28 de jul. de 2010

Meme: Razzies Television Edition

Como no me iba a quedar yo sin hacer un meme, aquí me paunto yo también a hacer este que nos llegó hace unos cuantos días desde aquí.

En este meme se trata de destacar, sin spoilers, lo peor de la temporada televisiva que se acabó ya hace un par de meses. ¿Qué series entran? Como en los Emmy, todas aquellas emitidas en la temporada 2009/2010 incluyendo el verano 2009 (no el actual).

Porque, ¿quién no se lo pasa estupendamente sacando su lado más bitchy a relucir un ratito?

En fin, que allá van mis elegidos:

Una serie mala
Como tampoco es cuestión de que FlashForward arrase en todas las categorías, voy a dejar que este premio se lo lleve Happy Town. Porque aunque su piloto se me hizo soportable e incluso pasable, no consiguió que pasara de la mitad del segundo capítulo. Y eso que yo tengo paciencia.

El gatillazo
Y este ya sí que se lo lleva, de cabeza, FlashForward. Porque después de todo el revuelo que montaron y lo mucho que prometieron, y teniendo esa idea de fondo y base que podría haberse desarrollado de formas tan interesantes, consiguieron crear una de las series más desastrosas que he visto en mucho tiempo (al menos la primera mitad de la temporada, que es lo que vi. Y ninguna intención de continuar). Guiones malos, no, lo siguiente, un montaje de risa y un cariño extremo por los momentos videocliperos, no son precisamente buenos signos. Si a eso le añadimos un reparto horroroso (salvo excepciones, que poquito podían hacer), mal vamos. No es que cuando empezó la serie tuviera en un pedestal a Lost precisamente, pero incluso con esas, el decir que era la "nueva Lost" me hizo bastante gracia.

Un actor terrible
Por no movernos demasiado, y puesto que creo que nadie se lo ha ganado tan a pulso como él, el premio (con honores) va para Joseph Fiennes. Porque esa inexpresividad, ese continuo fruncimiento de ceño y ese intento permanente de poner cara de intensidad (supongo que esa era la finalidad, porque como no pone otra cara, a lo mejor es simplemente su cara normal) no podían quedarse sin premio.

El cliffhanger/season finale que te ha dejado igual
Después de pensármelo un ratito, he decidido que dejo fuera a las sitcoms (tanto Modern Family, como Cougar Town, HIMYM o TBBT podrían entrar aquí, pero es que nunca suelen decirme mucho las finales de este tipo de series), así que la primera que me viene a la cabeza es Desperate Housewives. Más de lo mismo, que se dice...

Ese beso innecesario
A ver, sin spoilers... De las parejas de la finale de Glee, aquella de la que no forma parte Rachel :P. Podría vivir perfectamente sin ese beso. Y, bien pensado, sin esa trama.

Un personaje cansino
Qué difícil es decidir aquí, cuando existen casi todos los personajes de Life Unexpected y otros, como el hijo de Erika en V... Aun así, voy a decir que Naomi, de Private Practice, porque si los demás son cansinos, ella los hace parecer la cosa más simpática, agradable y divertida del planeta. Hasta esta temporada para mí había sido un personaje bastante invisible, pero después de los dramas que se ha montado ella solita, con lo de su hija, con el tema de Sam y Addison y sus surrealistas líos amorosos (¿pero de verdad alguien es capaz de aguantarla?), es que va para ella sin ninguna duda. Por petarda.

Un villano vergonzoso
¿Ryan de Brothers & Sisters cuenta como villano? Porque si es así, sin duda alguna que él. Yo creo que en el momento en que metieron al personaje en la serie se arrepintieron de ello (de ahí lo mucho que duró).

Esa forzada tensión sexual
Aquí no sé si decidirme por Finn y Rachel de Glee durante más de media temporada, o Leonard y Penny en ciertos momentos de TBBT.

Un piloto basura
La niebla del piloto de TVD lo hace merecedor de esta mención. Conste que la serie luego mejoró una barbaridad, pero el piloto (y el hecho de que le dieran el visto bueno basándose en él) es criminal.

Una actriz pereza
Y lo siento mucho, pero no me queda otra que decir que Gina Torres. Y es cierto que no ha tenido ningún papel relativamente importante (al menos hasta este verano, que no cuenta), pero me la he cruzado en varias series, y era aparecer ella y me entraban ganas de adelantar el capítulo... Qué le voy a hacer.

El giro patillero
Cualquiera de la última temporada de Lost (y, si queremos ser generosos, lo hago extensivo también a la temporada anterior).

Un personaje prescindible
Nate, de Gossip Girl. El día que este chico tenga una trama propia, o que sirva para algo en la serie (a mí es que, por no parecerme, no me parece ni especialmente guapo), se acabará el mundo. Yo solo aviso.

La cutrez
¡Los cromas de V! Mira que normalmente no suelo poner muchas pegas a estas cosas, pero es que eran cantosos hasta decir basta. Fíjate que hasta superan a la famosa niebla del piloto de TVD... O incluso al corcho de Lost.

La peor pareja
Dan y Vanessa, de Gossip Girl. Porque ya son insoportables por separado, juntos podrían considerarse un método de tortura.

Cansinos S.A.
Aquí pueden compartirlo los ultras pro-Lost (esos que ahora nos intentan convencer de que es que la serie iba sobre los personajes) y los ultras anti-Lost (que yo soy la primera que lleva dos temporadas diciendo que han perdido el norte (si es que lo tenían en algún momento) malamente, pero hasta a mí me cansan). Y también los que no paran de repetir lo mala que se ha vuelto HIMYM.
Y, en plan bonus, y puesto que tampoco es que sea de esta temporada, pero se lo merecen igualmente, a los petardos que odian a Russell T. Davies y al mundo en general, y se niegan a seguir con Torchwood (pues mira tú qué bien, y lo mucho que me importa a mí xD) después de CoE y lo de Ianto. Como ya les dijo John Barrowman hace poquito: Get over it!

Un odio irracional
Puesto que soy una personita que adora estar en paz consigo misma y con el universo que le rodea (xDD), voy a decir que ninguna. Más bien es que no se me ocurre ninguna ahora mismo, pero bien puede ser cosa de que tiendo a ignorar estas cosas.

¡Saludos!

PD: Pues me está gustando un puñao y medio Shameless y me están encantando sus personajes. De momento, eso sí, me quedo con Lip, Ian y Debbie.

27 de jul. de 2010

De ángeles varios

Todos los veranos aprovecho para coger la lista de series pendientes (que es una lista de verdad, en una libreta de verdad, escrita con chorrocientos bolis distintos a medio terminar (pero de verdad), que lo de tener bolígrafos que pinten no es algo que vaya mucho conmigo) y tachar unas cuantas, sabiendo que el año siguiente, por las mismas fechas, tendré otra vez la lista con un número nada desdeñable.
Lo de tachar series de la lista de pendientes no es algo exclusivo del verano, conste, porque siempre suelo llevar alguna otra serie aparte de las que llevo al día para ir viéndola a mi ritmo. Claro que en verano, cuando de momento se me multiplica el tiempo libre, y a falta de series interesantes que llevar al día, me da para tachar muchísimas más.

Este año no iba a ser la excepción, y entre las muchas que han ido (e irán) desapareciendo de dicha lista está esta de la que voy a hablar ahora (sin spoilers ni nada).


Se trata de una miniserie que ya había echado raíces en la dichosa lista: Angels in America. Made in HBO y con seis capítulos de una hora, había llegado a la lista casi de cabeza. Por un lado, tenía eso de ser de la HBO, que siempre es un aliciente. Por otro, la presencia de esa diosa que es Mary Louise Parker (dentro de un reparto que me encanta muchísimo, pero del que soy incapaz de quedarme con alguien que no sea ella) casi que me obligaba al menos a tener la intención de verla.

El problema es que aunque llegó a la lista sin mucho esfuerzo, nunca encontraba tiempo/ganas para echarle un vistazo. Y en ello mucho tuvieron que ver las impresiones negativas de gentecilla a mi alrededor.

Pero no podía ser que se quedara allí por los siglos de los siglos, así que hace unas cuantas semanas decidí ponerme con ella. A una mala, pensé, son solo seis horas (malo será que la deje a medias) y sale ella.
Y, si bien no me pareció ni mucho menos tan mala como a otros que yo me sé, puedo entender de dónde vinieron sus críticas.

Tiene unas cuantas cosas que a mí me encantaron. No es solo un reparto estupendo, desde el primero hasta el último, sino especialmente unas escenas y unos diálogos que merecen muchísimo la pena. De hecho, yo creo que es, de lejos, lo mejorcito de esos seis capítulos. Hasta el punto de que te da exactamente igual que pase o no pase algo, porque quieres seguir viendo tal o cual escena... Y, cuando acaba, pasa a la siguiente, y te encuentras de nuevo en las mismas.

A través de ellas conocemos a unos personajes muy básicos, pero perfectamente descritos. Y vemos sus acciones y conocemos su porqué.

Todo ello con un aire teatral (supongo que intencionado, pues al fin y al cabo la miniserie viene del teatro) que le sienta estupendamente.

El problema que tiene es que, por muy buenos que sean todos estos elementos, llega un punto en que te preguntas si todo eso tiene algún sentido, alguna finalidad, porque seis horas, a su manera, pueden ser muchas.
La "historia" de fondo, el tema, no son nada del otro mundo, nada que no hayamos visto antes. Con los personajes pasa tres cuartos de lo mismo. Con lo que al final el ver Angels in America se limita a ver (casi por ver) una escena estupenda detrás de otra, una actuación estupenda detrás de otra... pero sin ninguna finalidad en particular.

Por eso, por mucho que disfruté de los primeros capítulos, hubo un momento (y sí, los vi en días diferentes, no hice la burrada de vérmelos todos seguidos, así que el problema no vino de ahí) en que incluso a esas escenas que me encantaban les habría empezado a meter tijera.

Quizá con un par de horas menos habría resultado perfecta, no digo yo que no. A mí, desde luego, me habría gustado mucho más. Pero al durar lo que dura, llega un punto en el que se me hizo un poco "vacía".

