pase algo, porque quieres seguir viendo tal o cual escena... Y, cuando acaba, pasa a la siguiente, y te encuentras de nuevo en las mismas.

A través de ellas conocemos a unos personajes muy básicos, pero perfectamente descritos. Y vemos sus acciones y conocemos su porqué.

Todo ello con un aire teatral (supongo que intencionado, pues al fin y al cabo la miniserie viene del teatro) que le sienta estupendamente.

El problema que tiene es que, por muy buenos que sean todos estos elementos, llega un punto en que te preguntas si todo eso tiene algún sentido, alguna finalidad, porque seis horas, a su manera, pueden ser muchas.
La "historia" de fondo, el tema, no son nada del otro mundo, nada que no hayamos visto antes. Con los personajes pasa tres cuartos de lo mismo. Con lo que al final el ver Angels in America se limita a ver (casi por ver) una escena estupenda detrás de otra, una actuación estupenda detrás de otra... pero sin ninguna finalidad en particular.

Por eso, por mucho que disfruté de los primeros capítulos, hubo un momento (y sí, los vi en días diferentes, no hice la burrada de vérmelos todos seguidos, así que el problema no vino de ahí) en que incluso a esas escenas que me encantaban les habría empezado a meter tijera.

Quizá con un par de horas menos habría resultado perfecta, no digo yo que no. A mí, desde luego, me habría gustado mucho más. Pero al durar lo que dura, llega un punto en el que se me hizo un poco "vacía".

¿Que si la recomendaría? Pues no lo sé. Probablemente. O probablemente no. Depende a quién, y acabamos antes. Pero desde luego pondría a la gente sobre aviso.

Me da la sensación de que es de esas a las que más daño le pueden hacer las altas expectativas.

¡Saludos!

PD: Soy lo peor. Esta entrada en principio iban a compartirla Angels in America y Southland (por combinar cosas que no tienen mucho que ver y eso :P), pero he empezado a enrollarme de tal manera que Southland tendrá que esperar unos días.
PD2: Al final caí por twitter (participativamente y eso :P). Y el hecho de que mi iPod haya dejado de pelearse con mi querida red wifi (esa que nunca me da problemas ni nada) y convivir pacíficamente con ella ha tenido bastante que ver.

6 comentarios:

Rebeca Sánchez dijo...

La descargué hará un año y se quedó olvidada en mi disco duro,con la promesa de verla pero ... algún día caerá como bien dices sólo son seis horas y he visto cosas malas que han durado mucho más.

satrian dijo...

Es una serie difilísima de recomendar, primero por pretenciosa tiene referencias a muchas obras y diálogos eternos, enrevesados y floridos, si te gustan estas conversaciones tán góticas por grandilocuentes sin duda es tu serie, y lo segundo por su aspecto tan teatral que echa a mucha gente para atrás.
Pero por encima de todo trata de un tema muy candente en la época de la serie, desdramatizándolo en cierto modo, y poniéndolo en la palestra por otro.
En fin, una miniserie complicada, enrevesada, pero no por ello menos bella.

Un telespectador más dijo...

La verdad es que no me has motivado mucho para verla...porque a mi si no hay una trama intersante detrás y unos buenos personajes la serie ya no me convence.

Saludos!

Mina Harker dijo...

Rebeca, pues como me pasó a mí. Entre lo que hace que me dio por hacerme con ella y lo que tardé al final en ponerme a verla... años.

Satrian, a mí es que ese tipo de diálogos me encantan, y aquí se nota que están trabajadísimos.
Lo bueno del tema es precisamente eso, la forma en que lo presenta. Realmente, no es que sea novedoso por sí mismo (no sé a nivel de series, pero libros y películas hay unos cuantos que, si no lo tratan de forma central, sí lo hacen de forma indirecta), pero la forma de llevarlo a la pantalla me parece muy buena. Aunque estamos en las mismas, tenemos la forma, pero a veces falla un poco el darle un poco más de "contenido"; no creo que hubiera problema si durase un poco menos, pero con lo que dura sí me pareció que se quedaba un poco coja.
En cualquier caso, es la pega que le pongo, ya digo que también tiene un montón de aspectos que me parecieron una maravilla.

Telespectador, tampoco es que sea mala, para nada. Y precisamente en los personajes no creo que falle. Es verdad que la mayoría no se alejan demasiado de un arquetipo determinado, pero la cosa es que consiguen darles cierto fondo y consiguen muy bien que puedas entender por qué actúa cada uno como lo hace. Trama no hay mucha, eso sí (realmente tiene más importancia el tema en sí que la trama), pero quizá merece la pena echarle un vistazo por los diálogos que tiene. Pero vamos, que yo ni la recomiendo ni la dejo de recomendar... Es que es muy especialita, y si no te gustan esas dos cosas que ha comentado Satrian, pues lo más seguro es que no guste ;).

Tokky dijo...

Solo fui capaz de ver la primera hora. Solo la puedo definir como desesperante y estresante. No es una serie para mi.

Tiene un cast y un director que impresiona pero no son capaces de levantar esta miniserie de lo mas pretenciosa.

Me mata

Mina Harker dijo...

La verdad es que pretenciosa es un rato, pero aun así disfruté como una enana con más de la mitad de ella. Al final se me acabó haciendo un poco cansino, eso sí.

Y si eso me pasa a mí, que cuando quiero no me cuesta nada sacar mi vena gafapasta...