12 jul. 2012

Los gritos de Mac


Hace unas semanas, cuando salió el piloto de The Newsroom comenté solo un poquito por encima, nada más que en una PD, que me había gustado. No quise dedicarle una entrada entera aún porque de momento poco más podía decir, necesitaba ver más episodios. Ver cómo seguía, cómo iba evolucionando. Ahora, vistos ya los tres primeros, por fin tengo más o menos una opinión formada. Y puedo decir que la serie me gusta... excepto cuando no lo hace.

Empecemos por el principio, admitiendo lo que es obvio (o a mí me lo parece, al menos). La serie está bien hecha, objetivamente bien hecha, quiero decir. Detalles cuidados, diálogos bastante buenos, etc, etc, etc. Quizá no acabe de funcionar, o de fluir el episodio del todo, cuando el periodo de tiempo que transcurre entre el principio y el final del mismo es demasiado largo, como ocurre en el tercer episodio. Pero en conjunto puede decirse que está bien hecha. En cierto sentido, es una serie que se ve a la legua que aspira a ese tipo de perfección, y que además de aspirar a ello, sabe que lo consigue. Lo que, en principio, no tiene por qué ser ningún problema, y aquí no creo que sea la excepción. No vamos a ponerle pegas a algo bien hecho, digo yo. O al menos yo no se las voy a poner.
Que, ojo, una serie hecha así puede acabar resultando un poco fría, o al menos es la sensación que me da a mí a veces (no sé si en este caso en concreto (bueno, sí, un poco), pero en otros desde luego que sí), sobre todo cuando traslada esa perfección en las formas a sus propios personajes. Y creo que también podemos estar de acuerdo todos en que justamente esa es su intención.

Como digo, si por lo demás está bien hecha, estoy dispuesta a dejar pasar esa cierta frialdad, porque por sí misma tampoco es algo negativo, y al final todo acaba siendo cuestión de opiniones. Y, a pesar de que en otros aspectos, en otras series y en otras cosas por el estilo (o no), los aires de superioridad de autores, personajes y personas en general son una de esas cosas que me sacan tanto de quicio (no hay más que ver por qué odio prácticamente al 90% de los personajes de OUAT. Aparte de por su subnormalidad profunda, quiero decir), curiosamente aquí no me está molestando tanto. Entiendo las quejas, ojo. Entiendo que el que venga Sorkin dos años después a decir lo estúpido que es todo el mundo y cómo deberían hacerse las cosas a muchos les sentará como un tiro, y con razón. Pero, de momento al menos, en esto estoy también dispuesta a darle un pase, ya que los aspectos positivos que le veo a la serie superan todos los problemas que surgen de aquí. Repito, de nuevo, que todo esto es de momento. No sé cuánto aguantaré aceptando esa actitud. Puede que para la semana que viene ya me haya agotado, o puede que acabe la serie y a mí siga sin molestarme. Pero hasta ahora no me supone un problema.

Visto todo esto que estoy diciendo, está claro que hasta ahora mi balance de la serie debería ser muy positivo. Entonces, si acepto todo eso, ¿dónde está el problema? Pues el problema está en sus personajes. Más concretamente en sus personajes femeninos. Y concretando aún más, en el personaje de  Mackencie (a.k.a. Mac), que me parece un personaje tan torpemente construido, que cae en el peor estereotipo de una forma tan irritante, que desde mi punto de vista rebaja el nivel de toda la serie. En el momento en que nos presentan al personaje, nos dicen que Mac es supuestamente una gran profesional, siendo esta la palabra clave. Pero no tienen ningún problema en ponerla a comportarse como una histérica, como una cría de quince años celosa o como la tonta que a estas alturas de la película es incapaz de mandar un mail sin armar un lío (claro que todo el tema del mail es algo que casi prefiero borrar de mi memoria. No solo porque en pleno 2010 y con gente que teóricamente debería saber manejarse con ello a la perfección hay que tirar de suspensión de la incredulidad hasta niveles bastante exagerados para creernos que pudiera darse esa situación (que a una mala estaría dispuesta a hacerlo), sino porque me parece un truco absolutamente barato y completamente innecesario para hacer avanzar la trama de un modo concreto, y que podría haberse conseguido de otras maneras). Que entiendo el interés que pueda tener ese cierto histerismo en una serie, puedo entender que va con la intención de darle un toque entrañable al personaje (al fin y al cabo, el estereotipo de la mujer profesionalísima que es un desastre en su vida privada lo hemos visto hasta la saciedad por algo). Y de hecho podría aceptarlo perfectamente (aunque me seguiría resultando una salida un poco demasiado típica, pero vamos, que lo aceptaría) si esa histeria y esa niñatería suya se diera fuera del lugar de trabajo. Pero no es así, sino que se comporta como una cría delante de todos sus compañeros de trabajo. Lo cual ya de entrada hace bastante inverosímil esa idea de que es una profesional tan respetada. Pero incluso si pasamos esto por alto, tiene otro efecto que tampoco es nada positivo. Y es que si en un principio Mac debería ser el contrapunto de Will, si ambos personajes deberían estar más o menos equilibrados, el comportamiento de Mac hace que la balanza se desequilibre, y que de una situación en la que ambos actúan más o menos como iguales (de cara al espectador), pasamos a otra en la que Will, a pesar de todos sus problemas y defectos, representa una madurez y una estabilidad bastante mayor a la que representa Mac. Ya no son iguales, ya no pueden verse como iguales, sino que Will se convierte, de forma automática, en un ser superior a Mac, y estoy bastante convencida que de forma no intencionada.