¿Que si la recomendaría? Pues no lo sé. Probablemente. O probablemente no. Depende a quién, y acabamos antes. Pero desde luego pondría a la gente sobre aviso.

Me da la sensación de que es de esas a las que más daño le pueden hacer las altas expectativas.

¡Saludos!

PD: Soy lo peor. Esta entrada en principio iban a compartirla Angels in America y Southland (por combinar cosas que no tienen mucho que ver y eso :P), pero he empezado a enrollarme de tal manera que Southland tendrá que esperar unos días.
PD2: Al final caí por twitter (participativamente y eso :P). Y el hecho de que mi iPod haya dejado de pelearse con mi querida red wifi (esa que nunca me da problemas ni nada) y convivir pacíficamente con ella ha tenido bastante que ver.

26 de jul. de 2010

SYTYCD: Round 6

Después de un fin de semana largo en el que me ha dado tiempo a reorganizar mi vida (que es lo que mi señora madre entiende por montar (de una vez) los muebles de mi cuarto y hacer que parezca todo un poco menos cualquier cosa), confirmar lo poco recomendable que es no tener medio de transporte (salvo lo de ir a patita por la vida) en la Costa del Sol en pleno julio, ponerme al día (casi) con Secret Diary of a Call Girl y, en definitiva, aprovechar para hacer mil millones de cosas, vuelvo por aquí, que ya tocaba.

Y toca comentar SYTYCD, por supuesto. Porque a mí esta gente cada día me sorprende más. Y no estoy hablando necesariamente de los concursantes...


No sé por qué pensaría yo que era muy difícil que superaran ese anticlimax con patas (o sin ellas) en que se convirtieron los dos últimos programas de resultados, en los que desde el minuto uno estaba clarísimo que se iba a casita el lesionado de la semana. Pero el caso es que aquí están ellos para demostrarme que sí, que se puede superar.

Y es que esta semana no se fue nadie. Pues eso, nadie. Nos quedamos tal cual estábamos, lo que no nos dice absolutamente nada, pero al mismo tiempo nos lo dice absolutamente todo... Como que querían largar a Jose (o quizá a Robert, lo que no tendría sentido), pero de ninguna manera querían quedarse sin Billy, por mucho que el guión y el drama obligaran a demonizarlo a más no poder (a eso vuelvo después, que anda que no se pasaron). Pero, claro, después de ponerlo de vago para arriba, lo que no podían hacer era largar a otro, porque entonces el público acabaría montando en cólera. Así que se les ocurrió la genial idea de no echar a nadie, que ya largarían a dos la semana que viene.

En fin, empezando las cosas por el principio, el día de las actuaciones descubrimos que, por supuesto, no podían pasar una sola semana sin que nadie se lesionara. Y esta vez sí que me dio mucha pena, porque el que se quedó sentadito entre el público fue Billy, que sigue siendo mi principal aliciente para seguir viendo esta edición.
De todos modos, después del golpetazo del principio, la verdad es que el programa estuvo medianamente bien.

No voy a poner vídeos esta vez, no por nada, sino porque resulta casi imposible encontrar nada, porque la pobre chavala que los subía se ha cansado de que le borren todos los vídeos (algo normal y comprensible), pero comento así por encima a cada uno.

Lauren volvió a dejar claro que a nadie le sientan mejor unos vaqueros que a ella :P. Y también dejó claro que se merece de sobra estar ahí. Primero, haciendo hip hop con Twitch, donde estuvo bastante bien. Y después, samba con Robert, que fue donde realmente me ganó del todo. Es decir, Lauren no es Anya, y estoy segura de que si hubiera bailado la grandísima Anya en vez de Lauren, me habría gustado más, pero eso no quita para que estuviera estupenda, se moviera bien y, sobre todo, contagiase las ganas de bailar.

En cuanto a Robert, pues yo creo que ahí estuvo incluso mejor que ella. Pero antes de eso, le tocó jazz con Lauren (la otra Lauren, la all-star). Estuvo bien, pero la verdad es que tampoco me dijo mucho más. Será que quizá no soy la mayor fan de Tyce, y eso que sigo diciendo que me gusta más cuando hace coreografías de este tipo que cuando le da por hacer Broadway con sus sombreros voladores. Por cierto, la noche, aparte de para seguir demostrando el mal rollo que da Nigel cuando les tira los tejos a las chicas (pobre Lauren (la all-star, esta vez :P), que ya sabemos que está buena (mucho), pero eso no hace que se merezca tener que aguantar los comentarios de Nigel), me sirvió para dejarme claro que soy horrible a la hora de adivinar edades. Resulta que Robert, creo que al igual que mi Billy, Kathryn (la all-star :P, aunque ahora mismo no es que haya otra) y probablemente Ashley (y a lo mejor me dejo alguno por el camino), es también de ese gran año que fue 1990, porque cumplía 20 años justo ese día. Amos, que el nene es de mi edad, y yo pensaba que me sacaba al menos 2 ó 3 años.

José hizo contemporáneo con Allison, de la manita de Sonya. Sonya, que es una pedazo de coreógrafa y me da a mí que relativamente inteligente, supo cubrir los defectos de José y conseguir que fuera uno de los momentazos de la noche. La coreografía, al ritmo de la banda sonora de Eternal sunshine of the spotless mind era más simple que el mecanismo de un chupete, especialmente en lo que a José se refiere, pero funcionó perfectamente. Luego, eso sí, le tocó bailar un pasodoble (raro rarísimo) con AdéChiké. Y, si bien ninguno de los dos estuvo precisamente perfecto, AdéChiké le dio varias vueltas.

Porque lo que les faltó a estos dos, y por una vez tengo que decir que coincidí plenamente con Nigel, fue fuerza, sangre, determinación, algo. No sé, unos movimientos más cortantes, quizá. Pues eso, algo. Y AdéChiké se acercó un poco más, pero tampoco llegó a conseguirlo del todo. También hizo un número de hip hop con Comfort, que a mí me dejó totalmente fría, pero que al jurado le encantó y a él lo dejó llorando como una Magdalena. Mucho más me gustó su solo, que me pareció, con diferencia, el mejor de la noche.

Y el que me queda es Kent... Ainssss, Kent. Admito que el chico baila bien, admito que me encantan sus piruetas, admito que me cae simpático... Pero también admito que su ejército de fangirls chillonas ha conseguido que le coja manía y que no tenga ninguna gana de que resulte ganador. Y lo acabará siendo, pero me dará rabia... y no por su culpa. Eso aparte... pues bastante fría. Creo que bailó con Kathryn una coreografía de Sonya, pero tampoco me dijo demasiado. Y, después, se suponía que iba a hacer stepping con Billy, pero como este se había lesionado, bailó con Twitch. Y estuvo bien, pero creo que le hizo bastante daño el sonido (no se escuchaban del todo las palmadas, y se escuchaban demasiado los gritos de chorrocientas pavas sobrehormonadas).


Y vamos con mi Billy. Como digo, esta semana se quedó él sin bailar. Porque está claro que esta edición está maldita o algo y, como bien se encargó Nigel de comentar (después de robarle la coña a Alex, que lo había comentado antes vía twitter :P), bien podían hacer una edición conjunta con Survivor.
Por cierto, y ya que nombro a Alex, a mí este chico cada día me parece más adorable. Estaba también entre el público (concretamente, es el brazo y cacho de camisa que se ven al lado de Alexie :P), con la sonrisa en la boca, of course. Y miedito me da, con el cariño que le estamos cogiendo todos, que más adelante no le vuelvan a dejar participar... Porque independientemente de que vaya a merecerse ganar sin ninguna duda, se va a llevar al público de calle mucho antes de empezar el programa.
Pero bueno, vuelvo a Billy. El caso es que esta vez fue distinto a las otras dos lesiones que ha habido, porque según dijeron, los médicos le habían dicho que si quería podía bailar, pero él no quiso arriesgarse.
Y por ahí hay varias versiones de la historia, como esa que dice que sí, que se lo dijeron, pero unas pocas horas antes del programa del miércoles, cosa que no me extrañaría nada.
En cualquier caso, y sea o no verdad esta versión, yo creo que da igual. Sinceramente, a estas alturas de la película, dudo mucho que este chaval (precisamente) no baile por descansar una semana y así tener más posibilidades de ganar, simplemente porque no tiene ningún sentido. Primero, porque con lo que hemos visto de Billy, está claro que el chico se toma muy en serio lo que hace, y encima del escenario tiene una profesionalidad que no tiene ninguno de los demás. Y, segundo, porque precisamente lo que se ha ganado no bailando esta semana es que mucha gente lo tome por vago (no sin la ayuda del jurado), lo que le va a asegurar (aún más) un puesto en el bottom 3 lo que queda de programa.

Es cierto que Nigel, ante todo, es productor. Y no solo eso, sino que es de esos productores que podría tener un futuro muy prometedor en Telecinco. Porque adora el drama y la polémica, y si tiene que criminalizar a uno de los concursantes para ello, no se corta un pelo.

Y eso es lo que hizo con Billy. Por un lado, el miércoles comentó que él conocía su cuerpo mejor que nadie y que él sabía lo que hacía. Pero el jueves le dio por cambiar completamente el tono y dejar caer que se había tomado una semana de vacaciones porque él lo valía, aun cuando los médicos le habían dicho que no había problemas en que bailara.

A todo esto, Billy dio luego una explicación vía Feisbuk, después de todas las piedras que le cayeron, que a mí me pareció completamente madura y razonable. Básicamente dijo que cada cual es muy libre de pensar lo que quiera, pero que existe vida más allá de SYTYCD y que él no iba a arriesgarse a crearse una lesión de verdad forzando la rodilla y poner en peligro su carrera. Teniendo en cuenta que parece ser que la lesión de Ashley de la semana pasada vino precisamente de forzar una lesión sin importancia durante varias semanas, no es ninguna tontería.
Especialmente por eso, porque de todos los concursantes, Billy da la sensación de ser el que se toma el baile más en serio (y todos se lo toman en serio, evidentemente, pero con este chico es algo que salta a la vista en seguida).


