14 may. 2010

Laryngitis

Como hoy me ha dado por volverme responsable de la noche a la mañana y llevo un día más o menos intensivo de estudio, voy a hacer una entrada un poco distinta (más corta, que como empiece a desvariar y distraerme, mi día de estudio intensivo se queda en una hora de pelearme con los apuntes y hacer viajes a la nevera) sobre el capítulo de Glee. Porque, después del episodio de la semana pasada y viendo que desde el parón paso de episodio normalito a episodio que me encanta, esta semana me esperaba un capítulo que no me dijera demasiado.

Pero no ha sido así. Más bien al contrario: he disfrutado como una enana con el episodio. Es posible, aunque mejor que no me pregunten, que a indecisa no me gana nadie, que haya sido mi favorito desde el parón. Si vuelvo a ver The Power of Madonna o Bad Reputation seguramente cambiaré de opinión, y luego volveré a cambiarla. Así que nada, lo dejamos en que me ha gustado mucho, como los otros dos.

En fin, resumiendo en ocho puntos:

  1. Pueden decirse muchas cosas del episodio, pero, si me preguntan, no dudaré al decir que este episodio es de Chris Colfer, que se apropió de él en cuanto cantó esta versión de Rose's Turn. Toda la trama de Kurt ha estado (como lleva estándolo toda la temporada) bastante bien. Cada vez les tengo más cariño tanto a él como a su padre.
  2. Una elección de canción que me pilló totalmente por sorpresa y que me pareció brillante fue Jessie's Girl. Después del episodio se te queda la pregunta de qué vendría antes, si la idea de meter la canción en la trama o el nombre de Jesse. Porque algo me dice que Jesse no se llama Jesse porque sí xD. Aparte de todo eso, creo que es una de las pocas veces que me ha parecido que la canción no le quedaba grande a Cory Monteith. Lo único que he echado en falta en esa escena es a Jesse sentado con los demás. Si el momento fue genial, así habría ganado todavía más.
  3. Me gusta el personaje de Puck, aunque a cada capítulo que pasa tengo más problemas en creerme a Mark Salling. Entre la pinta de armario que tiene el chico y que, armario o no, aparenta los veintimuchos que tiene, cuesta muchísimo verlo en el papel. Y es una pena, porque el personaje me gusta. Y además el momento de The Lady is a Tramp estuvo bastante bien. Pero es que soy incapaz de verlo. Porque, por ejemplo, Cory Monteith creo que es de la misma edad. Y tampoco es que cuele mucho por un chaval de quince años, pero al menos tiene más cara de crío...
  4. Segunda vez que oímos cantar a Santana, esta vez con Mercedes. No es que la canción me encante, pero el momento estuvo bien, gestos chonis incluidos.
  5. Me resulta curioso que, igual que le han dado un papel más definido a Santana, Quinn haya evolucionado un montón desde el planteamiento inicial. Empezó siendo la animadora mala malísima y ahora mismo funciona estupendamente como figura materna para todo el grupo.
  6. Aún no he decidido cuál es el momento con el que más me he reído del capítulo. No sé si será Brittany no reconociendo a Puck, o sus caras de felicidad durante las canciones. O Rachel paseándose por el instituto en pijama. O Quinn y su forma de decir "My baby hormones are making me moody".
  7. Como persona que odia profundamente The Climb, la versión que han hecho en este capítulo me pareció lo mejor que podían haber hecho con la canción.
  8. Y, para acabar, lo que me falla totalmente en el capítulo: la canción del final con todos cantando. Hubiera preferido que dejaran la canción tal cual, con Rachel y el otro chico cantando y ya está. El paso a Finn y a los demás me pareció horrible.
¡Saludos!

PD: Creo que ya me he quedado sin uñas esperando el capítulo de la semana que viene :P.

2 comentarios:

Antara dijo...

Qué carcajada solté dutante el episodio y qué carcajada repetí leyendo el momento Rachel. Es que fue muy grande. Me gusta cuando Glee se sale de proporciones y muestras cosas como esas.

Mina Harker dijo...

Es que los momentos tan surrealistas y geniales como ese son parte de lo que hace genial a Glee.