Conste que, como dije, no he visto apenas nada más de Sorkin (justo ahora estoy empezando con The West Wing) y no sé si se trata de un problema habitual o si es solo cosa de esta serie. Pero lo cierto es que me ha dado la sensación de que hay mucha torpeza en el desarrollo de los personajes femeninos, al menos los que hemos visto. Porque algo parecido podemos ver también en Maggie, que la pobre tiene que recurrir también siempre a la ayuda de algún buen hombre que la salve en sus momentos de necesidad (principalmente Jim, aunque también hemos visto que de algún modo recurre a Don). Y estoy segura de que ese personaje está hecho así también con la intención de ser más entrañable que débil, pero de nuevo vuelve a fallarse. Que, ojo, en el caso de Maggie no es tan problemático, porque el que ella sea débil tiene sentido y es coherente con el personaje y su situación. Algo que, desde luego, no tiene ningún sentido en el caso de Mac. De nuevo, no puedo juzgar sin haber visto más, pero me inclino a pensar que se trata más de un caso de torpeza bienintencionada que otra cosa (vamos, que no estamos hablando de Ryan Murphy y su creencia de que las mujeres se limitan a estar locas, estar locas y estar locas. Y a comportarse de forma egoísta. Preferiblemente por su necesidad de tener bebés o de hacer girar su vida en torno al hombre de turno. Que, por supuesto, siempre tiene razón cuando su locura y egoísmo de mujeres histéricas no les deja ver el norte, y nada más hay que ver Glee o American Horror Story (y lo digo como alguien que se lo pasa (o se lo ha pasado) bien con ambas series). Pero bueno, Ryan Murphy es un caso aparte), lo que no quiere decir que no lo vea como un fallo.

En conclusión, y por ir poniendo fin a la entrada, puedo decir que The Newsroom es un conjunto de muchos aciertos (y muchos muy buenos), unos cuantos elementos que pueden molestar o no, dependiendo de cada cual, y este último fallo que comento, y que es lo que me lleva a mi opinión general sobre la serie en sí: The Newsroom me gusta mucho... excepto cuando no lo hace.

¡Saludos!

PD: A ver si un día de estos escribo sobre Bunheads, porque me está gustando mucho. Muy Gilmore Girls, pero es que incluso me atrevería a decir que me está gustando más que las Gilmore. Por un motivo absolutamente personal, conste, pero es que el porcentaje de habitantes del pueblo totalmente caricaturescos me parece algo menor (ahí igual influyen las cuatro chicas, sobre todo Sasha y Boo), y me cuesta menos pillarle el punto.

2 comentarios:

Warren Keffer dijo...

Estoy de acuerdo que con Mac se acerca mucho al cliché de la empresaria de nivel histérica y de vida social desastrosa, pero por ahora me encanta como personaje. Lo de compararla con Will no le veo sentido, no veo razones para comparaciones ni contrapuntos. Se puede ver que Will tiene muchos defectos que de hecho no supera hasta que ella y el jefe le encarillan. ¿Eso le hace inferior? No. Al revés igual.
Lo del mail... eso pasa a diario en cualquier empresa, te lo digo yo que soy informático. No veo por qué una currante curtida en el terreno tiene que estar al día de la tecnología que usan en despachos.
Lo de Maggie ya me parece rebuscadísimo. Es la aprendiz del grupo, claro que necesita ayuda y superar miedos.

BabyCatFace dijo...

Lo de Will y Mac es algo que saco de la presentación de ambos personajes, aparecen un poco como contrapunto el uno del otro, y los sitúan teóricamente y a su manera al mismo nivel. Es cosa de percepción simplemente, y puede ser perfectamente solo cosa mía, pero creo que esa era un poco la intención, y por eso que el personaje de Mac sea así hace que acabe en una especie de escalón inferior.
En cuanto a lo de Maggie, me parece que me he explicado un poco fatal xD. Es un personaje que cae también en un estereotipo, pero en este caso me parece que está perfectamente usado por eso mismo. Tiene todo el sentido del mundo que actúe así.
Con lo del mail me dejas loquísima. Porque igual en otras profesiones no tanto, pero para estos manejarse con los mails debería ser como respirar.