Pero bueno, por mucha pena que me dé, me da a mí que ya tiene reservado su sitio la semana que viene en el bottom 3. Junto con José, y probablemente Robert (intercambiable este último por AdéChiké, pero creo que será igual que el de esta semana). Y de estos tres, José puede ir haciendo las maletas ya. Con lo de Billy y Robert la verdad es que no estoy segura...

¡Saludos!

PD: No me habré reído tanto a lo largo de este programa como cuando Nigel comentó lo mucho que le gustaba eso de que ahora hiciesen coreografías también para dos chicos, en vez de chico-chica. ¿Por qué será que no me lo creo?
PD2: Me quedan dos capítulos para ponerme al día con Secret Diary of a Call Girl. Había visto algo de la primera temporada, pero la había dejado aparcada. Y pienso que es una serie normalita, pero bastante entretenida. A ver si estos dos capítulos no decepcionan.
PD3: Normalmente no suelo ver las noticias por la tele (qué le voy a hacer, yo es que soy más del periódico, donde puedo saltarme tranquilamente los chorrocientos reportajes sobre el calor que hace en verano (¿no me digas?) y los deportes :P), pero ayer estaba por el salón cuando comentaron algo sobre la Comic-Con... Me encanta muchísimo la cobertura que hacen de ella, de verdad. Básicamente se reduce a "walaaaaaaa!! ¡Mira! ¡¡Gente rara que se disfraza!!". Que digo yo, para eso mejor que aprovechen ese medio minuto para otra cosa...

21 de jul. de 2010

Trouble

Como dije ayer, esta semana pensaba ahorrarme la entrada sobre True Blood y dejarla para la semana que viene.
Pero es que me ha encantado el capítulo de esta semana. De hecho, no me lo había pasado tan sumamente bien con ninguno de los anteriores (y si sigo True Blood es precisamente porque por lo general me lo paso pipa con ella y no por ese pedazo de trasfondo filosófico que tiene :P).
Así que, con esa nueva adoración que siento hacia las listas, ahí van mis impresiones de esta semana:
  1. Parece que a estas alturas ya está más que claro que el peso de la temporada lo llevan Russell y sus tramas y enredos. Yo de momento me doy por contenta, porque sigue pareciéndome una premisa muchísimo más interesante que la de las dos temporadas anteriores.
  2. Hablando de Russell, tengo que decir que me encanta la pareja real. Porque Talbot, con su aire a Martha Stewart, es un puntazo de personaje. Del capítulo, no sé si me quedo con su escena del principio con Franklin, o con sus conversaciones y tonteos con Eric.


  3. Y ya que lo nombraba antes, tengo que decir que Franklin ya ha ascendido a la posición de Dios Televisivo en mi ranking de personajes. No solo ha conseguido que Tara tenga una de las tramas más interesantes (sí, yo también me he quedado a cuadros), ni que acabara a carcajadas cada vez que le da por abrir la boca o hacer cualquier cosa (la escena del teléfono fue de lo más épico), sino que está tan voladísimo que me ha recordado a los mejores momentos de mi querida Drusilla. En fins, que el personaje es grande y todas sus escenas fueron de lo mejorcito del capítulo. Porque, por supuesto, todo el mundo sabe que el que Tara y él pudieran ser prácticamente gemelos es una razón sanísima para empezar una relación.
  4. Me gustan los flashbacks de Eric, por mucho que me ría con los pelucones que le ponen. Eso sí, incluso así estaba más digno el chico que como iba en la primera temporada :P.


  5. Sigo pensando que Sookie es una petarda, pero que su personaje está bastante bien. Ella es así, y va como los burros, mirando hacia delante... Y eso la hace más soportable. Por otro lado, entre ella y Alcide hay una tensión sexual que nunca jamás en la vida hubo entre ella y el sosainas de Bill.
  6. Y hablando de Bill, no sé yo si me convence la escena del final... ¡Pero hacedlo malo maloso de una vez, almas de cántaro! Que el personaje es bastante soso, pero así a lo mejor tendría su gracia.
  7. La trama más sosa, sin duda alguna, la de Jason. Adoro al personaje, y además es una mina en lo que a frases y situaciones surrealistas se refiere. Pero también es tan sumamente limitado que, en cuanto deja de estar de fondo haciendo de comic relief, tampoco tiene demasiado sentido.


  8. Y ha vuelto Kevin Alejandro, oh yeah! Curiosas sus escenas, por cierto... Porque estaba yo así, pensando, míralo qué monérrimo él que... ¡Espera! ¡¡¿Nueve horas?!! WTF?!! ¿Soy yo o es todo un poco exagerado y tirando a malrollero? ¿Quién leches se tira nueve horas ahí esperando a que el otro termine de trabajar? Cuidado, Lafayette, que uno empieza así y acaba atado a una cama vestido con un camisón horrible y viendo cómo un vampiro psicópata escribe en el móvil a velocidad supersónica. Que a lo mejor no es tan mal plan, oye, pero lo suyo es ir sobre aviso :P.
  9. Mi pobre Jessica sigue sin tramas, pero las dos líneas que suelta en todo el capítulo la siguen haciendo grande.
  10. El día que en esta serie nadie se descamise, estaremos a un paso del fin del mundo. Yo solo digo.
  11. Y, para terminar, la trama de Sam. Hay mucha gente a la que no le hace demasiada gracia, o que no ven qué tiene que ver con el resto de las tramas. Y, bueno, es verdad que ahora mismo está un poco desconectada de todas las demás, pero a mí me está gustando bastante por dónde lo están llevando. Y está claro que alguna historia hay con el padre y el hermano. ¿Mi apuesta? El padre lo mete en peleas de perros, o algo así. ¿Que no?
Y así, a lo tonto, llevamos casi la mitad de una temporada con la que yo me lo estoy pasando pipa. Espero que el resto de capítulos no decepcionen, aunque si siguen por donde van a mí me basta.

¡Saludos!

PD: Que de los Winchester yo me quedo de cabeza con el padre no es ningún secreto, pero así en general también adoro a Jeffrey Dean Morgan, por muy petardo que fuera Denny en Grey's. Pues bien, más lo adoro todavía cuando va al programa de Craig Ferguson. Y, si luego le da por acoplarse a la siguiente, pues más aún (three way awkward pause... Epic! Aunque si me estuve riendo todo el rato, lo de "Also, I've been holding my breath." "Why? That's stupid" ya me ha acabado de matar... Qué grande es Craig).
Anyways, cómo se nota que este hombre es fan del programa; cada vez que va es genial.
PD2: No sé cómo me las apaño, pero cada vez que pillo un capítulo de HIMYM en Neox, sale David Burtka. En serio, no falla. Lo que tiene gracia, porque entre que el chico sale en 3 ó 4 capítulos y que en Neox ponen la primera y la segunda temporada, así en bucle, siempre pillo los dos mismos capítulos una y otra vez.

20 de jul. de 2010

Meet the Newmans

Hace algo más de un mes salió un teaser de la sexta temporada de Weeds que a mí me gustó muchísimo y que ya puse por aquí.

Pues bien, ahora, a menos de un mes para arrancar la nueva temporada, tenemos un trailer, mucho más extenso y, sobre todo, mucho más esclarecedor. Yo soy de esas personas que prácticamente desayunan spoilers, así que estoy encantada de la vida con él, pero aviso que, si no se quiere saber muy bien por dónde van a ir los tiros esta temporada, mejor no echarle un vistazo, porque deja las cosas bastante claras.


Mi impresión sigue siendo la misma que se me quedó después de ver el teaser y, más o menos, la que se me quedó después de ver esos últimos minutos de la finale, que le dieron una vuelta de tuerca más que necesaria a la que para mí fue la peor temporada hasta la fecha.
Tengo mucha curiosidad por ver cómo se desarrolla todo esto, ahora que está claro por dónde van a tirar.

Del trailer me gusta especialmente el ver que recupera un poco el tono y el humor de las tres primeras temporadas, que es algo que he echado mucho en falta en la cuarta y en la quinta, y que espero que no se limite simplemente al trailer y que sea algo que veamos a lo largo de los capítulos.

En fins, ahora a seguir esperando hasta el 16 de agosto (más bien 17 :P), que a mí ya me han puesto los dientes largos.

¡Saludos!

PD: ¿Conseguirán que ninguno de los chicos (y chica) de SYTYCD se lesione esta semana? Porque vaya dos semanitas que llevamos, primero con Alex y luego con Ashley...
PD2: Anoche empecé con Southland y tengo que decir que me está gustando mucho más de lo que esperaba. No soy muy fan de las series de policías y derivados, pero la verdad es que los capítulos (de momento me he visto los tres primeros) se me pasan en un suspiro.
PD3: Mañana entrada sobre True Blood, que esta semana pensaba saltármela, pero me lo pasé tan bien viendo el capítulo del domingo que es que necesito comentarlo :P.

19 de jul. de 2010

I can't count the reasons I should stay...

...O diez razones por las que el mundo en general debería ver Community.
  1. Porque todos somos (al menos) un poco Abed.
  2. Porque hay pocas formas de conseguir que Chevy Chase no resulte cansino, y aquí le han encontrado el papel perfecto. Y es que a ver quién es capaz de imaginarse esta serie sin las burradas de Pierce.
  3. Porque nadie mejor que ellos puede ser políticamente incorrecto por llevar al extremo del ridículo la corrección política (queriendo, quiero decir :P).
  4. Porque Alison Brie es monérrima y su personaje es la releche.
  5. Porque después de conocer al Tigre Chino, querrás apuntarte a su clase. Y te darás cuenta de que a lo mejor no te conviene precisamente... Y te dará igual.
  6. Porque Troy y Abed son grandes. Y fun y pin.
  7. Porque todo el mundo debería adorar sus referencias a la cultura pop y sus inside jokes y derivados (a mí es que me encanta cuando le llaman Seacrest a Jeff. Oh, y cierta referencia a Conan también estuvo muy bien).
  8. Porque si en casi todas las sitcoms hay algún personaje que está de más, aquí no sobra ni uno solo.
  9. Porque saludar tres veces es una sana costumbre como cualquier otra.
  10. Porque realmente solo eran necesarias dos palabras: Modern Warfare.
En fin, que ahí van diez razones, pero bien podría haber puesto muchas más. Porque cualquiera que vea momentos como este, este, o este (y por no poner toda la serie a base de vídeos) y siga sin tener ganas de verla, no tiene criterio ninguno.

