15 mar. 2013

The storm we all saw coming

Después de la imagen hablo de lo ocurrido en este último episodio de Survivor. No entro en temas de eliminaciones y demás, pero como para el común de los mortales todo el tema del que hablo es un spoiler como una casa, que cada cual lea bajo su propia responsabilidad.
A estas alturas no creo que tenga que convencer a nadie de lo mucho que adoro Survivor. Después de verme todas las temporadas en unos pocos meses y ahora, unos pocos meses después, por casualidades de la vida estar volviendo a ver muchas de ellas, creo que ya está todo dicho. Por eso me duele especialmente que algo que adoro tanto nos presente un espectáculo tan desagradable, triste e innecesario como el de esta semana. 

Cuando anunciaron el cast de esta segundo fans vs. favorites, supongo que todos pensamos lo mismo al ver en nombre de Brandon entre los favoritos. Aquello era un desastre en potencia. Y cuando hablo de desastre no me refiero a "pequeño desastre", no. Porque en mi cabeza la idea de Brandon perdiendo completamente el control y liándose a machetazos no me ha parecido nunca especialmente improbable. Dicho esto, entiendo perfectamente la función de los productores, ojo, entiendo perfectamente la idea detrás de esto, el razonamiento. Entiendo la idea de explotar el drama para crear interés, pero para todo debe haber límites, y volver a meter a alguien como Brandon en el juego directamente es jugar con fuego. Más aún cuando lo colocas con gente como Phillip, con otros tantos problemas, pero relativamente más inofensivo que Brandon, principalmente porque es más controlable por personas con un par de neuronas útiles, pero que desde luego no es quien para meter en ningún tipo de situación con Brandon, porque lo único que va a hacer es alimentar el fuego. O incluso ponerlo a jugar con una medio-cerebro como Andrea (que estaba mucho más mona cuando simplemente era una zombie a las órdenes de Rob y no tenía que demostrar su falta de neuronas), que supongo que de forma totalmente inocente acaba alimentando el fuego también.

El caso es que los que vimos South Pacific ya fuimos testigos de los obvios problemas que tenía en ese momento (y no voy a entrar ahora a diagnosticar nada, porque ni es el lugar, ni estoy ni remotamente cualificada para ello, lo único que quiero decir es que estaba claro que había algo que no estaba bien), y a ello hay que sumarle los efectos que pudiera tener esa retransmisión pública de sus diversas crisis. Cualquier persona con dos dedos de frente es capaz de ver eso. E incluso pasado el tiempo, cualquiera que lea las entrevistas que hizo antes de empezar esta temporada estará de acuerdo conmigo en que Brandon no estaba ni de lejos en condiciones de volver al juego. Y que no me vendan eso de que pasó los test psicológicos, porque es más que obvio que deberían haber saltado todas las alarmas, así que no cuela. No, probablemente saltaron y les dio igual. Si conseguían que explotara, tenían un espectáculo asegurado. Y por supuesto que en un ambiente con unas condiciones como las de Survivor, que resultan especialmente tóxicas para alguien tan inestable, era una cuestión de tiempo que explotara. Y de ahí mi enfado hacia el programa. Porque me enfada y me preocupa que puedan ser tan sumamente irresponsables.

Ojo, no digo que pusieran conscientemente a Brandon en el programa con la idea de que se le fuera tantísimo. Supongo que querían algo de drama. Inocente, inofensivo. Un drama que proporcione el espectáculo de la semana, pero que no vaya más allá. El problema es que eso, en estos casos, nunca es así, ni se puede esperar que lo sea. Porque del mismo modo que coger el coche a 220 km\h, sin intención de estamparse contra nada, es una irresponsabilidad tremenda, esto también lo es. Y es que la crisis de Brandon tiene consecuencias, y muchas. Y muchas de ellas totalmente fuera del control del programa. Al fin y al cabo, el juego en sí es un ambiente controlado. A pesar de lo difícil de la situación, de la mala posición en que pone a los otros y el mal rato que les hace pasar, ninguno de los otros concursantes corría realmente peligro físico, no realmente, no llegados al extremo. Pero las repercusiones de algo así van mucho más allá del juego. Tiene repercusiones en el propio Brandon, y leyendo alguna entrevista ya se puede ver que son bastante preocupantes. Y tiene repercusiones en las personas de su alrededor. E incluso no deberíamos olvidarnos de que también tiene repercusiones en la visión y la sensibilización (o desensibilización, más bien) del público ante situaciones generadas o relacionadas con problemas psicológicos y/o emocionales. Tiene, por tanto, repercusiones indirectas en las que por lo visto no pensaron, o que no valoraron de forma adecuada.

Este no es el Survivor que me gusta, ni el Survivor que quiero ver (y de verdad me preocupa que haya gente encantada con el episodio, que la hay). Y me da pena, porque de hecho en ambas tribus hay algunas personas que me gustan. Pero espectáculos como este solo pueden despertar mi rechazo, y hacer que pida por favor que los productores se lleven una lección aprendida de todo esto. Y que, por lo que más quieran, esta lección sea la correcta.

¡Saludos!

PD: Estoy encantada con The Americans, y cada vez más. Este último episodio me ha parecido maravilloso, y estoy muy contenta de que la serie haya decidido tomar este rumbo, más centrado en el drama familiar y en los personajes. Y, por supuesto, estoy encantada con los actores. Sobre todo con Matthew Rhys, aunque también con Keri Russell. Y con Noah Emmerich.
PD2: Y otra serie con la que estoy encantada, as always, es Southland. Pocas series me hacen sufrir tanto con sus personajes. Y, al mismo tiempo, pocas series tienen tanto cuidado al construir sus personajes. A lo largo de las próximas semanas ya escribiré algo en condiciones sobre ella, porque lo merece. Pero de momento me limito a seguir insistiendo en que le deis una oportunidad.

2 comentarios:

Mobius87 dijo...

Supongo que ya habrás visto las declaraciones de Probst sobre el tema.
http://insidetv.ew.com/2013/03/14/survivor-caramoan-jeff-probst-brandon-hantz-meltdown/

Yo entiendo lo que intentaban:
"We felt Brandon had the potential for a true underdog story of a young man who was overwhelmed the first time he played and was seeking redemption"

Pero fallaron en su evaluación.
A mi me gusta el drama y las locuras, pero esto debería haberse intentado evitar.
Al menos Probst reaccionó bastante bien a la situación.

BabyCatFace dijo...

@Mobius87, si entiendo perfectamente por qué lo metieron (o tenían una historia así, o explotaba (menos que lo que pasó al final, eso sí) y tenían drama y espectáculo). Para ellos era un win-win, simplemente porque no se pararon a pensar más allá. Vamos, no creo que fueran con malas intenciones, pero inconscientes fueron un rato. Pero que no me vengan con lo de que pasó los test psicológicos porque si lees las entrevistas de antes del programa (o los comentarios de... me suena que Gordon Holmes, I'm not sure, de las entrevistas que hizo antes de empezar) está claro que muy estable el muchacho seguía sin ser. Hasta un punto perturbador. Porque, vamos, Phillip es otro que tal, pero leyendo lo que dice, o escuchándole hablar, no te da la sensación de que sea capaz de cargarse a alguien mientras duerme, que es lo que pasa con Brandon.