16 may. 2010

De finales va la cosa

No es que tengan mucho que ver, pero, puesto que vi los dos finales de temporada el mismo día (Brothers & Sisters la han estado emitiendo los viernes en Canadá), los dos juntitos que van. También me vi el de The Vampire Diaries, pero es que, después de la sorpresa que me he llevado con esta serie, se merece una entrada aparte y para ella solita.
Aviso, spoilers de Private Practice y Brothers & Sisters después de sus respectivas capturas.


Private Practice empezó la temporada, en lo que a mí respecta, en la cuerda floja. Esta es una serie que nunca sé si continuaré o no. Salvo periodos en los que a Shondita le da por hacer de las suyas durante demasiados capítulos, generalmente me entretiene bastante, pero tampoco me ofrece mucho más, con lo que si tengo que descartar una serie, suele estar en la lista de las que están en peligro.
Con esta temporada he tenido mis más y mis menos. A lo largo de ella he conseguido odiar profundamente a una Naomi que antes simplemente me dejaba indiferente, y volver a perderle un poco de respeto a Pete (que me había ganado un poco la temporada pasada, después de que en la anterior se me hiciera insufrible). Me he reconciliado completamente con Sam (y menos mal, que no me gusta odiar profundamente a Taye Diggs :P) y con Charlotte y sus acentos cambiantes (esta temporada ha tenido un acento más fijo, eso sí :P). He odiado y he amado a Addison y me ha dado mucha penita el pardillo de Sheldon.
Aunque quizá lo que más me ha ganado de la temporada ha sido la introducción de Fife, que es un personaje que me ha enamorado completamente, aunque no sea capaz de entender cómo Shondita ha tenido la osadía de querer emparejármelo con Naomi.
Y la temporada ha terminado... pues como llevaba esperando desde que dijeron que a Chris Lowell íbamos a verlo menos esta temporada. El final del penúltimo episodio me gustó bastante, y el último también ha tenido sus momentos. No es que sea una maravilla, que esto es Private Practice, pero me lo pasé bastante bien. Además, el andar con la sonrisilla en la cara, pendiente de cuándo le iba a dar un algo a Dell tiene su aquel.
Porque si de algo estaba segura era de que Dell no iba a acabar muy bien, como ha ocurrido. Por un lado, lo que comentaba de la reducción del número de capítulos en los que sale (es que cuando la serie es de Shondita, yo ya no me fío) y, por otro, el que saliera del accidente aparentemente sin medio rasguño y a nadie se le ocurriera mirar a ver si estaba bien. Tanto hablar, tanto hacer que nos preocupáramos por la cansina de Maya desde el principio del capítulo... estaba claro que la "sorpresa" iba a venir de la mano de Dell.
¿Que me ha faltado? Emotividad, creo. Pero eso es culpa mía, que no aguanto a Dell (y, por lo que parece, a cualquier personaje interpretado por el carapán de Chris Lowell). Llevo pidiendo una muerte cruel para el personaje desde su primera aparición. Así que, más o menos, supongo que me puedo dar por contenta con el final de temporada.
Al menos, eso sí, Shondita no ha sido tan mala malosa de acabar en un cliffhanger como el de la temporada pasada.

En cuanto al final de Brothers & Sisters, pues cierra una cuarta temporada que a mí me ha gustado más que la tercera y que abre unas cuantas puertas para la próxima.
Dejamos atrás Ojai Foods, después de un final un poco precipitado (o soy yo la loca, o a mí me dio la sensación de que con todo el tema de la compañía iban a saltos, o yo me perdía información, o no sé qué leches pasaba la mitad del tiempo. Bueno, no, sabía lo que pasaba, pero me daba la sensación de que entre un momento y otro nos saltábamos varias semanas (o meses)) y los Walker cambian de sector. Porque está claro que de algún sitio tenían que sacar el presupuesto para alcohol :P.
Un capítulo que parecía encaminado hacia un final feliz, si no hubiéramos visto promos ni supiéramos de la marcha de Rob Lowe (que a lo mejor es algo que hace feliz a mucha gente, porque Robert la verdad es que es un poco cansino. Pero es que yo a este hombre siempre le he visto su punto).
Así que, cuando parece que se han solucionado todos los problemas (Narrow Lake sirviendo por fin para algo, el negativo de las pruebas de Saul (aunque a mí ahí no me la colaron :P), el final de los tejemanejes secretos y surrealistas de Robert...), acaban todos (menos Justin y Rebecca, que llegaban tarde. Aunque, ahora que lo pienso, se podían haber cargado a los dos (especialmente a Justin) y a mí me habrían hecho profundamente feliz) en un accidente.
Y la temporada acaba con Robert más bien en el otro barrio (vamos, habría que ser muy tramposos para que no fuera así), Holly colgando de un hilo y Kevin y Nora con cara de tontos cuando Saul les dice que no toquen su sangre.
Si es verdad lo que decían de que iban a pegarse un salto temporal de un año para la próxima temporada, creo que puede salirles una quinta temporada con un planteamiento interesante. Han dejado suficientes tramas abiertas como para renovar un poco la serie, sin dejar de ser ellos los Walker de siempre. Tenemos a Kevin y Scotty con el niño, y a Scotty y Saul con el restaurante. A Saul supongo que le darán una trama por fin después de cuatro temporadas haciendo de mueble. Con Holly veremos qué pasa. Nora seguirá siendo Nora (Nora siempre es Nora. Y, sin ella, Brothers & Sisters no tendría nada que ver con lo que es ahora). Y sobre las que tengo más dudas son Kitty y Sarah. Kitty me da un poco igual, pero aún mantengo los dedos cruzados para que me devuelvan a la Sarah del principio.
Y sí, a Justin y Rebecca me los salto porque básicamente es lo que hago mentalmente con todas sus tramas.

¡Saludos!

PD: Hoy es el cumpleaños de Craig Ferguson (cómo mola este hombre y bla bla bla :P). Luego me quejo de que la gente me mira con cara rara, pero tiene gracia que nunca sepa qué día es (cualquier persona es más fiable si hay que preguntarle una fecha. Mi cabeza vive en un noviembre constante, que es donde empiezo a perder la cuenta de los días después de que el inicio de las clases deje de servirme para situarme), pero me acuerde perfectamente de cuándo es el cumpleaños de este hombre. Mi cabeza funciona de formas un poco extrañas.