Además, a mí la cabecera de la serie me gusta mucho:


Y por si todo eso fuera poco, siempre puedo decir que, después de tiempo y tiempo viendo The Soup, jamás me habría imaginado que Joel McHale estaba tan bien sin camiseta (sorpresas que te da la vida, oye :P).

Y, a una mala, siempre se puede recurrir a la cara Disney de Annie, que de esa sí que no se escapa nadie.

¡Saludos!

18 de jul. de 2010

SYTYCD: Round 5

Una semana más y una baja más. Esta semana la que se ha caído del carro ha sido Ashley, lo que no me da tanta pena como lo de Alex (ni era mi favorita, ni creo que hubiera llegado mucho más lejos por méritos propios, aunque habría que ver si a los señores del jurado les hubiera convenido haber dejado solo a una chica tan pronto. Lo que sí que está claro es que ahora van a intentar mantener a Lauren hasta el final, incluso aunque esté en peligro (que de todos modos es difícil), porque no se van a quedar sin chicas... ¿Y tener que hacer un montón de coreografías chico-chico? OMG! (hala, ya quito el modo sarcástico :P)), pero que sí que da un poquito de rabia cuando esta semana les han puesto en bandeja el poder largar a Jose de una puñetera vez.


Y es que sí, por fin cayó Jose en el bottom 3 (ó 2, que como Ashley ya ocupaba uno, solo quedaban 2). Viéndolo con Courtney, la verdad es que daba penita ver cómo este chico se ha ido librando semana tras semana de estar en peligro y otros como Billy, que parece tener un sitio permanente ahí, o Robert no. Porque nadie va a negar que el chico puede ser todo lo encantador que quiera (aunque a mí la carita de pena que puso cuando le hicieron la crítica me sacó un poco de quicio, qué le voy a hacer), pero todos los demás están a años luz de él. Y, claro, cuando sale después y hace esto (donde, por cierto, no sé yo si ponerlo al lado de Dominic (que será pelín idiota y necesitará llevar un calcetín en la boca cada vez que se sube al escenario, pero es bueno) le favoreció demasiado, porque a ratos me dio a mí la sensación de que iba muy lento), pues va Nigel y le dice que claro, que ninguno de los demás lo podría haber hecho. Lo que evita decir es que también es verdad que él no podría haber hecho nada de lo que hicieron los demás un rato antes, pero bueno.
En fin, yo espero que la semana que viene vuelva a estar en peligro y ya sí que sí no les quede otra que mandarlo a su casa.

En el otro extremo esta semana creo yo que pongo a AdéChiké (algún día aprenderé a escribir bien su nombre, que mola un puñao y medio, y a poner los acentos donde corresponde), que no solo me va ganando semana a semana (después de las coñas que se traía con Kent, ahora quiero irme de cañas con él xD), sino que evitó que Anya se lo comiera con patatas (al menos del todo). Y, además, estuvo estupendo en contemporáneo con Kent. Aquí, por cierto, tengo que decir que me sorprendió muchísimo el programa en sí... Creo que es la primera coreografía que veo en la que no justifican que bailen dos chicos con una pelea o algo así, bastante de agradecer. Pena que luego lo estropearan un poco al hacer la crítica, pero bueno, pasitos de bebé.
Kent hizo Broadway (de la mano de Tyce y sus sombreros voladores, aunque tengo que decir que por lo demás la coreografía me gustó) con Neil y estuvo bastante bien. No fue mi favorito, ni mucho menos, pero en absoluto estuvo mal.

Aparte de AdéChiké (repito, creo que se escribe así :P), el que tuvo un momento estelar fue Robert (¡por fin!), haciendo contemporáneo con Allison, de la mano de Travis Wall, que se superó a sí mismo. Yo creo que esta ha sido una de mis coreografías favoritas en lo que va de temporada, y tanto Robert como Allison están impresionantes.
Eso sí, menos mal que ahí estuvo impresionante, porque después lo pusieron a bailar disco. Y eso en mi planeta (y creo que lo mismo pasa en el de Mia xD) nunca es una buena idea.


Como decía antes, el que volvió a caer de cabeza en el bottom 3 fue Billy. Y, por mucho que lo adore, tengo que decir que esta vez sí que puedo entenderlo (aunque no creo que haya sido culpa suya). Le tocó hacer jive con Anya, y aquí sí que creo que estuvo estupendo (salvo el momento en el que tiene que coger a Anya, que se ve que se le resbaló un poco y queda un poco extraño). No me lo esperaba, la verdad, pero no me decepcionó. Y no es solo eso, es que con lo chiquinín y adorable que es Billy (tendrá mi edad, pero es chiquinín y adorable porque lo digo yo. Y fun y pin), Anya no le quitó ni un poquito de luz. La única pega que le voy a poner son los destrozos que le hicieron a la canción a base de arreglos, pero por lo demás perfecto.
Ahora, luego hizo una coreografía con Lauren, que a pesar de que fue monérrima, pues fue bastante olvidable.

Y en cuanto a Lauren, pues aparte de ese momento monérrimo pero olvidable con Billy, bailó con Mark. Y la verdad es que aquí no sé qué decir. Me gustó, pero tampoco sé que más sacarle... Y supongo que los señores del jurado tampoco. Nada más que hay que ver que lo que más le encantó a Nigel fueron las caderas de Lauren, aprovechando para tirarle los tejos otra vez. Cosa que da muy mal rollo, pobreta.

Y eso es todo. La semana que viene espero ver a Jose yéndose a su casa, que ya va siendo hora. Vamos, me daría muchísima pena que aguantara más que Billy.
Pero bueno, una vez que se vaya Jose me va a dar mucha pena se vaya quien se vaya, porque todos se merecen estar ahí.

¡Saludos!

PD: Por si no estaba claro ya, Alex es adorable :P. Y además tiene a medio Hollywood pendiente de su recuperación :P.

14 de jul. de 2010

Porque los hay que deberían darse un paseo por el aparcamiento del Seattle Grace (IV)

Hacía mucho que no dedicaba yo mi tiempo a meterme con esos personajes tan sumamente cansinos que aparecen en toda serie (casi sin excepciones, que hay muy poquitas series que no tengan ese personaje que sirve para descargar tu ira y tus odios hacia los guionistas :P), así que aquí van los cuatro siguientes (en el último, por cierto, va un spoiler importante del final de la tercera temporada de Private Practice, aviso):

Jenny (Gossip Girl)

A estas alturas de la película, lo que creo más bien es que tendría que hacer una lista con los personajes de esta serie que no son profundamente odiosos, que probablemente acabaría antes. Pero bueno, como lo suyo es ocupar espacio, voy sacándolos uno por uno, para que vayan demostrando lo mucho que valen cada uno por separado.
Pues bien, lo de esta chica es que encima me da pena. Porque yo soy de esas a las que al principio de la serie (e incluso aguanté en mis trece durante parte de la segunda temporada) Jenny Humphrey les caía bien. No sé, me parecía una chiquilla simpática, relativamente normalita y eso.
Lo que pasa es que de repente Taylor Momsen (que cada vez me da más la sensación de que quiere ganar algún concurso de "a ver quién es la niñata más petarda de Hollywood") se tragó a Jenny y apareció Mapi, conocida así por esos disfraces de mapache que se curra cuando le da por ponerse artística con el lápiz de ojos y las sombras negras. También se debió comer (o asesinar, o vaya usted a saber) a varios estilistas de la serie, porque de ahí en adelante solo se la ha visto vestida con varios trapos (que me gusta el estilo (no para mí, pero bueno), pero en cuanto una se pasa acaba pareciendo cualquier cosa) y luciendo unas extensiones que asustan al miedo. Entre eso, las patitas de alambre que tiene y la manía que tiene esta chica de echar los hombros hacia delante todo el rato, la verdad es que da bastante miedito.
Anyways, a lo que iba, que el personaje cambió por completo y quiso convertirse en la bitch oficial del Upper East Side. Lo que los guionistas de Gossip Girl no deben saber es que los hay que nos acordamos de la Blair del principio, y vista en comparación, nuestra Mapi deja bastante que desear. De hecho, deja bastante que desear incluso sin compararla con nadie.
Me basta con sus vueltas y más vueltas por la vida, y sus ir de un lado a otro intentando enredar para saber que lo único que quiero saber de esta chica es cómo muere cruel y lentamente.
De todos modos, a cada cual lo suyo: esta tercera temporada habría sido incluso peor de no ser por ella. Porque Serena y Nate podrían perfectamente haber desaparecido de la serie y nadie se habría dado cuenta, de no ser por los enredos de Jenny.


Riley (Buffy)

Yo estoy convencida que la introducción del personaje en la cuarta temporada no fue otra cosa que una estrategia como cualquier otra para promocionar Angel.
Porque durante las tres temporadas anteriores habíamos ido viendo la historia interminable del vampiro malo molón, el vampiro bueno más soso que el pan sin sal, y la rubia de por medio. Y, claro, si dices que vas a hacer un spin-off con el personaje más soso de los tres, ya empezamos mal.
Así que, ¿qué hicieron? Pues en cuanto empezó la siguiente temporada de Buffy, la serie madre, introdujeron a un personaje que hacía que Angel pareciera el alma de la fiesta en comparación. Y tiene mérito, porque el chico era humano, lo que en cualquier manual le habría dado cierta ventaja sobre el vampiro bueno, al menos en este sentido.
También es verdad que el nene estaba en el epicentro de la peor trama central que tuvo la serie en sus siete temporadas, que fue uno de los elementos relativamente importantes de la que sigo diciendo que fue la peor temporada de la serie. Pero, coñe, es que era malo hasta para los niveles de la propia temporada.
¿Que qué hacía? Pues nada, básicamente. Era ayudante de una profesora de psicología que daba clases a niveles de la ESO (o al menos los cachos de clase que salían los recuerdo yo de 4º de ESO :P) y en sus ratos libres se disfrazaba de soldadito y disparaba a los bichos malos. Además no solo era eso, sino que era como el líder de todos los soldaditos, y por tanto tenía que responder al estereotipo de soldado estirado hasta decir basta. Como Buffy entonces estaba acostumbrada a Angel, que le había resultado un quebradero de cabeza continuo (normal, con esos niveles de diversión que lo caracterizaban (siendo Angel, no Angelus, que Angelus molaba un puñao y medio)), decidió que quería algo más relajadito. Más soso, para que nos entendamos.
Y entonces apareció Riley para ocupar espacio y para demostrarnos a nosotros que sí, que había algo más soso que Angel, que igual hasta podía molar el spin-off (y mola, todo hay que decirlo).


Penny (TBBT)

Y sé que más de uno me matará por esto, pero cada vez me resulta más cansina. Y me da rabia, porque Kaley Cuoco me cae simpática, pero es que el personaje llega un punto en que se me hace insufrible.
Al principio de la serie, es decir, en los inicios más iniciales, Penny era como una especie de caricatura con patas de lo que viene siendo la rubia tonta típìca tópica. Pero tonta tonta, no simplemente tonta.
Después, los guionistas se dieron cuenta de que siendo tan sumamente tonta daba juego durante un ratito, pero que al cabo de un rato dejaba de tener gracia, y la suavizaron un poco. Seguía teniendo sus momentos de tontería extrema, pero por lo general solía tener un par de neuronas de guardia.
Lo que pasa es que igualmente acaba cansando. Porque su papel en la serie es el mismo todo el rato, se dedica a hacer y decir lo mismo una y otra vez. Ha tenido sus buenos momentos, especialmente con el combo Penny-Sheldon, pero son los menos, y además cada vez tiene menos gracia su relación con todos los demás personajes.
Esta temporada, además, su relación con Leonard no la ha beneficiado en absoluto, porque solo ha servido para exagerar un poquito más todo lo que ya empezaba a cansar al final de la segunda temporada.
En su defensa hay que decir que no es algo raro. Estamos hablando de una sitcom que, aunque puede tener su punto (para unos más, para otros menos), es bastante limitadita. Es decir, yo me lo paso pipa con algunos de sus episodios, pero la seguiré considerando una comedia menor por los siglos de los siglos y hasta su muerte (de cansancio extremo, me atrevo a decir, porque algo me dice que los señores de la CBS van a estirar el chicle todo lo que puedan y más, a no ser que les funcione muy mal el experimento de trasladarla a los jueves. Que, por cierto, me parece horriblemente mal, que parece que la mayoría de las series que sigo (o que tengo intención de seguir) se van a emitir los jueves). Y como toda sitcom tirando a limitada, va perdiendo la gracia con el paso de las temporadas, hasta que llega un punto en el que las únicas risas son las odiosas risas enlatadas.
Y, claro, con ese desgaste se van desgastando también sus personajes, que al fin y al cabo no son más que un par de trazos.
Por eso veo normal que haya acabado tan sumamente harta de Penny, lo que no quita, pues eso, que esté harta de ella.


Dell (Private Practice)

Y me dejo este para el final, no porque sea el personaje sobre el que más cosas tengo que decir (más bien al contrario), sino porque no me queda otra que colar un spoiler del final de la tercera temporada de la serie y habría sido muy poco práctico ponerlo al principio.
El caso: que no había dado tanto las gracias, ni perdonado tantas idas de olla, como lo he hecho gracias a que por fin se lo cargaran (y además de la forma más estúpida posible, porque era una muerte anunciada (a nada que lleves un par de series y un par de películas a tus espaldas) de las que a todos los personajes les pasan desapercibidas las señales hasta que es demasiado tarde).
Cuando empezó la serie, su papel consistía en ser el tipo que se paseaba por medio de la clínica en bañador a media tarde.
Después le empezaron a dar líneas, y se convirtió en una especie de mezcla de los dos personajes más cansinos de su hermana mayor, Grey's: George e Izzie.
Del uno cogía esa sosería extrema capaz de dormir a una piedra. De la otra se llevaba esa manía por juzgar todo y a todos e ir poniendo morritos por la vida.
Mira que he tenido mis más y mis menos con todos los personajes de esta serie, pero es que Dell ha sido creo que el único que se ha mantenido siempre en los menos.
Pero bueno, quizá sea culpa de Chris Lowell, que es uno de esos actores que no falla: personaje que toca, personaje que se vuelve soporífero. Es una de sus dos especialidades (la otra es posar con las manos en los bolsillos. En serio, buscad imágenes de este chico y veréis que en el 90% sale con las manos en los bolsillos. Y en el 10% restante no está posando, porque son capturas).

¡Saludos!

PD: Ayer acabé con la tercera temporada de Big Love (ya dije que al paso que iba me iba a poner al día en un momento) y mantengo lo que dije con su segunda temporada: empezó gustándome, pero a cada temporada que pasa me gusta más. Además, qué leches, a mí me pones una canción de la Velvet Underground (en este caso esta) y ya me tienes ganada, que para estas cosas soy una chica fácil :P. En cualquier caso, sorpresas musicales aparte, ya digo que me gusta cada vez más. Y, sobre todo, me gustan cada vez más los dos hermanos Grant. En fins, a ver qué tal la cuarta.

13 de jul. de 2010

9 Crimes

...Y en cero coma, spoilers hasta el 3x04 de True Blood.


Pues bien, como tampoco es que True Blood sea una serie de esas a las que hay que dar una lectura profunda para comprender todo lo que nos intenta decir, y eso, pues voy con una lista de "cosas que se le pasan a una por la cabeza cuando la ve".
  1. Querido Alan Ball, negocie usted con los señores de la HBO un cambio sobre cuándo se emite o se deja de emitir la serie. O págueme una casa en el hemisferio sur. O algo. Con las temperaturas tan agradables que tenemos por Málaga, entre tanto chulazo suelto y Anna Paquin con poca ropa, a mí me quieren matar de calor. Y porque en este capítulo no ha salido cierta reina vampira de Louisiana...
  2. En cualquier caso, me gusta el dúo dinámico formado por Alcide (con o sin camiseta) y nuestra querida y odiada (a partes iguales) Ssssssookie. En estos momentos (ya veremos más adelante) es que son tal para cual, y hasta hacen que Ssssssookie parezca un poquito menos petarda.

  3. Otro dúo dinámico que me encanta muchísimo (aunque este me gusta más que el anterior) es el de Lafayette y Eric. Si por separado son grandes, cuando los juntas son de lo mejorcico de la serie. Con el momento "Let's go RuPaul" de Eric tuve que parar el capítulo del ataque de risa que me entró.
  4. Y, hablando de Eric... ¿Soy la única que cuando vio su sueño/alucinación/llámesecomoquiera con Sookie tuvo la sensación de estar viendo un anuncio de perfumes?
  5. Me sorprendió muy mucho ver al pobreto de Jason poniendo en funcionamiento su cuarto de neurona y ser consciente de dónde estaba, y me encantó ver cómo ponía en su sitio al niñatillo ese que llevaba escrito mini-Jason en la frente.
  6. No me gustó tanto ver cómo sacaba su lado un poco menos inocentón y decidía que todo eso de pasar los exámenes y tal era algo opcional. Aunque, claro, el sheriff ahora es Andy, así que casi que por eso se lo perdono.

  7. Como no iba a ser de otra manera (puesto que es un nuevo personaje de esta temporada y de momento estoy muy contenta con todos los personajes que han introducido esta temporada), me gusta el vampiro psicópata que se ha buscado Tara. Eso sí, ¿dónde leches le enseñaron a secuestrar gente? ¿Quién deja el teléfono móvil del secuestrado al lado del susodicho? Vale, tampoco es que sirviera de mucho, y bien pensado igual era algún tipo de tortura nuevo o algo, pero sigo pensando que no me acaba de cuadrar.
  8. Por favor, por favor, por favor, que alguien le dé una trama a Jessica. Mira que me encanta esta chica, pero lleva los cuatro episodios igual. Y que alguien le busque una novia a Hoydt, que como tengamos que tenerlo toda la temporada paseándose por ahí con cara de pena, vamos dados.
  9. Supongo que, con lo que le ha costado a la pobre llegar a las dos líneas por capítulo, no nos dejarán ahora sin Pam. Pero, igualmente, voy a pedirlo por si acaso. Pam es muy grande y lo que hay que hacer es darle un montón de líneas, no ir por la vida cargándosela.
Y ya está, estas son las cosas que piensa una servidora cuando ve un capítulo como el de este domingo de True Blood. Ya sé que no son muchas, y tampoco es que sean pensamientos demasiado serios y elaborados. Pero, eh, es True Blood y además hoy no llevo puestas mis gafas de pasta :P.

¡Saludos!

PD: Este fin de semana he aprovechado para hacerme maratón de Community, para celebrar lo ignoradísimamente ignorada que ha sido en las nominaciones de los Emmy, o algo. Seguramente en unos días (amos, cuando me vea que no tengo ningún tema de por medio y las entradas de SYTYCD empiecen a estar demasiado juntas y a dar la sensación de que no soy una persona seria y respetable, que tengo una reputación que mantener :P. O no, pero da igual) acabe cayendo una lista de razones por las que todo el mundo debería verla.

11 de jul. de 2010

SYTYCD: Round 4

Y al final nos quedamos sin Alex. A mí me encanta muchísimo lo que me pasa con estos programas, que siempre los empiezo a ver por rellenar huecos y al final los acabo viviendo como nadie.


Así que, qué leches, para mí el que tuviéramos que decir adiós a Alex antes de tiempo (y tan antes, teniendo en cuenta que probablemente hubiera ganado. Y, si no, se habría quedado a puntito) fue un mazazo (y lo admito, acabé llorando yo también como una Magdalena. Quién me ha visto y quién me ve), que no se había convertido en uno de mis dos favoritos así porque sí. Y es que nos ha dado momentos muy grandes estas semanas, como este o este (y su solo de la semana pasada, que no lo encuentro por ningún lado en calidad medio decente), y la verdad es que me da mucha pena que no vayamos a verlo más esta temporada. A ver si vuelve para la siguiente y a la tercera va la vencida, pobreto. Porque está claro que a este muchacho no le van a dejar ganar hasta que no haya superado todos los inconvenientes que se le puedan ocurrir a uno (la primera, que si incumplía contrato. Renuncia a su trabajo (que no era precisamente tontería) y a la segunda se nos lesiona... A ver a la tercera...).
En fin, supongo que ahora me queda seguir pidiendo a quien sea que por favor Billy se reencuentre con la drama queen que todos llevamos dentro y se vuelva menos frío de cara al público (que no cuando baila) cuando se sube a un escenario (porque en los vídeos de BTS el chico es un amor con patas), que creo que es una de las cosas que le están fallando y que hacen que esté en peligro cada dos por tres.

Ainssss, es que me da una pena tremenda lo de Alex, de verdad, y casi hasta ni sé qué decir de todo lo demás. Y es curioso, porque esta semana han vuelto a estar todos bastante bien.

Me sorprendió mucho Kent, que esta semana se dejó las caras raras detrás del escenario y estuvo bastante bien las dos veces que bailó. Me gustó bastante con Comfort, pero especialmente con Lauren, que también estuvo estupendérrima ella. De esta última actuación me hace gracia, por cierto, el ver lo sumamente cansino que es Nigel con el tema de Travis Wall y el estilo para el que sirve y el que no. Vamos, cuando lo dijo la primera vez, pase, tenía su sentido (aunque a mí me pareció de muy mala educación que se ensañara con él como lo hizo). La segunda fue de vergüenza ajena (y el poner a Tyce como ejemplo de lo que se debe hacer no es que ayudara precisamente). Y ahora, aunque sea una mención por encima, a nada que hayas seguido un poco la historia sabes por dónde van los tiros, y ya directamente da la sensación de que se ha convertido en su obsesión personal y no piensa dejarlo descansar.

A Ashley la vi bastante más floja que la semana pasada, a Lauren no se la comió Pasha (que no iba descamisado, por cierto, otra muestra más de que el Apocalipsis está al caer) con patatas, que ya es algo, Jose estuvo bastante flojo haciendo contemporáneo (por mucho que al jurado les encantara) y algo mejor cuando bailó con Billy, aunque ahí Billy se lo comió con patatas, y Adechike me gustó en la primera (pero sin entusiasmarme) y en la segunda ni fu ni fa.


Me voy a centrar, de todos modos, en las críticas a Adechike, porque me pareció que no venían a cuento y no tenían ningún sentido. Para empezar, Mia le dijo que era un desalmado de la vida y que no tenía corazón y que por eso no transmitía nada, básicamente (aunque al día siguiente se disculpara por haber sido muy dura. ¿Tú crees, Mia?). Y que ahí estaba la diferencia con Jose. Porque está claro, Jose puede bailar todo lo mal que quiera, y meter la pata seiscientas veces, pero como tiene corazón, puede cambiar completamente un estilo, que no solo se lo vamos a perdonar, sino que encima nos va a encantar. Ahí fue donde Cat intervino (qué grande es esta mujer, ¿lo he dicho ya?) y les dijo que le estaban diciendo una cosa a uno y la contraria al otro, y Mia lo explicó como lo he dicho, más o menos. Todo muy lógico y coherente. No me gusta un pelo esa doble vara de medir que tienen para Jose. Porque luego está ese momento de lucidez extrema de Nigel diciendo que es que Jose ha aceptado voluntariamente el reto que le proponen en SYTYCD. Claro que sí, es que los demás tuvieron que ir ahí a punta de pistola. Y si los movemos totalmente fuera de su estilo, como hicieron con Alex la semana pasada o con Billy la anterior, no aceptan ningún reto ni se esfuerzan, no, no, no.
La otra, el echarle la culpa de que la segunda actuación no hubiera sido estupendísima de la muerte, a que no estuviera Alex. Que oye, a mí me encanta Alex, y es verdad que me hubiera encantado verlo ahí, pero no creo que el hecho de que lo sustituya una persona que se dedica exclusivamente a ese tipo de coreografías tenga la culpa.
En fins, que sin que Adechike sea precisamente de mis favoritos, entre eso y lo de la lentilla (se le cayó una lentilla al principio de la primera actuación, y había que verlo al pobre cuando le estaban haciendo la crítica, que evidentemente no sabía cómo mirar a ningún sitio para no acabar viendo elefantes rosas), al final me acabó dando mucha lástima, porque me dio la sensación de que se cebaron con él.

Y de los dos que me quedan, pues Robert estuvo bastante bien en la primera (bastante curiosa y bastante currada, por cierto, resbalón de Kathryn aparte) y bastante surrealista en la segunda. Por cierto, que no sé yo dónde buscará Nigel, pero lo que le han estado echando en cara a Robert no es que dé la sensación de ser arrogante, sino algo que indica precisamente lo contrario: que intenta demasiado caer bien y al final resulta demasiado payaso. Eso, y que no es que sea malo, pero hay otros que gustan más (a mí me gusta mucho, pero tiene un estilo demasiado Sonya, lo que pueda gustar menos que otros, como Kent o Adechike, que son más flexibles en ese sentido).


En cambio, al que sí que le echan en cara esa arrogancia es precisamente a mi Billy del alma, al que por supuesto nadie le dice nada y me lo veo en peligro por los siglos de los siglos. Yo no lo veo necesariamente así (amos a ver, el chico sabe que es bueno, y actúa como tal, porque, coñe, es que es muy bueno. Y no es que vaya por la vida diciendo "miradme lo bueno que soy, panda de incompetentes"). Más bien me da la sensación de que, si delante de las cámaras (encima del escenario, porque en los vídeos de BTS ya digo que me lo paso pipa con él) fuera algo más abierto y algo menos frío, las cosas cambiarían mucho. Por lo pronto, esta semana a mí me encantaron sus dos gatos. El primero, de Broadway (¿ves, Tyce? Se puede hacer Broadway sin bastones ni sombreros voladores, quién lo diría), y el segundo, que no era exactamente un gato, en la coreografía que tuvo con Jose, que a mí me encantó, pero que no encuentro por ninguna parte.

Mención especial para la coreografía del principio de la gala de resultados, que a mí ha sido de las que más me han gustado.
Alguien debería decirle a Mia que se deje de hacer de jurado y se dedique a ser la pedazo de coreógrafa que es. Se ahorrará muchas apariciones en The Soup (yo es que fue escuchar lo de murdericious y ya sabía que iban a comentarlo esta semana. Y no me equivoqué :P) y nos podrá regalar momentos tan grandes como este.

Ahora a ver qué pasa esta semana. Supongo que volverán a estar en peligro Ashley y Billy, y de los otros dos estoy entre Robert y Adechike. Y en cualquier caso, no sé qué van a hacer, y me da miedito. Porque adoro muchísimo a Billy, y ya sabemos todos que Adam también lo adora, pero si tienen que elegir entre Billy, Ashley y Robert, no sé yo cómo acabará la cosa.
Yo querría que se fuera Jose, que sí, es adorable, pero es que cualquiera de los demás le da mil vueltas. Pero como nuestros queridos miembros del jurado han decidido adoptarlo, lo menos, difícil lo tenemos (aparte de que el público también ha debido de decidir adoptarlo).

¡Saludos!

PD: Está claro, la única manera de conseguir que Anya no eclipse a cualquiera que baile con ella es poniéndola a bailar con Pasha :P.
PD2: Lo más surrealista de todo el programa de resultados, de todos modos, fue el que intentaran vendernos que los demás no supieran que Alex se iba a su casa. Vamos, me van a decir a mí que ni Ashley ni Billy sabían, antes de hacer los solos (y más bien desde la noche anterior) que estaban a salvo.
PD3: Sobre lo adorable que es Cat Deeley, se me olvidó comentar que me encanta el buen rollo que hay entre ella y los concursantes y que se nota que los adora muchísimo. ¿Alguien se imagina a Ryan Seacrest invitando a los concursantes de American Idol a su casa a pasar el 4 de julio? Pues eso :P.

9 de jul. de 2010

About Kings

No sé exactamente por qué no vi Kings en su momento. Normalmente no falla: serie que empieza, serie que empiezo a ver. Es posible que luego la acabe dejando colgada, o que no pase ni siquiera de la mitad del primer episodio, pero normalmente sí suelo dar al menos una oportunidad a la mayoría.

Pero supongo que Kings la pasé un poco de largo a saber por qué. Así que no la fui llevando al día, con lo que me encontré hace unas semanas que la tenía por ahí muerta de asco. Además, me la habían recomendado bastante, me habían dicho que estaba bastante bien. También me habían dicho que nada, que ni me molestara, que luego me iba a dar mucha pena que se quedase en 12 (13, si contamos el primero como doble) episodios que acaban con un "final" con un montón de posibilidades.

De todos modos, y como yo soy así, no podía ser que tuviera una serie por aquí a la que no le hubiera hecho ni el más mínimo caso, así que empecé a verla.


...Y me acabé enamorando de ella. No es, eso sí, una serie perfecta, todo hay que decirlo. Y creo que el principal fallo que tiene es que te deja una sensación un tanto descolocante. Porque su argumento, su ambientación y prácticamente todos sus elementos, piden a gritos la libertad del cable.

Sin embargo, es una serie emitida en una network (la NBC, nada más y nada menos. Una cadena a la que cada vez me da más la sensación de que le caen proyectos interesantes pero no sabe cómo (o no puede, por los motivos que sea) darles salida en la mayoría de los casos) y eso se nota. Porque a lo mejor es solo una sensación y no algo que se puede ver objetivamente, pero durante los trece (o doce :P) episodios de su primera y única temporada no pude evitar pensar que querían hacer más, que querían enseñarnos más, de lo que finalmente pudieron.

Eso aparte, tampoco es que le viniera bien estar en una network en vez de en el cable. Que las audiencias aquí son las que mandan, y solo hay que ver que se quedó en una sola temporada para entender qué es lo que dijeron.

Una pena, porque descolocante (a ratos) o no, lo cierto es que es una serie bastante más que decente.


Como no es cuestión de ponerse a lloriquear y lamentarse por cancelaciones injustas, voy a decir qué es lo que me gustó de esta serie, lo que me hizo tragarme todos sus episodios más o menos del tirón, teniendo en cuenta que muchos me los vi justo en vísperas de exámenes (y oye, tan mala suerte no me dieron :P).

Me gustó que supiera, poquito a poco y a su ritmo, buscar un punto medio entre lo grande y épico de la historia que cuenta y las idas y venidas de los personajes y sus enredos palaciegos. Admito que, por mucho que me gusten las cosas grandilocuentes y hechas para demostrar lo épico y espectacular que es todo, me gustan en su justa medida. Es decir, de vez en cuando y en momentos concretos, porque cuando es algo continuo pierde su efectividad y su sentido.
Y admito que las historias tirando a folletinescas a veces me pierden, pero suelen cansarme enseguida.

Por eso me dieron una alegría cuando supieron encontrar una manera de hacer las cosas que no se pasara ni por un extremo ni por el otro. Seamos justos: la historia merece su tanto de épica y grandilocuencia, pero si se hubiera quedado en eso, a mí al menos me habría parecido bastante vacía.

Y, sobre todo, me gustó que supiera desarrollar unos buenos personajes, con un reparto que, independientemente de lo bueno o malo de los actores (aquí hay de todo, porque nadie irá a negar lo enorme que es Ian McShane, pero con otros sigo teniendo mis más y mis menos), es de las cosas más acertadas que he visto en mucho tiempo en televisión. Parecía que cada personaje había sido pensado expresamente para el actor que lo interpreta. A eso, además, hay que unirle unos diálogos que a mí me parecieron, en la mayoría de los casos, estupendos.

¿El resultado? Pues unos personajes que, cayeran mejor o peor, resultaban creíbles y lo suficientemente diferenciados unos de otros.
Yo admito que tengo más debilidad por unos que por otros. Por ejemplo, me gustaron mucho Silas y la reina, me sorprendió la manera en que consiguieron no convertir a David en un petardo insoportable, y me tocó mucho las narices Michelle al mismo tiempo que me resultaba más que creíble.

Pero si tengo que elegir un personaje, este es sin duda Jack. Cuando apareció por primera vez, entre las primeras impresiones y la manía que le cogí a Sebastian Stan en Gossip Girl, la verdad es que me dio muy mala espina, porque me pareció un arquetipo como la copa de un pino. Después, poco a poco le fueron dando algo de profundidad y lo convirtieron en mi personaje favorito. Supongo que porque siempre he tenido debilidad por los eternos segundones (especialmente cuando los pobres hacen todo lo que está en su mano (y lo hacen bien) para dejar de serlo), pero no creo que fuera eso solamente. Y es que con Jack me pasaba una cosa: cada vez que salía en una escena, aunque fuera de fondo, podía ver perfectamente lo que estaba pensando.
En parte, me ha servido para reconciliarme un poco (de momento un poco, en el futuro ya veremos. Que de esas caras de intensidad que pone durante la mitad de la serie no me fío, aunque le fueran perfectamente al personaje) con el propio Stan y hacerme olvidar la sosería que lleva encima cuando interpreta a su personaje de Gossip Girl (tampoco es que en ese caso el personaje ayude, que es malo hasta para la serie).
Y es lo que he comentado antes: no sé si será que el personaje estaba hecho para él o que de verdad voy a tener que empezar a darle un poco de crédito al chaval, pero lo cierto es que, sea lo que sea, el nivel de conexión que consigue entre personaje y espectador no es tan fácil de conseguir. O a lo mejor soy yo, yo qué sé.


¿Qué habría cambiado para hacer la serie más redonda? Pues yo lo tengo bastante claro. Aparte de la cadena, quiero decir.

Para empezar, les habría dicho adiós a los dos personajillos esos que salen en cada capítulo y que no le importan a nadie. Ya sé que están ahí por dos motivos: por un lado, para mostrar una especie de "visión del pueblo" alejada de los enredos que se traen entre la familia real; por otro, para ser un comic relief como la copa de un pino.
Y yo lo siento mucho, pero no funciona. Cada una de sus escenas resulta incómoda y fuera de lugar, y solo sirve para sacarte de la historia y que luego tengas que volver a situarte, perjudicando a todo lo demás.

Y ni siquiera puede decirse que nos dé una visión del otro lado de la historia, del de los habitantes de Gilboa. De hecho, esta visión fue algo que eché bastante de menos. Habría venido bien crear otro personaje, no a estos dos petardos, que sirviera de nexo entre un mundo y otro. Un ayudante, un sirviente (con media neurona y algún propósito en la historia, quiero decir) que viviera en ambos mundos y nos pudiera mostrar un poco de cada uno. Habría sido interesante y no totalmente gratuito, como ocurre con estos dos.

La última pega que le voy a poner es que me dio la sensación de que los capítulos, a pesar de ser una historia que pide continuidad y que en realidad la tiene, a veces me resultaban un poco inconexos. Cuando pasaba de un capítulo al siguiente no me parecía que la historia fluyese, sino que la visión era más algo así como un conjunto de historias cortas, con el mismo mundo y los mismos personajes, pero relativamente independientes.
Lo que podría ser aceptable, de no ser porque en realidad no es así. La serie cuenta una única historia que se desarrolla a lo largo de varios capítulos, no varias historias independientes. Y esa es la visión final y lo que supongo que realmente es.

Pero bueno, esos detallitos aparte, es una serie con la que he disfrutado muchísimo y que me ha dado mucha pena ver acabar. Porque utiliza una historia prometedora (y el que sea una historia conocida y que todos sepamos cómo acaba me resulta totalmente indiferente), en principio desarrollada de forma bastante interesante y con unos personajes bien construidos.
Una pena que tuviéramos que decirle adiós y nos quedáramos con ganas de más.

¡Saludos!

PD: Me estoy ventilando Big Love a velocidad supersónica. Y la segunda temporada me está gustando más que la primera.
PD2: Soy lo peor... Yo que empecé a ver esta temporada de SYTYCD simplemente porque soy la tonta de las coreografías y derivados, y por pasar el rato, y aquí ando, mordiéndome las uñas por enterarme de qué leches pasó con Alex anoche, porque, por supuesto, los spoilers son malos malísimos en estos casos, pero más que aceptables en cualquier otro. Y si hasta esta noche no me pongo a ver el programa, hasta esta noche no me entero. Mal que les pese a mis uñas :P.

8 de jul. de 2010

De nominaciones y esas cosas

Como soy así de original y además estamos en verano y el calor no invita a pensar, toca comentario (rápido y saltándome todas las categorías que me apetezca/no me interese comentar xD) sobre las nominaciones de los Emmy.

Nominaciones que, por cierto, han sido curiosas. No ya por los nominados, sino porque se han tirado como un siglo y medio con los agradecimientos y derivados (hasta a los que les han dado el desayuno les han dado las gracias, oye. Que sí, que vale, que todo muy bien y tal, pero a las personas que hemos desayunado los restos de la cena de ayer nos importaba más bien poquito :P), y un momento y medio (yo he contado unos seis minutos) con lo que es el anuncio de las nominaciones en sí. Anda que no se notaba la hora y que tanto Sofia Vergara como Joel McHale querían volverse a dormir.


El caso es que la única gran sorpresa que me he llevado (aparte de alegría inmediata) ha sido la nominación de Kyle Chandler y Connie Britton, el eternamente ignorado matrimonio Taylor de Friday Night Lights. Ya sé que soy más simple que el mecanismo de un chupete, y que me contento con nada, pero a mí eso me compensa el que hayan ignorado de mala manera (y por no acabar con las buenas/malas costumbres) a series que se merecían al menos alguna nominación, como Community.

La lista de nominados se puede ver aquí, así que no voy a pararme a nombrarlos uno por uno y me voy a limitar a decir:
  1. No me llama ninguno de los nominados como actor principal de comedia. Normalmente me decantaría por Jim Parsons o por Steve Carrell, pero es que sus personajes (y sus series) han dado un bajón importante y en ambos casos no les ha afectado positivamente. De todos modos, si tengo que elegir, supongo que escogería a Jim Parsons.
  2. En cuanto a las actrices, me pasa casi lo contrario. Pero si tengo que elegir, estaría entre Lea Michele, Edie Falco y Toni Collette.
  3. Como actor de drama, yo estaría entre Kyle Chandler y Michael C. Hall. Pero no es que mi voto valga mucho; no he visto ni Mad Men ni Breaking Bad.
  4. Y de las actrices me quedo con la genialérrima Connie Britton. Y fun y pin.
  5. En comedia, como digo, me duele la ausencia de Community y la verdad es que a ninguna de las nominadas la veo merecedora de ganar (y eso que a gleek no me gana nadie). Si acaso, me quedo con Nurse Jackie, que si no la acabo de ver es principalmente porque de comedia tiene lo que yo te diga.
  6. Me ha sorprendido (mucho) ver a True Blood en drama. Por lo demás, y teniendo a Mad Men, Breaking Bad y The good wife en pendientes, me conformaré simplemente con que no se lo den a Lost.
  7. Para los actores invitados en comedia, tengo el corazón dividido entre NPH y Mike O'Malley, ambos en Glee. En drama, me quedo con John Lithgow.
  8. Y en lo que a actrices se refiere, en comedia, por mucho que me gustase Christine Baranski en TBBT me quedo con la siempre enorme Kristin Chenoweth. De drama diré eso de ns/nc, aunque admito que si se lo dieran a Elizabeth Mitchell sería uno de los pocos posibles premios a Lost que no me molestarían, porque ella sí que se lo merece :P.
Y con esto resumo mis impresiones. Ya si me acuerdo de alguna otra, haré algún otro comentario suelto :P.

¡Saludos!

PD: Ya que el otro día hablaba de Popular, tengo que decir que me da mucha pena lo de Tammy Lynn Michaels. A mí me encantaba esta chica y, de hecho, me hizo mucha ilusión verla en un par de capítulos de The L Word, así que espero equivocarme y que podamos volver a verla en televisión. De todos modos, difícil lo veo. Y no es que sea nada raro, porque es el pan nuestro de cada día (anda que no hay chicas por ahí que dejan de lado su carrera por dedicarse a su pareja, a la casa y a los niños y al final acaban comiéndose los mocos), pero eso no quita para que me dé pena.
PD2: Otra que me da mucha pena es Lindsay Lohan (hala, ya lo he dicho). No porque vaya a la cárcel, que me parece estupendo, sino porque con lo mona que era de cría y a la de sitios a los que podría haber llegado, da penica ver cómo ha acabado. Si es que ser un niño de Hollywood tiene que ser la releche, sí señor.
PD3: Y hoy me he vuelto a hacer fan de las postdatas, está visto. Así que aprovecho para decir que hacía mucho que no veía SLQH, y que probablemente en cuanto vuelva mi señora madre de vacaciones y vuelva a enchufarse a Amar en tiempos revueltos no vuelva a verlo, pero estos días he pillado algunos cachos del programa y la verdad es que me ha sorprendido para bien. Y Ricardo Castella me resulta menos cansino que Ángel. Hala, ya lo he dicho :P.

6 de jul. de 2010

Rewatching: Popular

Cualquiera que esta temporada haya alucinado con Glee debería ver, al menos una vez en la vida, Popular. Qué leches, todo el mundo debería ver Popular al menos una vez en la vida. Bueno, vale, quizá no todo el mundo, porque también es verdad que no es que esta sea una serie de las que gustan sí o sí.

Para empezar, te tienen que gustar las series de instituto. Y, para seguir, debes ser capaz de reírte de ellas y de ti mismo. Si eso lo aderezas con un grado de surrealismo de esos que hacen historia y crees que puede gustarte, entonces eres de esas personas que deberían verla.
Y si te gusta Glee, debería ser de visionado obligatorio. Porque Popular es, al fin y al cabo, la versión beta de Glee.

Es una serie creada por Ryan Murphy y Gina Matthews que, en principio, no se ve muy diferente a cualquier otra serie de instituto típica. Tiene a sus animadoras buenas y perfectas, a sus animadoras malas malísimas, al jugador rubísimo (novio de la animadora buena, por supuesto), a la chica anti-populares, al chico que es un cacho de pan... A los populares y a los impopulares del instituto (aunque hacia la segunda temporada están los dos grupos en un nivel similar de popularidad). Todo eso, con unos actores que podrían interpretar en la mitad de los casos, a los padres de sus personajes (o casi). De hecho, hay un momento en el que esto resulta especialmente ridículo, cuando los protagonistas quieren colarse en una fiesta universitaria y se preguntan cómo van a hacerlo con la pinta de críos que tienen.

Pero no es solo eso, ni mucho menos. Popular tiene una mala leche y una capacidad de reírse del género y de sí misma que ya quisieran otras (precisamente esta es una de las cosas que Glee hereda de su hermana mayor. Muchísimo más suavizada, eso sí). Cuando empezamos con ella, los personajes son estereotipos puros, tan puros que realmente son una caricatura de sí mismos. Lo que no quita para que, poco a poco y conforme avanzaba la serie, fueran capaces de encontrar un punto medio e ir desarrollándolos hasta darles un fondo que de primeras no habríamos adivinado en ellos. Es esto, esta capacidad para encontrar un punto medio, para mezclar la mala leche y ese punto satírico, con un desarrollo dramático de los personajes, una de las cosas que hacen más única a esta serie.


Yo recuerdo que con 14 ó 15 años me enganché malamente a ella. La echaban todas las mañanas de verano por la 2 y era una de mis citas obligadas nada más levantarme. De hecho, recuerdo que pasé unos días en casa de una amiga y no le quedó otra que verla conmigo (y, en consecuencia, acabar tan enganchada como yo).
Es por eso que es una de las series de las que siempre he guardado un buen recuerdo, porque, junto con Buffy, es de las primeras que seguí capítulo a capítulo y mordiéndome las uñas entre uno y otro.

Pero, sobre todo, es una serie que resulta muy curiosa de volver a ver al cabo de varios años, especialmente si te pasa como a mí, y la viste con esas edades. Es algo de lo que me he dado cuenta también con Glee, en la que parece que mi prima y sus amigas ven capítulos completamente distintos a los que vemos mis amigos y yo. Porque una misma escena se puede ver de formas completamente distintas, y un mismo personaje puede resultarte en un momento un encanto y en otro insoportable.

Precisamente esto último es lo que más me ha llamado la atención, porque mi lista de personajes favoritos cambia casi al completo. Cuando la vi hace unos años, recuerdo que me encantaba la Sam del principio y que andaba frita por ser como ella, mientras que, por seguir con ejemplos, odiaba profundamente a Harrison. Ahora, cuando la he vuelto a ver, Harrison se ha convertido en uno de mis personajes favoritos, y curiosamente uno de los que mejor desarrollados están (aunque en la segunda temporada me gusta menos que en la primera), mientras que la actitud de Sam al principio me saca un poco de quicio (lo que no quita para que me guste bastante como personaje, especialmente teniendo en cuenta que yo pasé por esa etapa insoportable y me he reconciliado con mi yo del pasado).


Creo que el único personaje que se mantiene en el mismo escalón en el que estaba cuando vi la serie por primera vez es esa diosa televisiva que es Mary Cherry. Mary Cherry es rubia rubísima, pija, popular y tonta no, lo siguiente. Y todo eso la convierte en una mina. Cada vez que abre la boca suelta algo digno de recordarse, y cada vez que abre el bolso sabes que puedes esperar cualquier cosa (incluidas palas o hachas xD). No en vano es la protagonista de algunos de los mejores momentos de la serie. Entre mis favoritos: el momento en el que conoce a su hermana gemela perdida, o este otro, en el que un asesino psicópata la persigue por el instituto en uno de los episodios más épicos que dio la serie (por cierto, al final del vídeo sale Jane Lynch).

Y sí, es verdad que es una serie que puede considerarse un placer culpable como la copa de un pino, porque tiene absolutamente todos los ingredientes que hacen falta para considerarla como tal. Pero eso no hace que no tenga episodios muy buenos (algunos tratando temas más serios). Entre mis favoritos están Wild, Wild Mess (1x09), en el que Harrison acaba aceptando la homosexualidad de su madre, The Trial of Emory Dick (1x12), Caged! (1x14), Ch-Ch-Changes (1x18) (de hecho, creo que este sería mi favorito de toda la serie), Two Weddings and a Funeral (1x22), que es la season finale de la primera temporada y que reúne todos los tópicos de los finales de temporada de las series adolescentes en un solo capítulo, The Consequences of Falling (2x10), porque yo soy muy fan de los "what if", Fag (2x16) o I Know What You Did Last Spring Break (2x19).

Como digo, yo adoro esta serie desde hace varios años, aunque puedo entender a la gente que me dice que es un bodrio infumable. Bodrio o no, lo que sí que está claro es que fue la versión de prueba que Murphy utilizó para presentar un montón de temas, tramas y personajes que luego acabaría desarrollando en Glee. En ambas series se tratan un montón de temas comunes (no ya solo los temas básicos de las series de Ryan Murphy, como son la popularidad o la homosexualidad, sino muchas de las tramas concretas y personajes que se han ido desarrollando durante la primera temporada de Glee. ¿O acaso habríamos tenido, por poner un ejemplo, a la grandísima Sue si antes no hubiera existido Bobby Glass? Así, que yo recuerde, juega (al menos momentáneamente) con embarazos adolescentes, la aceptación de la sexualidad de uno mismo y de los demás, el ser diferente, tenemos un capitán del equipo que quiere participar en el musical del instituto y que tiene una familia que podría ser perfectamente la de Quinn, etc, etc, etc).
Es más, ya en Popular juguetearon con la idea de los números musicales. Por ejemplo, este, pero especialmente este otro, que forma parte de la season finale de la primera temporada (a partir de la segunda mitad del minuto 2, más o menos):


Pero así hay muchísimas cosas más llegaron primero a Popular y después a Glee. Y una de las que me parecieron más curiosas fue descubrir que también Popular tuvo su momento Vogue.

A sus actores la verdad es que les he perdido bastante la pista. A Leslie Bibb me la encontré hace muy poquito cuando me vi Kings, y Bryce Johnson sale ahora precisamente en uno de los guilty pleasures oficiales del verano, Pretty Little Liars. Y sé que Christopher Gorham ha salido en varias series (Ugly Betty, Jake 2.0, Felicity o Harper's Island), pero no he visto ninguna de ellas. Oh, y a Robert Gant, que hacía de subdirector/director, lo vi en Queer as Folk. Y me suena que Carly Pope también se ha paseado por unas cuantas, pero la verdad es que no recuerdo cuáles. Y Sara Rue me acuerdo que apareció en dos o tres capítulos de TBBT haciendo de novia de Leonard.

En fin, es una serie a la que normalmente se le suele mirar por encima del hombro (aunque ahora que a todo el mundo le encanta muchísimo Glee, sé de varias personas que le están dando una nueva oportunidad y a las que les está gustando, después de meterse con ella todo lo que han querido y más xD).
Una serie que, además, se quedó bastante cortita y no queriendo. Porque de hecho acaba en uno de esos cliffhangers que son malos malísimos para la manicura, supongo que porque en principio habría planes para una tercera temporada.

¡Saludos!

PD: Como curiosidad, a mí me suele hacer bastante gracia encontrarme caras conocidas haciendo papeles mínimos o episódicos en otras series. Por aquí me crucé, aparte de con Jane Linch, con la siempre enorme Sandra Oh, Wentworth Miller, Simon Helberg y mi querido Tom Lenk. Me suena que había algún otro, pero ahora mismo sigo sin caer :P.